* Al Este y al Oeste de la Madre de Ciudades


Ilustración: Plano de Asunción elaborado por Félix de Azara a fines el siglo XVIII. Editado en París en el año 1809 con el título "Plan de la Ville de l'Assomption, dans le Paraguay.", 29 cm x 50 cm (tamaño efectivo 26 cm x 47 cm), escala aproximada 1 : 5000. Congruentemente con el hecho de haberse editado en Francia, la longitud es medida desde el famoso Meridiano de París, trazado por varias generaciones de la familia Cassini desde el homónimo Observatorio de París. En este caso, dice: "Lat. 25 deg 16' 40'';  Long. 59 deg 58' 45'' à l'Ouest de Paris" (57 deg 38 min 31 s W de Greenwich), y trae una "Echelle de 400 varas" (escala de 400 varas. Alberto Duarte de Vargas, en su "Cartografía colonial asuncena", Copyright © Academia Paraguaya de Historia y Municipalidad de Asunción, Asunción, 2001, página 11, aclara que son 400 varas castellanas, o sea, 334 m). Asunción del Paraguay fue fundada por Juan de Salazar y Espinosa el 15 de agosto de 1537 en la "Loma Cabará", entre los puntos "O" y "F" del Plano. Nótese la pequeña ría más allá del puente en "O": es ahí donde paraban los barcos. Este lugar está ahora en la calle 15 de Agosto entre la Avenida República y el Paraguayo Independiente, al costado W del novísimo Palacio Legislativo. La "casa fuerte" estaba así en la actual Plaza Comuneros, en 15 de Agosto y Avenida República. (Esperanza Gill, "Testimonios de la Asunción, crecimiento y desarrollo en sus 450 años", Editorial El Arte, Asunción, 1987, pp. 79, 85, 90-91). "In situ" todavía se puede observar, al final de la calle 15 de agosto, la desembocadura de un arroyo en medio de una hondonada de unos 50 metros de diámetro; desde ese punto, volviéndose de espaldas, se ve en la altura y a la derecha la Plaza Comuneros: señales geológicas de la existencia de la ría y la loma, hace medio milenio. Subiendo de vuelta a la plaza, hallamos allí un enorme mural de azulejos que reproduce "verbatim" el acta constitutiva de la ciudad. La primera Torre Capitular, la de madera, estaba en "B"; la segunda Torre Capitular, la de ladrillos, fue colocada inmediatamente al lado, más hacia el río. Su reloj se trajo inicialmente de "D". Azara se alojaba en "I" y Aguirre en la casa donde chocaría la prolongación de la calle que comienza entre "A" y "B" y pasa a la izquierda de "C". Obsérvese el espacio que sería la "Plaza Chica" frente a la casa de Aguirre, y la "Plazoleta de la Merced" frente al alojamiento de Azara. Trácese una línea paralela a la flecha indicadora del Norte haciéndola pasar por "B" y el amable lector no se equivocará en imaginar el famoso "Meridiano Cero de Asunción". Nótese el número "XIV" en la esquina superior derecha: este plano es la ilustración número 14 de la "Collection de Planches", Tomo 2, que acompañaba al libro de Félix de Azara "Voyages dans l'Amérique Méridionale", publicado por Dentu, Imprimeur-Libraire, Paris, 1809. Un original del plano de la Ciudad de Asunción reproducido arriba, pero coloreado a mano (y también con el "XIV", y con un doblez claramente observable en el medio de la hoja), se conserva en exposición permanente en el "Museo Memoria de la Ciudad" ubicado en la "Casa Viola" de "El Centro Cultural de la Ciudad Manzana de la Rivera", en Asunción, Paraguay. Aparte de esta versión, los Demarcadores de Límites confeccionaron otros tres planos de la Asunción colonial: uno más por Azara, y dos por Julio Ramón de César, subordinado de Aguirre, con algunos años de diferencia entre unos planos y otros. Pero el de arriba es el único que cuenta con marcación de coordenadas. Actualmente, en la Sala de Arte Colonial (formada con piezas del acervo del Museo Juan Sinforiano Bogarín) del Centro Cultural de la República - El Cabildo, base de su torre colonial, existe un disco metálico instalado por el Club de Astrofísica del Paraguay y georreferenciado por la Dirección del Servicio Geográfico Militar, con el patrocinio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción. Dice: 57 deg 38 min 00,5322 s W [de Greenwich]; 25 deg 16 min 47,6536 s S; 73,904 m sobre el nivel medio del Mar del Plata. El método cartográfico utilizado: la constelación de satélites artificiales del Global Positioning System (GPS), con la precisión aumentada de 30 m a ~ mm utilizando (Lorenzo Centurión Carmona, "Determinación exacta del Meridiano Cero", en el "Almanaque Astronómico 2012, Edición Bicentenario de la República del Paraguay", editado por Waldemar Villamayor-Venialbo, Club de Astrofísica del Paraguay, Centro Paraguayo de Informaciones Astronómicas, Asunción, páginas A25-A26; y Miguel Ángel Volpe, comunicación personal, 20 abril 2012) dos receptores de calidad topográfica, paralelos, uno de ellos instalado sobre un punto geodésico de coordenadas conocidas de antemano con mucha precisión, tomando lecturas durante horas, suplementados por un teodolito electrónico, computando la forma verdadera e irregular del planeta Tierra según el modelo del World Geodetic System de 1984 (WGS 84), que es lo más preciso que existe al extremo de llegar a la ironía de que el propio Greenwich está a 100 m W de "Cero". Con este sistema, la diferencia con el plano de Félix de Azara es de apenas unos 830 metros hacia el Este y 230 metros hacia el Sur: extraordinario para alguien que demarcó sus 446 puntos de posicionamiento geográfico recorriendo el agreste Paraguay de antaño a lomo de caballo.

"Hallándome embarcado en el navío San Miguel del mando del brigadier D. Juan Joaquin Moreno, y uno de los que componían la escuadra del mando del Director General de la Real Armada [Española] el Exmo. Sr. Don Luis de Córdoba; recibí órden del Mayor General de la misma Escuadra, el 27 de octubre de 1781 de quedar desembarcado y á las órdenes del capitán de navio D. José Varela y Vlloa."

"Recibió órdenes el Comandante de acelerar lo más posible el viaje [a la América meridional]: se fijó para mediados de Noviembre próximo. Nos aprontamos, todos los de la comitiva y se componía del Comandante, del Teniente de Fragata D. Rosendo Rico y Negron, dos hijos del comandante D. José y D. Joaquín. Yo [el Capitán de Fragata D. Juan Francisco Aguirre] y un oficial de relojería llamado José Santaella. Rico recivió la misma órden que yo y los dos hijos del comandante venían en calidad de aventureros meritorios."

Por estar España en guerra con Inglaterra en esos momentos, se decide cruzar el Océano Atlántico bajo la protección de la neutralidad de la Bandera Portuguesa. Así que se resuelve tomar un navío de esa nacionalidad. "... nos pusimos en Lisboa el 27 del mismo mes de noviembre"

"El 29 del mismo mes se nos incorporó el ingeniero extraordinario graduado de Teniente Coronel D. Felix [de] Azara que se hallaba en San Sebastian, y recivió órden para con la mayor brevedad dirigirse á este destino á ponerse como nosotros á las de D. José Varela en su comision." ("Ministerio de Educación - Subsecretaría de Cultura. Biblioteca Nacional. Director: Dr. G. Martínez Zuviria. Subdirector: D. Raúl Quintana. 'Revista de la Biblioteca Nacional'. Director: Dr. Felipe Barreda Laos. Secretarios: Dr. Héctor Olmedo Cortés - María Teresa Martineau. Tomo XVII - 3er. y 4o. trimestre de 1947 - Nos. 43 y 44. 'Diario del Capitán de Fragata D. Juan Francisco Aguirre.' Imprenta del Ministerio de Educación, Buenos Aires, 1949." Tomo 1, Libro 1o., páginas 45-46: "Libro 1o. Comprende el viaje desde Cádiz al Rio de Janeiro con diversas noticias de los Reinos de Portugal y Brasil" "Capit. 1o. Salida de Cádiz á Lisboa." La ortografía es original o de la época de impresión. Así con las otras fuentes citadas.)

Inicialmente hicieron un reconocimiento cartográfico del Río de la Plata, haciendo planos de sus ciudades principales y calibrando latitudes y longitudes. Pero habrían de pasar dos años antes de ponerse a trabajar en las fronteras.

Importantísima misión.

El 21 de agosto de 1783 fue enviado finalmente Azara a Brasil para interiorizarse de los preparativos de los portugueses. Volvió 15 días después con la promesa de que los portugueses saldrían pronto de São Paulo rumbo al Paraguay.

Aguirre, Tomo 1, Libro 4, página 356: "Recibidas estas noticias, no dudo S. E. [el Virrey de España en Buenos Aires] el partido que debía tomar; consultó con Dn. José Varela y la nominación de 4 partidas se hizo luego con los individuos que debían componerlas a los mandos de la 1a. de Dn. José Varela comisario director, la 2a. de Dn. Diego Albear y la 3a. de Dn. Feliz Azara y la 4a. al mio."

Varela y Alvear irían hacia el Uruguay y Azara y Aguirre hacia el Paraguay. Alvear debía llegar hasta el río Iguazú trazando la frontera SE, Aguirre se encargaría de trazar un mapa hidrográfico de todo el río Paraguay hasta la frontera N con los portugueses y Azara debía trazar la frontera del NE, entre los Saltos del Guairá y el río Paraguay.

Aguirre, en el mismo lugar, página 357: "S. Exa. [el Virrey] asintió á la última razon y en su consecuencia se me comunicó la órden de prepararme con la mayor prontitud; desde Noviembre [de 1783] se tomaron dos barcos únicos de carrera del Paraguay existentes en las conchas para conducir las dos partidas; la 3a. se condujo en el barco de Dn. José Gonzalez fletado en 800 ps., y la 4a. en el de Dn. Antonio Sanchez en 700 ps. ambos vecinos de la Asumpcion."

Aguirre, en el mismo lugar, página 358: "Las Conchas es un pueblo distante de Buenos Aires 17 millas marinas [poco más de 31 km]" y era el Término de la navegación por el Paraná antes de llegar al mar abierto. Aguirre lo situaba en 34 deg 24 min 42 s S y 0 deg 10 min 36 s al W de Buenos Aires. (Usamos la notación deg, min y s para los símbolos de grados, minutos y segundos sexagesimales, si el texto lo permite. Igualmente, si el texto lo permite preferimos N, S, E y W para los puntos cardinales. Ver también explicación sobre Rosa de los Vientos y sistema de Azimuts, más abajo.)

Finalmente, partieron el 30 de diciembre de 1783 hacia Asunción del Paraguay.

El 2 de abril de 1784 pararon en el paralelo del Bermejo, río que viene del Chaco (Aguirre, en el mismo lugar, página 379). Posteriormente entraron en el puerto de Angostura (Aguirre, en el mismo lugar, página 381), donde saludaron con 11 cañonazos a las autoridades locales y éstas correspondieron con 5 cañonazos de saludo.

Aguirre, en el mismo lugar, página 382: "El 2 de mayo [de 1784] entró el barco de la 3a. partida [al río Paraguay] después que nos apartamos en Sta. Lucia sin haber experimentado la menor novedad en su viage y sin haber hecho paradas de tanta monta como nosotros, pero aunque tenian la habilitación de rezones [pequeñas anclas de varias puntas] no se aventuraron á navegar de noche con viento, pues con esta circunstancia hubieran concluido con mucha ventaja de dias su navegacion respecto la nuestra."

Durante el pasaje del siglo XIX para el XX, el lingüista Rudolf Schüller encontró en Montevideo unos manuscritos del citado Félix de Azara, quien llegaría a ser famoso cartógrafo y naturalista, diferentes a los publicados anteriormente por Bartolomé Mitre y el Dr. Juan María Gutiérrez bajo el título de "Viajes inéditos de D. Félix de Azara desde Santa-Fé á la Asunción, al interior del Paraguay, y a los Pueblos de Misiones", en la "Revista del Río de la Plata", Buenos Aires, 1873. En una carta del 1 de marzo de 1904, Mitre confirma que el autógrafo redescubierto en Montevideo "es una obra distinta, posterior á los apuntes de viajes que precedieron á la redacción de la 'Descripción geográfica del Paraguay', que le encomendó a Azara el Cabildo de la Asunción."

"En la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, existe el manuscrito original de esta [última] obra, firmado por el mismo Azara, el 9 de julio de 1793."

"Su título copiado á la letra, es como sigue:"

" 'Descripción histórica, phisica, política y geographica, escrita á instancia del M. Illo. Cabildo, Justicia y Reximiento de la Ciudad de Assuncion por Dn. Félix de Azara, Capitan de Navío de la Real Armada, comisario principal de la 3a. División de Demarcadores de límites entre España y Portugal, y ciudadano de los mas distinguidos del Paraguay. Año de 1793.' "

La demarcación a la que se refiere Azara es la establecida por el Tratado de San Ildefonso del 1 de octubre de 1777, segundo intento de poner las fronteras en suelo americano después del frustrado Tratado de Madrid de 1750, cuyas expediciones trabajaron entre 1754 y 1760, año en que España disintió con Portugal y abandonó aquel Tratado de mitad de siglo. 

Responde Schüller: "El manuscrito de la referencia, publicado por el señor General Mitre y el doctor Gutiérrez, en 1873, en la 'Revista del Río de la Plata', son apuntes incompletos de otro autógrafo, cuyo paradero hasta el presente ignoramos, pero del cual, fuera de toda duda, ha sido copiado el 'MS.' [manuscrito] que damos á la estampa."

"El autógrafo incompleto que existe en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, comienza en Villarrica y termina en Sto. Tomás, pueblo de indios; abarca 316 párrafos que contienen 7 viajes, emprendidos por el propio Azara, mientras este 'MS.', que es una copia del primer autógrafo," cuenta con 383 párrafos narrando 15 viajes de la 3ra. División de demarcadores, comenzando y terminando en Asunción, explica numerosos detalles técnicos sobre la confección de los mapas que no aparecen en la edición de Mitre y "está precedido de un prólogo que indica el meridiano (el de la capital del Paraguay) adoptado por Azara;" 

El manuscrito encontrado en Montevideo era "Geografía física y esféra. de las provincias del Paraguay, y Misiones guaranìs. Compuesta por Dn. Félix de Azara Capitán de Navío de Rl. Armada. En la Asumpcion del Paraguay, Año de M DCC XC [1790]."

CARTÓGRAFOS DEL SIGLO XVIII

Luego de esperar a los portugueses en vano para trazar los límites, Félix de Azara escribe (páginas 6 a 10 de la edición de Schüller, "Anales del Museo Nacional de Montevideo. Director General J. Arechavaleta. Profesor de Historia Natural en la Facultad de Medicina de Montevideo, Miembro Corresponsal de la Sociedad Internacional de Geografía Botánica [Le Mans], etc. Sección Histórico-Filosófica, Tomo 1. Geografía Física y Esférica de las provincias del Paraguay y Misiones guaraníes. Compuesta por don Félix de Azara, Capitán de Navío de la Real Armada. En la Asunción del Paraguay. Año de MDCCXC. [Manuscrito en la Biblioteca Nacional de Montevideo]. Bibliografía, Prólogo y Anotaciones por Rodolfo R. Schüller. Montevideo, 1904."): "Desde luego ví que lo que convenía á mi profesión y circunstancias era acopiar elementos para hacer una buena carta ó mapa, sin omitir lo que pudiera ilustrar la geografía física, la historia natural de las aves y cuadrúpedos, y finalmente todo lo que pudiera conducir al perfecto conocimiento del país y sus habitantes."

Sigue Azara en la página 8 de la edición de Schüller: "Para entender mis viajes basta saber que mis rumbos son corregidos y demarcados con una buena agujita de [Nota de Schüller: ?] Pinolas que marcaba los medios grados [compás magnético de alta precisión]. Las leguas y millas son del país ó de cinco mil varas por legua [cerca de 4180 m], y no son medidas sino computadas por el andar del caballo y del reloj, de forma que sólo sirven para dar idea de la longitud de los caminos. El que quiera reducirlas á leguas contadas sobre el círculo máximo, ó como suelen decir, por el aire, podía deducirlas del cálculo que ofrecen las longitudes y latitudes ó de la carta ó mapa adjunto, cuya formación no se funda en otras leguas ó distancias, sino en observaciones astronómicas, y buenas demarcaciones calculadas con prolijidad, y con el cuidado de despreciar (Demarcaciones) las que pudieran influir a yerro considerable en el caso que ellas lo tuviesen pequeño."

Aguirre (obra citada, Tomo 2, Primera Parte. Libro Segundo. Capítulo Cuarto, "Estado Primero. El geográfico de la Provincia. Situación de la Asumpcion.", página 321) complementa a su colega: "Las distancias que van rayadas son medidas ó deducidas geográficamente. Advertimos que los geografos deben acostumbrarse á determinar las distancias á caballo por sus diferentes movimientos medidos con reloj. El trote de los caballos es el más a propósito en el Paraguay no falla el pequeño en 32 minutos, 5 Ü [mil] varas [4180 m] que es su legua y tambien la castellana segun el Sr. Dn. Jorge Juan [y Santacilia, famoso metrólogo, 1713-1773]."

La notación de unidades en "Ü" la vemos de nuevo en el Tomo 3 de Aguirre, obra citada. En julio de 1794 (p. 110) éste se encontró con "(...) los infieles" (...) "la Nacion de los Matacos" (p. 116).

(...)

"Su número regulan por miles desde 6 Ü el que menos hasta 10 Ü hombres de armas."

Hecha la aclaración sobre la incomún notación, volvemos al Tomo 2, Volumen 1, página 321 de Aguirre:

"...es preciso adiestrarse á juzgar del rodeo por derrotas [sumatorias de los rumbos seguidos] que se apartan del rumbo directo 60 deg se duplica la distancia; pero ya se comprende son pocos los caminos que van con tales extravios. Un regular rodeo es de disminuir la 6a. parte. Toda distancia se debe medir aunque haya otros datos porque conduce infinito, siendo tan aproximada para juzgar y combinar los que se han de preferir para los cálculos del mapa."

(...)

"La legua de que habemos hablado es referente á la vara castellana porque es de advertir que la del Paraguay es mayor en una pulgada y media linea castellanas, lo que para el comercio basta la aproximación de 3 p%. aunque exactamente le sobran cuatro y media pulgadas. Las millas que se usan en el estado son marítimas [1852 m] deducidas de la legua del grado medio, que vale 6655 varas [5563 m]. La diferencia de ella á la del paralelo es despreciable en los cálculos del mapa [+/-9,5 m]. La legua del Paraguay es en rigor, según lo referido de 5156 1/4 varas castellanas [4310 m] y está con la marina en la razón de 5; 4,02 ó para la práctica 5 leguas del Paraguay son 4 marítimas."

Volvemos a Azara, página 8 de la edición de Schüller: "He observado con instrumentos marítimos de reflexión buscando el horizonte con una vasija de agua, que son preferibles á todos los instrumentos, y modos de observar en tierra; porque sobre la comodidad en el transporte, tiene la ventaja de que cualquiera error en la observación sólo influye su mitad en el resultado."
 
Los "instrumentos marítimos de reflexión" son círculos o segmentos de círculo que permiten observar el sol o la luna, o en algunos casos una estrella bien conocida, y una referencia geográfica al mismo tiempo, por un telescopio especial y un juego de espejos diseñados, entre otras cosas, para proteger la retina del observador del excesivo calor del Sol; en el caso de Azara, un sextante (edición de Schüller, página 65). Como un espejo tiene un ángulo de entrada de la luz y un ángulo de salida, estos ángulos se suman y dan el doble de precisión. La vasija de agua lo utilizaba como referencia de nivel, al no estar sobre el plano mar sino sobre terreno accidentado muchas veces. 

Punto y seguido para Azara: "Mr. Magallanes [J. H. Magellan] dice en su libro que cuando se practiquen observaciones del modo que yo lo he hecho, que se aumente ó disminuya la altura del contacto de los lymbos [limbos: bordes aparentes] con un diámetro del astro [el Sol, observado por medio de los filtros espejados]; no merece la pena que yo me detenga en hacer ver su error tan manifiesto, y sólo sirve esta advertencia para que se sepa que he corregido las alturas con un semidiámetro como se debe [el centro del disco solar, de ~30 minutos de arco de diámetro], y que he evitado su equivocación."

John Hyacinth de Magellan (João Jacinto de Magalhães, de nacimiento) preparó en Gran Bretaña diez cajas para cada una de las varias divisiones de expedicionarios, tanto españolas como portuguesas, con el siguiente contenido aproximado: dos "cuarto de círculo" o cuadrante de aproximadamente 61 cm, marca Sisson, para medir latitudes; un reloj astronómico de péndulo marca Grignion, con mecanismo de escape tipo Graham para la precisión de su marcha; un telescopio acromático (que minimiza la distorsión de colores) marca Dollond con una lente objetiva de tres piezas y casi 107 cm de distancia focal, con lentes oculares para uso terrestre y celeste, con micrómetro filar para medir minúsculas distancias angulares; otro telescopio más pequeño, también construido por Dollond; una cadena de 100 pies (30,48 m) de longitud como metro patrón; un barómetro, con tubos de vidrio de repuesto, y dos termómetros; un instrumento de reflexión; un compás magnético de navegación, con barras metálicas de calibración; un teodolito de Adams; un reloj de bolsillo con segundero; dos brújulas de bolsillo; un estuche de instrumentos de Matemáticas y otros accesorios. (Manuel Sellés, "Los instrumentos y su contexto. El caso de la Marina española en el siglo XVIII", Revista ÉNDOXA, "Series Filosóficas", UNED, Madrid, 2005, número 19, pp. 144-145.) 

Aguirre (obra citada, Tomo 2, Primera Parte. Libro Segundo. Capítulo Cuarto, "Estado Primero. El geográfico de la Provincia. Situación de la Asumpcion.", "Práctica del instrumento circular de reflexión.", página 334) explica: "Algunas observaciones referidas en el estado, estan hechas con el 'cuarto de círculo' [instrumento en forma de arco de 90 grados, que mide las latitudes por sus sombras proyectadas], pero son pocas. Las mas estan hechas con el círculo de reflexión [de 360 grados, con un espejo montado y un telescopio con filtro especial solar]. Esta circunstancia de emplear en tierra con inmensa utilidad y ventajas los instrumentos de reflexión [incluyendo el sextante, de 60 grados y doble espejo], ó ser el tesoro de la navegación y geografia, me estimula a tratar de ellos pero principalmente por el circular porque sin disputa es el más completo que se ha inventado."

"Mr. de Borda [Jean-Charles de Borda, 1733-1799] y el Sr. Juan Jacinto Magallanes [née João Jacinto de Magalhães, alias John Hyacinth de Magellan, 1722-1790, arriba citado] son los autores que, confesado fué de Tobias Mayer [famoso astrónomo, 1723-1762] la idea de los instrumentos circulares, nos le han dado con la perfeccion que lo poseemos."

"El primero imprimió su descripción en 1787 pero Magallanes en sus papeles sueltos para las colecciones de España y Portugal [instrucciones para el manejo de los instrumentos en los conjuntos de 10 cajas cada uno distribuidos a los demarcadores, ver arriba] hace mención de la recíproca idea y mejoras de Mr. de Borda. Trabajó Magallanes en Londres despues de la Paz de 1777 de las coronas citadas en estas regiones de la América Meridional [el Tratado de San Ildefonso, cuyos límites geográficos Aguirre, Azara y colegas tenían que demarcar]."

"Han sido mirados los circulares con poco aprecio por la pequeñez de su radio [lo que teóricamente acarrea una menor precisión en la escala de medidas angulares]; pero sin ser pesados los de un pié inglés [30,5 cm] de diámetro poseen toda la claridad que se requiere. Mi circular hecho por los artistas Nainne y Blunt de la expresada medida, tienen la graduación tan despejada [separada] que se lee con la misma exactitud que en el sextante de un pie [de radio, doble del tamaño]. Sus medidas y pasos son los siguientes:"

"Diametro de círculo 1 pié. De circunferencia á circunferencia exterior de la graduación 11 1/2 pulgadas [29 cm]. Cada grado está dividido en 2 partes y por consiguiente en el Noius [nonio ó Vernier, escala secundaria paralela a la principal donde se miden las fracciones] de 30, aun sin microscopio se leen hasta partes de minuto. Estas lecturas de partes de un minuto conviene acostumbrarse porque admiran sus resultados en las observaciones. [Pueden medir latitudes ó azimuts en fracciones de minuto de arco.]"

(...)

Aguirre, en el mismo lugar, página 324: "Ya para observar en tierra no hay necesidad de otra prevención que un horizonte artificial [a falta del lejano y plano horizonte marino]. Es tan sencillo este horizonte que no es otra cosa que un cajon, donde puesta un poco de agua, reflecta el sol; [dando un ángulo duplicado para el doble de precisión]"

(...)

(...)"Si se quiere la meridiana [línea Norte-Sur], se empieza á tomar ántes de las 12 y como el movimiento es doble se hace tan sencible la viariacion {sic} en altura que se toma con gran satisfacción".

TRAVESÍAS EXPLORATORIAS POR EL CORAZÓN DE SUDAMÉRICA

Dice Azara, páginas 8-9 de la edición de Schüller: "He elegido como primer meridiano el que pasa por la ciudad de Asunción, capital del país, el cual con facilidad puede reducirse á cualquiera otro sabiendo, que por muchas observaciones he deducido que cae 54 grados 40 minutos 0 segundos Oeste de Greenwich."

En Greenwich, un suburbio de Londres, está el Observatorio Real del Reino Unido, que en esa época desarrollaba dos principales sistemas de determinación de la longitud terrestre: por el método de la medición de las distancias angulares entre la Luna y determinadas estrellas de coordenadas bien conocidas, y el novedoso método del cronómetro náutico, sincronizado lógicamente con la hora de Greenwich. 

Pero a fines del siglo XVIII, el estándar de determinación de la longitud era el desarrollado en el otro gran observatorio astronómico de la época: el Observatorio de París. Azara dedujo al menos otros tres valores para la longitud del "Meridiano Cero de Asunción", estos en relación al Observatorio de París: 60 deg 1 min 4 s W de París, 59 deg 59 min 56 s W de París y 59 deg 58 min 45 s W de París. El Observatorio de París está a 2 deg 20 min 14 s E de Greenwich. Por tanto, estos valores se pueden convertir a 57 deg 40 min 50 s W de Greenwich, 57 deg 39 min 42 s W de Greenwich y 57 deg 38 min 31 s W de Greenwich. 

Este es un problema que vamos a arrastrar al analizar las obras de Félix de Azara: fueron publicadas a partir de manuscritos redactados en diferentes épocas, muchas veces incompletos, otras veces sin autorización del autor, e inclusive sin su participación, de manera póstuma. 

El primer valor, dado directamente para Greenwich y editado por Schüller (arriba), fue fechado en 1790 pero publicado, lógicamente de manera póstuma, en 1904. El segundo valor, ya en relación a París, corresponde a un manuscrito de 1802, impreso en 1806 pero publicado recién en 1809. El tercer valor corresponde un manuscrito de 1806 pero de publicación póstuma en 1847. Y el cuarto valor corresponde a un mapa trazado inicialmente en 1786, pero impreso en 1809, aparentemente en presencia de su propio autor, Azara. 

Estas discrepancias, que si bien es cierto disminuían con el pasar del tiempo, son muestras de cómo era difícil determinar la longitud en aquellos tiempos; de ahí pues, la necesidad de establecer un meridiano más cercano como "Cero": en el caso del Paraguay y su zona de influencia, el "Meridiano de Asunción". 

Como Azara y Aguirre venían remontando el río Paraguay desde Buenos Aires, primero utilizan el meridiano de aquella ciudad en su aproximación a Asunción:

Aguirre (Tomo 1, página 383) confecciona una tabla de la ubicación de varios puntos a lo largo del río Paraguay, incluyendo: "Asunción del Paraguay - Latitud Observada 25 deg 16 min 35 s - Longitud corregida 00 deg 37 min 34 s E de Bs. As."

Aguirre (arriba, página 384): "En Caraguatai el dia 6 de marzo de 1784 observé el eclipse de Luna y por sus resultas [método sugerido ya por Hiparco en la Grecia del siglo II B. C. E.] el punto ó puerto en que se hizo la observación esta [por la diferencia de su hora; ver Buenaventura Suárez, "Lunario de un siglo", más abajo.] al O. de Buenos Aires.........01 deg 07, 45". "

El topónimo es dudoso. Caraguatay del Paraguay queda al E de Asunción, o sea, al E del meridiano de Buenos Aires, no al W. Si Aguirre llegó al río Bermejo el 2 de abril de 1784, en la noche en que ocurrió el eclipse todavía estaba en territorio argentino, en alguna otra localidad muy al sur de la Caraguatay paraguaya. Existe otra población llamada Caraguatay ubicada hacia el Alto Paraná, en Argentina, aguas arriba de la desembocadura del río Paraguay. Sabemos que Aguirre primero pasó de largo la desembocadura del Paraguay y se adentró hacia el Alto Paraná, para luego volver al Bajo Paraguay y subir por este río al "paralelo del Bermejo". Esto lo coloca más al sur y corrige la cronología con el eclipse de Luna, pero lo ubica más al E todavía que Buenos Aires. El error podría estar en un "lapsus clavis" en la anotación "O.", en vez de "E.", puesto que Aguirre rápidamente abandona W y hace todos sus cálculos como si estuviera al E de Buenos Aires, aunque no precisamente en la actual Caraguatay argentina. Sin embargo, no debemos olvidar que el Bajo Paraná sí corre por un buen trecho al W de Buenos Aires.

Analizando nuevamente la Tabla de la página 383, citada, una de sus líneas dice: "En la costa de Caraguatas. Latd. Observa. 29 deg 20 min 32 s. Longd. correga. 01 deg 11 min 55 s. Dista. interma. 60,29. Dista. total 464,15. (...)" y termina la tabla con la distancia entre Buenos Aires y Asunción del Paraguay: 813,34 millas náuticas [1506,31 km] ó 271 1/3 leguas marítimas, siguiendo el cauce de los zigzagueantes ríos. El dato de longitud no es astronómico y difiere 20 s W (~600 m) de lo que se dice en la página siguiente (ver abajo), aunque podría ser otro "lapsus clavis". El dato de latitud suele ser astronómico y más exacto: en este caso indica que la costa de "Caraguatas" ó el puerto de "Caraguatai", como se llame (Karaguata, "Aechmea distichantha", es una planta sudamericana), está en el Bajo Paraná, cercano a la actual ciudad de Goya, lugar poblado desde 1771. Nuevamente, este lugar queda al W de Buenos Aires.

"El mismo punto por la derrota corregida [por los ríos Paraná y Paraguay, desde Buenos Aires] según la tabla que antecede [en la página 383]......... 01 deg 11 min 35 s [W de Buenos Aires]."

"Diferencia que acredita la exactitud de la Derrota.........00 deg 04 min 10 s [con respecto al método de los eclipses lunares]."

"Longitud de Asunción al E. de Bs-Ares. por los eclipses del 1er. Satélite de Jupiter [método descrito más abajo]..........00 deg 36 min 45 s ."

"Según la derrota [seguida desde Buenos Aires] está la Asunción..........00 deg 37 min 14 s [E de Buenos Aires]."

"No puede ser más exacta la derrota por la uniformidad.........00 deg 00 min 29 s [con respecto al método de los satélites de Júpiter; ver Cassini, Lalande y otros, más abajo]."

Luego, al instalarse en Asunción, se hace la transición a un "Meridiano Cero" que toma como referencia la Capital del Paraguay:

Aguirre, en el mismo lugar, página 455: "Con este antecedente recopilando todas sus observaciones de longitud hechas por el rio y calculadas segun las tablas de M. Wangentein, anejos á la astronomia de La Lande [ver más abajo] tenemos en él [el río Paraguay] cuatro puntos situados astronómicamente en todo su curso hasta la Asuncion exclusive."

"Todas estas observaciones estan hechas á satisfaccion y son del primer satélite [de Júpiter, variante más precisa del método, ver más abajo], por consiguiente no puede haber grande equivocacion en sus resultas si se miran ahora estos puntos por la carta de los demarcadores [del tratado anterior, de 1750] se nota bastante dislocacion entre ellas"

Nota de Aguirre en la página 456: "la situación del punto 3o. la observaron el 11 de Dbre. de 1753. El cielo estaba bello. A mas de esto emplearon dos observadores y la inmersión [del satélite, ocultándolo el planeta] solo discrepo 15". Esta circunstancia no concurrió en las otras, aunque si la del buen tiempo. No hay razon para desecharlas; aunque puede haber algunas otras de que son susceptible todavia las tablas."

En la página 456 del Tomo 1 de su "Diario", Aguirre finalmente hace la sutil pero sumamente importante transición de sus coordenadas desde el Meridiano de Buenos Aires al Meridiano Cero de Asunción: "Estando la Asuncion del Paraguay conforme nuestras observaciones en 25 deg 16' 35" [S] y longd. al O. de Paris en 4h. 00' 36" y la boca del [río] Jauru en 16 deg 44' 16" como lo dan á entender los demarcadores [anteriores] esto es, en 4 h 00' 52" tenemos que el rumbo y distancia directos desde el punto á la Asuncion, son el S. 00 - 24' E con 177 leguas, dos millas y siete décimas de otra [739,9 km]."

"Examinamos ahora entre los puntos observados los rumbos y distancias intermedios, y se halla que desde el Jauru [hoy en territorio brasilero] al de la latd. anterior es el S. con 20 ms. [min] y 3dos. [s] [180 deg 20 min 3 s de azimut]. De este al de 17 deg 27' 52" [de latitud S] es el S. 19 deg 9' O. [199 deg 9 min de azimut] con 56 mils. [millas] 00' [millas] [104 km] y de este el de los 19 deg 50' 25' ["], es el S. 34 deg 53' E [145 deg 7 min de azimut] con 100,7 millas [186,5 km, siendo las distancias dadas las que hay entre uno y otro de los puntos de referencia de Aguirre sobre el río Paraguay]. Pero como antes de llegar á la Asuncion sabemos que la confluencia del Xejui con el Paraguay esta en 24 deg 70' [sic: ó 24 deg 10 min ó 25 deg 10 min pero no 70 min] y [00 deg] 21' 30" al E. de aquella ciudad [Asunción del Paraguay, tomando finalmente así su meridiano como referencia "00" de longitud] ó 3h 59' 10" al O. de Paris deducimos el rumbo y distancia de aquel á este y es el S. 5 deg 02' O. [185 deg 2 min de azimut] con 260' [260 millas náuticas, más] 6 millas [sumadas: 493 km]; del cual á la Asuncion va el S 16 deg 21' O. [196 deg 21 min de azimut] con 69' [69 millas], [más] 4 millas [135 km]."

Complementa Aguirre, para mayor claridad y exactitud futura, de dónde transicionó el Meridiano Cero de Asunción (página siguiente, 487, Nota 1): "Buenos Aires está en 34 deg 36' 06" de latd. y 58 deg 23' 15" al O. de Greenwich, ó 4 h 02' 53" al O. de Paris."

Luego veremos que Azara y Aguirre ubicaron mejor este Meridiano Cero de Asunción, sin necesidad ya de transportarlo desde Buenos Aires, dejando así atrás aquel inicio de sus derrotas hacia el interior de América del Sur.

Aguirre (obra citada, Tomo 2, Primera Parte. Libro Segundo. Capítulo Cuarto, "Estado Primero. El geográfico de la Provincia. Situación de la Asumpcion.", página 312) dice que Asunción "Está situada en 25 deg 16' 35'' de latitud austral y en la longitud de 3 h 26' 06'' al Occidente del Real Observatorio de Marina de Cádiz, 3 h 51' 15'' al de Greenwich, y 4 h 05' 35'' al de Paris, segun buenas y repetidas observaciones de alturas meridianas del sol y estrellas y eclipses de satélites de Júpiter. La variación de la aguja [diferencia con el Norte verdadero] era en el año de 1784 11 deg 15'. En Febrero de 1785 era 10 deg 11' 45'' y en Mayo de 1790 era 10 deg 53' 43'' siempre Nordeste [sentido positivo por convención]. Fueron hechas estas observaciones de la variación de la aguja con el grande teodolito, instrumento muy exacto."

Sigue Azara, página 9 de la edición de Schüller: "En cada pueblo y punto se expresa su longitud y latitud, aunque una ú otra, ó ambas dependen de datos posteriores. He sido tan prolijo en los cálculos de esto y persuadido que ningún punto sustancial tiene una milla de error [1 minuto de arco, precisión imposible con un cronómetro náutico de la época a no ser en cortos espacios de tiempo, o sea, ajustado a la hora local de un punto cercano, por ejemplo, la Ciudad de Asunción, y no Greenwich, París o Cádiz], y como mis observaciones y cálculos abrazan todos los cerros, y alturas notables; con sólo dos demarcaciones, ó una, y una distancia, ó con dos distancias, podrá situarse en la carta cualquiera pueblo nuevo, ó punto que se quiera sin necesidad de recurrir á la [A]stronomía: y del mismo modo se sabrá siempre la situación del pueblo que desapareciese."

"Por lo tocante a los ríos, he aquí como los he puesto en mi carta. El Rio Paraguay, y parte de sus vertientes, que no he cortado, se ha dirigido por el mapa que de él hicieron los demarcadores de los límites del año de 1754. Lo mismo he practicado con el Rio Paraná desde el Pueblo de Corpus para el norte; y para el sur lo he dirigido hasta Corrientes por la derrota que de mi orden hicieron don 'Pedro Cerviño' y don 'Ignacio Pazos', aquél ingeniero y éste piloto [de barco] de mi división. De Corrientes para el Sur he puesto el Paraná por la navegación que de el hizo don 'Juan Francisco Aguirre', Teniente de Navío y comandante de la 4a. división de demarcadores [homólogo de Azara, que lo era de la 3a.]. El mismo me ha facilitado el plano del Río Paraguay desde su unión con el de Paraná hasta la Asunción. De aquí para el Norte se ha situado por el mapa de dichos señores demarcadores del citado año [1754], menos el Xexuy [Jejuí] que ha sido dirigido por la derrota de dicho ingeniero 'Cerviño', quien juntamente con el Teniente de Navío, don Martín Boneo hizo la carta del Rio Tebicuary por mi mandado. Los demás ríos de menos nota se han puesto por los cortes que se les han dado en los viajes y por las mejores noticias que he podido adquirir; y no es fuera de caso advertir aquí, que anteriormente híze otra carta, en la que no están bien situados los Rios Uruguay, y Paraná, de Corpus para el Norte; porque me valí entónces de las observaciones de longitudes hechas por dichos señores demarcadores [de 1754], las cuales he despreciado en la carta presente ateniéndome con exactitud á su derrota, porque he sabido después, que llegaron á mi mano erradas; cosa que ántes me pareció imposible porque eran cinco conformes. Así mi carta anterior á esta fecha 'debe despreciarse', y atenerse con toda seguridad a la presente, porque además de ser conforme en cuanto á dichos ríos á la derrota de dichos señores, tienen la confirmación de seis observaciones de longitud hechas el año pasado en la boca del 'Yguazú', las cuales ajustan pasmosamente con la derrota de dichos señores."

"He conservado los nombres 'guaraní', escribiéndolos como ellos lo hacen, cuya pronunciación es la siguiente: toda 'y' pronuncia guturalmente, y suena casi como 'yg'. Toda vocal ó semi-vocal con el acénto ~, suena como 'y' se pronuncia narigalmente, y toda 'by', 'py', 'my' suenan 'buyg', 'puyg', 'muyg', y esto basta para mis ideas."

Será bueno cotejar estas descripciones con las que podemos considerar posteriores, publicadas en el último libro de Azara: " 'Descripción é Historia del Paraguay y del Río de la Plata.' Obra póstuma de Don Félix de Azara, brigadier de la Real Armada, y autor de las obras tituladas 'Apuntes para la Historia de los cuadrúpedos y pájaros del Paraguay' [ya en su momento mundialmente célebre], y de otras. La publica su sobrino y heredero el señor don Agustín de Azara, marqués de Nibbiano, caballero de la órden de Carlos III, &c.&c.. Bajo la dirección de don Basilio de Sebastián Castellanos de Losada, Caballero de las órdenes de Isabel la Católica, y de San Genaro. Anticuario de la Biblioteca Nacional, etc.etc. autor de varias obras literarias, de la biografía de dicho autor con que concluye la obra y de las notas que la ilustran. Imprenta de Sanchiz, Madrid, 1847". Del Tomo 1, páginas 1-3:

"[Párrafo] 1. El año de 1781 me embarqué de órden del rey en Lisboa y arribé al Brasil, de donde pasé luego al Río de la Plata. Alli me encargó el gobierno muchas y grandes comisiones, que no es del caso especificar; bastando decir, que para desempeñarlas tuve que hacer muchos y dilatados viages, y que hice voluntariamente otros con el obgeto de adquirir mayores conocimientos de aquellos vastos paises. En todas mis peregrinaciones observé siempre la latitud geográfica al medio dia y a la noche por el sol y las estrellas con un buen instrumento de reflexión y horizonte artificial. Y con la proporcion de ser el pais tan llano, jamas omití el demarcar los rumbos de mis derrotas y los de los puntos notables laterales con una brújula, corrigiéndolos de la variacion magnética que averiguaba con frecuencia cotejando su Acimut con el que calculaba por el sol. Con estos fundamentos, sin usar jamas de estima o del poco más o menos, hice el mapa de mis viages situando en él todos los pueblos, parroquias y puntos notables por latitudes y demarcaciones observadas, y creo que ninguno de ellos tiene error. Tampoco creo lo haya en el mapa de las provincias de Chiquitos y Santa Cruz de la Sierra; porque lo hizo al mismo tiempo que yo el mío, mi compañero el capitan de fragata D. Antonio Alvarez Sotomayor."

"2. En cuanto a los rios principales, crei ocioso navegar muchos de ellos, sabiendo que lo habian ya hecho otros facultativos con el mayor cuidado. Asi copié las primeras vertientes del Paraná hasta su Salto grande, y del Paraguay hasta el Jaura que estan en dominios portugueses, del mapa inédito del brigadier portugués D. José Custodio de Saa y Faria, que anduvo muchos años por aquellas partes. Pero como no era astrónomo sino ingeniero, no merece toda mi confianza, aunque sí mayor que todos los mapas publicados hasta hoy. El curso del Paraná desde el citado Salto grande hasta el pueblo de Candelaria, le copié del que hizo mi compañero el capitan de navio D. Diego Alvear, que lo navegó y reconoció en tiempo de mis tareas; y el resto del Paraná hasta Buenos-Aires, lo hicieron por mi órden navegándole, mis subalternos el capitan de navio D. Martín Boneo, los pilotos D. Pablo Zizur y don Ignacio Pazos y el ingeniero D. Pedro Corbiño. Los mismos navegaron por disposicion mia el rio Uruguay desde Buenos-Aires hasta su Salto, el Curugnatí, el Jejín, el Tebicuari, y el Paraguay desde los diez y nueve grados de latitud hasta su union con el Paraná; desde esta latitud hasta la boca del rio Tauru, lo he copiado del de los demarcadores del tratado de límites del año 1750."

"3. Por lo que hace a los tributarios de los citados rios, como son innumerables y riegan inmensos paises despoblados y llenos de bosques, me ha sido imposible reconocerlos, y marcar con acierto su verdadero curso. Asi me he limitado a dirigirlos desde sus confluencias con los grandes rios a los puntos donde los he cortado en mis viages, y los demas por noticias a buen juicio: de modo que en esta parte hay precisamente muchos yerros que no podrán corregirse hasta que pasando bastante siglos, se estienda la poblacion por todos ellos. Entonces se sabria lo que son y el curso de dichos tributarios; y si el rio Aracuay o Pihomaio entra en el del Paraguay por dos brazos; uno poco más abajo de la Asuncion y el otro en los veinte y cuatro grados y veinte y cuatro minutos de latitud como yo creo; o este último mucho más abajo segun lo marca el mapa de D. Juan de la Cruz."

El mapa referido por Azara es probablemente el "Mapa geográfico de América Meridional, dispuesto y gravado por D. Juan de la Cruz Cano y Olmedilla, Geogfo. Pensdo. de S.M. [/] individuo de la Rl. Academia de Sn. Fernando, y de la Sociedad Bascongada de los Amigos del Pais ; teniendo presentes varios Mapas y noticias originales con arreglo á Observaciones astronómicas, Año de 1775."

Sigue Azara, en la edición póstuma de su sobrino:

"4. Para arreglar mi mapa a un primer meridiano conocido en Europa, hice muchas observaciones en Montevideo, Buenos-Aires, la Asuncion y Corrientes [hoy ciudad argentina] de las inmersiones y emersiones de los satélites de Júpiter; que aunque por defecto de sus tablas astronómicas pueden dar errada en cinco leguas [~20 km] la diferencia de meridianos, no por eso lo estarán las posiciones respectivas de los puntos de mi mapa."

Es interesante complementar estos trabajos de Azara en la boca del Río de la Plata con los escritos de su par Diego de Alvear, en el "Diario de la Segunda Division de limites, al mando de D. Diego de Alvear, teniente de navio de la Real Armada: con la descripcion de su viage desde Buenos-Aires, para reconocer los terrenos neutrales entre el Chuy y Tahin, el Rio Grande de San Pedro, y la Laguna Merin con todos sus vertientes.", primera edición, Imprenta del Estado, Buenos Aires, 1837, editada por Pedro de Angelis en la "Colección de obras y documentos relativos a la Historia Antigua y Moderna de las provincias del Río de La Plata", Imprenta del Estado, Buenos Aires, 1837, Tomo VI, páginas 1-48, complementado con la edición de "Publicación de documentos relativos al Río de la Plata", introducción y notas de Paul Groussac, "Anales de la Biblioteca", Buenos Aires, Coni, 1900, Tomo I, páginas 360-384, Tomo II, páginas 288-360, y Tomo III, páginas 373-464. 

En su Capítulo II, "Descripción de la plaza y puerto de la ciudad de Montevideo, su población, habitantes, gobierno y comercio. Navegación de las lanchas a Buenos-Aires, y derrota de los navíos para entrar y salir en el Río de la Plata.", página 34, nos ilumina Alvear: "Nuestro comisario, Director don José Varela, en su viaje al Río de la Plata, en la fragata Catalina, año de 1778, situó la Isla de Lobos en 35 deg 2' de latitud austral, y 3 h 40' 30'' al occidente de Greenwich, observación practicada por él mismo al cortar el meridiano de la isla, muy cerca de ella, con un sextante de Dollond, y el relox de longitud, número 13 de Mr. Berthoud [ver más abajo]. La situación de Maldonado, según esto, debe ser en 34 deg 54' 30''de latitud [S], y 20 leguas [~84 km] al oriente de Montevideo, con la cual cuadra bien nuestra derrota, no habiendo logrado observar en el corto término que estuvimos allí. Los naturales cuentan hasta 30 leguas [125 km] por las vueltas del camino, pero nunca las hay."

LÍQUIDAS ESCULTURAS EN MEDIO DE LA SELVA

Es de notar las descripciones que Félix de Azara hace del Alto Paraná, para más adelante reflexionar un poco (o mucho) sobre el irreemplazable "Salto Grande". La más emocionante está en el "Capítulo IV. De algunos rios principales, puertos y pescados.", páginas 36 a 42 del Tomo 1 de la edición de su sobrino:

"[Párrafo] 6. Las primeras vertientes del Paraná nacen de las sierras donde los portugueses tienen las minas de oro que llaman Goiaces hácia los 17 deg 30’ y 18" de latitud austral. Por alli se reunen muchas vertientes o arroyos encaminándose al Sur. Despues inclinan mucho al Occidente, y luego corren al Oeste Sudueste hasta que por los 20 grados toma el Paraná otra direccion; que puede verse en mi mapa lo mismo que el número de sus muchos tributarios."

"Entre estos los hay iguales y mayores que los primeros de Europa, cuales son el Iguazú, el Paraguay, Uruguay, etc.; de modo que aunque no haya practicado esperiencia para conocer el caudal del Paraná, creo no exagerar diciendo que es mayor diez veces que el Paraguay al juntarse con este. Cuando últimamente se le incorpora el Uruguay tomando el nombre de rio de la Plata y un lugar en la lista de los mayores del mundo, tiene tal vez tanta agua como todos los de Europa juntos grandes y chicos. Antes del arribo de los españoles lo llamaban los Guaranis de sus riberas Paraná cuyo significado ignoro. Los primeros españoles le pusieron el nombre de rio de Solís por su descubridor Juan Díaz de Solís, pero se lo quitaron luego para darle el de rio de la Plata, figurándose que los paises que baña abundaban de plata".

En el mismo lugar, dice Azara: "Verdad es que este nombre último esta hoy contraido solamente al pedazo del Paraná que corre desde que se le une el Uruguay hasta el mar."

"7. Como el Paraná viene por los paises orientales de mi descripcion, que ya dige eran notablemente más desnivelados, es mucho más violento y atropellado que el del Paraguay, y por lo mismo sus grandes avenidas no le hacen subir tanto. Su anchura media en el pueblo de Candelaria es de 933 varas [780 m], y desde alli hácia el Norte es lo general aun más estrecho; pero despues hácia el Sur va ensanchando, de modo que enfrente de Corrientes es ya de 3500 [más de 2900 m]. Forma innumerables islas hasta de 30 leguas [125 km] de longitud. No tiene una avenida única, como el Paraguay, sino muchas en diferentes tiempos, aunque las mayores acaecen por diciembre y duran menos tiempo. Sus aguas pasan por escelentes no obstante que se suelen encontrar en ellas huesos y troncos petrificados."

"8. A pesar del grandísimo caudal de este río, no puede navegarse en toda su longitud, porque lo embarazan la violencia de su curso y principalmente sus saltos y arrecifes. Tiene uno al Norte de la boca de Tiete que se le junta en los 20 deg 35’ de latitud [S] ; pero yo solo describiré el que se halla cerca del trópico de Capricornio. Le llaman 'Salto de Canendiyu' por un cacique que encontraron alli los primeros españoles, y 'Salto de Guairá' por la inmediacion a la provincia de este nombre. Esta en los 24 deg 4’ 27" de latitud [S] observada, y es un espantoso despeñadero de agua digno de que le describiesen Virgilio y Homero. Se trata del rio Paraná, que tiene alli mucho fondo y 4900 varas de Castilla [cerca de 4100 m] de anchura medida; esto es una legua, y que seguramente contiene más agua que muchos juntos de los mayores de Europa. La citada anchura se reduce repentinamente a un sólo portillo o canal de 70 varas [59 m], por donde entran todas las aguas precipitándose con furia desesperada, como si quisiesen lo que solo ellas podrian intentar con sus enormes masa y velocidad, esto es, dislocar el centro de la tierra y ocasionar la nutacion [cabeceo] que observan los astrónomos en su eje. Pero no caen las aguas verticalmente como por un balcón o ventana, sino por un plano inclinado 50 grados al horizonte hasta completar 20 varas, y un palmo [16,9 m] de altura perpendicular. Los vapores o rocio que se eleva del choque de las aguas contra los muros de roca tajada, y contra algunos peñascos que hay en la misma canal del precipicio, se ven en forma de columna de muchas leguas [km], y miradas estando dentro de ellos forman con el Sol muchos arcos iris vivísimos y trepidantes al compás de la tierra, que se siente temblar bajo de los pies. Los mismos vapores y espumas ocasionan una eterna y copiosa lluvia en los contornos. El ruido se oye de seis leguas [25 km], y en las inmediaciones no se encuentran ningun pájaro ni cuadrúpedo."

"9. El que quiera reconocer este Salto debe caminar 30 leguas [125 km] desiertas desde la poblacion de Curugnaty hasta el rio Guatemi. Alli ha de buscar árboles muy gruesos, para construir algunas canoas. En estas se han de embarcar los que han de ir y los víveres y demas necesario, dejando en el sitio alguna escolta armada con el equipage y caballos, porque hay por alli indios silvestres. Las canoas navegarán 30 leguas [125 km] hasta salir al Paraná, por dicho Guatemi, siempre con cuidado porque en los bosques de sus orillas suele haber indios que no dan cuartel. Cuando el Guatemi esta bajo es preciso arrastrar las canoas sobre varios arrecifes, y alguna vez cargarlas al hombro. Aunque restan que bajar por el Paraná tres leguas [13 km] hasta el Salto las que pueden hacerse en las mismas canoas, o a pie por la orilla del grande bosque, aunque se destrozan las botas y zapatos con las puntas de las peñas. En las inmediaciones del Salto hay proporcion para tomar las medidas geométricas que se quiera; y metiéndose por el bosque se puede reconocer lo inferior del Salto; bien que para esto es menester desnudarse totalmente porque llueve mucho."

"10. Lo que hace saltar este rio es lo que llaman impropiamente cordillera de Maracain, debiéndose notar que solo se ha hablado de lo más violento del Salto pues aun deben considerarse como continuacion suya las 33 leguas [~138 km] en línea recta que hay desde dicho Salto a la boca de Iguazú situada en los 25 deg 41’ de latitud [S] observada; porque corre el rio toda esta distancia por una canal de peñas tajadas á plomo, pero tan estrecha que dos leguas [poco más de 8 km] bajo del Salto solo tiene el río 110 varas [92 m] de anchura, y en la boca del citado Iguazú 443 [362 m], de manera que con la mucha pendiente y la estrechez corren las aguas furiosamente dando trompadas contra las peñas, y chocando unas con otras, formando innumerables y violentos remolinos y abismos capaces de tragar cuantos barcos navegasen por alli."

"11. A propósito de saltos de rios haré mencion de otros dos en aquellas partes. El mencionado Iguazú ó Curituba, cuyo caudal puede estimarse igual al de los dos mayores de Europa juntos, tiene su salto dos leguas [poco más de 8 km] antes de unirse al Paraná. La longitud total del despeñadero, es de 1531 varas [1280 m] y la altura vertical de 63 1/3 [52,9 m]. Esta dividido este salto por tres gradas principales, y cada una de estas en muchos canales por donde cae el agua muchas veces a plomo hasta de siete varas [casi 6 m] de altura en el más elevado, bajando en los otros por planos más y menos inclinados. El ruido, espumas, rocio, arco iris, etc., se asemejan á lo dicho del Paraná."

"12. El otro salto es de un rio comparable al Sena, llamado Aguarai que vierte en el Jejui y los dos juntos en el del Paraguay. El mapa de Cruz no escribe bien su nombre, y le hace juntar equivocadamente al río Ipané. Este salto es a pique o vertical y de 149 1/3 varas [124,8 m] de elevacion: se encuentra dentro de un bosque en los 23 deg 28’ de latitud [S] observada."

Comparemos estas descripciones de estos saltos con la edición de Schüller, página 314: "Todos los ríos de por acá excluyendo el del Paraguay y los que entran en él por la costa occidental tienen muchos saltos y arrecifes, que no me empeñaré en describir, limitándome a describir algo de los muy famosos. 'El grande el Paraná' situado en 24 deg 4' 27'' de latitud [S] es propiamente un arrecife, porque la (el) agua desciende por un plano inclinado 40 á 50 grados al horizonte, y la altura del mismo plano es de 60 piés [18 m]".

Azara, edición de Schüller, página 311: "Los Demarcadores de Límites el año 1753 lo navegaron en canoas hasta la latitud 24 deg 24' 13'' [S] y los de este año de 1789 con las mismas llegaron á un salto grande situado en 24 deg 4' 27'' [de latitud S]. En tiempo de 'Yrála' lo navegaron con balsas desde dicho salto para abajo". (Ver más abajo, Azara, Tomo 2, páginas 134-138, de la edición póstuma por su sobrino).

Pero la primera proeza exploratoria por la zona, nos recuerda Schüller, la hizo la gente de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Segundo Adelantado del Río de la Plata, en 1542: "...porque los enfermos eran muchos y no podían caminar, ni era cosa segura detenerse allí donde tantos enemigos estaban, y estar entre ellos seria dar atrevimiento para hacer alguna traición, como es su costumbre; por lo cual acordó de enviar los enfermos por el río del Paraná abajo en las mismas balsas, encomendados a un indio principal del río" (...) "...y así, los mandó embarcar, que serían hasta treinta hombres, y con ellos envió otros cincuenta hombres arcabuceros y ballesteros para que les guardasen y defendiesen; y luego que los hobo enviado se partió el gobernador con la otra gente por tierra para la ciudad de la Ascensión, hasta la cual, según le certificaron los indios del río del Paraná, habría hasta nueve jornadas; y en el río del Paraná se tomó la posesión en nombre y por Su Majestad, y los pilotos tomaron el altura en veinte y cuatro grados." ("Comentarios de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Adelantado y Gobernador del Río de la Plata, escriptos por Pero Hernández, Escribano y Secretario de la Provincia, y dirigidos al Serenísimo, muy alto y muy poderoso señor el Infante Don Carlos N. S.. Capítulo XII", Revista del Instituto Paraguayo, números 33, 34 y 35).

En la edición póstuma a cargo de su sobrino, Tomo 1, página 43, Azara nos maravilla: "[Párrafo] 15. Ya se supone que los citados saltos se hacen sobre peñas durísimas. En ellas se ha abierto el Paraná una zanja de cien millas [185 km] hasta el Iguazú"

Punto y seguido de Azara en la edición de Schüller, arriba: "Lo particular está en la mucha agua; pues teniendo el Paraná sobre el salto 2100 toesas [medida francesa pre Revolución, equivalente actualmente a ~1,949 metro, dando así casi 4100 m] de anchura, ésta se reduce a 30 [~58 m] en lo alto del despeño, dos leguas [poco más de 8 km] más abajo tiene 50 [~97 m], y en la latitud de 25 deg 35' 50'' [S] en que está la boca del Rio 'Y-guazú' sólo tiene 194 [~378 m]: de donde se pueden inferir la precipitación y demás fenómenos dependientes de estas circunstancias. Otro salto famoso es el de 'Y-guazú' ["agua grande, en guaraní] situado en 25 deg 41' 10'' de latitud [S]."

Nota de Schüller: "Salto de Santa María". Schüller aqui recuerda un nombre español: su descubridor para los europeos fue Álvar Núñez Cabeza de Vaca, el Segundo Adelantado del Río de la Plata, en 1542, siguiendo el rastro de Alejo García desde Santa Catarina hasta su nueva base en Asunción. García, náufrago de una de las naves de Solís, buscó la sierra de la plata a pie y cruzó el río Alto Paraguay allá por 1526, no pudiendo regresar con vida a Europa. Hoy estas cataratas en forma de herradura la comparten Argentina y Brasil. El nombre "Santa María" se mantiene en uno de los cinco saltos principales del lado norte, el lado brasilero.

Azara, edición de Schüller, páginas 314-315: "Lo largo del despeño es de 650 toesas [casi 1270 m], su altura vertical 28 1/2 [~55,5 m] y está dividida en tres gradas surcadas por muchos canales, cayendo el agua por muchos de ellos á plomo. De forma que este salto por su altura está dividido en 3 de los cuales el mayor tiene 10 toesas [~19,5 m]. 

Seguido inmediatamente, Azara nos habla, vía Schüller, de una tercera catarata por esos extensos bosques: "De otro salto no se hace mención en estos paises; y sin embargo es mucho mayor que todos los conocidos en el mundo. Este es el del 'Río Aguaray' situado en 23 deg 28' 0'' (letra de Azara) de latitud austral y en 1 deg 32' 0'' de (ídem) longitud contada en el primer meridiano de estos viajes. Dicho 'Aguaray' que es caudaloso salta 64 toesas perpendiculares ó 384 piés de París que hacen 149 1/3 varas de Castilla [124,8 m]."

Al pie de página Schüller cita a Johan Rengger, quien dice que en un mapa inédito de Azara que él, junto con Marcélin Longchamps (ambos doctores en medicina y miembros de la Sociedad Helvética de Ciencias Naturales), habían visto en la biblioteca particular del Dictador José Gaspar Rodríguez de Francia la latitud era de 23 deg 38' S y su altura de 400 pies (130 m). 

Aquí llegamos a un misterio históricamente muy importante, pues es difícil identificar este mapa:
 
EL GRAN MAPA CONOCIDO DE FÉLIX DE AZARA
 
En la París de 1809 se publicó un mapa del Paraguay como ilustración número V, desplegable, "Gouvernement du Paraguay et partie du Chaco", de un tamaño total de unos 44 cm x 60 cm, en la "Collection de Planches", Tomo 1, que acompañaba al libro de Félix de Azara "Voyages dans l'Amérique Méridionale", publicado por Dentu, Imprimeur-Libraire. Centrado alrededor de Asunción y abarcando 7 grados y 39 minutos de latitud, a 53 mm por grado, rápidamente estimamos que su escala aproximada es de 1 : 2 000 000.

En este tomo cuyo lomo dice "Paraguay par Azara" y debajo "Atlas", y en su interior "Voyages dans l'Amérique Méridionale, par Don Félix de Azara." "Collection de Planches." "Paris, Dentu, Imprimeur-Libraire, Rue du Pont-du Lodi, No. 3." "1809", y en su "Liste de Planches." "Tome premier." "No." (...) "V. Gouvernement du Paraguay et partie du Chaco," id. (refiriéndose a que está entre las páginas 6 y 16, listado junto con otros mapas de esta parte del Mundo), encontramos la citada plancha, que mide 52 cm x 65,4 cm. 

El recuadro que contiene dicho mapa mide exactamente 43,7 cm x 60 cm, y el mapa propiamente dicho dentro de los bordes limitados por las escalas de latitudes y longitudes mide 41,2 cm de altura x 57,8 cm de ancho. Abarca desde la latitud 22 deg 21 min S hasta los 30 deg S, y desde los 4 deg de la "Longitude occidentale de Buenos-Ayres" hasta los 8 deg al E de Buenos Aires.

Como se extiende por casi siete grados y dos tercios de latitud, a 60 minutos ó millas náuticas por grado, tenemos cerca de 460 millas náuticas desde el extremo Norte al extremo Sur, o sea, 850 km. Esto es 850 000 m, 85 000 000 cm, que divididos por los 41,2 cm de altura efectiva nos da una escala de este mapa publicado en París en 1809 de, como calculamos arriba preliminarmente, cerca de 1 : 2 000 000.

En la parte norte del mapa leemos: "Villa Rl. de la Concepcion", cerca del río Paraguay, y "Belen" al SE de la misma, cerca del río Ypané. 

En la parte E vemos el "Rio Grande de Curitiba" y su "Salto Grande". En el río Monday, más o menos por la misma latitud pero al otro lado del Paraná, no muy lejos de las Cataratas del Iguazú, que es la referencia anterior, no hay ningún salto, o no aparece, o no se lo colocó, a pesar de ser el Salto del Monday el más caudaloso de la República del Paraguay actual. Si Azara lo vio, no sabemos.

Al sur hay una palabra "Corrientes", pero no hay una marcación de ciudad, pueblo, etc., al lado de la misma. Se ven sí las localidades de "Jesus" al norte del río Parana, (en el Sur de la actual República del Paraguay), luego vemos Trinidad al SSE del primero, muy cerca, y a seguir, al SSW del segundo, leemos "Itapua", que podría ser la moderna capital del Departamento paraguayo homónimo, la ciudad de Encarnación. Cruzando el río Paraná, hacia el sur en territorio que hoy es argentino, leemos "Candelaria", también sin marcación de ciudad, pueblo, etc.. Estaría en las proximidades del lugar ocupado ahora por la moderna ciudad de Posadas.

Al W del río Paraguay dice "Chacó" y entre los ríos Paraguay y Paraná vemos la leyenda vertical que dice "Gouvt. du Paraguay", cruzando la Cordillera del Mbaracayú e inclusive quedando al E de la Cordillera del Amambay (nombres modernos), es decir, abarcando parte de lo que hoy es territorio brasilero.

Se ve un arroyo "Garcy" dentro de la "Cordillera del Maracayou", corriendo de W a E y desembocando en el río Paraná.

En el W del mapa, vemos una enorme isla, "Ile de Pilcomayo". En esta región, el trazado del río Pilcomayo de este mapa de Azara publicado en 1809 se divide en dos brazos principales, uno desembocando en el río Paraguay casi frente a Asunción, y el otro desembocando también en el mismo gran río pero mucho más al norte, como era la compleja hipótesis de Azara (ver edición de su sobrino, Tomo 1, páginas 1-3, párrafo 3, reproducido más arriba). En realidad, este río más al norte sería el río hoy conocido como Río Negro (no el del Alto Paraguay, ni el de Brasil ni de Argentina, ni Uruguay), y hoy sabemos que no tiene ninguna conexión con el río Pilcomayo, a pesar de que es bien sabido que éste último es un río de curso móvil o errante. En este punto, registremos que tanto Manuel Domínguez ("El Chaco Boreal", Imprenta del Estado, Asunción, 1925) como Azara dicen que al Pilcomayo se lo conocía también como "Araguay" (según el primer autor, arriba, página 10) o "Aracuay" (según el segundo autor, página 3 del Tomo 1 de la edición de su sobrino, ver más arriba). Con esta información nos atrevemos a levantar la siguiente hipótesis sobre algún río que aparece "mucho más abajo segun lo marca el mapa de D. Juan de la Cruz." (Azara, en el mismo lugar). Por esa latitud existe un río llamado hoy "Riacho Aguaray Guazú" (a no confundir con el Río Aguaray Guazú que parte de las cordilleras en el extremo NE del Paraguay actual, y que tiene el salto tan alto). Todos estos ríos corren por la zona del Bajo Chaco Boreal, bien conocida por sus extensos esterales. La confusión que existía en el pasado sobre si todos estos ríos, el Negro, el riacho Aguaray Guazú o el río Pilcomayo, eran muchos o uno sólo es por tanto entendible.

Más al sur del Pilcomayo (el brazo sur, el verdadero y único aunque mutable Pilcomayo), nos internamos imaginariamente en el Chaco Central, hasta su límite el río Bermejo. En el mapa de Azara publicado en 1809 sólo la primera parte de este río recibe el nombre de "Vermejo", y a partir de la unión con el "Jusu" cambia a "Rio Grande", hasta su desembocadura en el Bajo Paraguay. Más al sur podemos ver parte del Chaco Austral.

La extensa región inhóspita del Chaco Central, como dijimos entre el Pilcomayo y el Bermejo, recibe en este mapa la denominación de "Plaines de Manso", las Planicies de Manso. Para esta toponimia, recurramos a Domínguez, obra citada, para que nos cuente qué pasó después de las "doce primeras expediciones que del lado del Paraguay fueron en busca de Potosí" [relatadas más abajo]:

Manuel Domínguez, obra citada, Capítulo IV, página 38: "Buscando el reino del Paitití o Eldorado"

"13a. [expedición] 1553 - [Domingo Martínez de] Irala, desde el puerto de San Fernando [Alto Paraguay], se interna al N.O. en pos del 'Paitití'."

"14a. 1557 a 1559 - [Ñuflo de] Chaves hasta los Jarayes [actual Pantanal Matogrosense] y de allí al [río] Guapay en demanda de lo mismo."

Manuel Domínguez, obra citada, Capítulo IV, página 35: "Cuatro años después [de la 13a. expedición al Chaco desde el Paraguay, por Irala, en 1553] (Febrero de 1557) [Nota de Domínguez: " 'Información' {...}<de Francisco Ruíz Galán, citada por Ulrich Schmidel> Colección <del doctor Blas> Garay, pág. 338. El Cabildo de la Asunción al Consejo de Indias dijo que Chaves salió 'por Marzo de cincuenta y ocho'. Archivo Nacional No. 318, Nueva Encuadernación. Ortíz Vergara dijo que Chaves fué a conquistar 'Las Amazonas y Eldorado', Colección de documentos inéditos de Indias, Tomo 4, p. 38"] corrió Chaves tras la misma quimera dorada."

" 'Por acuerdo del obispo, don Fray Pedro de la Torre y de los Oficiales Reales, el ilustre señor Gobernador Domingo Martínez de Irala', le dio 'facultad y comisión para que saliese a poblar la provincia de los Jarayes' [Nota de Domínguez: "Requerimiento a Chaves de los que le abandonaron cuando avanzó demasiado hacia el Occidente, en Ruy Díaz de Guzmán, 'La Argentina', libro 3o., cap. 5o., concorde con id. [en el mismo lugar] cap. 3o., donde se lee que 'otra fundación se dispuso hacer en las provincias de los Jarayes, en el río Paraguay arriba, 300 leguas [~1250 km] de la Asunción."]. Salió de la Asunción con 155 españoles, el hombre 'valeroso por su persona y hábil y experto en las cosas de la guerra' [Nota de Domínguez: " 'Información', Colección Garay, pág. 331], se pone en los Jarayes, oye el cuento cautivador del 'Paitití' y con el pretexto de que el sitio no era adecuado para una población, gira al poniente, y allá va, impertérrito, sin hacer caso de los pusilánimes que le abandonan, cruza todo Chiquitos, se pone sobre el [río] Guapay donde por los 17 deg [de latitud S], el 1 de Agosto de 1559 erige un pueblo que nombró 'Nueva Asunción', en recuerdo de la ciudad querida, centro de la conquista, de la cual creía tal vez alejarse para siempre (14a. expedición). [Nota de Domínguez: "Todo lo relativo a la Nueva Asunción ha sido admirablemente tratado por el señor {Fulgencio R.} Moreno (...)"]".

"Al año y siete meses fundó Sta. Cruz de la Sierra en el interior de Chiquitos (26 de Febrero de 1561). [Nota de Domínquez: "Paul Groussac {'Anales de la Biblioteca'<Nacional de la República Argentina>, Tomo 9, página 320} sitúa Santa Cruz a 2 kils. {km} de San José."]"

Manuel Domínguez, obra citada, Capítulo IV, página 38: "Los que llegaron al Perú: Alejo García (1a. [expedición]), [Juan de] Ayolas (4a.), Irala (12a.) y Chaves (14a.)."

" 'Tiempo que emplearon'. La rapidez con que hice correr las expediciones [las tres primeras de arriba en el Capítulo II, ver más abajo] me impidió dar idea del tiempo que emplearon. Nótese ahora que Alejo García invirtió en su viaje al rededor de dos años, Ayolas 18 meses [Nota de Domínguez: "Salió de Buena Esperanza en Octubre de 1536 {Cronología de los primeros pasos de la conquista, inédita}"], Irala 16 [Nota de Domínguez: "Salió de la Asunción en Noviembre de 1547 y estuvo de vuelta en San Fernando en Marzo de 1549"] y Chaves 30 [Nota de Domínguez: "Partió id. {mismo lugar} en Febrero de 1557 y fundó Nueva Asunción en Agosto de 1559. El año de la partida de Chaves se cuestiona con otros documentos, pero se prueba así, abreviando todo: Gonzalo de Mendoza muere en Julio de 1558, seis meses después de Irala, luego este murió a fines de 1557 {<Clemente> Fregeiro, 'La historia documental y crítica'<: exámen de la 'Historia del Puerto de Buenos Aires', por D. Eduardo Madero', Talleres de Publicaciones del Museo de La Plata, La Plata, 1893>, pag. 12 y 13}. Y es Irala quien despachó a Chaves. Luego este partió a fines de 1557, conclusión que conforma con los datos de las pág. 35 y notas".]" 

Manuel Domínguez, obra citada, Capítulo IV, página 40: "Y en tanto que las catorce expediciones del Paraguay se encaminaron a salvar ese obstáculo geográfico, ¿cuántas entraron, del lado del Perú, en Chiquitos o en el Chaco?"

"Ninguna. Pero la 14a. del Paraguay, se encontró poco después de fundada la Nueva Asunción con la 1a. del Perú, sobre el Río Guapay, siete u ocho leguas [~30 km a ~33 km] al Sud [Nota de Domínguez: "Punto genialmente aclarado por el señor Moreno. El señor Paul Groussac entiende que el encuentro sucedió a las ocho leguas {~33 km}, 'Anales de la Biblioteca', Tomo 9, página 318."]. Venía capitaneada por Andrés Manso."

"Chaves y Manso disputaron mejor derecho a aquellos territorios. En abono del 1o. estaban todas las expediciones anteriores y títulos fehacientes que después han de verse. El 2o. invocaba una orden del Virrey Marqués de Cañete. Y tras una larga discusión en que hubo hasta actos de fuerza, Chaves se quedó con lo que ocupaba [Nota de Domínguez: "Ruy Díaz de Guzmán, id. {en el mismo lugar}, libro 3o., cap. 6o., Groussac, Moreno, etc."] y se fue a fundar Santa Cruz de la Sierra en Chiquitos, y Manso Santo Domingo de la Nueva Rioja en la orilla izquierda [norte] del [río] Parapití." 

En ocasión de la Guerra del Chaco, de 1932 a 1935, la República del Paraguay consideraba como límite NW de su territorio el citado río Parapití, la margen derecha o sur de éste para Paraguay y su margen izquierda o norte para Bolivia. Durante la guerra las tropas paraguayas consiguieron cruzar el Parapití, pero escasas de pertrechos y provisiones, se vieron obligadas a retroceder. Las posiciones mantenidas al momento del Alto al Fuego del 12 de junio de 1935 se convertirían después sobre la mesa de negociaciones, de una manera muy próxima, en las fronteras definitivas.

Como vemos, la disputa por las tierras chaqueñas entre los gobiernos al Oriente y al Occidente de esta gigantesca planicie Sudamericana viene desde la misma llegada del "hombre blanco". Mientras tanto los indígenas... bueno, los indígenas bien, gracias.
          
Cruzando de nuevo el río Paraguay y recordando el otro Aguaray, más Guazú (de "guasu", "grande" en guaraní) que el del Chaco, en el mapa publicado por Dentu en París, lo vemos fluyendo desde el E, para luego unirse a otro Aguaray más, el "miní" (de "mini", con la misma acentuación, que significa "pequeño" en guaraní). Aguas abajo de esta unión entre el Grande y el Chico leemos la palabra "Salto", pero debe ser otro salto y no el del centenar de metros descrito por Azara en la página 315 de la edición de Schüller. De hecho, la latitud dada para el salto de más fama, tanto por Azara como por Rengger, éste citando al mapa de Azara inédito que tenía el Doctor Francia, en el pie de esa página por Schüller, corresponde aproximadamente a la latitud de Belén, o sea, por el Trópico de Capricornio. Diferentemente, la palabra "Salto" del mapa de 1809 está notoriamente más al S. Debe ser otro salto, de los muchos que hay al oriente del río Paraguay, como lo dice Azara en la página anterior, 314. Por otro lado, consultando un "Mapa del Paraguay. División Política. Escala 1 : 1 000 000", 115 cm x 102 cm, del Servicio Geográfico Militar de Paraguay, edición de 1996, reimpresión de 2004, vemos que la división, aguas arriba, del río Aguaray del Este es así: para el brazo Sur, donde Azara pone el "Aguaray-Miní", tenemos el nombre moderno de "Aguaray Guazú", y para el brazo Norte, en donde Azara nombra al "Aguaray-Guazu", el nombre moderno corresponde a "Aguaray Veve", en guaraní "Aguaray que vuela". En un interesante mini Atlas de 16 páginas titulado "Mapa del Paraguay. División Política", publicado por Álamo S. A., Capiatá, 2007, que cuenta con páginas separadas para cada Departamento de la Región Oriental del Paraguay, divididos éstos en sus respectivos distritos, en la página del "XII Departamento del Amambay", 21,5 cm x 15 cm, en Escala próxima a 1: 1 000 000, vemos que esta unión ocurre en el distrito de Capitán Bado, y a apenas un par de decenas de km de la Cordillera del Amambay.

La cordillera el Amambay corre de Norte a Sur y luego, cerca de donde comienza el (los) Aguaray, se une con la del Mbaracayú que corre del Oeste al Este. Donde termina ésta figuran en el mapa de 1809 citado los muy comentados Saltos del Guairá.

En la parte NE de este mapa, en territorio hoy brasilero, vemos un párrafo aclaratorio de que ahí estaba la Provincia española del Guayra, fundadora de Nuestra Señora de Copacabana, entre otras, y antiguamente unida a la Provincia del Paraguay y a la Provincia de Buenos Aires. Azara puso en este párrafo que en su época esta provincia ya estaba destruida. En efecto, en la margen izquierda del río Paraná y al NE de la "Grande Cataracte", Azara anotó "Ville Royale détruite" e inmediatamente abajo "Ontiveros détruite", ya confirmando la tensa y hasta belicosa situación política con el Portugal que se venía arrastrando, y todavía se arrastraría con su sucesor por siglos. (Brasil proclamó su Independencia el 7 de setiembre de 1822).

En el mapa de Azara publicado en París en 1809 por Dentu no se ve el paralelo 22 S, por lo tanto no vemos el río "Corrientes" al Norte. Éste sería el río Apa, como escribió Azara al insistir en que la frontera debía pasar "por los rios Yaguary y Corrientes, ó Appa" (ver "Carta del autor al cabildo secular de la Asuncion", fechada el 9 de julio de 1793, en la edición de su sobrino, obra citada, Tomo 2, páginas 260-261, reproducida más abajo). 

(Mapa analizado por gentileza de la Biblioteca de la "Fundación 'Ymaguaré' [en guaraní: antigüedad, lo de antes] de imágenes y libros del Paraguay", anexa a la biblioteca del Centro Paraguayo-Japonés, Asunción, que intenta custodiar uno de estos ejemplares de los saqueadores de la Historia, que infelizmente nos infestan desde los tiempos de los faraones del Antiguo Egipto).

EL GRAN MAPA PERDIDO DE FÉLIX DE AZARA
 
Pero aparte de este mapa publicado en París por Dentu recién en 1809, Azara también entregó un mapa del Paraguay al Cabildo de la Asunción, junto con el manuscrito publicado por Mitre "firmado por el mismo Azara, el 9 de julio de 1793" (ver más arriba) y un plano de la ciudad de Asunción que analiza Alberto Duarte de Vargas, en su "Cartografía colonial asuncena", Copyright © Academia Paraguaya de Historia y Municipalidad de Asunción, Asunción, 2001, ver páginas 31 y 35 de dicha obra.

El sobrino de Félix de Azara, don Agustín de Azara, el Marqués de Nibbiano, en su advertencia "A los lectores del Editor" de la "Descripción é Historia del Paraguay y del Río de la Plata", Madrid, 1847, Tomo 1, páginas I-II nos explica algo de las circunstancias de este otro mapa:

"Desde que en 1806 concluyó mi señor tío don Félix de Azara de escribir esta obra, para completar las que había ya publicado en 1802 sobre los pájaros y cuadrúpedos del Paraguay y del río de la Plata, fué su ánimo darla á la prensa, tan pronto como lograse se le remitiese de la Asunción del Paraguay, una copia del plano que regaló á su cabildo y del que se dá noticia en su biografía; copia que se había dejado en aquella población con otros efectos, y la que tenía pedida en repetidas ocasiones a la persona encargada de ellos."

"Aun cuando entre los papeles referentes á su comisión de la demarcación de límites de aquel territorio que entregó al gobierno á su llegada á España, había también un plano de aquellos países, éste se refería más a sus trabajos oficiales, que á los que había hecho de esprofeso para su obra y para corresponder al aprecio y distinciones con que le favorecieron aquellos naturales. De todos estos trabajos científicos, sólo conservaba algunos apuntes y dibujos que, en la exactitud con que hacía todas sus cosas, no creyó bastante para hacer un mapa tan exacto como el que había dejado en América."

"Viendo, que á pesar de sus muchas reclamaciones, no podía lograr su deseado mapa, se decidió á solicitar del gobierno se le facilitase el que había entregado á su llegada, á fin de rehacer aquél, en vista de los apuntes que conservaba, poniendo notas en los puntos en que tuviese algunas dudas. La gloriosa guerra de la independencia [contra Napoleón Bonaparte] que se inauguró en 1808, y sus consecuencias que duraron hasta 1814, impidieron el que llevase á cabo sus deseos por entonces. Luego que regresó el rey Fernando VII á España, y que se volvió á entrar en el estado normal, pidió don Félix el plano espresado para llevar a cabo el referido trabajo; pero ya no se encontró en las secretarías de Marina ni de Estado."

"Después del fallecimiento de D. Félix, he practicado las más esquisitas diligencias en busca de dicho mapa y mis pasos han sido infructuosos hasta el día, si bien conservo la lisongera esperanza de poder conseguir una copia del que existe en el ayuntamiento de la Asunción, en cuyo caso le haré publicar inmediatamente."

"Como á pesar del empeño de mi señor tío en publicar su obra con el referido mapa, no le consideré yo indispensable á la misma obra de la que seria más bien un adorno que una cosa necesaria, me he decidido á publicarla en obsequio á su buena memoria, y a fin de que un azar desgraciado no prive al mundo civilizado de un escrito que creo utilísimo para el conocimiento de aquellos países, y que por otra parte completa lo ya publicado sobre ellos por el mismo autor."

En el prólogo de Rudolf Schüller de la obra de Félix de Azara "Geografía Física y Esférica de las provincias del Paraguay y Misiones guaraníes", Montevideo, 1904, página LXXVI, este editor nos dice más:

"El mapa a que se refiere Azara en el 'Prólogo' [páginas 6-10], ha desaparecido, y todos nuestros esfuerzos han resultado inútiles para averiguar cuándo y de dónde."
 
Unas de las últimas personas que vieron este mapa supuestamente inédito y único fueron justamente Johan Rudolf Rengger, médico personal del Dictador Francia, junto con Marcélin Longchamps, en la biblioteca personal que el citado José Gaspar Rodríguez de Francia tenía en la otrora Casa de los Gobernadores, entonces sede de su gobierno y ubicada en la misma plaza que el Cabildo de la Ciudad de Asunción. Dicen estos señores, en "Ensayo histórico sobre la Revolución del Paraguay y el gobierno dictatorio del Doctor Francia", traducido al castellano por D. J. C. Pagès, intérprete real, Imprenta de Moreau, Paris, 1828, en la compilación "El Doctor Francia", Editorial El Lector, Asunción, 1996, páginas 33-35: "Habíamos llegado a Corrientes en setiembre de 1818" (....) "...en mayo de 1819" (...) "...obtuvimos" (...) "...el permiso de embarcarnos para el Paraguay." (...) "Desembarcamos en la Ascensión el día 30 de julio, y algunos días después nos presentaron al dictador". (...) "Tuvo la condescendencia de enseñarnos su biblioteca, que, por cierto, era pequeña, pero casi podría decirse que era la única que había en el Paraguay. Vi en ella, entre los mejores autores españoles, las obras de Voltaire, Rousseau, Raynal, Rollin, Laplace, etc., que se había procurado desde que estalló la revolución [independentista paraguaya de Mayo de 1811]. Tenía además algunos instrumentos de matemáticas, globos, cartas geográficas, y entre ellas una del Paraguay, que es la más exacta que existe en el país, que la había levantado don Félix de Azara, cuando se hizo la demarcación de las fronteras a últimos del siglo pasado, y se regaló al cabildo de la Ascensión, sin que nunca se haya publicado."

Existen pruebas adicionales de la existencia de este mapa del Paraguay de 1793, en forma de cartas transcriptas por el señor don Agustín de Azara, anexo a la "Descripción é Historia del Paraguay y del Río de la Plata", obra póstuma de su tío Félix de Azara, publicada en 1847, citada.

En el mismo lugar, páginas 257-258 del Tomo 2:

"Cartas del ayuntamiento de la Asuncion en el Paraguay á D. Felix de Azara, y las contestaciones de este."

"I. Carta al autor, del muy ilustre cabildo, justicia y regimiento de la ciudad de la Asuncion."

" 'Esta ciudad se halla cerciorada de las particulares noticias que el celo infatigable de V. S. tiene adquiridas de la situacion, estension, rios, bosques, lagunas, montes, pueblos, villas y lugares que contiene esta vasta provincia, á cuyo efecto ha tomado V. S. las molestias de viajar por toda ella y reconocerla en persona, y no satisfecho con esto, sabe la ciudad que V. S. con incesante fatiga, ha procurado orientarse mas á fondo de cuanto vá referido, unas veces leyendo los monumentos antiguos con particular aplicacion, y otras inquiriendo de personas inteligentes cuantas noticias ha conceptuado V. S. pueden conducir á los mismos fines; de forma que sin hipérbole puede aseverar la ciudad ser V. S. en el dia el individuo que puede con sólido fundamento demostrar facultativamente las predichas noticias; y deseando la ciudad tenerlas reducidas para perpétua memoria en un mapa que las comprenda, como asimismo un plano de este rio Paraguay estensivo hasta las reducciones nombradas los Chiquitos, y agregacion de noticias que exhorte uno y otro; satisfecha de la benevolencia de V. S. viene en suplicarle tenga la dignacion de poner en ejecucion el mapa y plano que solicita, á fin de que colocándolos de firme en su sala capitular, sirva de instruccion en los asuntos ocurrentes, que á cada paso se ofrecen, cuyo favor quedará vinculado en un eterno reconocimiento de esta ciudad. – Nuestro señor guarde á V. S. muchos años. Sala capitular de la Asuncion 22 de marzo de 1793. – D. Juan Valeriano de Zevallos – D. Antonio Vigil. – D. Fermin de Arredondo y Lovaton. – Don Francisco Olegario Mora. – D. Luis Pereira. – D. Bartolomé Lacoisqueta. – D. Francisco de Haedo. – D. Benito Ramon Carrillo. – Don Francisco de Isaosi. – D. Francisco Montiel. –
Sr. coronel D. Felix de Azara.' "

En el mismo lugar, páginas 259-260:
 
"II. Respuesta á la carta antecedente."

" 'Recibí el oficio de V. S. el 22 de marzo en que solicita que le franquee el mapa que he hecho de esta provincia con otro del curso de este rio hasta las reducciones de Chiquitos, como tambien otras noticias que cree haber recibido, todo con el fin de instruirse V. S., de transferir estas noticias á la posteridad, de ilustrar la historia pasada y futura, y de dar un laudable ejemplo y poderoso estimulo á todas las ciudades para que busquen de un modo semejante los medios de adelantar la geografía y la historia. La gravedad del asunto detuvo mi contestacion hasta ahora en que me he resuelto á condescender con la atenta súplica de V. S. Para ello estoy finalizando los cálculos y dando el último toque á dichos mapas y noticias, que dentro de pocos meses pondré en manos de V. S., porque he reflexionado que quedando mis mapas bien asegurados en esa sala capitular ó archivo, podrán servir en cualquiera siglo no solo para hacer ver el estado natural de la provincia, y para cotejarlo con el que tuviere entonces, sino tambien para que cuando algun pueblo ó parroquia se fundase ó trasladase, pueda el cabildo disponer que se sitúe en dichos mapas, lo mismo que los nuevos descubrimientos de los rios y paises. – De este modo insensiblemente y sin trabajo, se irá añadiendo lo nuevo y lo que faltare, y se corregirán los yerros que hubiese: todo lo cual podrá hacer cualquiera un poco curioso sin necesitar de hacer observaciones astronómicas ni repetir las grandes penalidades que he sufrido. – Nuestro señor guarde á V. S. muchos años. Asuncion 12 de abril de 1793. – Felix de Azara. – Muy ilustre cabildo, justicia y regimiento de la ciudad de la Asuncion.' "
 
En el mismo lugar, páginas 260-261:

"III. Carta del autor al cabildo secular de la Asuncion."

" 'Para cumplir la palabra que dí en respuesta á los requerimientos de V. S. incluyo el mapa de esta provincia, y la de Misiones, con otro que espresa el curso del rio Paraguay, sus confines, ó inundaciones anuales, como tambien la siguiente descripcion histórica, política y geográfica de la comprensión de dichos mapas: pero como no he tenido mas tiempo que dos meses para escribir y ordenar las ideas, y por otra parte estoy escaso de libros y no del todo impuesto de los papeles del archivo, no he podido detallar muchas cosas, y tengo por cierto que otro con mas tiempo é instruccion hará la cosa mejor. – Sin embargo he tocado todos los puntos sustanciales que pueden interesar á la historia y á la felicidad de la provincia. Por lo que hace á los mapas son sin duda los mejores que hasta hoy se han visto de provincia alguna americana. Solo falta que V. S. requiera y exija de los demarcadores de límites cuando señalen la frontera por los rios Yaguary y Corrientes, ó Appa, un mapa de su demarcacion, porque como no he andado por allá, el mio no puede ser en esta parte del Norte tan exacto como en los demas. – Con esto nada falta que hacer, porque V. S. quede satisfecha de mi buena voluntad y de que soy agradecido á lo mucho que he debido á la provincia, y á los particulares en los nueve años y medio que la suerte me ha detenido por acá. – Nuestro señor guarde á V. S. muchos años. Asuncion 9 de julio de 1793. – Felix de Azara. – Muy ilustre cabildo, justicia y regimiento de la ciudad de la Asuncion.' "
 
En el mismo lugar, páginas 261-263:

"IV. Respuesta á la carta antecedente."

" 'Ha recibido esta ciudad el oficio de V. S. de 9 de julio último, con el mapa de la provincia, otro que demuestra el curso de este rio Paraguay, sus confines ó inundaciones, como tambien la descripcion histórica, física, política y geográfica de la comprension de dichos mapas, obras á la verdad sumamente grandes y muy propias de los altos talentos de V. S., por cuya beneficencia queda la ciudad poseyendo alhajas tan distinguidas, de que congratula á V. S. muchas gracias, y siendo su reconocimiento inferior á esta gran dádiva y don que V. S. se ha dignado dispensarla por solo un efecto de su generosidad, en manifestacion de la gratitud en que queda, tiene acordado con esta fecha en sus libros capitulares, pasen á la morada de V. S. dos capitulares, y á nombre de la provincia le hagan presente como el distinguido favor de V. S. ha vinculado en su gratitud un eterno reconocimiento y que en su manifestacion ha acordado igualmente que á V. S. se le tenga y reconozca por uno de los primeros republicanos y compatriotas bajo del respeto, estimacion y benevolencia á que es acreedora la persona de V. S. tanto por las circunstancias con que le adornó el Todopoderoso, como por este particular y grande servicio que V. S. se ha dignado hacer á esta ciudad. - Nuestro señor guarde á V. S. muchos años. Sala capitular de la Asuncion del Paraguay setiembre 23 de 1793. - D. Juan Valeriano de Zevallos. - Don Antonio Vigil. - D. Francisco de Arredondo y Lovaton. - D. Francisco Olegario de la Mora. - D. José Luis Pereira. - D. Francisco de Haedo. - D. Bartolomé Laozqueta. - D. Benito Ramon Carrillo. - D. Francisco de Isasi. - Don Francisco Montiel. - D. Alonso Ortiz de Bergara. - Sr. D Felix de Azara, capitan de navío de la real armada.' "

Sería interesante contrastar esta edición del sobrino de Azara, Madrid, 1847, con la edición de Rudolf Schüller, Montevideo, 1904, que reproduce las "Piezas justificativas" publicadas por Charles Athanase Walckenaer, en la edición francesa de 1809, la edición de Dentu.

Edición de Schüller, página XXXII: "Extracto de la correspondencia del Sñr. Azara con Mr. Walckenaer"

Azara, edición de Schüller, páginas XXXIII y XXXIV: "Núm. 4"

" 'He recibido sus dos cartas de la data de 5 de agosto, por la que me instruye de la decisión de Mr. Dentu, de comprar mi obra sobre el Paraguay. Yo doy á V. gracias el elogio que le ha hecho de ella. Este contrato es nuevo para mi, porque la persona, á quien entregué mi manuscrito, no me ha escrito á este asunto. Sin embargo, si la venta ha sido hecha, consiento gustoso con tanta mayor razón, cuanto presumo que nada me queda que desear atendido el interés que V. toma en este negocio. Con respecto a la que V. me pide relativamente á esta obra voy a hacer que se saque mi retrato, para enviárselo sin perdida de tiempo. En cuanto á las cartas y planos particulares recibirá V. cuatro el uno de la América Meridional y los otros relativos a mis viajes. Yo creo que estos cuatro planos ó cartas son preferibles al que V. tiene una escala demasiado pequeña. Por lo tanto podrá formarse un atlas, agregando las cartas que le enviaré muy pronto, y que han sido impresas aquí: las cuales son sin disputa, las mejores que existen. V. hallará en ella los planos particulares de los principales puertos del Rio de la Plata, y el de la ciudad de Montevideo. He entregado estas cartas en la oficina de estado, para que se las remitan por algún extraordinario: he agregado el plano de la Asunción, capital del Paraguay, y el de la de Buenos Aires que está sin letra. Van juntos otros planos que podrá V. examinar y hacer el úso que juzgue conveniente. Respecto a su cuarto capítulo, referente a las obras publicadas en España referentes al Paraguay ninguna existe. Enviaré a V. adiciones y notas que tendrá la bondad de insertar. Reciba V. las protestas de mi reconocimiento por todos los cuidados que se ha servido tomar, etc.' "

" 'Felix Azara' "

" 'Madrid, agosto 29 de 1805.' "

Azara, edición de Schüller, páginas XXXIV y XXXV: "Núm. 6"

" 'Señor: - Por su carta de 19 de octubre último veo que las cartas que deben acompañar mi obra, están ya en mano de los grabadores. También veo con placer que ha tenido V. la bondad de corregir las frases de un mal estilo y agregar sabias notas.'

" 'Creo que pronto recibirá usted mi retrato, con algunas adiciones y correcciones que le he remitido por la vía de la embajada: le suplico que las coloque en lugar correspondiente, escribiéndolas en buen francés.' "

" 'En mi prefacio hallara V. todo lo que pueda desearse con referencia á mi vida pública y á mis obras. Pero una vez V. quiera saber hasta qué punto podrá contar con la exactitud de lo que ha dicho de mi 'Mr. Moreau Saint-Méry', agregaré que todas las obras que enumera, se reducen á las cartas que he enviado á V., á mis cuadrúpedos, á pájaros y á la descripción que va a imprimirse. El habla de otra descripción histórica, política, física y geográfica de la provincia del Paraguay, que él había empezado a traducir, pero no haga V. caso de esto; porque dicha descripción está comprendida en la que ha de publicarse, y porque yo la escribí de prisa en tiempo en que no tenía la instrucción que poseo en el dia, y tan sólo para satisfacer las súplicas de la 'Municipalidad de la Asunción'. 'Mr. Moreau Saint-Méry', no está bien instruído cuando dice que yo he hecho los diseños de los pájaros y cuadrúpedos; lo mismo que respecto á lo que dice que yo había formado un excelente gabinete o colección de animales. En el prefacio de mis pájaros digo que me ha sido imposible hacer los dibujos, transportar o conservar los animales. En el mismo paraje explico lo que he enviado al gabinete de Madrid. Aqui agrego que nada de ello se ha aprovechado."

"Por otra parte, yo había escrito mi obra en forma de diario; pero después la he dispuesto como V. la vé; porque sinó, ella sería tan enfadosa como los viajes marítimos, que hablan todos los días de vientos, de cambio de rumbo, de peligros y trabajos; siempre casi la misma cosa. Me queda que decir, que la obra ganaría mucho, si Mr. Dentu hiciese grabar los cuadrúpedos que reconocí en ese museo." (...)

(...) y "algunos de mis pájaros..."

(...)

" 'Félix Azara' "

" 'Diciembre 1 de 1805' "  

Una vez más, tropezamos con el problema expuesto anteriormente: existen diferentes manuscritos de Azara, de diferentes épocas, editados por diferentes personas y en diferentes momentos, lugares y circunstancias, y a veces se mezclan y solapan los unos con los otros. Lo mismo podría estar sucediendo con los mapas y planos.
 
PISTAS SOBRE EL MAPA PERDIDO DE AZARA
 
Es sin embargo misteriosa la afirmación de Schüller en 1904 de que "El mapa a que se refiere Azara en el 'Prólogo' ha desaparecido, y todos nuestros esfuerzos han resultado inútiles para averiguar cuándo y de dónde.", puesto que en el propio libro editado por Schüller, entre las página LXXII y LXXIII de su propio Prólogo anterior al prólogo de Azara, aparecen dos reproducciones parciales de lo que parece ser un único mapa, de tamaño y precisión mucho más considerables que el publicado en el Tomo 1 de "Collection de Planches" de la edición de Dentu (obra citada). Estas ilustraciones parecen ser fotografías de dibujos y no grabados, como es el caso de la edición de Dentu. Veamos:

Comencemos primero por la segunda fotografía, que parece contener más información que el primer detalle en la página anterior.

En el original fotografiado, hay muchas manchas de humedad, no muy marcantes, pero abundantes. El margen superior, especialmente en la parte central, está en mal estado. Hay un agujero en el paralelo 21 deg. También la hoja está cuarteada de manera vertical por donde pasa el meridiano "00".

Concentrándonos en el contenido de este detalle, el de antes de la página LXXIII del Prólogo de Schüller (recordemos, Montevideo, 1904) vemos la parte superior del mapa, donde leemos su título: "Carta Esferica o Reducida de las Provincias del Paraguay y Misiones Guaranis con el Distrito de Corrientes".

Este segundo detalle está centrado entre 22 deg y 23 deg S, a 10-11 mm por grado. Dejando de lado el título y su explicación, que quedan a la izquierda, el resto está centrado en el meridiano "00".

En la región del centro de la reproducción, muy en el borde derecho, se ven las palabras: "Villa Real de la / Belen".

Es de notar que la "Villa Real de Concepción", establecimiento de frontera contra los portugueses, hoy ciudad de Concepción, y "Nuestra Señora de Belén de los Mbayá", la última reducción jesuítica del Paraguay, hoy ciudad de Belén, son ciudades vecinas, pero Concepción está sobre el río Paraguay y Belén, muy conocida porque por ella pasa el Trópico de Capricornio, está sobre el río Ypané. Existen versiones orales no confirmadas que dicen que Concepción fue fundada sobre el río Ypané y luego se trasladó al lugar actual (Aldo Rojas Cardozo, "Comunidad 'real' por pedido español", ABC Color, Asunción, 31 de mayo de 2011), pero Azara distingue muy bien la una de la otra, por ejemplo en "Geografía Física y Esférica de las provincias del Paraguay y Misiones guaraníes", obra citada, páginas 198-199, 320-321, 442; "Descripción é Historia del Paraguay y del Río de la Plata", obra citada, Tomo 1, páginas 273-274, 329-330; "Voyages dans l'Amérique Méridionale", obra citada, Tomo 2, página 328 y Tabla desplegable siguiente. No menciona sin embargo a una "Villa Real de Belen". 

"Villa Real de la / Belen" está en este mapa ligeramente a la derecha del Meridiano "00", para el E. Así también, la actual ciudad de Belén está ligeramente al E del meridiano que pasa por Asunción. 

Esta segunda lámina, a diferencia de la primera, es desplegable, pero aún así no conseguimos discernir el paralelo 25 S, donde estaría Asunción. En contrapartida, tenemos otra joya para compensar: en la parte inferior del detalle reproducido, en lo que tal vez sería el medio del mapa original, se ve el extremo superior de un "Plano de la Ciudd. de la Asu- ncion Capital del Paraguay". Este "Plano de la Ciudd. de la Asu- ncion Capital del Paraguay" comienza en el margen izquierdo, al lado de la escala de latitudes y abajo de la explicación. El inserto termina hacia la derecha poco después de "00", cerca de "Belen", y va para abajo. Notar que la palabra Asunción está cortada: "Asu- ncion". Entre "Asu-" y "ncion" aparece un pequeño rectángulo, inclinado hacia la izquierda, con la letra "L" dentro, que penetra en el mapa principal. Se intuye que es un edificio de la ciudad de Asunción que el autor consideró importante colocarlo al punto de tener que interrumpir el título del Plano y dejarlo pasar a la parte de su dibujo correspondiente al Mapa del Paraguay. Este detalle confirma que el Plano estaba inserto en el Mapa principal, y no es una superposición hecha al imprimir el libro de Schüller. O sea, estaba así en el original, y la lámina de Schüller es efectivamente una copia fiel de un detalle del original. 

Volviendo a la parte superior izquierda de esta segunda lámina, después del título hay unos párrafos bastante difíciles de leer, pero con ayuda de lupas con aumentos de 3 veces y en algunos trechos recurriendo a aumentos de hasta 10 veces, se ha podido descifrar las siguientes informaciones muy interesantes:

"Las dirigio, costeo, calculo e hizo voluntariamente el Capitan de Navio 'D. Felix de Azara' Gefe de la 3a. Division de Demarcadores de Límites que no queriendo defraudar a los que le han [ilegible-]-dado ni a la Asuncion que merece el Mapa hace saber que el Rio Uruguay se ha dirigido, por el de los Demarcadores del Tratado de 1750 lo mismo dice del Rio Parana hasta el Pueblo de Corpus: Desde esta à Candelaria ha puesto por la [ilegible, abreviaturas] orden hicieron navegandolo Dn. Pedro Cerviño y Dn. Ygnacio Pazos aquel Yngeniero y este Piloto de dha 3a. Division de Demarcadores. De Corrientes para el Sur, se ha dirigido el Parana por la Navegacion que hizo el Capitan de Fragata Dn. Juan Francisco Aguirre, Gefe de la 4a. Division de Demarcadores lo mismo se confiesa del Rio Paraguay desde Corrientes a la Asuncion. De aqui para el N. se ha tenido presente el Mapa del Tratado de 1750"

"El Rio Curuguaty, y parte del Xexuy, voluntariamente y a mis expensas lo hizo dho Cerviño quien de orden de dho 'Azara', subio a Concepcion y Belen y hallò las ruinas de dos Pueblos, que el mismo acompañado de dho Pazos buscó los datos que hacen la Carta del distrito de Corrientes, y con el Capitan de Fragata de la Armada Dn. Martin Boneo navego, e hizo la Carta del Rio Tebicuary, y tambien han acompañado en buena parte de sus viages a dho 'Azara' el Alferez de Navio Dn. Pablo Zizur; y todos referidos, menos Boneo, ofreciendose a ello, y a travajar con voluntad."

"Las latitudes son Australes. Las Longitudes son contadas desde Asuncion, que cae 59 grs. . 59 mins. . 56 segs. . al occidente de Paris"

"Esta señal * significa que latitud y Longitud estan observadas con buenos Ynstrumentos, o calculadas Geometricamente"

"Explicacion"

"Ciudad Capital [un círculo blanco con un cuadrado arriba, coronado por una cruz] Ciudad [un círculo blanco con un cuadrado arriba, coronado por un mástil] Villa [un cuadrado coronado por una cruz, con un círculo a la derecha, con un punto dentro del mismo] Pueblo de Pardos [un círculo blanco] Parroquia [un círculo negro coronado con una cruz] Tenencia [un círculo blanco coronado con una cruz] Vigia [un círculo blanco con un punto en el centro y una "v" a la derecha] Pueblo de Yndios [un círculo blanco coronado con una cruz] Ydem destruido [el mismo símbolo con la cruz caída hacia la derecha] Oratorios [un círculo blanco con una cruz en su interior] Ranchos [un círculo blanco con un punto en el centro]"

Volviendo pues a la confusa "Villa Real de la / Belen", y fijándonos mejor, vemos que hay dos puntos diferentes cerca de las palabras, uno efectivamente cerca del río Paraguay y otro cerca de un tributario, que suponemos es el río Ypané. Recurriendo a la "Explicación", desciframos los dos símbolos: uno es una marcación de un cuadrado, con un círculo al lado con una cruz y es el que dice "Villa Real de la..." y el resto de la frase sale de la reproducción. Figura también Belén, con un círculo negro coronado con una cruz, sobre otro río, al S, probablemente el Ypané. Son lugares diferentes, pues una de las referencias es de una "Villa" y el otro de una "Parroquia". La aparente confusión ocurre porque la fotografía corta el mapa y da la ilusión de que se trata de un solo topónimo, y no de dos.

Al NE de ambas poblaciones, muy en el borde del detalle, hay un círculo con una cruz caída hacia la derecha, seguramente una de "las ruinas de dos Pueblos" hallados por los subalternos de Azara. 

Aparece el río "Corrientes", por los 22 deg S y desemboca en la margen izquierda del Paraguay.

La reproducción, la segunda, antes de la página LXXIII del Prólogo de Schüller, Montevideo, 1904, abarca:

Fotografía: 25 cm de alto x 20,5 cm de ancho. Interior del Mapa propiamente dicho: 23,5 cm de alto x 20 cm de ancho.

Longitud: desde el meridiano 1 deg 30 min W de Asunción hasta 1 deg 40 min E de Asunción, con una resolución de su escala del borde de 5 min. Latitud: desde aproximadamente 21 deg 15 min S hasta aproximadamente 23 deg 40 min S.

Esto es una extensión de 2 deg 25 min de latitud; por causa de que su altura en la reproducción es de 23,5 cm, tenemos ~9,7 cm por grado de latitud.

En esta fotografía, medimos que 30 min de longitud = 47 mm; 1 grado de longitud = 94 mm. 

Fuera del ecuador, la correspondencia entre longitud y latitud no se mantiene: por ejemplo, a la latitud de 25 grados, 1 segundo de latitud son ~30 m sobre el terreno, mientras que 1 segundo de longitud es menos, 27 m sobre el terreno. Los meridianos se van juntando a medida que se alejan del ecuador y se acercan a los polos, donde es sabido se unen. 

Pero tengamos en cuenta también que ésta es una carta "esférica", que comúnmente significaba hecha por una proyección de Mercator, donde los meridianos no se separan y los que se alejan son los paralelos, en este caso hacia los polos. Deforman la representación del terreno (el famoso caso de que la isla de Groenlandia parece casi tan grande como el continente Sudamericano, etc.), pero como los meridianos permanecen rectos son muy útiles para Navegación, puesto que se puede colocar una brújula cartográfica encima y se sabe al instante el azimut de cada punto. Para medir las distancias, hay que tomar el cuidado de transportarlas siempre de manera horizontal hasta las escalas que aparecen en los bordes, hacia la izquierda o hacia la derecha, y allí leerlas. Nada más.

Tomando como parámetro la altura de la fotografía, mejor, de la parte efectiva del mapa, y de los grados que abarca, tenemos: 23 deg 40 min - 21 deg 15 min = 2 deg 25 min. Multiplicando por 60 minutos por grado, tenemos 145 minutos = 145 millas náuticas ~ 269 km. Esto es ~269 000 m, ó ~26 900 000 cm. Dividiendo por los 23,5 cm de altura efectiva del mapa tenemos una Escala un poco superior a 1 : 1 000 000. Esto si la fotografía conserva las proporciones del mapa original. 

Antes y enfrente a esta lámina o reproducción fotográfica, hay otra primera que parece ser otro detalle del mismo mapa, como decíamos, con apariencia de ser dibujado y no grabado.

En la foto que sigue a la página LXXII del Prólogo escrito por el editor póstumo de Azara en la Montevideo de 1904, Rudolf Schüller (obra citada), la mencionada primera lámina fotográfica, se lee, abajo: "Al muy Ylustre Cavildo Justicia y Regimiento de la Ciudad de la Asunción." Debajo hay una firma que parece ser de propio puño, con adornos y de trazo más fino que el resto de las inscripciones. Esta rúbrica personal dice "Felix de Azara". Y abajo de la firma, una fecha: "Asuncion 9 de julio de 1793."

Esta imagen antes de la página LXXII del Prólogo de Schüller parece más nítida que la segunda: se ven mejor la escala de latitudes y longitudes, aunque abajo en el centro está oscurecida y borrosa.

De norte a sur corre el "Parana", indicado así en su margen izquierda. A la derecha del mismo dice "Chaco"; sería parte del Chaco Austral. Hay otro río "Corrientes" al Sur, al E del Paraná, que sale del "Estero y Laguna Ybera" en esta misma margen izquierda del río Paraná. Todo esto estaría en la región de la actual provincia argentina de Corrientes.

La fotografía está centrada en el Paralelo 28 deg (Sur) y el Meridiano "00", marcado en la escala del borde inferior. Como vimos, en la segunda página dice que en esta escala de meridianos "00" es el Meridiano de Asunción.  

En esta primera lámina, la reproducción fotográfica tiene 15,8-15,9 cm de altura x 22,3 cm de ancho. El mapa está torcido hacia la izquierda en la parte inferior. La parte interior del mapa abarca 15 cm de altura x 20,8 cm de ancho. 

El mapa abarca: Latitud desde poco más de 27 deg 40 min S hasta 29 deg S, que es su borde inferior. Longitud desde poco menos de 1 deg 30 min W de Asunción hasta poco menos de 0 deg 35 min E de Asunción. La resolución es de 5 minutos de grado, excepto inmediatamente después del meridiano "00", donde hay barras de 1 min de longitud hasta llegar a los 5 min E, y lo mismo ocurre con el paralelo 28 grados, 1 min durante los primeros 5 min S después de dicho paralelo. 

La distancia entre los paralelos 28 deg S y 29 deg S es de 11,8 cm, disminuyendo hacia la izquierda por causa de un doblez horizontal en la parte inferior de ese lado. 

Ambas fotografías no tienen exactamente la misma escala (lo que también puede deberse al asunto de Mercator, ver más arriba), pero podemos tomar un valor aproximado de 11 cm para la distancia entre un grado y otro de latitud. Teniendo en cuenta que un grado son 60 minutos, es decir 60 millas náuticas, es decir, poco más de 111 km, ó 111 000 m, ó 11 100 000 cm, la Escala es aproximadamente 1 : 1 000 000, siempre y cuando las reproducciones fotográficas, que dijimos no son exactamente en la misma escala aunque similares, hayan respetado razonablemente en tamaño a los originales. 

Como decimos, esto parece ser una reproducción fotográfica de un mapa dibujado a mano, mucho más detallado y más grande que el reproducido como grabado en el Tomo 1 de la "Collection de Planches" que acompaña al libro de Azara "Voyages dans l'Amérique Méridionale", publicado por Dentu en París, 1809. (Ver más arriba).

Por lo que entendemos, esta reproducción fotográfica de Schüller es el mapa del Paraguay regalado al Cabildo de Asunción el 9 de julio de 1793, con un plano de la ciudad de Asunción inserto. Schüller mismo así lo dice, en su "Índice de Grabados", al final de su libro, subtítulo "Mapas", "IV. La leyenda del mapa de Azara ofrecido en 1793 al Cabildo de la Asunción." entre páginas LXXII y LXXIII; y a seguir "V. Un fragmento del mapa anterior." entre páginas LXXII y LXXIII.

Si estudiamos la escala de latitudes de ambos detalles, el inferior y el superior, vemos que el mapa completo abarcaría casi 8 grados de latitud, o sea, casi 500 millas náuticas, o sea, más de 800 km. Con una escala aproximada de 1 : 1 000 000 (ver arriba), tendríamos que el mapa completo habría medido unos 80 cm de altura. Recordemos, por supuesto, que esto sería así siempre y cuando las reproducciones fotográficas, que dijimos tienen pequeñas diferencias de escala, hayan respetado razonablemente las proporciones originales. 

Ahora sigámosle la pista al paradero de este histórico Mapa de Azara de 1793.

En unos desplegables al fin del libro de Duarte, obra citada, el plano de Asunción de 1793 es una reproducción tomada de otro libro (Duarte, en el mismo lugar, página 17), porque como admite su autor, el original está desaparecido (arriba, página 21). Parece ser que el original era parte del Mapa del Paraguay de 1793 (arriba, páginas 17 y 21).

Esta carta del Paraguay de 1793 es la que vieron Rengger y Longchamps en la biblioteca particular del Dictador Francia, "la más exacta que existe en el país, que la había levantado don Félix de Azara, cuando se hizo la demarcación de las fronteras a últimos del siglo pasado, y se regaló al cabildo de la Ascensión, sin que nunca se haya publicado.". 

Ante las evidencias, concluimos que los detalles reproducidos fotográficamente en la edición de Schüller son del mismo mapa disponible extante todavía en 1904, 111 años después de su confección y 86 años después de haber sido visto por Rengger y Longchamps. Por qué Schüller da por perdido este mapa para el año de 1904 no lo sabemos.

En su página IV, "Dos palabras", Schüller agradece al doctor Juan Zorrilla de San Martín, director del diario "El Bien Público" por regalarle las fotos. Tal vez Schüller estaba pensando que el mapa no existía más y sólo quedaba la opción de estudiarlo por fotografías, no lo sabemos. Así también, no sabemos el paradero del mapa que sí lo reprodujo en su edición de 1904 en Montevideo, cuyo inserto, el plano de Asunción, Duarte (obra citada, página 21) nos refuerza tiene también paradero desconocido.

(Estos detalles del mapa, como aparecen en la edición original de Schüller de 1904, fueron analizados por gentileza de la Biblioteca de la "Fundación 'Ymaguaré' de imágenes y libros del Paraguay", anexa a la biblioteca del Centro Paraguayo-Japonés, Asunción).

Después de 1904, surge otra pista de que el mapa de Azara estaba en Montevideo. En el libro de Ricardo de Lafuente Machaín, "La Asunción de antaño", edición a cargo del autor, Buenos Aires, 1942, página 97, aparece el cuarto mapa de Asunción confeccionado por los demarcadores del Tratado de 1777, el segundo y último de Azara. El epígrafe dice: "Un mapa del Paraguay, original de don Félix de Azara, contiene dentro de un recuadro, este plano de la ciudad de Asunción, que si bien no difiere de otro hecho por el mismo autor, es de interés por creérselo inédito." 

Y a renglón seguido Lafuente da a entender que el mapa todavía estaba extante en 1942: "Pertenece a los señores Zorrilla de San Martín, de Montevideo a cuya gentileza se debe su publicación."

Duarte (obra citada) desde luego hace un análisis exhaustivo del plano fotografiado en 1942, y recurre igualmente a la edición de Schüller de 1904, donde aparece fotografiado el mapa del Paraguay (arriba, página 17), el que entendemos es el que el sobrino de Azara tanto había buscando por décadas (más arriba, página 20).

Hagamos también nuestro propio análisis, poniendo un ojo en la reproducción fotográfica de Lafuente y otro en las de Schüller pero tomando otras medidas.

La reproducción del Plano de Asunción de 1793 por Félix de Azara que aparece en el libro de Lafuente, obra citada, página 97, mide 18 cm x 7 cm y es de un color sepia, como el resto de las numerosas reproducciones de dicho libro. El contorno derecho es irregular, quebrado, aunque con un margen visible: posiblemente estaba insertado así en al Mapa del Paraguay. En el ejemplar autografiado que tuvimos el honor de analizar en la "Biblioteca Augusto Roa Bastos" de "La Manzana de la Rivera", Asunción, el título del Plano de Azara abarca 55 mm. A "prima facie", el original estaría por los 144 mm. 

Vemos una escala de lo que parece ser de latitudes en el margen izquierdo: se lee "5", "6" y "7" con facilidad, e intuimos que más arriba hay un "4". No sabemos si el margen de la fotografía está cortado en esta parte de manera vertical y debería decir "24", "25", "26" y "27", pero de todas maneras se puede confirmar perfectamente que hay subdivisiones, con una resolución de "5" en "5" y en ciertos tramos de la escala lateral hasta de "1" en "1", muy parecido a como se desenvuelven estas escalas en los detalles del Mapa del Paraguay publicados por Schüller entre sus páginas LXXII y LXXIII de su Prólogo, obra citada. 

Vemos que el "4" está al nivel de la pseudo Rosa de los Vientos que aparece en el extremo E de la Bahía de Asunción, al mismo nivel de la referencia "J" tierra adentro, que en la Explicación podemos leer perfectamente se trata de "Sn Blas Parroquia de Naturales". Esta iglesia habría sido demolida en esa misma década (Esperanza Gill, "Testimonios de la Asunción, crecimiento y desarrollo en sus 450 años", Editorial El Arte, Asunción, 1987, página 82). El lugar que ocupaba está inmediatamente al E, cruzando la calle Iturbe de hoy, del actual Colegio de la Providencia que está sobre la Avenida Mariscal López y habría sido su plazoleta (ver Esperanza Gill, arriba, páginas 72-77). El número "5" de la escala lateral vertical está al nivel de "A", la Plaza Mayor, el número "6" al nivel del barranco que pasaba frente a la Casa Viola, construida por 1790 y que hoy forma parte de "La Manzana de la Rivera" (ver más abajo). Este barranco es hoy la calle Ayolas, calle que también pasa al costado W del Palacio de López, construido a fines del siglo siguiente y desde entonces sede del Poder Ejecutivo. El número "7" está al nivel de la línea en el cuadro de referencias (no en el plano) que explica lo que es la letra "C", letra ésta que nos remite a la Casa de los Gobernadores, más lejos en la fotografía.

Entre cada número hay 42 mm en la vertical, es decir, abarcaría unos 4 "números" y medio. Vemos nítidamente que la parte inferior de la escala termina en 7 "alguna cosa" 35 "alguna cosa" sexagesimales. En la parte superior de la escala la imagen es mala, aparentemente manchada por humedad, pero sí medimos que comienza 31 mm antes del "4". Si cada "número" son 42 mm, 31 mm es 3/4 de "número", por tanto el plano comienza por los 3,25 de "alguna cosa", creemos que sexagesimales. Restando 3 y 15 sexagesimales de 7 y 35 sexagesimales tenemos 4 y 20 sexagesimales. 

Si tenemos en cuenta que en las fotografías publicadas por Schüller la parte superior del inserto comienza cerca de la latitud de Belén, 23 grados y medio, podemos aventurarnos a decir que la escala que aparece en el plano de la edición de Lafuente, 1942, es la escala de latitudes del borde izquierdo del Mapa del Paraguay, abarcando desde el paralelo 23 deg 15 min hasta el paralelo 27 deg 35 min. Esta escala no tiene nada que ver, pues, con coordenadas del Plano de Asunción, pero sin embargo nos da una idea del tamaño que tenía este inserto en el Mapa original. 

Recordemos, al mapa original lo pusimos con una escala de 11 cm por grado, con lo que aquí el Plano de Asunción, que interferiría por 4 deg 20 min en el Mapa del Paraguay del cual fue tomado, tendría un tamaño real de casi 47 cm de altura, y recurriendo a la proporción de 7/18 que tiene de ancho, serían 18 cm de ancho originalmente. Esto, hay que recordar, siempre y cuando nuestro análisis del tamaño real de los detalles reproducidos por Schüller (arriba) esté correcto, y de que la Escala de dicho Mapa del Paraguay por Félix de Azara de 1793 sea efectivamente de 1 : 1 000 000.    

A pesar de que la fotografía de Lafuente (obra citada) está recortada, sabemos que es el plano inserto en el mapa del Paraguay por el peculiar edificio inclinado con la referencia "L" dentro. En el Plano de Asunción de 1793 podemos ver rápidamente que la tal "L" está al final de la calle Presidente Franco (que cambia de nombre a Eligio Ayala al cruzar la calle Independencia Nacional) y leemos sin demasiada dificultad la tabla de referencias ubicada en su parte inferior: aparte de los tradicionales "A Plaza mayor" y "B Casa de Ayuntamiento y Cuerpo de Guardia", tenemos claramente legible la referencia "L": es "Sn Roque". En la Asunción de hoy, la actual iglesia de San Roque, edificada sobre una (o varias, ver Esperanza Gill, obra citada, p. 82) antiguas homónimas, está en esa misma calle, llegando a la intersección con la calle Tacuary. De hecho, el barrio entero de esa zona se llama "San Roque".

Aguirre, en "Discurso histórico por Juan Francisco de Aguirre", 1793, Biblioteca Nacional de Buenos Aires, Ms., No. 9, publicado parcialmente en sus "Anales", Tomo VII, y su "Revista", Tomo I, reproducido por Lafuente, obra citada, página 89, nos informa que San Roque era vice-parroquia de San Blas y la última reconstrucción de su templo en aquella época "se concluyó lo más pronto en 1793.", justo en el año en que Azara terminaba su segundo plano de Asunción; de ahí tal vez la improvisación discernible en la edición cartográfica.

Así pues, el edifico que sobresale del plano publicado por Lafuente y que corta la palabra "Asu- ncion" es el mismo que penetra en el mapa del Paraguay publicado por Schüller, cortando la misma palabra de la misma manera. Estamos auténticamente admirando un tercer detalle de la carta "del Paraguay, que es la más exacta que existe en el país, que la había levantado don Félix de Azara, cuando se hizo la demarcación de las fronteras a últimos del siglo pasado [XVIII], y se regaló al cabildo de la Ascensión, sin que nunca se haya publicado."

Con estos datos adicionales podemos intentar estimar el ancho total del Mapa del Paraguay de 1793, por Félix de Azara. Como el Plano de la Ciudad de Asunción en la reproducción antes de la página LXXIII de Schüller, obra citada, comienza muy cerca de "Belen" y de la "Villa Real de la Concepcion", y por la peculiar forma de su margen derecho, como lo muestra la reproducción completa del Plano en la página 97 de Lafuente, obra citada, tenemos la presunción de que el contorno de dicho borde derecho (el lado S de la ciudad, puesto que este Plano de Asunción está con el E hacia arriba) seguía más o menos en el mapa principal la forma del río Paraguay, de N a S. 

Recordemos que en el mapa "Gouvernement du Paraguay et partie du Chaco", obra citada, leímos que los Saltos del Guiará entán a 3 deg 39 min de "Longitude Orientale de Buenos-Ayres" y que Azara, edición de su sobrino, obra citada, Tomo 1, p. 344, tiene a Buenos Aires en 60 deg 40' 30" W de París. Recordemos también que el último valor de longitud publicado por Azara para Asunción fue de 59 deg 58 min 45 s W de París. Haciendo la conversión, Asunción está 0 deg 41 min 45 s al E de Buenos Aires, y restando este valor de los 3 deg 39 min E de los Saltos del Guairá en relación a Buenos Aires, tenemos que este "Salto Grande" del Paraná está a aproximadamente 2 deg 57 min al E de Asunción, es decir, a 177 minutos de longitud de la capital del Paraguay.

Para obtener una medida sobre el terreno fuera de la línea el ecuador, hay que multiplicar la longitud por un factor de corrección, que es el coseno de la latitud. Para Asunción podemos considerar cos 25 deg x 177, con lo que obtenemos como resultado 160 millas náuticas, ó casi 300 km, ó 300 000 m, ó 30 000 000 de cm. Si la Escala, como estimamos más arriba, es de 1 : 1 000 000, hay 30 cm más en el mapa desde Asunción hasta los Saltos del Guairá, en sentido horizontal, que sumados a los 18 cm de ancho del inserto del Plano de Asunción, nos da un ancho total de aproximadamente 48 cm, como mínimo, para el Mapa completo. 

Pero como leímos en el párrafo introductorio de la lámina anterior a la página LXXIII del Prólogo de Schüller, este Mapa de 1793 también incluye el río Uruguay, que subiendo desde el Río de Plata hace una curva y termina dirigiéndose directamente hacia el E. Esto es, el Mapa de 1793 debe extenderse mucho más hacia el E de los Saltos del Guairá, de manera similar a como se extiende hacia el E el Mapa del Paraguay por Azara publicado en París en 1809, obra citada. Podemos pues, hacer una analogía y usar los límites efectivos hacia el E del mapa de 1809, que es de 8 deg al E de Buenos Aires.

Haciendo la conversión, tenemos 7 deg 18 min 15 s como límite máximo del mapa de 1809 hacia el E de Asunción. A 60 millas náuticas por grado, estos son casi 440 millas náuticas hacia el E de Asunción, ó más de 800 km, ó más de 800 000 m, ó más de 80 000 000 cm. Si la Escala es efectivamente de 1 : 1 000 000, como estimado arriba, tenemos 80 cm hacia el E de Asunción, a lo que tenemos que sumar los 18 cm de ancho del inserto que contiene el Plano de Asunción, para un ancho total de 98 cm. 

Continuamos recordando que estos cálculos están basados en la suposición de que las reproducciones fotográficas de Schüller y Lafuente guardan las proporciones correctamente, en especial, la Escala en la obra de Schüller. Si esto es así tenemos pues un tamaño efectivo dentro de los bordes de 80 cm x 97 cm, como medidas probables para el Mapa del Paraguay, con un Plano de la ciudad de Asunción inserto, regalado por don Félix de Azara al Cabildo de la Asunción el 9 de julio de 1793.

Si ese es el caso, este mapa sería más grande que la ilustración número V, desplegable, del Tomo 1 de la "Collection de planches" de "Voyages dans l'Amérique Méridionale", obra citada.

Y no se descarta que sea más grande todavía.

Carmen Martínez Martín, en "Aportaciones cartográficas de D. Félix de Azara sobre el Virreinato del Río de la Plata", publicado en la "Revista Complutense de Historia de América", No. 23, Servicio de Publicaciones, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 1997, páginas 167-192, estudió 11 mapas de Azara, con las siguientes medidas: 70 cm x 94 cm; 26 cm x 38 cm; 27 cm x 27 cm; 68 cm x 90 cm; 72 cm x 24 cm; 22 cm x 27 cm; 22 cm x 34 cm; 75 cm x 107 cm; 41 cm x 57 cm; 112 cm x 68,9 cm; y 64 cm x 102 cm. El más grande, el Mapa No. 10 de 112 cm x 68,9 cm, es un dibujo al que le faltan muchísimos detalles, y lleva el título "Carta Reducida de toda la Provincia del Paraguay levantada en varios años y concluida en 1.793 por el Capitán de Fragata D. Félix de Azara y los geógrafos en mando". Abarca desde el Paralelo 21 S hasta el Paralelo 29 S, igual que el mapa fotografiado en fragmentos por Schüller y que pensamos es el entregado al Cabildo de Asunción ese mismo año. Carmen Martínez Martín levanta la hipótesis de que el mapa inacabado que ella vio, conservado en Madrid por el Servicio Geográfico del Ejército español, podría ser un intento de copiado suspendido a mitad de la tarea, a partir de un original anterior ya completado en su totalidad.

Como especular es gratis, no podemos descartar que el original haya sido la carta, justamente de ese mismo año, "del Paraguay [no nos cansamos de repetir], que es la más exacta que existe en el país, que la había levantado don Félix de Azara, cuando se hizo la demarcación de las fronteras a últimos del siglo pasado [XVIII], y se regaló al cabildo de la Ascensión, sin que nunca se haya publicado."

Debido a todas estas características suyas, este Mapa podría ser simplemente el mapa más valioso de toda la época colonial del Paraguay. De ahí la importancia de recuperarlo.

Desgraciadamente esta historia todavía no tiene un final feliz. Duarte (obra citada, página 21), nos dice que el mapa aparecido en Uruguay es puesto en venta y alguien lo regala a otro dictador paraguayo, Alfredo Stroessner, quien lejos de devolverlo a sus legítimos propietarios, El Cabildo, lo hace desaparecer. 

Así cayó sobre este Mapa la fatalidad anunciada pero no deseada por Félix de Azara, cuando comunicó al Cabildo: "Pero como supiese que Rui Díaz de Guzmán havia escrito una historia del pais, depocitando en dicho archivo, la qual havia sido robada por quien debia custodiarla, y que lo mismo havia sucedido con los libros capitulares del tiempo de señor obispo [fray Bernardo de] Cárdenas [fl. ca. 1642] y otros, temi que lo mismo ocurriera con el fruto de mi trabajo, por cuyo motivo condescendi en [ilegible] lo que se me pedia bajo la condicion que jamas el Ylustre Cabildo permitiera [ilegible] y Descripcion originales saliesen de la sala capitular, y asi me prometio" (Archivo Nacional de Asunción - Sección de copias de Actas capitulares de Asunción, acta del 7 de enero de 1794, reproducido por Duarte, obra citada, p. 19). Y así no cumplió dicha promesa José Gaspar Rodríguez de Francia, y así no habría cumplido dicha promesa Alfredo Stroessner Matiauda, "quienes debían custodiarla".

Por supuesto, como el Marqués de Nibbiano más de un siglo y medio atrás, también nosotros conservamos "la lisonjera esperanza" de volverlo a ver.
 
LA CONQUISTA HISPANA HACIA EL ESTE DE SUDAMÉRICA
 
Dejamos por ahora de lado este tristemente desaparecido mapa visto por Rengger y Longchamps en la biblioteca del Dr. Francia, y volvamos a concentrarnos en el manuscrito de Azara, Tomo 2, páginas 134-138, de la edición póstuma por su sobrino: 

"[Párrafo] 92. Al mismo tiempo que Irala despachó á Romero para fundar á san Juan, llegaron á la Asuncion algunos indios de la provincia del Guairá á solicitar la proteccion de Irala contra los insultos que les hacian los portugueses, cautivándolos y llevándolos ácia la costa del Brasil, donde los vendian para esclavos perpétuos como á los negros de Africa. Rui Diaz [de Guzmán] lib.[ro] 2, capítulo 13, y [Pedro] Lozano lib.[ro] 3, cap. 1 ponen la súplica de estos indios despues de la despoblacion de san Juan, lo que no puede componerse con los sucesos posteriores. Aprovechó Irala la ocasion que ofrecian dichos indios para reconocer la provincia del Guairá de la que solo se tenian noticias vagas, y aprontando una compañia de españoles con algunos indios auxiliares, se encaminó por tierra hasta llegar sobre el salto grande del Paraná, llamado entonces de Canendujú, situado en los 24 deg 4’ 27" de latitud [S] y descrito en el cap. 4, núm. 8 [ver más arriba]. El cacique Cancuduyú y otros indios de las riberas del Paraná, le facilitaron víveres y canoas, con que pasó este rio y continuó hasta el pueblo del cacique Guairá de quien tomó el nombre aquella provincia. Fue bien recibido de estos indios que le acompañaron en la navegacion que hizo con las mismas canoas Paraná arriba hasta la boca del rio Tiete ó Añembí, que es caudaloso y corre al Occidente. Subió Irala navegando el Tiete hasta que en su segundo salto llamado Abañandaba, le acometieron por tierra y agua los indios que Rui Diaz [de Guzmán] y [Pedro] Lozano llaman tupís, y que yo presumo eran guaranís como todos los anteriores. Los rechazó y ahuyentó Irala y se apoderó de su pueblo, matando á muchos. Luego corrió el pais, y á costa de algunos reencuentros, le redujo en pocos dias á su obediencia. Desde alli despachó un pliego á la costa del Brasil con Juan Molina, para que lo condujese á la corte informándola del estado de la conquista. Asi lo dice Rui Diaz [de Guzmán] ibid [en el mismo lugar]. [Pedro] Lozano ibid. [en el mismo lugar] llama al mensagero Esteban Vergara, acordándose que en lib.[ro] 2, cap 13, habia despachado á Molina con el propio objeto. Hecho esto se dirigió Irala al rio Pequirí que es caudaloso y corre al Poniente entrando en el Paraná poco encima del citado salto grande. Preguntó Irala á los indios pobladores de este rio si se podria navegar el Paraná debajo del salto grande, y aunque le pusieron mil dificultades, no le parecieron invencibles, y determinó superarlas. Para disculpar de esta temeridad y de sus resultas á Irala finge su nieto Rui Diaz [de Guzmán] ibid. [en el mismo lugar] que se informó por medio de un mestizo intérprete y que este todo se lo facilitó con el fin de que saliese mal. Pudiera advertir Rui Diaz que este cuento no puede creerse; pues Irala y sus españoles entendian bastante el guaraní, y no necesitaban de intérprete ni este los podia engañar. Acopió pues Irala canoas y dispuso que en hombros y arrastrando por tierra las llevasen debajo del salto y mucho mas allá, hasta que les pareció que ya podria navegarse el Paraná. Alli las echó al agua dirigiéndolas una á una, hasta que pasados unos remolinos y tragaderos, las apareó de dos en dos formando balsas, en las que embarcó los víveres y lo que le embarazaba por tierra. Asi fueron bajando venciendo los peligros que á cada paso se ofrecian, hasta que en el sitio llamado 'Acaiere' se fueron á pique, sin poderlo remediar muchas balsas y canoas, ahogándose muchos indios y algunos españoles á la vista de Irala, de su compañia, y de la mayor parte de la gente que caminaban por las peñas y riscos de la orilla. Con esta fatalidad se espantaron tanto los indios del Pequirí y demas guaranís del Guairá, que escaparon á su pais." 

En guaraní, "Akã jere" significa dar vueltas la cabeza, ya sea en forma de giros o de tumbos. Tal vez de ahí la toponimia, corrompida a "Acaiere". (Nota de una edición electrónica de esta publicación de 1847, por la "Biblioteca virtual del Paraguay", disponible en http://www.bvp.org.py; fecha de acceso: 22 setiembre 2012). 

Seguimos con Azara, en el mismo lugar: "Entonces dispuso Irala que Alonso Encinas con algunos españoles é indios de los que habian sacado de la Asuncion condujese en las canoas que le restaban á los enfermos é impedidos, mientras él se dirigió por tierra atravesando bosques hasta los pueblos del Mondai, y de alli á su capital. Encinas superó dificultades y peligros, principalmente para pasar un remolino ó tragadero donde los naturales le armaron una celada que venció saltando en tierra y ahuyentándolos; pasando despues una á una sus canoas, continuó por el rio Paraná, y subiendo despues por el Paraguay, llegó felizmente á la Asuncion."
 
"[Párrafo] 93. Impuesto Irala por esta jornada de lo que era la provincia del Guairá, determinó establecer en ella una poblacion que protegiese aquellos indios contra las correrias portuguesas, y que sirviese tambien de escala para otras que creia conveniente se hiciesen mas orientales hasta llegar á la costa del Brasil, desde donde se pudiese comunicar con España sin necesidad de hacerlo saliendo á la mar por el rio de la Plata, en cuya boca era dificil que existiese un pueblo por las razones indicadas [en el párrafo] núm. 91." que en la parte que interesa dice: 

"Luego que los indios cercanos 'charrúas' y 'chanás' notaron el proyecto de los españoles, intentaron impedírselo con muchos asaltos, y embarazándoles las obras. Ademas advirtieron que los frutos y semillas que llevaron de la Asuncion prosperaban poco, de donde resultó un descontento en los españoles del que se dió parte á Irala."

Sigamos con el párrafo 93, arriba "Para desempeñar su pensamiento, despachó al capitan Garcia Rodriguez de Vergara mandando 60 españoles con los ausilios que creyó necesarios el año de 1554. Esta gente eligió el sitio en la costa oriental del Paraná una legua [poco más de 4 km] sobre su salto grande, donde tenian su toldería ó pueblo el cacique Canendiyú y los indios de su parcialidad. Alli, pues fundaron la villa de Ontiveros, dándola este nombre por tenerlo en España la patria del capitan Garcia."

Aguirre ("Diario", Tomo 1, Libro 4, páginas 423-424) hace el intento de establecer las coordenadas de los famosos pero casi inaccesibles Saltos del Guairá: "Estubieron acampadas las Partidas media legua distante del salto en la orilla occidental donde observaron la variación [magnética] y la latitud del lugar, la 1a. de 12 deg NE y la 2a. de 24 deg 04' 28 ["] sur. La Longitud no la pudieron observar por causa de las neblinas que son comunes hasta salir de los bosques y la angostura [del canal del rio Paraná] por el pueblo de Corpus [centenas de km aguas abajo]. Deducimos sin embargo la Latitud y longitud de este salto tan memorable. Desde el campamento al Salto daremos el rumbo S.O. que dicen es la direccion del rio, y del Salto á la latitud [S] de 24 deg 28' 13" obsa. [observada] en el mismo rio, por las segundas partidas [la de Alvear]; dan estas en rumbo de S 1/4 S.O., con que el salto grande de del Parana [sic] esta en 24 deg 05' 32" [S] y longd. al O. de Paris 3 h 48' 37".8 deducida de aquel paralelo y veremos despues."

Ese "y veremos despues" muy probablemente se refiere a que la demarcación es indirecta, por un lado, y a que hacen falta múltiples observaciones para ir minimizando los errores y estadísticamente llegar a una demarcación más significativamente próxima de la realidad.

LA FRONTERA BORROSA

Aguirre (obra citada, Tomo 1, Libro 4, página 416), al hacer hincapié en que el Paraná es un río muy caudaloso, declara que era el trabajo de las Segundas Partidas de demarcadores establecer sobre el terreno los Límites, con una de las frontera en el río Curitiva, hoy río Iguazú, ubicado entre 30 a 40 leguas (125 km a 170 km) más abajo del Salto Grande del Paraná, los famosos Saltos del Guairá.

Sobre la latitud de 24 deg 4' 27'' S de este famoso salto del Paraná, al pie de la página 314 de su edición de Azara, Schüller nota que este dato concuerda con otro libro de Azara, el varias veces mencionado "Voyages dans l'Amérique Méridionale, par Don Félix de Azara, Commissaire et Commandant des limites espagnoles dans le Paraguay, depuis 1781 jusqu'en 1801" ("Viajes en la América Meridional, por Don Félix de Azara, Comisario y Comandante de los límites españoles en el Paraguay, desde 1781 hasta 1801"), Dentu, París, 1809, volumen 1, página 59; y con la edición póstuma de su sobrino (Tomo 1, página 38-39, párrafo 8; y Tomo 2, páginas 134-135, párrafo 92; ambos reproducidos más arriba). Discuerda con Alfred Demersay ("Histoire physique, économique et politíque du Paraguay", París, 1860) por media milla náutica, 24 deg 4' 58'' de latitud S. Demersay da una longitud de 56 deg 55' W de París. Para los portugueses las cataratas se llamaban "Salto das Sete Quedas", es decir, "de las siete caídas". Rufino Enéas Gustavo Galvão, Barón y Visconde de Maracajú, demarcador de límites de 1874 luego de la Guerra del Paraguay, las posicionaba geográficamente en 24 deg 4' S y 11 deg 6' de longitud W de Rio de Janeiro.

En la página 35 de la edición de Schüller, comienzo de la odisea de la andariega ciudad paraguaya de Villarrica y su desnaturalizado departamento del Guairá, Azara dice: " 'García Rodriguez de Vergara' fundó por mando de 'Domingo Martínez de Yrala' la Villa de Ontiveros el año de 1554 en el pueblo de indios llamado 'Canendiyú' que se hallaba en la margen oriental del Paraná [hoy en Brasil] una legua [poco más de 4 km] sobre el Salto-Grande en la latitud de 24 deg 2' [S] con poquísima diferencia." Esto es, dos minutos y medio de latitud más al norte de los Saltos del Guairá, o sea, dos millas náuticas y media ó casi 5 km.

Abrimos un paréntesis sobre el topónimo "Canendiyú": Schüller en pie de página hace notar que " 'Canindeyú' es un guacamayo", citando al Dr. Manuel Domínguez, "Nota al Salto Guairá", Revista del Instituto Paraguayo, año 2, número 21, página 115. La confusión está extendida aún en Paraguay, pero tanto en el mini atlas de Álamo cuanto en el mapa oficial del Servicio Geográfico Militar de Paraguay, ambos citados, el XIV Departamento se deletrea Canindeyú. Su capital es la ciudad de Salto del Guairá, fundada en el siglo XX en la margen derecha del río Paraná, frente del Gran Salto.

Azara, edición de Schüller, página 351: " 'Ruy Díaz de Guzmán' en su 'Argentina' manuscrita dice que en el districto de la Ciudad Real situada junto al Salto Grande del Paraná [siempre en la margen Este, hoy en Brasil] se empadronaron 40 000 familias de indios [por vuelta del año 1612]"

Azara, edición de Schüller, páginas 288-289: "Los restantes linderos del actual Paraguay bajan todo el Rio de San Antonio hasta el Rio 'Yguazú', que siguen hasta entrar en el Paraná siguiéndolo aguas arriba hasta sobre el Salto Grande..."

Interrumpimos a Azara para avanzar cien años en la Historia: esta delimitación del siglo XVIII otorgaba al Paraguay ambas márgenes del río Alto Paraná hasta el río Yguasu, compartiendo así con el Brasil portugués las bellísimas Cataratas del tramo final de este último río. Luego de su Independencia del poder Ibérico el 15 de mayo de 1811, y su negativa de permanecer unida a las Provincias del Río de la Plata por nota diplomática del 20 de julio del mismo año, redactada por José Gaspar Rodríguez de Francia, hijo de un latifundista portugués (o "brasiguayo" en la jerga actual), que a pesar de su tiranía era el hombre más ilustrado en Asunción, el Paraguay intentó repetidas veces mantener una presencia militar en las márgenes izquierdas de todos esos ríos. Sin embargo, el territorio fue perdido definitivamente a causa de la Guerra del Paraguay, o Guerra de la Triple Alianza o Guerra Grande, 1864-1870.

Hoy el territorio delimitado por los ríos San Antonio como frontera E, Yguazú como lindero N y Paraná como límite W pertenece a la Provincia de Misiones argentinas, separadas de esta manera de las Misiones paraguayas. Y así, las mundialmente admiradas Cataratas del Yguasu (en guaraní), Iguazú (en español), Iguaçu (en portugués) o Iguassu (en inglés), descubiertas por Álvar Núñez Cabeza de Vaca durante su viaje de ida a tomar el mando de todo lo que había entre el Océano Atlántico y la Cordillera de los Andes, quedaron a escasos 15 km allende las actuales fronteras paraguayas. 

Después del "Pause", damos "Play" de nuevo para Azara, en el mismo lugar: "...y después entrando por el Rio 'Ygurey' hasta su origen, y bajando al Rio Paraguay por el 'Rio Corrientes'. Estos límites separan al Brasil del Paraguay: pero como no existen ríos algunos con dichos nombres 'Ygurey', y 'Corrientes' que son los que nombra el último tratado de paz; se ignora el expediente que se tomará para dirigir la Línea Divisoría [sic] entre los Rios 'Paraná' y Paraguay. Yo que soy el destinado á mandar la División de Demarcadores en dichos parajes ignoro lo que resultará, y sólo apuntaré que lo más prudente y conforme á los tratados me parece que es lo que advierto" en las páginas 309-310:

"Después desemboca en el Paraná por el Oeste el Rio 'Monici' ó 'Yaquarey' que hoy llaman los portugueses 'Ybinheumá', por tres bocas que juntas hacen río caudaloso. La unión de los tres se hace á tres leguas [casi 13 km] del Paraná, y se forma un total de diversos que acopian las aguas de muchos manantiales que hay en los campos de Xerez: sin duda este es el río que en los mapas antiguos tiene el nombre de 'Ygurey', y él que quieren señalar por lindero los Tratados de Límites de 1750 y 1777, pero que no se señaló en el primero porque no tuvieron presente los Demarcadores la conformidad en el nombre, y no hallando río que literalmente se llamase 'Ygurey' tomaron por lindero del 'Ygatimi' por tener la circunstancia de ser el primero caudaloso sobre el Salto del Paraná que se decía en dicho tratado; pero carecía de otra que también explicaba el mismo: y era encabezar con otro caudaloso que vierte en el Rio Paraguay, dentro del trópico lo que verifica con el 'Tacuary', que además condice cuando puede ser con el nombre de 'Ygurey'. En el tratado último que se vá á demarcar Dios sabe si se logrará enmendar el yerro."

De vuelta a la página 289 de la edición de Schüller, Azara parece desanimarse: "...pero Dios sabe las ideas portuguesas, y los muchos trabajos que me esperan y he de sufrir en paises desiertos mortíferos y sin auxilio."

En su Prólogo de 1904, página LXXVII, Rudolf Schüller nos habla de que "El mapa de D. Manuel A. Flores, de 1750, comprende desde la embocadura del Jaurú hasta el Salto Guayrá del Paraná. Un ejemplar auténtico de este mapa existe en el archivo Militar de Rio de Janeiro"

Azara, edición de Schüller, página 216-217: "Hallamos en Candelaria la 2a. División de Demarcadores de Límites [comandada por Diego de Alvear] juntamente con los portugueses que se estaban aprontando para señalar la Línea Divisoria desde el origen del Rio de San Antonio hasta su unión con el 'Y-guazú' ó Curitiba, y luego por éste hasta su confluencia con el Paraná; y siguiendo este último aguas arriba hasta su Salto Grande situado en 24 deg 4' 28'' [S] que es donde yo debo empezar a demarcar."  

Alvear, obra citada, páginas 3-4: "Recibidas las instrucciones del Gobierno, y nombrados los sujetos que debían tomar parte en los trabajos de demarcación, se dispusieron las divisiones para marchar cada una al lugar de su destino. La primera a Montevideo, para desde allí transferirse en carretas al arroyo del Chuy, donde debía dar principio a la demarcación; y estaba concertado había de concurrir la correspondiente división portuguesa, habilitada en el Río Grande de San Pedro: y la segunda, a la Asunción del Paraguay, para procurar también desde aquella ciudad su reunión en el río Ygatimy con los portugueses, que debían venir de la ciudad de San Pablo. En esta se determinó que don Félix de Azara y don Martín Boneo fuesen por tierra a la ligera, acompañados de una pequeña escolta, para que tuviesen todo prevenido; y citados los comisarios de Su Majestad Fidelísima para la llegada de los barcos que debían ir al cuidado de don Juan Francisco Aguirre, y demás individuos de dicha división. Estos barcos, así por su extraordinaria construcción, poco a propósito para romper las corrientes, como por ser la estación contraria para subir el río, tardaron en su navegación muy cerca de cuatro meses; y toda la actividad de aquellos oficiales en su marcha, vino a ser infructuosa, y enteramente inútil el crecido gasto de aquellos preparativos, porque los portugueses, con quienes habían de operar, estaban aun muy distantes de ser nombrados, y permanecieron muchos años en la inacción, aguardándolos en la capital del Paraguay." 

"La primera división, cuyos sucesos son los de nuestro asunto, partió de Buenos Aires la tarde del 29 de diciembre de 1783, en uno de los bergantines del Rey, nombrado la Piedad, que gobernaba el práctico portugués, Juan de Acosta."

Alvear, obra citada, página 390: "En los días 25 y 26 [de julio de 1788] dieron a las 10 millas [18 km] con otro arroyo que tuvieron por el de los Pozuelos del Plano antiguo; y observaron media legua [2 km] más arriba la latitud de 24 deg 32' 11" [S]. El 27 en el trecho de 3 millas [5,5 km] cortaron otros dos arroyos no pequeños, estimando el último en los 24 deg 29' [S] por el nombrado de las Pelotas, de donde no parece subieron los oficiales de la última demarcación, y enviaron por tierra una partida, cuyo cabo Francisco López, que entendía de rumbos, dice el Diario, levantó el plano hasta el Salto del Paraná, que encontró a las 12 leguas [50 km] y estaba ya demarcado por las terceras Divisiones."

Alvear, obra citada, página 386: "Resuelto primeramente el reconocimiento del Paraná, desde la boca del Iguazú hasta el Salto Grande, fueron destinados a esta diligencia el teniente de ingenieros don José María Cabrer por una parte y por la de Portugal el capitán de artillería y astrónomo Joachin Feliz da Fonseca, llevando cada uno 4 canoas, 15 soldados de escolta, 1 baqueano de los del Pueblo del Corpus, que eran los más prácticos del río y víveres para dos meses. El 14 de julio [de 1788] dieron principio a su navegación, bajando hasta la barra del Iguazú, en uno de los dos barcos que se enviaron a Candelaria por las provisiones, y el 15 de mañana, no sufriendo las canoas la carga de toda la comitiva, equipajes y bastimentos, las enviaron por delante poniendo en cada una un centinela para custodia de lo que conducía, y siguieron pie a tierra por la costa oriental del Paraná, que no ofrecía mal camino, aunque algo desigual y pedregoso."

Alvear, obra citada, página 393: "Por último observada el 6 [de agosto de 1788] la latitud de 24 deg 4' 58" [S], como un cuarto de legua [1 km] después del Garey, llegaron el 7 a mediodía, a observar la de 24 deg 4' 20" [S] sobre la misma cresta del Salto grande del Paraná de que hablan como de una de las más hermosas considerables cataratas que puede describir la geografía, tanto por el gran caudal de aguas como por lo elevado de la rampa, por donde caen divididas en gruesos torrentes por 14 islas frondosas cubiertas de grandes árboles y palmas, que le hacen de una vista sobremanera agradable y digna atención. De la otra parte del Salto se explaya el río notablemente siendo sus orillas menos altas y más suave su corriente, de modo que ofrece una navegación tranquila de muchas leguas [km]."

"Nuestros geógrafos, no teniendo instrucción de pasar adelante por ser disposición de las Cortes, que la primera partida de la segunda división hubiese de reconocer demarcar el tramo del Paraná que restaba hasta el Igatimy, dieron por concluido su trabajo, y regresaron el mismo día, rectificando sus operaciones."

Pedro de Angelis, en su "Discurso sobre la correspondencia oficial de Azara", Buenos Aires, marzo de 1837, aporta una valiosa bibliografía adicional:

"Entre varios papeles que dejó Azara en poder de su compañero y amigo, D. Pedro Cerviño, se hallaba el borrador autógrafo de su correspondencia inédita sobre los trabajos de demarcación:-documento importante, que contiene la historia de las controversias suscitadas por los Comisarios portugueses, con varias observaciones sobre el tratado de 1777."

"En él se señalan los errores de los negociadores; sobre todo el de hacer pasar la línea de demarcación por dos rios ('Ygurey' y 'Corrientes'), que, ò no existen, ò no se hallan donde ellos los habían colocado. Solo al cabo de muchas investigaciones pudo descubrirlos el autor de esta correspondencia, el primero en el Yaguarey, ó 'Igurey' de d'Anville [Jean-Baptiste Bourguignon d’Anville, 1697-1782, famoso cartógrafo francés], y el segundo en el rio 'Appa'."

"Pero, por mas fundada que fuese esta opinion, no pasò de conjetura, y la aprobacion de los Altos Poderes Contratantes no bastò à darle el caràcter de un artículo adicional al tratado. No cesaron los comisarios portugueses de promover dudas y enredos, y lograron al fin el objeto que se habian propuesto, de dejar en suspenso la demarcacion."

La compilación está titulada "Correspondencia oficial e inédita sobre la demarcación de límites entre el Paraguay y el Brasil, por D. Félix de Azara, Primer Comisario de la Tercera División". Primera Edición, Imprenta del Estado, Buenos-Aires, 1836. En ésta hay copia de 41 cartas, fechadas entre el 27 de febrero de 1784 y el 17 de marzo de 1795. En ellas aparece la palabra "salto" 21 veces en total, pero en ninguna parte de esta compilación se establece una longitud.

En el mapa del Paraguay, ilustración número V, desplegable, "Gouvernement du Paraguay et partie du Chaco", de la "Collection de Planches", Tomo 1, que acompañaba al libro de Félix de Azara "Voyages dans l'Amérique Méridionale", publicado por Dentu, París, 1809, se puede leer el topónimo "Salto Grande ou Grande Cataracte." En ese lugar del mapa se puede observar el lugar donde la anchura del río se reduce repentinamente, como descrito por Azara, en la edición de su sobrino, Tomo 1, página 39. Transportando perpendiculares, con ayuda de una escuadra milimetrada, hasta el borde del mapa donde hay escala de latitudes, teniendo el cuidado de que dicho borde sea el de la misma región del accidente geográfico, y leyendo con ayuda de dicha escuadra milimetrada, se lee una latitud de 24 deg 6 min S. Haciendo lo mismo con la longitud, leemos 3 deg 39 min "Longitude Orientale de Buenos-Ayres" (Azara, edición de su sobrino, Tomo 1, p. 344, tiene a Buenos Aires en 34 deg 36' 28" S y 60 deg 40' 30" W de París. Haciendo la conversión, la posición de la "Grande Cataracte" es pues 57 deg 01 min W de París, 54 deg 41 min W de Greenwich). Sin embargo, tanto la escala de latitudes como la escala de longitudes tienen una resolución de 3 min de grado, detalle que hay que tener en cuenta al hablar de la precisión de uno u otro dato.

(Mapa analizado por gentileza de la Biblioteca de la "Fundación 'Ymaguaré' de imágenes y libros del Paraguay", anexa a la biblioteca del Centro Paraguayo-Japonés, Asunción).

Volviendo a la "Correspondencia oficial e inédita sobre la demarcación de límites entre el Paraguay y el Brasil," de Azara, más arriba mencionada, es de interés la Carta XVII, fechada en "Curuguatí" el 20 de Junio de 1791 y dirigida al Virrey:

"En cuanto á la importancia del asunto, debo informar á V. E. que de demarcar los Igatimí é Ipané en lugar del Yaguarí y el que lo encabeza, hay 30 leguas [125 km] de latitud, y 3 1/4 deg de longitud [más de 300 km], segun se vé en el mapa adjunto. Que si la linea va por los dos segundos, quedarán por nosotros los mejores y mas abundantes minerales de yerba ["Ilex paraguayensis", el rentable "Paraguayan tea"] con las mejores tierras que hay desde allí al Rio de la Plata; que tendremos franca la comunicacion del Perú por los Chiquitos, y finalmente, extendiéndonos hácia el norte, quizás no pasaràn muchos años sin que esta provincia posea á Cuyabá, Matogroso y los diamantes de las cabeceras del rio Paraguay. Todo lo contrario sucederá si la linea va por el Igatimí é Ipané; y para no dilatarme suplico á V. E. tenga presente mi carta de 13 de Octubre de 1790."

Numerada como Carta XII, esta carta anterior dice: "Estas dos graves usurpaciones con que se han alzado, ponen á los Portugueses en proporcion de internarse en el Perú, por un parage donde no tiene el Rey vasallos fuertes que puedan contener sus atentados, cuyas resultas precisamente han de ser fatales: y hallándose dichos establecimientos á treinta, ó menos leguas [125 km ó menos] de nuestros Chiquitos, con quienes en el dia tienen comunicacion, podrán en pocos años sonsacar á los infieles indios, y llevarlos á sus minas, que necesitan mas brazos de los que tienen."

Como se ve, más que un Tratado de Límites lo que se buscaba era un Tratado de Paz. 

Y bien que lo temía Azara, pues los límites sin resolver llevaron, casi un siglo después, a ser uno de los motivos de otra trágica demostración más de una archiconocida pero no por eso menos lamentable faceta de la naturaleza humana:

El "Pequeño Larousse Ilustrado", de Ramón García-Pelayo y Gross, Ediciones Larousse Argentina, impresión de 1972, en sus medianeras páginas rosa de "Locuciones latinas y extranjeras", VIII, no nos permite olvidar el filosófico pensamiento de Titus Maccio Plauto (c. 254 - 184 B. C. E.), analizado críticamente por Francis Bacon (1561-1626) y Thomas Hobbes (1588-1679): "Homo homini lupus", "El hombre es un lobo para el hombre". No porque pasen los siglos y aún los milenios y hayamos llegado afortunadamente a "El Iluminismo", esto ha dejado de ser menos válido: conocida mundo afuera como la Guerra del Paraguay, entre el 12 de noviembre de 1864 y el 1 de marzo de 1870 sucedió la hecatombe más devastadora de todo el Continente Americano. 

Como una de sus consecuencias, los límites propuestos por Portugal prevalecieron.

Importante crónica de esta demarcación "post bellum" aparece en "El Paraguay (1889)", par le docteur Emmanuel de Bourgade La Dardye. Traducido por Erich Fisbach. Embajada de Francia y Editorial Arte Nuevo, Asunción, noviembre de 2009, 2a. edición en español, reedición de la traducción de 1985. Original: editado por Librairie Plon, E. Plan Nourrit et Cie., Impresores-Editores, París, noviembre de 1889. "Descripción de la República del Paraguay, hecha en 1889 por un científico francés que reside en el país durante dos años mientras estudia el trazado del ferrocarril Asunción - Costa del Atlántico. Analiza la situación económica, política y social de aquel entonces con singular objetividad y fe en el progreso nacional." 

Como han dicho de él, entre las páginas 118 y 119 de su libro vemos un teodolito en acción, en una fotografía a doble página con el siguiente epígrafe: "Un campement sur les travaux du chemin de fer de Villa-Rica" ("Un campamento sobre los trabajos de la vía férrea de Villarrica").

de Bourgade La Dardye escribió en su Primera Parte: "La Naturaleza", Capítulo III: "La Cuenca del Paraná", páginas 25-26:

"...la situación exacta del 'Salto del Guairá' es de las más dudosas. Situado en una región absolutamente desierta vuelta inaccesible, por así decirlo, por los obstáculos materiales, selvas y reciales que lo separan sobre una amplia extensión de las regiones habitadas, no fue visto sino por un número muy reducido de observadores. Solamente los Comisarios de Límites de 1788 [Azara y compañía], los de 1874 [Galvão y compañía] y yo, durante mi exploración de 1887, realizamos observaciones para la fijación de este punto. Invito a los lectores a remitirse a los trabajos que publiqué sobre el tema; si desea formarse una idea exacta de la cuestión. [Nota 1 de de Bourgade La Dardye: "ct. 'Revue du Paraguay 1888', número 5, Dr. de Bourgade: 'Nota sobre el largo del arco del paralelo, comprendido entre los ríos Paraguay y Paraná.' Comunicación hecha a la Academia de Ciencias del Paraguay."]"

"Bastará con decirme aquí que todos estamos de acuerdo sobre la latitud. La establezco en 24 deg 2' 59'' [Sur], con una variación de 32 segundos [960 metros sobre el terreno] con respecto a la comisión de 1874. En cuanto a la longitud, los resultados a los cuales llegamos tanto los unos como los otros difieren particularmente. Todos los mapas publicados hasta hoy se basan en la longitud dada por la comisión de 1876 y referida por Azara, o sea, 56 deg 55' de longitud Oeste del meridiano de París. Esta situación es notoriamente falsa. Los trabajos de la Comisión de Límites de 1874 que la rectifican, quedaron inéditos hasta ahora, lo que explica hasta cierto punto este estado de cosas."

"Esta última comisión le atribuye a la catarata la posición siguiente 56 deg 36' 35,30'' [W de París], echándola de esta manera 18'' 35' [unos 30 km] más al Este de lo que había hecho la primera."

"Expuse las razones que me habían hecho considerar insuficiente a esa primera rectificación" (...) "después de explorar el río Ygatimi" (...) "creo que se podrá admitir, según mis investigaciones, que el 'Salto del Guairá' tiene una longitud de 56 deg 18' 8'' al Oeste del meridiano de París; estos son los datos conforme a los que establecí el mapa adjunto a este libro". El mapa se titula " 'Carte de la Republique du Paraguay'. Dresée par le Dr. E. de Bourgade d'après les observations recueillies pendant ses voyages en 1887-1888, les documents inédites de la commission des limites de 1871-1873 et les cartes de Mouchez et Toeppen. 1889. Echelle au 1 / 1 000 000.", 80 cm x 56 cm, Impr. Dufrenoy, París.  

(Trechos reproducidos con permiso de Editorial Arte Nuevo).

Analicemos este mapa del Paraguay de de Bourgade La Dardye con la principal referencia que citan todos: la ciudad Capital.

En el mapa del Paraguay de Bourgade La Dardye, Asunción está exactamente a 60 deg "Longitud occidental del Meridiano de Paris", con 'Itapita' Punta al Oeste de este meridiano, la iglesia de la Recoleta y su cementerio al Este del citado meridiano, y el cerro y cantera de Tacumbú al Sur de Asunción, compartiendo con la Capital el supuesto meridiano 60 grados W de París. En su adjunto "Plan de la Ville d'Assomption" la referencia "1" es el Cabildo, aunque no se consigue identificarlo; la "2" es la "Casa de Gobierno", en la misma plaza y pegado a la referencia "3. Cuartel". 

La latitud a la que de Bourgade La Dardye ubica a Asunción es de 25 deg 20 min S. 

Ita Pyta Punta, o "itapytãpunta", que en jopará (mezcla de guaraní con español) significa "punta de piedra roja", era el límite W de Asunción, pues este accidente ya está sobre el cauce principal del río Paraguay. (Esperanza Gill, obra citada, página 87; Pedro Gómez Silgueira, "La Asunción escondida e imperceptible. A 474 años de la fundación, la identidad de la capital paraguaya está en su paisaje, flora y fauna", con fotos de Juan Carlos Meza, Andrés Cristaldo, Malena Olivetti, Virgilio Vera y Carlos Shatebeck, ABC Color, 14 de agosto de 2011; ver también la hermosísima foto área panorámica de la ciudad por Juan Carlos Meza, de la colección de 150 "Postales del Bicentenario" de ABC Color, Asunción, 2011, 12 cm x 6 cm, y su edición de 24 "láminas artísticas" de 34 cm x 12,5 cm, ABC Color, Asunción, 2011.)

La Recoleta estaba cuando eso en las afueras. Aguirre, en Lafuente, obra citada, página 91, dice: "A una legua [~4 km] de la ciudad se halla el convento de la recoleta Franciscana." Justamente por esa lejanía, el cementerio se había mudado a este lugar por cuestiones de salubridad.

Aguirre (obra citada, Tomo 2, Volumen 1, página 315) tiene: "Recoleta de Sn. Francisco: 25 deg 16' 17'' [S, tomadas "por otro observador", posiblemente Azara que tiene 25 deg 16' 47" S y lo reconoce como de primera mano y astronómico, p. 11 y p. 447 de la edición de Schüller. Aguirre pudo haber cometido un "lapsus plumae". Seguimos con la longitud:]; 00 deg 02' 14'' [E de Asunción; Azara, arriba, tiene 00 deg 02' 25'' E, diferencia de 300 m sobre el terreno]". Integrando estas coordenadas al Plano de de Bourgade La Dardye, La Recoleta quedaría cerca de 3 millas náuticas y media [casi 6 km y medio] al N y más de 2 millas náuticas [cerca de 4 km] al E del casco histórico de la ciudad. 

El cerro de Tacumbú lo tiene Aguirre (en la página anterior, 314) a 25 deg 17' 52'' S y 00 deg 01' 12'' W (Azara lo vio apenas 1'', ó 30 m, más al W; edición de Schüller, página 454), una diferencia de más de 2 millas náuticas [unos 4 km] hacia el N y más de 1 milla náutica [cerca de 2 km] hacia al W con de Bourgade La Dardye. 

de Bourgade La Dardye coloca en su mapa el "Cerro Lembare" al SE del centro histórico de Asunción, cuando en realidad debería haberlo visto hacia el S.

Como dato adicional, decimos que Aguirre (arriba) tenía el "Cerrito del Chaco" en 25 deg 03 min 51 s de latitud S y 00 deg 05 min 23 s de longitud E de Asunción, ó sea, a este accidente geográfico él lo ubica a casi 13 millas náuticas [24 km] al N y más de 5 millas náuticas [10 km] al E de Asunción, lo que revela una curva del río hacia la derecha, remontándolo aguas arriba (siendo redundantes). Esto significa que demarcaciones al norte de la ciudad pueden caer perfectamente en el Chaco.

El problema es que si las superponemos al Plano de de Bourgade La Dardye, no sólo una sino que todas estas demarcaciones de Aguirre y Azara quedarían al otro lado del río Paraguay. Y así nos viene un eco a la memoria: "esta situación es notoriamente falsa". Uno de los relevamientos, los de fines del siglo XVIII o los de fines del XIX, se equivoca.

En el mapa de Franz Wisner de Morgenstern ("Carte Topographique de la Republique du Paraguay. Carte originale faite de 1846 á 1858 par des procedées 'trigonometriques et astronometriques', dedié au honorable Congrés Legislative de la Nation. (...) Prämirut auf der Wiener Weltausstellung in Jahre 1873. Echelle 1 : 335 000" (Carta Topográfica de la República del Paraguay. Carta original hecha de 1846 a 1858 por los procedimientos 'trigonométricos y astronómicos', dedicado al honorable Congreso Legislativo de la Nación. {...} Premiada en la Exposición Universal de Viena en el año de 1873. Escala 1 : 335 000), el meridiano 60 grados W de París pasa por el medio del río Paraguay frente a la desembocadura del Pilcomayo. Dice: "Asunción. Capital de la República. 77 metros arriba del mar", con su símbolo de "Capital y Obispado" a 2 leguas al E del citado meridiano 60 grados W de París. Como su mapa tiene una "Escala de 15 leguas á 4000 m la legua", son 8000 m menos hacia el E, más de 4 millas náuticas antes del meridiano 60 grados, es decir, cerca de 59 deg 56 min al Oeste de París. En su inserto "Plano de la Asunción Capital de la República del Paraguay " los "Edificios principales" son: "a. Cabildo" y "b. Casa de Gobierno". 

Mientras analizamos dos fuentes más, tengamos en mente: 1 minuto (min) de latitud ~ 1 milla náutica ~ 1,852 km. Un segundo (s) de latitud: ~30 m. Un minuto (min) de longitud a la latitud de Asunción: 1674 m. Un segundo (s) de longitud, en la latitud de Asunción: 27 m. 

Alfred du Graty, en "La República del Paraguay", traducida del francés al español por Carlos Calvo, Encargado de Negocios del Paraguay cerca de los gobiernos de Francia y de la Gran Bretaña, Imprenta de José Jacquin, Besançon, 1862, publica en su "Capítulo Tercero. "Geografía. - Hidrografía.", una Tabla (página 130) titulada "Latitud, longitud y elevación sobre el nivel del mar": Leemos: "Asunción. Latitud 25 deg 16 min 29,7 s [S]. Longitud 57 deg 42 min 42 s [W de Greenwich]. Elevación 307 [pies sobre el Nivel del Mar = 93,6 m]. Transportando a París esto sería 60 deg 02 min 54 s W.

Posteriormente, en la página 179 del mismo capítulo, tenemos otra Tabla: "Latitudes, longitudes y variaciones de la brújula, determinadas por diferentes puntos en el [río] Paraguay, por el Capitan [Thomas] Page, U. S. N. ["United States Navy", Marina de los Estados Unidos de América. Ver también el libro de Page, citado más abajo]: "Asunción. Variación ' " ' [¿dato de la variación magnética no disponible? El primer dato de variación que aparece en la Tabla es de "Curuguatî: 6 deg 52". Seguimos con los demás datos de Asunción:] Latitud Sur 25 deg 16 min 29,7 s. Longitud de Greenwich 57 deg 42 min 42 s [W]". Nuevamente, desde París son 60 deg 02 min 54 s W.

du Graty, en el mismo lugar, "Capítulo Primero. Historia del Paraguay", página 51, da otra Tabla: "Cuadro de la fundación de ciudades, aldeas, reducciones y fuertes en el Paraguay". Aparece: "Asunción. Latitud Sur 25 deg 16 min 29 s. Longitud de Greenwich 57 deg 42 min 42 s [W]" Desde París, recordemos, 60 deg 02 min 54 s. La latitud aparece redondeada hacia 29 s en vez de 30 s. 

Aquí se cometen dos errores adicionales: se da la fecha de Fundación como 1536, y el Gobernador Gonzalo de Mendoza. Asunción fue fundada en 1537 por Juan de Salazar y Espinoza, acompañado por Gonzalo de Mendoza, y su primer Gobernador fue Domingo Martínez de Irala. El jefe de todos ellos era Pedro de Mendoza, y su segundo Juan de Ayolas. Gonzalo de Mendoza no fue Gobernador sino hasta 1556, cuando sucedió a su pariente Irala (Manuel Domínguez, ver más abajo; "Pequeño Larousse Ilustrado", obra citada más arriba).   

Félix de Azara obtuvo mejores coordenadas para Asunción (ver el colofón al final de este artículo) que Wisner de Morgenstern, du Graty y Page, medio siglo antes que ellos, e inclusive que de Bourgade La Dardye, con relación a éste último un siglo antes.
 
BORRANDO LA FRONTERA BORROSA
 
Hecho el análisis sobre Asunción, volvamos a los Saltos del Guairá. Busquemos una fuente moderna que nos afirma que "La construcción de la Itaipú Binacional solucionó un impasse [palabra francesa] diplomático que involucraba al Brasil y al Paraguay. Los dos países disputaban la posesión de tierras en la región de los Saltos del Guairá, área hoy cubierta por el lago de la central [hidroeléctrica gigantesca nombrada]. El litigio comenzó en el siglo XVIII."

"En 1750, España y Portugal firmaron el Tratado de la Permuta, primera descripción minuciosa de la frontera. El texto, no obstante, era impreciso al determinar los límites entre los territorios en la margen derecha del Río Paraná. Un río, cuya desembocadura no se sabía ciertamente si estaba encima o debajo de los Saltos del Guairá, debería demarcar las tierras. Tratados subsiguientes buscaron aclarar la cuestión, sin obtener éxito."

"La Guerra de la Triple Alianza (1865-1870) reabrió la polémica en torno de la frontera en la región de los Saltos del Guairá. Conforme el Tratado de Paz (1872), los territorios deberían dividirse por el Río Paraná, hasta el Salto, y por la cumbre de la Sierra de Maracaju."

"El documento ganó interpretaciones divergentes, pues, cuando se aproximaba el río, a la Sierra de Maracaju se dividía en dos ramos, uno encima y otro debajo de los Saltos del Guairá. Después del término de los trabajos de una comisión mixta que debería detallar los límites entre los dos países, la demarcación paró a 20 km de los saltos, por desacuerdo entre las partes."

"La disputa por los Saltos del Guairá recrudeció en los años 1960. El descubrimiento del potencial hidroeléctrico del Río Paraná colocó a Brasil y Paraguay nuevamente en ruta de colisión. Pero, en vez de medir fuerzas, los dos gobiernos tomaron una sabia opción: unir fuerzas."

"En 1962, por primera vez se pensó en la idea de que los dos países se unieran para producir energía en conjunto. En 1965, el diálogo retrocedió con el desplazamiento de un destacamento militar brasileño para el área en litigio. Ante la amenaza de una nueva guerra, Paraguay y Brasil intensifican la búsqueda por una solución diplomática. La inauguración del Puente de la Amistad alimentó al clima de cooperación al ofrecer la perspectiva de exportación de los productos paraguayos a través del territorio brasileño."

"El resultado de intensas negociaciones fue el Acta del Iguazú, firmada el 22 de junio de 1966 por los ministros de Relaciones Exteriores del Paraguay, Sapena Pastor, y del Brasil, Juracy Magalhães. La declaración conjunta manifestaba la disposición de estudiar el aprovechamiento de los recursos hidráulicos pertenecientes en condominio a los dos países, en el tramo del Río Paraná 'desde e inclusive los Saltos del Guairá hasta la desembocadura del Río Iguazú'."

"El entendimiento diplomático abrió camino para el inicio de los estudios técnicos. La solución propuesta por un consorcio de empresas extranjeras, que preveía a la inundación de gran parte del área en litigio, cerró la disputa por tierras en la frontera."

"En 1967, una Comisión Mixta fue creada para implementar el Acta del Iguazú. El consorcio formado por las empresas IECO y ELC venció la licitación internacional para la realización de los estudios de viabilidad y para la elaboración del proyecto de la obra. El 26 de abril de 1973, Paraguay y Brasil firmaron el Tratado de Itaipú, instrumento legal para el aprovechamiento hidroeléctrico del Río Paraná por los dos países."

"En mayo de 1974, se forma la entidad binacional Itaipú para dirigir la construcción de la central."

"Solamente una pequeña parte del área en litigio no fue inundada. Las tierras en cuestión fueron transformadas en reserva ecológica binacional, bajo la conservación de la Itaipú. El financiamiento se realizó por medio de crédito de corto plazo otorgado por instituciones financieras privadas y por bancos estatales extranjeros. La deuda terminará de ser pagada en 2023." (Itaipu Binacional, "Histórico. Política Diplomática", disponible en http://www.itaipu.gov.py/es/historico; fecha de acceso: 22 setiembre 2012)

El 13 de octubre de 1982, la Represa Hidroeléctrica de Itaipu, la más poderosa del Mundo, cierra sus compuertas principales 170 km aguas abajo, con lo que lo que Azara consideró como "digno de que le describiesen Virgilio y Homero" comienza a quedar bajo el nivel de las aguas del nuevo y artificial Lago de Itaipu. En apenas 14 días éste devora 1350 km cuadrados de geografía. Para las 10 de la mañana del 27 de octubre de 1982, la catarata más caudalosa del Mundo ya no existía.

Del obituario compuesto por el gran poeta brasilero Carlos Drummond de Andrade ("Adeus a Sete Quedas", Jornal do Brasil, Cuaderno B, Tapa, 9 de setiembre de 1982, Carlos Drummond de Andrade © Graña Drummond, http://www.carlosdrummond.com.br, reproducido con permiso):

"Aqui sete visões, sete esculturas
de líquido perfil
dissolvem-se entre cálculos computadorizados
de um país que vai deixando de ser humano
para tornar-se empresa gélida, mais nada."
 
SELLADO EL ESTE, HACIA EL OESTE
 
Pasado el Minuto de Silencio, abandonamos el Este y vamos otra vez de vuelta a la página 289, edición de Schüller: "Por el Occidente no tiene el Paraguay límite asignado: pero como no tiene posesiones en el Chaco, podemos decir que su lindero en esta parte es el Rio Paraguay"

Azara no menciona al fuerte Borbón presumimos que por considerarlo, correctamente, fuera del bioma del Chaco y ya internado en el Pantanal Matogrosense. La ciudad portuguesa (ahora brasilera, capital de Mato Grosso) Cuiabá fue fundada en 1719; el Fuerte Coimbra, mucho más hacia el sur, en 1755 y Albuquerque, allí cerca, en 1776, por buscadores de oro y piedras preciosas en el Alto Paraguay. Luego del tratado de San Ildefonso, fue fundada Corumbá en 1778, cerca de las dos anteriores y como ellas al Occidente del río Paraguay (Luis G. Benítez, "Historia del Paraguay. Época colonial", Imprenta Comuneros S. A., Asunción, 1985, página 156). Como respuesta, el Gobernador-Intendente Joaquín Alós y Brú pidió al virrey en Buenos Aires, Nicolás Antonio de Arredondo, autorización para el uso de la fuerza para echar a los portugueses de ambas márgenes hasta la latitud de 16 deg 10' S ("Carta de Alós a Arredondo, 21 de abril de 1790", Archivo General de la Nación Argentina, legajo "Intendencia del Paraguay 1786-1790", citada por Efraím Cardozo en el "El Paraguay Colonial", © José María Cardozo, © de la edición Editorial El Lector, Asunción, 1996, página 223). Por orden del virrey, Martín Boneo, subalterno de Azara, fue a Albuquerque para entregar una intimación a desalojar la margen derecha del río Paraguay, haciendo así valer el Tratado de San Ildefonso ("Carta de Arredondo a Alós, 13 de Agosto de 1790", Museo Mitre, m.s., citada por Efraím Cardozo, arriba). Posteriormente, Alós mandó al Coronel José Antonio Zavala y Delgadillo a fundar el fuerte "Borbón" en la margen derecha del río Paraguay, por esas latitudes. (Luis G. Benítez, ver más arriba). 

En 1801, el Gobernador Lázaro de Ribera, "in the blind" por falla de comunicaciones con Europa debido a la Revolución Francesa que ya penetraba las fronteras españolas, organizó una flota naval para echar a los portugueses del Alto Paraguay, pero fracasó. Un joven llamado Fulgencio Yegros cayó prisionero, pero no fue ejecutado porque se dieron cuenta de que él era "um alferes das principais famílias de Paraguay" (Virgílio Corrêa Filho, "As raias de Mato Grosso", Secção de obras d' "O Estado de S. Paulo", São Paulo, 1925, Tomo III, página 147, citado por Cardozo, ver más arriba, página 224). Fulgencio Yegros era en efecto nieto de un Gobernador de Paraguay, y en 1811 sería el ideólogo del golpe de Estado que desalojaría a Bernardo de Velazco, último gobernador español, comenzando así "de facto" la independencia paraguaya. 

El presidente Carlos Antonio López intentó subsanar la deficiencia de posesiones paraguayas en el Chaco con el establecimiento de una colonia frente a Asunción, al otro lado del río. Se apoyó para eso en el importante auxilio de la expresión de la voluntad de nada más y nada menos que el Emperador Napoleón III de Francia de estrechar relaciones. El primer grupo de migrantes partió de Bordeaux, Francia, el 4 de enero de 1855 a bordo del buque de tres palos "Astronome". Le siguieron dos expediciones más, hasta que la última llegó a Asunción el 11 de setiembre de 1855, para un total de 419 personas. Establecida sobre la fallida reducción misionera católica de Melodía, la colonia de Nueva Burdeos trajo los primeros colonos franceses al Paraguay. (Luc Capdevila y Guido Rodríguez Alcalá, "Nueva Burdeos. Colonización francesa en el Paraguay", © Los autores y Embajada de Francia en el Paraguay, Asunción, 2005.)

Pero ni esto ni la construcción del fuerte Olimpo por Franz Wisner de Morgenstern en el Alto Paraguay fueron suficientes, y la Región Occidental entró en litigio dos veces: la primera en la Guerra del Paraguay, donde el puerto de Nueva Burdeos quedó ratificado como Villa Occidental por el Presidente de Argentina, el General Bartolomé Mitre, el mismo editor de Félix de Azara como llegarán a decir las vueltas de la Historia. 

Pero el territorio del Pilcomayo para arriba fue devuelto al Paraguay por el Laudo Arbitral del Presidente de los Estados Unidos de América, Rutherford B. Hayes, el 12 noviembre 1878. El poblado ribereño de la ex-colonia francesa pasó a llamarse Villa Hayes, en agradecimiento al Presidente, y los lotes poblados ubicados al fondo quedaron incorporados y bautizados como Benjamín Aceval, en homenaje al diplomático paraguayo que defendió los intereses territoriales de su país en Washington, D. C., con éxito como vimos. 

La segunda vez que la Región Occidental entró en litigio fue con Bolivia, que ya venía protestando desde la época de Carlos Antonio López, a mediados del siglo XIX, y finalmente desembocó otra vez en una guerra, la Guerra del Chaco de 1932-1935. La paz fue alcanzada con el patrocinio de la República Argentina, y Carlos Saavedra Lamas, el Ministro de Relaciones Exteriores argentino que actuó de mediador, ganó con justicia el Premio Nobel de la Paz de 1936, el primero para un latinoamericano. 

PUNTO CERO DE LA EXPANSIÓN HISPANA EN SUDAMÉRICA

Volviendo a temas menos tumultuarios, leamos de la página 439 de la edición de Schüller, donde Azara escribe: "Concluiré mis descripciones con la de la Asunción Capital del Paraguay, y su única ciudad, cuya fundación es del año 1536 contándola desde que el 'Capitán Salazar' hizo en ella la primera casa fuerte, mientras que 'Ayolas' continuaba río arriba."

En realidad fue al revés. 

Para entender la historia de Asunción, tenemos que entender las intenciones de los navegantes que se aventuraban por estas latitudes.

Colón descubrió América el 12 de octubre de 1492, pero hasta su Tercer Viaje sólo había visto islas y tierras de extensión relativamente menor, y no las prometidas riquezas del continente Asiático. El 1 de agosto de 1498, sin embargo, descubre la desembocadura del río Orinoco, el cuarto río más caudaloso del Mundo. Tamaña cantidad de agua dulce no puede provenir de una pequeña isla, sino que de un enorme continente. 

A seguir, el 25 de setiembre de 1513 Vasco Núñez de Balboa, conquistando Panamá, consigue subir a lo alto de una sierra en la región de Darién y obtiene una visión nítida del horizonte sur (hoy habría dificultad por la contaminación). Recordemos que Panamá es un país que corre de Este a Oeste, con lo que el Océano Atlántico le queda al norte. Balboa divisa otro océano, al sur de Panamá, y lo llama simplemente Mar del Sur. 

Los conquistadores se ven en medio de noticias de que en las costas de este mar se extiende un poderoso imperio, poseedor de enormes riquezas: el Imperio Inca. Se organizan pues expediciones desde España con la intención de encontrar un pasaje náutico hasta este nuevo Mar. 

Una de las primeras expediciones con rumbo pues, al sur, es la de Juan Díaz de Solís, que en 1516 encuentra la desembocadura de la Cuenca del Paraná, octavo del Mundo y tercero en Sudamérica. Pero no es el pasaje prometido, y lejos de eso, es el lugar donde los indígenas matan a Solís.

El 20 de setiembre de 1519 baja de Sanlúcar de Barrameda, cerca de Sevilla, España, Fernando (o "Hernando") de Magallanes (née Fernão de Magalhães), pero habiendo sido descubierto el error de Colón por las descripciones publicadas por Amerigo Vespucci, pasa de largo el "Río de Solís", hasta el extremo del nuevo continente con la osadísima misión de ir en busca de las verdaderas Indias. Al morir en Filipinas, su segundo Juan Sebastián Elcano (o "del Cano", "de El Cano" o "Delcano") continúa hacia el Oeste, rodeando África, y realiza así nada más y nada menos que la primera órbita completa al planeta Tierra. Pero el costo fue muy alto: de los 5 barcos y 265 tripulantes que zarparon, solo volvió 1 velero, aunque cargado de especias, coincidentemente llamado "Victoria". Narra el cronista oficial Antonio Pigafetta, en "Primer viaje en torno del Globo", Venecia, 1536, en las páginas 186-187, Libro IV, de la traducción de Federico Ruiz Morcuende, Calpe, Madrid, 1922: "6 de setiembre de 1522: Gracias a la Providencia, entramos el sábado 6 de setiembre en la bahía de Sanlúcar" (...) "no quedábamos mas que diez y ocho, la mayor parte enfermos." (..) pero "Desde nuestra salida de la bahía de Sanlúcar, hasta el regreso, calculamos que recorrimos más de catorce mil cuatrocientas sesenta leguas [marítimas, a tres millas la legua: 43 380 millas náuticas, ó 80 325 km], dando la vuelta completa al mundo, navegando siempre del Este al Oeste." 

Pasada la emoción, volvamos al continente que quedó en el medio y a sus asuntos.

El "Pequeño Larousse Ilustrado" (obra citada, páginas rosa, XV) nos culturiza que "Ultima ratio regum" es la frase que Luis XIV hizo grabar en sus cañones: "Último argumento de los reyes". Y si bien el armamento ha mejorado desde entonces, esta filosofía no.

Como corolario a lo expuesto por el rey de Francia, concordemos en que antes de tales últimos argumentos, suelen haber unos primeros argumentos. En el "ante bellum" de la Guerra del Chaco, esos primeros argumentos los dieron, en un duelo de plumas, el Dr. Don Ricardo Mejía y el Dr. Don Manuel Domínguez.
 
El primero escribió una obra en ocho tomos, llamada "Bolivia-Paraguay", argumentando las tesis de por qué el inhóspito pero extenso territorio del Chaco Boreal correspondía a Bolivia. Su contraparte respondió con un libro titulado, con ferviente nacionalismo, "El Chaco Boreal. Informe del Doctor Manuel Domínguez, miembro de la Comisión Asesora de Límites, que arruina las tesis bolivianas y expone los títulos del Paraguay sobre dicha zona."

Ahora, no por tener un fin ulterior, esta publicación oficial (Imprenta del Estado, Asunción, 1925) deja de tener sus partes rescatables en lo que respecta a lo históricamente sólido. Lo hace más atrayente aún el estilo narrativo de Domínguez, muy desinhibido, como ya se sospecha a partir de su subtítulo. Para nuestro tema, podemos comenzar donde comienza el libro de Domínguez, cinco siglos atrás con la llegada de los primeros europeos a estas tierras.

Leamos pues (de un ejemplar original adornado con autógrafo, del acervo de la Biblioteca Nacional del Paraguay) el capítulo II: "Las doce primeras expediciones que del lado del Paraguay fueron en busca de Potosí", páginas 10 a 21:

"Voy a precipitar esas expediciones con rapidez de cinema, apretando en breves líneas ochenta páginas de mi 'Sierra de la Plata'. Imprimo en la retina los datos geográficos siguientes:"

"El punto de mira de la conquista fué el Potosí, corrupción de 'Potojchi', vocablo indígena que significa 'Cerro que brota plata', situado en los dominios de los 'Caracaraes', apelación general de una tribu que se extendió en el Paraguay a todos los peruanos. La fama de dicho cerro llegó a oídos de unos náufragos de la expedición de Solís, perdidos en Santa Catalina [isla costera hoy en el Brasil], y uno de ellos, Alejo García, con otros cuatro compañeros, se propuso llegar hasta ese punto del Imperio del Rey Blanco, el Inca, por el año 1524:"

"García corre [por los actuales estados brasileros de Santa Catarina y de Paraná], cruza el [río Alto] Paraná, [la extensión de tierra llamada] el Paraguay Oriental, llega al sitio donde trece años después se fundó Asunción, sube al Norte [por el río, o su ribera], y desde el puerto que más tarde se denominó San Fernando, arriba de Bahía Negra [en el actual extremo superior de la moderna República del Paraguay], por [donde después estaría] Alburquerque, hacia los 19 deg y 20' [Nota de Domínguez: "Por allí sitúa Alvar Nuñez el lugar por donde García se internó ('Comentarios' {obra citada, ver más arriba}, cap. 53) casi al frente del desagüe del Mbotetei"], se interna al poniente, vence la vasta llanura, parte meridional de Chiquitos; entra en el espacio abierto entre los Rios Guapay y Pìlcomayo, 'entre Presto y Tarabuco', dice Ruy Díaz de Guzmán; se pone en Charcas [hoy en la moderna Bolivia] donde recoje grandes riquezas y vuelve al Paraguay. Aquí, por el sitio en que después se fundó San Pedro [capital del segundo Departamento de la República, homónimo], fue muerto traidoramente por los indios (1524-1526 - 1a. expedición)."

"García antes de su muerte había comunicado el éxito de su viaje, la noticia real, positiva, de la existencia de la 'Sierra de la Plata' y enviado algunas arrobas [1 @ = 25 lb = 11,5 kg] del metal precioso a sus compañeros de Santa Catalina quienes la divulgaron hasta Pernambuco [extremo nordeste del Brasil]. La impresión era muy viva y contagiosa cuando [Sebastián] Gaboto que se dirigía a las Molucas [la isla de las especias, en Indonesia, Asia, "las Indias"], llegó a la costa del Brasil."

"Gaboto oye la historia del Potojchi que parecía un cuento de 'Las mil y una noches', le aseguran que llenaría sus naos de oro y plata, olvida las Molucas y deriva su rumbo al Paraná-Guazú. Funda Sancti Spíritus en la boca del Caracaraaná, Río Tercero, remonta dos veces el Río Paraguay, la 1a. solo hasta el Pilcomayo o Araguay y la 2a. con Diego García; hace explorar el interior del Chaco Austral, y él mismo va a lanzarse por tierra cuando sucede el incendio del fortín - tragedia de Sancti Spítitus (1526 a 1529 - 2a. expedición)."

Climatológica y geológicamente, el Gran Chaco Sudamericano está dividido en tres partes distinguibles: el Austral abajo del río Bermejo, el Boreal arriba del río Pilcomayo, y el Central, entre ambos ríos. El Boreal a su vez está dividido en Bajo, próximo al río Paraguay, y Alto, próximo a la Cordillera de los Andes. Seguimos con Domínguez, en el mismo lugar:

"Gaboto y García vuelven a España con la visión mágica de la Sierra Argentina, y la divulgan en la Península."

"Y para buscarla de nuevo e impedir las usurpaciones portuguesas - cosa que se precisará más adelante - se apresta la ruidosa expedición de don Pedro de Mendoza [nombrado por el rey de España 1er. "Adelantado del Río de la Plata"] (1535 a 1536 - 3a. expedición)."

"Éste funda Buenos Aires y su Capitán Juan de Ayolas el Fuerte de Corpus Christi, sobre las ruinas de Sancti Spíritus, que se traslada cuatro leguas [17 km] más abajo, en Buena Esperanza. De aquí sale Ayolas en Octubre de 1536 con 160 hombres y con el programa de dar a toda costa con la Sierra de la Plata."

"Ayolas sube hasta el puerto que llamó Candelaria [la del Alto Paraguay, no la del Bajo Paraná] 19 deg 40', entre [donde hoy estarían el Fuerte] Coimbra y Alburquerque [Nota de Domínguez: "Irala sitúa Candelaria a los 19 deg 40' ('Cartas de 1545') y Alvar Nuñez a los 20 deg 40' ('Comentarios' {obra citada, ver más arriba}, cap. 49). Optamos por el dato de Irala."], y de allí tuerce al Oeste, y llega también a Charcas de donde retrocede con grandes cargamentos de plata. En Candelaria no encuentra a Irala y allí los indios Payaguás acaban con él y sus soldados (1536-1537 - 4a. expedición)."

"Entre tanto, Salazar de Espinosa [Juan de Salazar y Espinoza] con 60 hombres había venido de Buenos Aires en seguimiento de Ayolas, subiendo 30 leguas [125 km] más arriba de Candelaria donde dió con Irala; intenta explorar el poniente, fracasa, y en su viaje de retorno funda [el 15 de agosto de 1537] un fortín, origen de nuestra capital [Asunción, Paraguay], 'para estar más cerca de la Sierra de la Plata' (1537 - 5a. expedición)."

"Cuando Salazar remontaba el Alto Paraguay, Mendoza se reembarcaba para España y muriendo en alta mar arrojan su cuerpo al Océano en el preciso momento en que Salazar e Irala se encontraban al Norte de Candelaria."

"E Irala que ignoraba la muerte de Ayolas, vá en su busca, entra en el Chaco por San Sebastian, ocho leguas [~33 km] al Sud de Candelaria, pero las aguas le detienen (1540 - 6a. expedición)."

"Comprobada entonces la muerte de Ayolas, es reconocido gobernador, traslada la gente de Buenos Aires a la Asunción donde concentra toda la fuerza de la conquista para conducirla a Charcas, y estando en ello llega Alvar Nuñez Cabeza de Vaca, el 2o. Adelantado."
    
"Y el primero y último pensamiento de Alvar Nuñez fué el territorio de los Caracaraes, los peruanos, donde estaba Potojchi, La Sierra Encantada."

"Sin contar con otras expediciones secundarias, por ejemplo, la que llevó al Chaco, frente a la Asunción, en que sometió a los 'guaicurúes' (Tobas) y a los 'Aperús' o 'Naperús' (Lenguas) ('Comentarios' {obra citada, ver más arriba}, Capls. 21 y 32), va Irala por su orden, hacia el Norte, sube hasta el Puerto de los Reyes, un poco arriba del paralelo 18, cerca o al lado de la Laguna Gaiba [hoy frontera Bolivia-Brasil] (1542 - 7a. expedición)."

"Y con los informes de Irala que parecían señalar ruta segura, Alvar Nuñez emprende su jornada. Llega también al Puerto de los Reyes del cual toma posesión 'en nombre de S.M. como tierra que nuevamente se descubría...' e 'hizo una cruz de madera grande, la cual mandó incar [hincar] junto a la ribera en presencia de los Oficiales Reales.' [Nota de Domínguez: "Alvar Nuñez. 'Comentarios' {obra citada, ver más arriba}, cap. 53 y Pero Hernandez, 'Memorial', cap. 54"]. Desde allí despachó al Norte a Hernando de Ribera en tanto que él se lanza al poniente. Pero se agotan las provisiones y la paciencia de los Oficiales Reales, y entonces retrocede."

"Hernando de Ribera había llegado hasta los 14 deg y 20' [siguiendo el río Paraguay y adentrándose en el Pantanal Matogrosense] de donde volvía con dos noticias: una relativa a una nación compuesta exclusivamente de heroinas que peleaban como los hombres, evocando clásicos recuerdos - las Amazonas... . La otra hablaba de un lago maravilloso donde tenía su casa o su templo el Sol, enigma que no tardará en descifrarse. Francisco de Ribera por su parte había registrado el Noroeste (1543 - 8a. y 9a. expediciones)." 

"Derribado Alvar Nuñez, Nuflo de Chaves explora el N.O. desde San Fernando, la región que denominó 'Tierra de los Mbayás' (1545 - 10a. expedición):"

"Y al año siguiente el Pilcomayo o Araguay en canoas (1546 -11a. expedición)."

"E Irala entonces, en un supremo esfuerzo, se arroja por San Fernando al Noroeste, cala Chiquitos, y llega hasta el Río Guapay (1548 - 12a. expedición)."

"Allí recibe la noticia fatal de que el territorio de Charcas estaba ya ganado por los soldados de [Francisco] Pizarro desde 1539, es decir, desde dos años después del viaje de Ayolas."

"Y es que la colonia del Paraguay aislada de España y del resto de América, nada sabía de los pasos de la conquista en el Perú. Todas las expediciones posteriores a la de Ayolas, las siete últimas de la última década, con el propósito de conquistar Potojchi, habían sido enteramente inútiles. En el momento en que Irala se ponía sobre el Guapay causaban ruido inmenso las minas de Porco y Potosí. Las acabada de repartir [Pedro de] La Gasca [sucesor de Pizarro, luego de mandar ejecutar a éste]."

"Y así el Paraguay perdió 'Potojchi' que descubrió Alejo García, derivó el rumbo de Gaboto y llamó a Ayolas. Perdida la 'Sierra de la Plata', el Paraguay sustituyendo esta esperanza con otra ilusión, en adelante vá a buscar el misterioso país de 'Mojo' o 'Tierra Nueva' [Nota de Domínguez: "Mojo es corrupción de 'Mosoj Llayta, Tierra Nueva' (Mujía, Bolivia-Paraguay, tomo 1o., pag. 72)"], escondida en el Septentrión [nombre alternativo del punto cardinal Norte, por las siete estrellas del asterismo de la Osa Menor], y que también se nombró 'Reino de Paititi'. "

Y de inmediato y en el capítulo siguiente (pp. 21-36) de su "Informe" sobre "El Chaco Boreal", Manuel Domínguez comienza a explicar que "Eldorado" era el Perú y que Irala y Chaves partían de Asunción rumbo al Noroeste buscando, sin saberlo, lo que en realidad era el Imperio de los Incas. 

Es así que el fuerte de Nuestra Señora Santa María de la Asunción, por un cierto período, se convierte en el más importante centro conquistador y colonizador de España en América del Sur, hasta que finalmente fue sobrepasado por Lima, y más tarde, por Buenos Aires. Pero durante su período de importancia estratégica ganó su sobrenombre de "Madre de Ciudades". Félix de Azara, en la edición de su sobrino, Tomo 1, páginas 315-316, hace énfasis en este rol: "Fué capital del imperio español en aquellas partes, hasta que en 1620 se hizo en Buenos Aires otro gobierno y obispado. De ella salieron los fundadores de las ciudades llamadas Ciudad-Real [1557-1638, hoy territorio de Brasil], Jerez [ca. 1580 - 1632, hoy territorio de Brasil], Santa Cruz de la Sierra [1561, hoy en Bolivia, capital departamental], Corrientes [1588, hoy en Argentina, capital provincial], Concepción del Bermejo [la primera, 1585-1632, al norte de la actual, hoy territorio de Argentina], San Juan [1553-1554, hoy territorio de Argentina], Santa Fé de la Vera Cruz [1573, hoy en Argentina, capital provincial], y Buenos Aires [1580, la segunda y actual, Capital de la República Argentina], y las Villas de Ontiveros [1554-1557, hoy territorio de Brasil], Villarrica [fundada en 1570 en lo que hoy es territorio de Brasil, mudada siete veces hasta llegar a más de medio camino hacia Asunción en 1701; capital departamental] y Talavera [ca. 1569 - ca. 1650, en Paraguay]. "

Fundada a la medida para servir de base de reabastecimiento y de descanso a los aventureros que ensayaban acercarse a los Andes y a sus minas de "fabuloso metal", la ciudad de Asunción no tardó mucho tiempo para que una gran cantidad de burgueses la hagan crecer en el desorden. (Christian Rudel, "Asunción de ayer y de hoy", en el Capítulo 14: "Paseos al gran sol" de su libro "Le Paraguay", Éditions Karthala, Paris, décembre 1990, página 225.)
 
Tenemos datos, por ejemplo, de que en el siglo XVIII hubo, sin aporte exterior, un crecimiento demográfico neto. En 1782, el censo de Aguirre contó 212 españoles "europeos", sumados a una población de 55 404 españoles "americanos" o criollos, estos a su vez mayoritariamente mestizos, y completada por indígenas, esclavos de origen africano y mulatos, para una población total del Paraguay de 63 433 habitantes. En 1793, el censo de Azara computó un total de 97 480 habitantes, o sea, un crecimiento de más del 50 % en apenas 11 años. (Rudel, obra citada, recuadro "Sobre la formación de la gente paraguaya", en el Capítulo 1: "Sobre la ruta de las montañas de la plata", página 31.)      

La planta urbanística de la ciudad de Asunción debió esperar hasta la Independencia y el gobierno de José Gaspar Rodríguez de Francia, de 1814 a 1840, para que una planificación estricta corrija y ordene el crecimiento de la ciudad. Pero es a partir de la presidencia de Carlos Antonio López, de 1840 a 1862, que Asunción iría tomar los aires de una Ciudad Capital, con la construcción de monumentos tales como el Palacio de Gobierno, iniciado como nuevo Cabildo por el Dr. Francia pero ampliado y decorado al estilo neoclásico para su nuevo rol por Don Carlos; un edificio para el Congreso al otro lado de la misma Plaza Mayor, Congreso que después de la Guerra del Paraguay se mudaría al nuevo Cabildo, mientras que el Ejecutivo se mudaba al mucho más imponente Palacio de López, construido para su hijo y sucesor el Mariscal Francisco Solano López; el Panteón Nacional de los Héroes, terminado largo tiempo después, recién al fin de la Guerra del Chaco, pero aún así con el solemne "charme" (valga la frase paradójica) de ser una réplica en miniatura de la "Eglise du Dôme" de "Les Invalides" de París; el Teatro Nacional, inconcluso por la Guerra del Paraguay y actualmente rebajado a sede de la Secretaría de Estado de Tributación, todavía con sus enormes candelabros en la entrada y sus bellas escaleras dobles serpenteantes en su salón principal, que conducen a un segundo piso terminado en la década de 1970; y luego de la Guerra Grande, ocupando el lugar del antiguo Congreso mudado al Cabildo, el Teatro Municipal, manifiestamente inspirado en "La Scala" de Milán. El crecimiento de la capital fue detenido durante la Guerra del Paraguay o de la Triple Alianza, contra Uruguay, Brasil y Argentina simultáneamente, declarada por el Mariscal López en 1864 y nacionalmente devastadora hasta la muerte de éste en 1870. Hubo una lenta recuperación desacelerada por la Guerra del Chaco declarada contra Bolivia, comenzada en 1932 hasta el alto al fuego en 1935, pero el desarrollo capitalino no iría a retomarse sino que a partir de 1950. Hoy, Asunción cuenta con cerca de un millón y medio de habitantes, cuando que en 1830 vivían en su radio urbano apenas poco más de diez mil personas. (Ver Rudel, obra citada, apartado "Asunción de ayer y de hoy", en el Capítulo 14: "Paseos al gran sol", páginas 225-226.) 

Pero volvamos a finales del siglo XVIII y dejemos, pues, proseguir a Azara, página 440 de la citada edición de Schüller: "Su latitud es de 25 grados 16 minutos 40 segundos y su longitud ninguna, porque por ella pasa el primer meridiano de mis viajes. Su situación está en la costa oriental del Río Paraguay, y nadie ignora la multitud de colonias que ha fundado. Su forma puede verse en el adjunto planito." [arriba]

GEOMETRÍA EN LA CARTOGRAFÍA DEL SIGLO XVIII

El nombre de la ciencia griega de la "geōmetria" deriva de la palabra "geōmetrein", por "geō", de raíz "ge", tierra, y "metron", medida; es decir, consistía inicialmente en medir la tierra. (Merriam-Webster Online Dictionary, copyright © 2012 by Merriam-Webster, Incorporated). Así pues la rama de las Matemáticas llamada Geometría es una herramienta fundamental para el cartógrafo, tanto de anteayer, de ayer como de hoy.

Aguirre (obra citada, "Apéndice sobre los rumbos distancias y observaciones de latitud.", Tomo 2, Primera Parte. Libro Segundo. Capítulo Cuarto, "Estado Primero. El geográfico de la Provincia. Situación de la Asumpcion.", página 320): "Los rumbos que se han puesto en el estado son corregidos mi ahuja que yo empleo es inglesa de Nairme de 5 pulgadas [12,7 cm] de diametro y de ningun embarazo para transportarla, de planchuela suelta y da los rumbos á un tercio de grado cuando mas de error [Nota 1 de Aguirre: "Para observar la variacion no hay por mi metodo de apulsos casi error; nivelo tal cual el asiento de la ahuja con nivel de plomada; luego ajunto la planchuela á una graduación redonda á la hora mas conveniente y poco antes de que suceda la observacion. Se espera esta y el momento en que el sol esté en el señalado azimut de la ahuja es el precizo de que tome su altura el otro observador. El azimut que es el objeto principal de nuestro caso da el tiempo para esta; {el que fuese en otras observaciones complicadas lo ha de dar igualmente estando preparado y fijo de antemano que es en lo que consiste el alma del método de los apulsos.} Lograse pues un azimut leido con exactitud."]

El método de los apulsos consiste en medir el instante en que el limbo del Sol coincide con el centro de la pínula, ver abajo. Continúa la Nota 1 de Aguirre, a renglón seguido:

["Para observar el azimut á cualquiera de otras pequeñas ahujas, he añadido una planchuela sostenida en sus bordes con una línea que debe ser continuación del principio de las graduaciones ó coincidir con el N.S. <línea Norte-Sur> del círculo graduado y por medio de un hilo atravesado correspondientemente en lo alto de las pínulas <mira consistente en una ranura vertical para tomar rumbos>, se logra una sombra azimutal que es cuanto se puede hacer con tales instrumentos. En ellos el mayor y mas comun defecto consiste en que las planchuelas por defecto de escentricidad en el peon <eje fuera del centro>, no corresponden al diametro del círculo graduado y en este caso {que no ocurre en mi ahuja} es menester el tanteo de la promediacion por ambos polos <dar la vuelta la brújula para medir dos veces>." Fin de la nota y punto y seguido sobre la brújula de Nairme:] "Es mejor que los grandes de marcar y de suficiente exactitud para la geografia, pues no influye sensiblemente ó en minutos de grado, las resultas de longitud, no siendo cerca del EO. [línea Este-Oeste] y considerable el espacio de un mapa como la ahuja de los angulos comparados á un punto fijo, es una ventaja sobre todos los demas, acumula errores sucesivamente [es predecible]. No obstante puede perfeccionarse la construccion de la referida ahuja ó teodolito de faltriquera [bolsillo]."

Antes Aguirre, en el mismo lugar, página 312, había explicado que luego de computar derrotas, la otra parte difícil consistía en elegir bien qué puntos debían usarse como referencias para las demarcaciones trigonométricas: "Como en el viaje a Curuguatí [con Azara, a mediados de 1791] damos un formulario a nuestro método de concluir derrotas, es escusado repetirlo aqui por lo que solo pondremos las situaciones y los datos; pero advertimos son exactas y con la satisfacción de haberse comprobado por derrotas inversas. Tambien advertimos que solo abraza este estado los puntos observados y principales, entre los cuales son los cerros los más importantes, que una vez conocidos ofrecen tan oportuna comodidad para la situación de cuantos interesen a su vista."

Es por eso que Azara habla de "cerros" y "cerritos" un montón de veces.

Aunque parece que las torres también eran importantes para trazar estos planos y mapas. La palabra "torre" aparece 8 veces en la edición de Schüller, obra citada:

Azara, edición de Schüller, páginas 20-21: "Ytá, pueblo de indios."

"Gobierna lo temporal y espiritual del Pueblo un padre franciscano con un compañero, quienes habitan un conventillo que hay pegado á la iglesia. Pero acaba de llegar la orden para que en muriendo el cura se entregue lo espiritual á un cura secular. La situación geográfica del pueblo es en 35 grados [la edición del sobrino de Azara, Tomo 1, p. 330, corrige a la edición de Schüller: 25 grados] 30 minutos y 30 segundos de latitud austral y 0 grados 15 minutos y 58 segundos de longitud [E de Asunción], según mis observaciones."(...)

"Desde su torre demarqué:"

"El cerrito de 'ñanduá' al S 24 grados 28 minutos E."

"[El cerrito de] 'Aruay' al S 5 grados 28 minutos E."

"[El cerrito de] 'Ytá' al S 12 grados 32 minutos O."

"Expresaré las demarcaciones por grados y minutos para que todos las entiendan, separándome en esto de la costumbre marinera que habla por cuartas."

Esto es, grados y minutos de azimut. Azara no sigue la convención tradicional de la Rosa de los Vientos con sus 32 rumbos, empero tampoco sigue la de Azimut de 0 a 360 grados, con sus fracciones. Usa un Punto Cardinal y a partir de éste indica la declinación hacia la izquierda o la derecha, en grados y minutos sexagesimales.

Una Rosa de los Vientos cuenta con cuatro puntos "Cardinales": N; S; E; y W. Luego, a estos cuatro se les cruzan cuatro puntos "Laterales": NE; SE; SW; y NW. Todos estos ocho anteriores son divididos por otros ocho puntos, los "Colaterales": NNE; ENE; ESE; SSE; SSW; WSW; WNW; y NNW. Estos 16 puntos se dividen nuevamente por la mitad, dando finalmente las "Cuartas" de las que hablaba Azara: N 1/4 NE; NE 1/4 N; NE 1/4 E; E 1/4 NE; E 1/4 SE; SE 1/4 E; SE 1/4 S; S 1/4 SE; S 1/4 SW; SW 1/4 S; SW 1/4 W; W 1/4 SW; W 1/4 NW; NW 1/4 W; NW 1/4 N; y, finalmente, N 1/4 NW. De un punto Cardinal a otro punto Cardinal hay 90 grados; de un punto Cardinal a un punto Lateral hay 45 grados; de un punto Cardinal a un punto Colateral hay 22,5 grados; y desde un punto Cardinal a una Cuarta hay 11,25 grados. Ésta es la menor división de la Rosa de los Vientos.

El sistema de Azimuts, sin embargo, es más preciso, pero justamente por eso requiere de una brújula o de un compás de navegación más exacto. El N es representado por el número "00" grados, el S por "180" grados, el E por "90" grados y el W por "270" grados. La vuelta completa tiene 360 grados, aumentando hacia la derecha y disminuyendo hacia la izquierda de la rotación, es decir, el sentido horario es positivo y el sentido antihorario negativo, sumando o restando consecuentemente los grados. La mínima división puede ser tan pequeña como se desee, o mejor, tan pequeña como el instrumento soporte. Así tenemos divisiones de hasta 1 grado, y estos a su vez pueden ser, ya pasando a instrumentos como un sextante o un teodolito, divididos en 60 minutos sexagesimales, y si vamos más allá, cada minuto en 60 segundos sexagesimales.    

Hecha la explicación técnica sobre navegación (tomada, aquí y más abajo, mayormente de la "Enciclopedia Temática Argos", Tomo 63-69 "Técnicas y Oficios", © Éditions Bordas, París, y Editorial Argos - Vergara, S. A., Barcelona, edición de 1983, Clasificación Decimal Universal 629.2 B, "La navegación", página 77 y siguientes), continuemos viajando con Azara, edición de Schüller, página 22, hasta "Yaguarón, pueblo de indios."

"El día 17 [de junio de 1784] me convidaron a la fiesta de la Octava de Corpus que fue muy lucida. Hubo procesión por la plaza, y en los corredores de la Iglesia había colgados de cuerdas lindos cestillos de caña, batatas, mandioca, con otros comestibles y bastantes aves de varias especies."

"Después observé la latitud 25 grados 33 minutos 20 segundos austral y la longitud en 0 grados 21 minutos 46 segundos [E, durante el día únicamente con un cronómetro náutico, por diferencia con la hora local de Asunción, ó por trigonometría desde otro punto conocido]. Por la tarde demarqué desde la torre:"

"Un cerrito sin nombre y agudo al SE, distante 3/4 de legua [~3 km]."

"El extremo del E. de cerro 'Acaay', al S 22 grados 35 1/2 E. [157 deg 24 min ~30 s de azimut]"

"El extremo del O. del mismo al S 16 grados 25 E. [163 deg 35 min de azimut]"

"El cerro de 'Paraguary' al S 71 grados 25 E. [108 deg 35 min de azimut]"   

"Un pico del mismo al S 20 grados 54 1/2 E. [159 deg 5 min ~30 s de azimut]"

"Otro que llamaré * al S 17 grados 25 E. [162 deg 35 min de azimut]"

"Una puntilla o cerrito agudo de 'Carapeguá' al S 7 grados 24 1/4 E. [172 deg 35 min ~45 s de azimut]"

"Otro chato junto al anterior al S 11 grados 24 1/2 E. [168 deg 35 min ~30 s de azimut]"

"El cerrito de 'Apuay' al S 26 grados 24 1/2 E [153 deg 35 min ~30 s de azimut]."

"Un cerrito inmediato al S 42 1/2 grados [222 deg ~30 min de azimut] cuya distancia halle por medio de una base ser de 44/100 de milla marítima [1 milla marina = 1 minuto de latitud, ó 1852 m en números modernos, o sea, 1852 x 0,44 = 815 m]"

Azara, edición de Schüller, páginas 58-59: "Caacupé, vice-parroquia."

"La situación geográfica por nuestras observaciones, y cálculos es de 26 grados 24 minutos 0 segundos [Nota de Schüller: ?] ..." 

Comparando, 44 minutos de grado más al sur de Asunción significan más de 70 km. La moderna Caacupé, "capital espiritual de la República" por la Virgen homónima, está a 54 km de Asunción, contando desde el inicio de la Avenida Eusebio Ayala, 2,5 km al SSE del casco histórico colonial de Asunción. Mismo antes de computar la diferencia de longitud, la diferencia de distancia sobre el terreno ya sería significativa. Pero dejemos correr la pluma de Azara, en el mismo lugar:

" ...de latitud austral, y 0 grados 29 minutos 31 segundos de longitud." 

Este medio grado, sobre el Trópico de Capricornio, son cerca de 50 km al Este de Asunción. Haciendo un triángulo rectángulo la distancia es de cerca de 90 km hasta Caacupé desde el casco colonial de Asunción: un error del 50 % para más. Tal vez por eso la sorpresa de Schüller.

Punto y seguido para Azara. "Desde la Torre demarqué:"

"El cerrito 'Ybytyroby', 'Yvytyrú' ó de Juan Ximénez al N. 80 E. [80 deg de azimut] distante dos millas [casi 4 km]."

Azara, edición de Schüller, páginas 76-84: "Sn. Ignacio-guazú, pueblo de indios."

(...)

"...este lugar situado según mis observaciones y cálculos en 26 grados 54 minutos 25 segundos de latitud [S] y en 0 grados 37 minutos 4 segundos de long. [E de Asunción]".

"La aguja magnética varía 12 grados 7 minutos [Nota de Schüller: ?] al NE"

Franz Wisner de Morgenstern midió en 1857 una declinación de la aguja en Asunción de 9 grados 50 minutos NE. En 1991 la declinación era de 10 grados E, medida en el Aeropuerto Internacional de Asunción, mientras que en 2006 volvió a los 12 grados E y en 2011 subió a 13 grados E. (Jeppesen Sanderson, Inc., "Asunción, Paraguay - SGAS - Asuncion / Silvio Pettirossi Intl.", Carta 11-1, 5 Julio 1991; World Aero Data, "SGAS - Silvio Pettirossi Intl.", disponible en http://worldaerodata.com; fecha de acceso: 22 setiembre 2012; Dirección Nacional de Aeronáutica Civil de Paraguay [DINAC], "Información Aeronáutica Actualizada - Serie C. Procedimientos para los servicios de navegación aérea. AIC A13/C14", 14 octubre 2011, páginas 14-19, disponible en: http://www.dinac.gov.py; fecha de acceso: 22 setiembre 2012.).

(...)

"Desde este pueblo demarcamos:"

"El cerrito de Sta. María de Fee al N. 53 - 15 E. [53 deg 15 min de azimut]"

"El de Sta. Rosa al S. 87 E. [93 deg de azimut]"

"Una puntilla que llamo 1a. junto al cerrito de Sta. Rosa al N. 85 E. [85 deg de azimut]"

"Otra ídem que llamo 2a. al N. 88 E [88 deg de azimut]."

"Otra que llamo 3a. al S. 89 E [91 deg de azimut]."

(...)

"Continuamos hasta el Pueblo [de Santa María de Fee] con el Ayuntamiento formado delante, y al entrar se dispararon muchos tiros desde la torre [a modo de saludo a Azara y su comitiva]."

(...)

(...) "La situación es alegre sobre una suavísima colina de tierra colorada dominante todos los contornos, que son llanos, despejados y de dicha tierra. La posición geográfica por mis observaciones y cálculos es en 26 grados 48 minutos 12 segundos de latitud [S] y 0 grados 43 minutos y 47 segundos de longitud [E de Asunción]."

(...)

"El día 30 [de agosto de 1784] habiendo oído misa salimos para Santa Rosa, después de haber marcado [desde Santa María de Fee, tal vez desde su barullenta torre]:"

"La Iglesia de Sta. Rosa al S. 34 E. [146 deg de azimut]"

"Lo más elevado del cerrito Sta. María de Fee al S. 85 - 14 E. [94 deg 46 min de azimut]"

"Lo más elevado del cerrito de Sta. Rosa al S. 49 - 14 E. [130 deg 46 min de azimut]"

En la página 262 de la edición por Rudolf Schüller del manuscrito de Félix de Azara, obra citada, la palabra torre aparece dos veces en un mismo párrafo: "El 21 de marzo de 1583 el licenciado don 'Juan de Torres de Vera y Aragón', graduado en ambos derechos, Caballero en la de Santiago y Adelantado de la fundación de esta Ciudad y Provincia: creyó el Cabildo de la Ciudad de San Juan de Vera de las 7 Corrientes dándoles por armas dos torres, y sobre los capiteles una águila que descansa un pié sobre cada torre." Pero esta es una nota heráldica que no tiene nada que ver con Cartografía. Seguimos:

Azara, edición de Schüller, páginas 272-273: "Continuamos hasta 'Caazapá' donde observamos la latitud como también en la estancia Sta. Ana, y de aquí marchamos hasta 'Yuty'; todo esto queda ya descrito." 

Del "Prólogo" de Schüller, página LXXV, y notas al pie de las páginas 268, 272-273: lo que escribió Azara en esta parte es un resumen del "Diario de la navegación y reconocimiento del río Tebicuarí", uno de los mayores del país, emprendidos por su orden por sus subalternos Pedro Cerviño y Martín Boneo, en canoas desde tierra adentro hasta su desembocadura en el río Paraguay.

Nota de Schüller, p. 272, sobre Cerviño y Boneo: "Inmediatamente que llegan a 'Yuty' [última escala antes de su viaje fluvial] componen y rectifican el instrumento y luego toman la altura meridiana del sol.", la latitud al mediodía local, horario base para la calibración. 

Cerviño menciona ciertas, voz de Schuller, p. 273, "demarcaciones hechas desde la torre de la Iglesia, la descripción del Pueblo, y la reducción de los indios á la fé por el venerable P. fray Luis de Bolaños, del órden de San Francisco, de los arrendatarios, de la iglesia, de la industria del Pueblo, de su población, cabildo, enfermeros, vestidos de los indios, etc." 

Azara no fue porque vino enfermo de un viaje al Pilcomayo a comienzos de ese mismo mes de Agosto de 1785, con fiebres recurrentes a cada tercer día ("tercianas"). Simultáneamente al difícil encargo a Cerviño y Boneo, "Deseando completar mis conocimientos geográficos encargué el siguiente viajillo al Alférez de Fragata y Primer Piloto de la Real Armada don Pablo Zizúr.", quien reportó a su comandante (en el mismo lugar, páginas 277-280): "...salí de la Asunción el 25 de agosto de 1785, y á las 3 1/3 leguas [unos 14 km] dirigiéndome por el camino de 'Tembetary' [actual barrio de Asunción por donde pasa la Avenida Eusebio Ayala] como al S.E., y entré en la Capilla de San Lorenzo donde dormí."  

"San Lorenzo, vice-parroquia."

"Hoy es tenencia de curato dependiente del de Capiatá fué famosa y grande chácara de los jesuítas situada por mis observaciones en 25 grados 21 minutos y 14 segundos de latitud [S], 0 grados 7 minutos 24 segundos de longitud oriental [con respecto a Asunción].

Esto es unos 4 minutos y medio al S y 7 minutos y medio al E de Asunción. Por trigonometría unos 16 km del casco histórico de Asunción. La moderna San Lorenzo está en el km 13 por la Avenida Eusebio Ayala, unos 15 km de la Asunción colonial; Capiatá está en el km 20, 23 km de la Asunción colonial. O sea, un valor casi exacto. Notar que tomando la media con el derrotero del subalterno de Azara se obtiene el valor exacto. 

Ahora se pasa otra vez de la Astronomía a la Trigonometría: (...) "Desde su torre demarqué:"

"El cerrito agudo de 'Areguá' N. 69 - 14 E. [69 deg 14 min de azimut]"

"Salí por la tarde y fué á dormir a la casa de don Luis Baldovinos que dista del Pueblo de Ypané 7492 piés ingleses medidos geométricamente por el rumbo del N. 71 - 54 E. [2285 m modernos por el azimut 71 deg 54 min. La moderna Ypané está a unos 20 km al sur de la moderna San Lorenzo, o sea, el subalterno de Azara debería haber andado un poco más de 15 km en media tarde, unas 3-4 horas a pie. Plenamente posible.]"

"El día 27 [de agosto de 1785] por la mañana acompañado de dicho Baldovinos de don Mauricio Palacios y peones me dirigí á las lomas de 'Guarnipitan'; y después de bien reconocidas, elegí un punto que llamaré 'D', desde el cual hice las demarcaciones siguientes:"

"El cerrito de 'Lambaré' al N. 39 - 17 O. [320 deg 43 min de azimut]"

"El cerrito de la Frontera al N. 23 - 7 O. [336 deg 53 min de azimut], 'algunos lo llaman <<Ñemby>>' ('letra de Azara') [nombre actual de la ciudad entre Ypané y Lambaré]."

"El Pueblo de 'Ypané' al N. 22 - 2 O. [337 deg 58 min de azimut, lo que indica que el subalterno de Azara se trasladó hacia el sur con los señores Baldovinos, Palacios y peones, con lo que las lomas de 'Guarnipitán' están al sur de 'Ypané'. Esto quedaría hacia el moderno distrito de Villeta; ver mini Atlas "Mapa del Paraguay. División Política" de Álamo S. A., obra citada; y "Una ciudad próspera que tiene rica historia y bellezas naturales", ABC Color, Asunción, 5 de marzo de 2011.]

"[El Pueblo] de 'Guarambaré' al N. 57 - 44 E. [57 deg 44 min de azimut]"

"El cerrito 'Ñanduhá' S. 64 - 31 E. [115 deg 29 min de azimut]"

"El ídem 'Aruay' al S. 63 - 6 E. [116 deg 54 min de azimut]"

"Desde dicho punto 'D' medí 4000 piés ingleses [1,2 km] en vuelta del N. 64 - 38 O. [295 deg 22 min de azimut] llamando este punto 'tau' [letra griega] (...)" marcando prácticamente las mismas referencias vistas desde otra posición.

(...)

"Desde el punto 'tau' medí 6200 piés ingleses [1,9 km modernos] en vuelta de (del) S. 80 14 O. [260 deg 14 min de azimut] llamando el nuevo punto 'fí' [letra griega] (...)", marcando el subalterno de Azara prácticamente las mismas referencias desde esta nueva posición.

(...)

"Del punto 'fí' seguí midiendo en vuelta del N. 83 - 51 O. [276 deg 9 min de azimut] hasta completar 10 540 piés ingleses [unos 3,2 km] á quienes rebajo 200 [unos 60 m] por las desnivelaciones y llamo á este punto 'E', desde el cual demarqué:"

(...) [las mismas referencias, agregando:]

"El pueblo de Villeta al S. 23 - 14 O. [203 deg 14 min de azimut] distante una milla marítima recta [1852 metros modernos]"

Sigue el subalterno de Azara midiendo casi las mismas referencias desde diferentes puntos de observación: el Punto "E" en esta zona; Punto "Â" en lo más alto de una loma llamada "Ybytyty", allí cerca; la puerta de la iglesia de Frontera, hoy ciudad de Ñemby, con la explicación de que a Ñemby se le decía Frontera por ser antiguamente la frontera de lo poblado; Punto "X" allí cerca; y la Capilla de Lambaré, vice-parroquia, hoy ciudad de Lambaré.

En "Lambaré, vice-parroquia", el enviado de Azara, edición de Schüller, página 280, agrega: "Don Juan Francisco Aguirre observó su latitud 25 grados 20 minutos 0 segundos"

Esto es, 3 minutos y un tercio de latitud al S, ó 3 millas náuticas y un tercio del centro histórico de Asunción, poco más de 6 km modernos. Valor exacto.

Es de notar que Franz Wisner de Morgenstern, en su "Carte Topographique de la Republique du Paraguay.", obra citada, coloca a la Bahía de Asunción a los 25 grados 20 minutos de latitud Sur, ó sea, más de 3 minutos de grado más al sur de lo que realmente está, esto es, un error de cerca de 6 km. Azara y Aguirre, más de medio siglo antes, lo hicieron mejor.

Termina el subalterno de Azara de hablar de la ciudad de Lambaré (página 280, edición de Schüller): " y yo demarqué de ella el cerrito 'Lambaré' al N. 69 - 4 O. [290 deg 56 min de azimut] de donde resulta su longitud 0 grados 0 minutos 0 segundos."

Esto queda exactamente al sur del casco antiguo de Asunción. 

Concluye el hombre de confianza de Azara (página 280, edición de Schüller) su recorrido por el actual Departamento Central de Paraguay: "En seguida regresé á la Asunción."

Así pues, el procedimiento era no tanto usar un lugar de observación como referencia para demarcar cerros y torres, sino usar cerros y torres como referencias para demarcar el lugar desde donde se hace la observación.

Una vez hecho esto, el cartógrafo elegía un nuevo lugar de observación, se desplazaba hasta él, y usando algunas referencias de su observación anterior, conseguía demarcar este nuevo lugar de observación con gran precisión.

Buscaba nuevos cerros y torres, volvía a elegir un nuevo lugar de observación, se desplazaba hasta él, y lo demarcaba ahora con ayuda de las referencias de la observación última.

Otra vez más, repetía el procedimiento de buscar nuevas referencias, y se dirigía hacia ellas, nuevamente localizando con cuidado la nueva posición alcanzada.

Y así, conseguía avanzar cada vez un poco más con ayuda de las referencias que iba demarcando por el camino, registrando cuidadosamente cada punto por donde pasaba y lo que había en los alrededores. Por tanto, al medir ángulos y más ángulos lo que hacía era ir trazando figuras geométricas en el papel. Esto es el alma de la confección de mapas con ayuda de la Geometría.

Nótese que todo este entramado de figuras geométricas que el cartógrafo iba formando, ligándolas una a continuación de la otra, tenía necesariamente un punto inicial para anclarlo y desde el cual el dibujo entero se expandía: Asunción. 
 
LA TORRE DEL CABILDO
 
Es sabido que el actual edificio del Cabildo tiene una fachada asimétrica (Margarita Durán Estragó, "El Cabildo de Asunción I", ABC Color, Asunción, 16 de Septiembre de 2007, Suplemento Cultural), con las columnas de su arco Este más separadas que las otras (Margarita Durán Estragó, "El Cabildo de Asunción II", ABC Color, Asunción, 14 de Octubre de 2007, Suplemento Cultural). En medio de este arco hay una llamativa puerta secundaria, hoy bloqueada, pero que conducía a un recinto estrecho y cuadrado, vestigio de una antigua torre (aún visible en un grabado de Thomas Jefferson Page, "La Plata, the Argentine Confederation and Paraguay: Being a narrative of the exploration of the tributaries of the River La Plata and adjacent countries during the years 1853, '54, '55 and '56, under the orders of the United States government", Harper & Brothers, 1859, volumen 3, página 123). La torre fue erigida en tiempos en que Azara y Aguirre estaban en Asunción, y en ella se colocó un reloj, conseguido de los jesuitas después de su expulsión de Hispanoamérica. (Margarita Durán Estragó, "Una torre para el Cabildo de Asunción", ABC Color, Asunción, 21 de setiembre de 2008, Suplemento Cultural).

El reloj se trajo de un edificio ubicado sobre la misma Plaza, hoy parte del novísimo Palacio Legislativo; una placa de azulejo en la fachada E del lugar recuerda: "Aquí funcionó el Colegio Jesuítico hasta 1768.".

La decisión de construir una torre, de madera, para colocar el reloj, consta en el Archivo Nacional de Asunción, Sección Histórica, volumen 137, documento 1, "Acta del Cabildo de Asunción del 18 de enero de 1773".

En 1783 se reparó la torre de madera del reloj, por goteras, entre otros males. ("Acta del Cabildo de Asunción del 3 de noviembre de 1773", Archivo Nacional de Asunción, Sección Histórica, volumen 145, documento 1.)

Para 1786, sin embargo, las goteras seguían al punto de que la máquina estaba estropeada y ya no marchaba. ("Acta del Cabildo de Asunción del 12 de junio de 1786", Archivo Nacional de Asunción, Sección Histórica, volumen 146, documento 1.)
 
La solución al problema de las goteras, y de la propia estabilidad de la torre de madera durante las tormentas, se vio en sustituirla por una completamente nueva, construida esta vez de ladrillos cocidos y cal. ("Acta del Cabildo de Asunción del 19 de junio de 1786", Archivo Nacional de Asunción, Sección Histórica, volumen 146, documento 1.)

Se contrata para el efecto al Arquitecto Antonio Martínez Viana. ("Acta del Cabildo de Asunción del 4 de julio de 1786", Archivo Nacional de Asunción, Sección Histórica, volumen 146, documento 1.) Pero aparentemente no se tiene mucha confianza en sus métodos, los cabildantes siempre preocupados por la estabilidad de la Torre Capitular, que ante un error podría desplomarse sobre ellos. Por eso deciden contratar al Ingeniero Julio Ramón de Cesar, llegado a Asunción con la 4a. Partida de Demarcadores de Límites, la comandada por Juan Francisco Aguirre. Simultáneamente, se aprovecha la ocasión de la nueva construcción para bajar el reloj y mandarlo a reparación. ("Acta del Cabildo de Asunción del 17 de julio de 1786", Archivo Nacional de Asunción, Sección Histórica, volumen 146, documento 1.)

A fines de 1786, la nueva Torre Capitular, esta vez de ladrillos cocidos y cal, queda inaugurada. Se paga a de Cesar 25 pesos de plata como gratificación por sus servicios, sin éste haberlo pedido. ("Acta del Cabildo de Asunción del 11 de noviembre de 1786", Archivo Nacional de Asunción, Sección Histórica, volumen 146, documento 1.)

(Extractos de estas Actas están reproducidos por Duarte, obra citada, páginas 14-16.)

La buena obra duró por algunos años en ese suelo arenoso geotécnicamente tan impropio para grandes estructuras. En el año de 1793, Aguirre, en Lafuente, obra citada, páginas 88-89, nos describe más acerca de las precariedades con que se encontraban: "Las casas capitulares son humildes. Su torre, aunque de horcones como todas las demás, tiene la diferencia de estar revestida con cúpula de ladrillos y en él hay un relox bueno en tiempo de los padres de quienes era, hoy fatal. Es el único de campana pública por lo que todavía está en el caso multiplicar los cuadrantes solares."

Un dato a tener en cuenta es que en el Plano de Asunción levantado por de Cesar en 1785 (levantamiento cartográfico que le insumió cinco meses. Duarte, obra citada, páginas 9 y 31, citando a Ramón Gutiérrez, "Evolución urbanística y arquitectónica del Paraguay 1537-1911", 3a. edición. Editorial Comuneros, Asunción, 1987), la primera Torre Capitular, la de madera, estaba a la derecha y adelante del edificio del Cabildo. En la actualización de su plano de julio de 1786, de Cesar ya no coloca ninguna torre (Duarte, obra citada, página 30), señal de que la de madera ya se había demolido y su reloj bajado para reparación, mientras se comenzaba a construir la nueva torre, al comienzo encomendada a Martínez, antes de pasar esta responsabilidad al propio de Cesar. 

En el plano de Azara de 1786 la Torre Capitular está presente, en la misma posición demarcada por de Cesar el año anterior. Esto es señal de que Azara hizo su plano de 1786 meses antes de la demolición de la torre de madera, y del último plano de de Cesar que es del mismo año. (Duarte, obra citada, páginas 13 y 17). Se infiere entonces que de Cesar hizo su último plano en el momento en que Martínez estaba trabajando, en julio de 1786. 

Pero en el plano final de Azara, de 1793, la Torre Capitular aparece nuevamente, siempre a la derecha del antiguo Cabildo pero esta vez más hacia atrás, en línea con el edificio. Evidentemente, esta es la nueva torre de ladrillos cocidos y cal, construida adjunta a la antigua de madera. 

Cuando se construye el nuevo Cabildo, iniciado por el Dr. Francia, se respeta la Torre Capitular y suponemos que su orgulloso reloj, construyendo el nuevo edificio a su derecha, en cuanto que el antiguo de la época colonial quedaba a su izquierda. (Margarita Durán Estragó, "Una torre para el Cabildo de Asunción", arriba citada).

Una anécdota digna de resaltar es que, como retratada en la citada obra de Page, realmente no se descubre la identidad de la estructura adosada al nuevo Cabildo, en ese momento siendo redecorado por Don Carlos. Ésta es una estructura truncada, con un techo inclinado de media agua, y más importante en este caso, está en el lado derecho y no izquierdo del edificio principal, es decir, más alejado y de hecho en el lado opuesto a donde estaba el Cabildo colonial y su torre del reloj adjunta. Pero Margarita Durán Estragó (comunicación personal, 21 marzo 2012) hace notar que si, mediante manipulación gráfica, se hace girar la imagen de manera que quede "espejada", la estructura queda a la izquierda, donde debía estar la Torre Capitular del Cabildo colonial. El caso parece simple: por algún tipo de error, la imagen reproducida en el libro de Page quedó invertida. Una vez hecha la rectificación gráfica, la identidad de la estructura adosada, ahora a la izquierda del Cabildo de Don Carlos, se hace evidente: es el remanente de la torre del reloj erigida en tiempos de Azara y Aguirre.

En la plazoleta al E del nuevo Cabildo, pues, se lee la siguiente placa conmemorativa: "Este sitio lo ocupó el Cabildo colonial demolido en 1816. La torre quedó unida a la nueva obra concluida en 1822." (Ver también Margarita Durán Estragó, "El Cabildo de Asunción I", más arriba citada; y Margarita Durán Estragó, "El Cabildo de Asunción II", más arriba citada).

Así pues, al realizar cualquier análisis geográfico sobre el plano que aparece al comienzo de este artículo, debemos recordar que la posición exacta de la Torre Capitular, referencia "B" de Azara en 1786, en la actualidad corresponde a los arcos instalados por Don Carlos Antonio López en el nuevo Cabildo, más precisamente al último arco del lado E de la fachada que Don Carlos encomendó a Wisner de Morgenstern, arco y correspondientes columnas colocadas poco después de que Thomas Page (obra citada) viera y retratara la Torre, ya truncada y sin reloj. El mapa de Wisner de Morgenstern "hecho entre 1846 a 1858", aunque publicado en 1873 (ver más arriba), incluye un plano de la capital, post reordenamiento urbanístico del Dr. Francia (ver más abajo), y una ilustración de fachada del actual Cabildo, ya con todos sus arcos y la torre de ladrillos completamente integrada dentro del edificio, o sea, desvanecida de vista. (Ver también Margarita Durán Estragó, "El Cabildo de Asunción II", más arriba citada.)

Esta posición de 1786 de la demolida torre de madera sería unos cuatro a seis metros más adelante de la actual base de la Torre Capitular, hoy recinto del Centro Cultural de la República - El Cabildo que contiene la Sala de Arte Colonial, con piezas del acervo del Museo Juan Sinforiano Bogarín. (ver también Margarita Durán Estragó, "El Cabildo de Asunción II", más arriba citada). Para mayor aclaración: tenemos que pararnos del lado exterior de las actuales paredes, casi en la vereda. Como la línea Norte-Sur corre por el centro del vestigio de la Torre nueva casi en diagonal, significa que al pararnos en el lugar indicado por Azara en 1786 estaremos directamente al Oeste de dicha línea, distantes los cuatro a seis metros mencionados. Eso es el ancho de media calle.   

No se han encontrado pruebas de que Aguirre haya hecho algún plano de Asunción (Duarte, obra citada, páginas 11 y 31), pero "mi segundo Dn. Julio Ramón de Cesar" (así nombrado por Aguirre en Lafuente, obra citada, frase en las pp. 87-88) realiza el primer plano de la ciudad de Asunción en 1785 (Duarte, obra citada, páginas 11 y 31). El original se encuentra en la Real Academia de la Historia de Madrid. (arriba, páginas 9 y 28).

Duarte encuentra una exactitud del relevamiento del plano de Cesar de 15 metros con lo que sería la ubicación actual de los edificios, por ejemplo, "La casa Viola", que fue construida entre 1786 y 1793 y actualmente es parte de "El Centro Cultural de la Ciudad Manzana de la Rivera", ubicado frente al Palacio de López, a 3 cuadras del Cabildo. (Duarte, obra citada, "Conclusiones", página 31).

Duarte (obra citada, páginas 25-26) cita a Juan Francisco Aguirre, "Diario del capitán de fragata D. Juan Francisco Aguirre en la demarcación en la América meridional", Tomo 2, Parte 1, página 330: "Como la Asunción es para el caso un observatorio yo he comparado mis latitudes con la conocida que es precisamente mi casa".

En el mapa del ingeniero de Cesar de 1785, su última referencia, la referencia Q, dice: "Observatorio". Antes de 1821, las calles no estaban cuadriculadas (Johan Rudolf Rengger y Marcélin Longchamps, "Ensayo histórico sobre la Revolución del Paraguay", en la compilación "El Doctor Francia", Editorial El Lector, Asunción, 1996, página 69-71), pero Duarte (en su obra citada, página 25) ubica al Observatorio Astronómico sobre la actual calle Presidente Franco, entre las calles Chile y Alberdi, frente al actual Teatro Municipal de Asunción y en lo que hoy sería el interior del palacio que es sede del Ministerio de Hacienda. (Ver también Margarita Durán Estragó, "Una torre para el Cabildo de Asunción", más arriba citada; y Margarita Durán Estragó, "Juan Francisco de Aguirre {1758-1811}", en el "Almanaque Astronómico 2012, Edición Bicentenario de la República del Paraguay", editado por Waldemar Villamayor-Venialbo, Club de Astrofísica del Paraguay, Centro Paraguayo de Informaciones Astronómicas, Asunción, páginas A23-A24).

En la fachada del Teatro Municipal hay una placa de azulejo que dice: "Aquí estaba la Plaza Chica, luego Plaza Libertad." y en los fondos, otra que valoriza unas columnas medio sumergidas en las paredes: "Estas columnas sostenían la galería norte del Congreso Nacional inaugurado en 1844. El edificio se convirtió en Teatro Nacional en 1855" (ver también Margarita Durán Estragó, "El Cabildo de Asunción II", más arriba citada). Con la construcción de un nuevo edificio para el Teatro Nacional, estas históricas columnas son hoy del Teatro Municipal. Rudel (obra citada, páginas 225-226) describe una magnífica "Ópera" asuncena pero lastimosamente mezcla ambos edificios, distante tres cuadras uno del otro. El plano de la Asunción de la post Guerra Grande de Wisner de Morgenstern (obra citada) trae como su última referencia "g. Teatro nuevo (no acabado)", refiriéndose correctamente al nuevo Teatro Nacional, sobre las actuales calles Yegros y Presidente Franco.

Volviendo a la ex-Plaza Chica, los fondos del actual Teatro Municipal, incorporadas a él las columnas mencionadas, dan directamente a la Plaza Mayor y están en frente al Cabildo.

La investigación cartográfico/topográfico/histórica de Duarte lo llevó a concluir que el segundo plano de la ciudad de Asunción lo confeccionó Azara, durante la primera mitad del año 1786 (Duarte, obra citada, páginas 13, 16-17 y 31). Este es el plano más reproducido de todos (arriba, página 11). 

Inmediatamente, en julio de ese mismo año de 1786, de Cesar realiza otro plano más. Su original se guarda en el Archivo y Mapoteca de la Biblioteca Nacional de Argentina. (Duarte, obra citada, página 14, mencionando la reproducción de Gutiérrez, obra citada, página 226 y epígrafe en la página siguiente).

Como no hay documentos que digan que Azara trabajó en un relevamiento científico-matemático de los edificios y calles de la ciudad, se supone que se estaba basando en los planos de de Cesar. (Duarte, obra citada, página 31).

Varios años después, en junio de 1793, Azara completó otro plano, convenientemente actualizado por causa de un intenso crecimiento edilicio de la ciudad. Según Duarte (obra citada, páginas 31 y 35), es éste el plano que Azara entregó al cabildo de Asunción el 9 de julio de 1793 inserto en un mapa, junto con el manuscrito encontrado por Mitre y preparado a instancias de las autoridades comunales como admitía el título (ver más arriba). 

Los planos publicados por Azara traen graves defectos de leyendas, atribuibles a sus editores y no a él. El plano que ilustra este artículo dice que la latitud también es al Oeste de París, cuando debería decir al Sur del ecuador. Fue impreso en París en 1809; es el confeccionado en 1786 pero está fechado "1787" por muchos autores y editores, por ejemplo (Duarte, obra citada, páginas 5, 13, 28 y 32.) en un redibujado publicado por Américo Méndez, "Plano de Asunción. Editado en Francia. Año 1787.", Municipalidad de Asunción, Asunción, 1965; y Ramón Gutiérrez, obra citada. 

Pero concentrémonos en el Meridiano de Asunción.

La fachada principal del Cabildo tiene una entrada principal, más tres ventanales hacia al W de ésta y dos ventanales y la mencionada puerta auxiliar hacia el E. En esta zona, la pared no está al ras con el resto de la fachada (Margarita Durán Estragó, "El Cabildo de Asunción II", más arriba citada): sobresale 15 cm y medio. Margarita Durán Estragó ("Una torre para el Cabildo de Asunción", más arriba citada) hace énfasis en que la Torre Capitular dio muchos dolores de cabeza a sus constructores, incluido entre ellos al ingeniero Julio Ramón de Cesar, por lo que fue reforzada varias veces. Al lado de dicha puerta auxiliar una placa de azulejo reza:

"El Meridiano Cero de Asunción (siglo XVIII) pasa por la torre del Cabildo; este muro y esta abertura son partes de la misma." Esta placa está ahí gracias a las investigaciones históricas de la Profesora Margarita Durán Estragó.

Desde la esquina S de la otrora Torre Capitular, utilizamos una brújula cartográfica Pilota-K de Konus Italia Group, S. r. l., haciendo la salvedad de que lo ideal es utilizar un compás de navegación, e inclusive que el propio fabricante de la Pilota-K no recomienda seguir con ella derrotas a pie de más de 300 a 400 m, ("Instrucciones por Walter Peraro", en "Pilota-K Map Compass. Exclusive Design. Compass Book", Konus Italia Group, S. r. l., página 21). La brújula Pilota-K de Konus® tiene divisiones de 2 grados, y como es convención estándar en Ingeniería y Ciencias, en instrumentos analógicos la precisión es mitad de la menor división, o sea, 1 grado, con lo que su error es de +/-  1 grado; para un radio de cuatro cuadras esto es pequeño, del orden de +/- 7 m, pero sin embargo es casi el ancho de una calle. Descontando una declinación magnética de la brújula de 13 grados (DINAC, obra citada), con lo que la recíproca es de 193 grados, el derrotero pasa por la entrada del cuartel del Sistema 911 de la Policía Nacional sobre la Avenida El Paraguayo Independiente entre Nuestra Señora de la Asunción e Independencia Nacional, sigue hasta la puerta de la heladería y confitería "Amandau" en la esquina de Presidente Franco e Independencia Nacional, y pasa por la tienda de departamentos "Nueva Americana", que está en diagonal con la esquina de la Plaza Juan E. O'Leary sobre la calle Palma e Independencia Nacional.

¿Por qué una brújula Konus® Pilota-K y no un receptor Samsung® sintonizando el Sistema de Posicionamiento Global (GPS)? Si por ventura se piensa que se obtendrán mejores resultados usando un receptor de GPS del tipo "venta libre al público", traigo como muestra dos botones del Maravilloso Mundo de la Aviación:

El viernes 27 de julio de 2001, un helicóptero biturbina A 109E despegó de un edificio de oficinas de la Avenida Paulista rumbo a una lujosa casa de playa en Maresias. "Los pilotos desobedecieron las reglas de tráfico aéreo y reglamentos cuando prosiguieron el vuelo bajo reglas de vuelo visual, sin las condiciones previstas para tal y sin la coordinación o contacto con los órganos de control de tráfico aéreo. Más todavía, decidieron realizar un procedimiento GPS no homologado para aterrizaje en el helipunto de Maresias." Resultado: dos ahogados. ("Informe Final", Aeronave PP-MPA, Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos, Brasília, 2002, página 17).

Otro viernes, el 22 de mayo de 2009, un avión biturbohélice B300 despegó de Congonhas rumbo a un condominio vacacional de lujo en Trancoso. "A pesar de no estar viendo la pista y de haber recibido la información de que la lluvia se había intensificado, el comandante, basándose apenas en el GPS, prosiguió en el intento de aterrizaje, informando al copiloto que estaban bien en el alineamiento usando la siguiente expresión: '¡Ahí! Estamos bien en el alineamiento ¿Vamos a ver?' " Resultado: Catorce incinerados que lamentar. ("Informe Final", Aeronave PR-MOZ, Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos, Brasília, 2010, página 19).

La explicación es la siguiente: "Promedio Global de error de distancia del usuario durante operaciones normales [en el percentil] 99,94 % < ó = [menor ó igual a] 30 m ." ("Estándar de desempeño del Servicio de Posicionamiento Estándar del Sistema de Posicionamiento Global", 4a. edición, Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América, Washington, D. C., 2008, página 22). 

Escuchadas las anécdotas y aprendidas las lecciones, traducimos que para nuestro paseo de cuatro cuadras la brújula sería hasta 4 veces más exacta que el GPS. Y lo mejor es que esto lo hacemos a 5 km/h y no a centenas de km/h...

Bueno, concentrándonos en nuestro tema, esta derrota la podemos confirmar con un "Plano de la Ciudad de Asunción. Escala 1 : 25 000", Dirección del Servicio Geográfico Militar de Paraguay, Asunción, reimpreso en 1995. La cuadrícula trazada sobre este plano fue delimitada con líneas meridianas, como lo confirma la pseudo Rosa de los Vientos que aparece sobre una de estas líneas, en el extremo E de la Bahía de Asunción. Con ayuda de un cartabón milimetrado con marcación de perpendiculares, vemos que partiendo de la intersección de la Avenida República con la calle Chile, justo en frente a la antigua Torre del Cabildo, rumbo al S verdadero, la línea pasa por la esquina de las calles Palma e Independencia Nacional, donde queda la Plaza Juan E. O'Leary; por la esquina de Estados Unidos y Avenida 5a., del lado E al Club Cerro Porteño; atraviesa la calle Cantaluppi a una cuadra al E del Campus de la Universidad Católica; y pasa por el costado E del Cerro Lambaré (que irónicamente pertenece a Asunción), al internarse en la Ciudad de Lambaré.  

Azara designa a esta línea como el Meridiano Cero de Asunción, "porque por ella pasa el primer meridiano de mis viajes." (página 440 de la edición de Schüller, ver más arriba).

Aguirre lo confirma, en el Tomo 3, página 118 de su "Diario", obra citada, a seguir:
 
NOMBRES DIFERENTES PARA UN MISMO LUGAR; LUGARES DIFERENTES PARA UN MISMO NOMBRE
 
"Setiembre [de 1794]."
 
"Situación de algunas chacaras de Tapua"

Esta zona Aguirre, en la página 119 de su Tomo 3, obra citada, especifica (en forma de latitudes y longitudes) que comienza unas dos millas náuticas al N y unas tres millas al E de Asunción, o sea, casi 4 km hacia el NE (si pecamos de exactos, NE 1/4 E). En la moderna Asunción, esto corresponde a la zona del Jardín Botánico y barrios aledaños. Juan Bautista Gill Aguínaga (1910-1982), en su conferencia "Asunción de antes: sus Caminos Reales", transcripta por Esperanza Gill, obra citada, páginas 52 a 71, nos dice que "Tapu-á" es hoy la ciudad de Limpio (p. 55), inmediatamente saliendo de la Gran Asunción por el mismo rumbo. Azara parece concordar con ambos, en las páginas 45-47 de la edición de Schüller, en especial cuando dice que "A todas estas inmediaciones llaman 'Campos de Tapúa' y está muy pobladas de chácaras." Un dato adicional lo aporta Rudolf Schüller al pie de la página 46, al citar a Rengger, transcribiendo de la obra citada de este último: "Itapúa, también llamado Tapúa, para distinguirla de la otra Itapúa sobre el Paraná."

Félix de Azara, por supuesto, es una fuente más antigua y por tanto más directa: "Tapúa, vice-parroquia. Se halla en 25 deg 10' 25" de latitud [S] y 0 deg 9' 11" de longitud [E de Asunción] sólo está concluída la casa del cura, y se va á edificar la Capilla á costa de los vecinos con permiso competente, que éstos días han obtenido para hacerla Vice-parroquia dependiente de la Catedral. Interinamente sirve el oratorio de don Pedro Martínez: pero Dios sabe si se formalizará, ó si sucederá lo que al Pueblo de Itapúa fundado por Josef de Antequera y Castro con 200 familias que acopió en 10 de Diciembre de 1729 (1721) en la falda occidental del Presidio del Peñón [frente al río Paraguay] media milla de él el cual Pueblo ha desaparecido no sé por qué ni cuándo." (Azara, editado por Schüller, obra citada, página 152). 

Por aquí es donde tenía su casa de campo el futuro Supremo Dictador Perpetuo de la República del Paraguay, "el excelentísimo señor don Gaspar Rodríguez de Francia". Durante una excursión de cacería en "Ytapúa o Campo Grande" (Robertson & Robertson, Carta XXV, p. 241, abajo), después de la fiesta de San Juan [24 de junio] de 1812, John Robertson (John Parish Robertson, con William Parish Robertson, en “Cartas sobre el Paraguay. Comprendiendo un recuento de una residencia de cuatro años en esa república bajo el gobierno del dictador Francia.”, 1838. Vol. 1, Carta XXVII, páginas 254-257 en la edición de 1988 de Hyspamérica, de Buenos Aires. Traducción de Carlos Aldao de 1920.) dio con “un rancho limpio y sin pretensiones.” (…) “Contemplé a un caballero de unos cincuenta años de edad.” 
(…)
“Un globo astronómico, un gran telescopio y un teodolito, estaban bajo el pequeño pórtico, e inferí inmediatamente que el personaje que tenía por delante no era otro que el doctor Francia."
"Los utensilios concordaban con lo que había oído de su reputación acerca de sus conocimientos en ciencias ocultas”.
(…)
“Me hizo entrar en su biblioteca” (…) “se compondría de trescientos volúmenes. Había muchos libros voluminosos de derecho; pocos de ciencias experimentales; algunos en francés y en latín sobre literatura general, con los ‘Elementos de Euclides’ y algunos textos escolares de álgebra.”
(…)
“Hacía alguna ostentación de su familiaridad con Voltaire, Rousseau y Volnay, y asentía completamente a la teoría del último. Pero, más que todo, se enorgullecía de ser reputado algebrista y astrónomo. En realidad, había penetrado muy poco en esas ciencias. Lo bastante, sin embargo, en Paraguay, para justificar el proverbio español de que en tierra de ciegos el tuerto es rey.”

Seguimos con Aguirre, en el mismo lugar, página 118: "Viendo caben en el Mapa algunos lugares hacia Tapua se determinan las situaciones siguientes:"

"Por repetidos viajes he juzgado que desde la ciudad en la Plaza [Mayor], hasta la Chacara de Dna. Teresa Caballero, hay 7' [minutos ó millas, 13 km] del pais por el camino de Ibiray, que es el mas breve, pero siempre de vuelta, a disminuir como 1/6 ó poco más."

En un mapa del "Establecimiento géografico de Bruselas fundado por Ph. Vander Maeler", titulado "Trazado de la premera Sección del Ferro Carril de Asunción à Villa Rica", que abarca desde Asunción hasta la Laguna de Ypacarai, con una "Escala de 3 leguas métricas [de 5000 m], "Ybiraî" aparece a unos 7 km y medio al NE del casco histórico de Asunción. El topónimo está en el costado norte de la vía férrea, que en ese lugar cambia de dirección de NE hacia el E. En ese costado norte queda el citado Jardín Botánico, centrado sobre una loma como veremos más adelante. Como anécdota adicional podemos decir que a la salida de la curva existe una estación del tren, hoy en desuso, llamada Estación Botánico.

Este último mapa ilustra el libro de du Graty, obra citada, "Capítulo Tercero. "Geografía. - Hidrografía.", inserto entre las páginas 140 y 141. Una copia del mismo mapa de 11 cm x 16,5 cm, cuyas "3 leguas métricas" miden 31 mm, dando una escala aproximada del mapa de 1 : 500 000, está en exposición permanente en el "Museo Memoria de la Ciudad" ubicado en la "Casa Viola" de "El Centro Cultural de la Ciudad Manzana de la Rivera", en Asunción, Paraguay.

Juan Bautista Gill Aguínaga decía que la Avenida Artigas fue abierta por Don Carlos Antonio López y que se llamada "Camino a la Trinidad". Hace una pausa y sigue diciendo que llegaba al Valle del Ybyray, luego llamado Trinidad; de aquí el camino iba hacia la derecha del actual Jardín Botánico y continuaba por el que va a Limpio. (Conferencia transcripta por Esperanza Gill, obra citada, p. 55).

Cuando Aguirre confiesa que iba "desde la ciudad [de Asunción, como Azara nos decía la única del Paraguay en la época, p. 439 de la edición de Schüller, ver más arriba] en la Plaza [Mayor]" (...) "por el camino de Ibiray, que es el mas breve, pero siempre de vuelta, a disminuir como 1/6 ó poco más", dejaba entrever que no conseguía marchar siguiendo una línea lo bastante recta, dando en cambio pequeños rodeos (ver Aguirre, Tomo 2, Volumen 1, página 321, más arriba). 

Justo Pastor Benítez, en "La vida solitaria del Dr. José Gaspar de Francia, Dictador del Paraguay", Librería y Editorial "El Ateneo", Buenos Aires, 1937, Séptima Parte, le dedica un breve capítulo separado a "La Quinta de Ibiray", chacra a donde el Dr. Francia iba a descansar. En la página 233, Benítez dice que el paraje quedaba en el distrito de la Santísima Trinidad, entonces separado de la ciudad por 10 km. También nos informa que desde la chacra se podía observar el crepúsculo vespertino sobre el Chaco.

Así es que nos viene a la mente que el camino que a partir de Trinidad iba hacia la derecha del actual Jardín Botánico y continuaba por el que va a Limpio, mencionado por Juan Bautista Gill Aguínaga (ver más arriba), es hoy la Ruta Transchaco. Ésta comienza a la altura del Botánico y atraviesa la ciudad de Mariano Roque Alonso, integrante de la Gran Asunción, para luego girar casi 90 grados a la izquierda rumbo al moderno Puente Remanso sobre el río Paraguay y entrar al Chaco Paraguayo, Región Occidental del país. Pero en el punto en que el asfalto gira abruptamente al poniente para dar honor al nombre "Transchaco", también comienza la Ruta 3, casi que digamos continuación del carril de pavimento anterior a la bifurcación, y que en el km 23 desde Asunción pasa por Limpio. Juan Bautista Gill Aguínaga lo describió todo muy bien.

Juntando todos estos datos, somos llevados a observar que trazando una línea imaginaria que une el Cabildo con el punto en que la Transchaco bordea el Asunción Golf Club, en terrenos del Jardín Botánico, a la izquierda de dicha línea tendremos la porción del valle de Trinidad convertido en el actual barrio Trinidad de Asunción, y a la derecha de dicha línea hay un barrio llamado "Cañada del Ybyray". Volviendo al "Plano de la Ciudad de Asunción. Escala 1 : 25 000" del Servicio Geográfico Militar, citado, y analizando sus líneas topográficas de nivel, que son de 10 m en 10 m, encontramos que las cotas más altas en esta zona son el centro del Jardín Botánico, a la izquierda de nuestra línea imaginaria, con cota 100 m; y el predio del Banco Central del Paraguay, a la derecha de nuestra línea, con cota 120 m sobre el nivel del mar. Ayudados en nuestro análisis por un plano "Asunción y sus alrededores", Escala 1 : 28 000, 45 cm x 63 cm, de Ictus, Asunción, que identifica y delimita cada barrio atendiendo la Ordenanza Municipal, notamos que en medio de estas dos alturas, allí por la cota 80 m, el trazado de la vía férrea es sinuoso y es justamente donde se tocan los actuales barrios de Trinidad y Cañada del Ybyray. Presumimos, pues, que en algún momento de la Historia al valle que baja y luego sube entre las citadas cotas 100 m - 80 m -120 m lo dividieron en dos y se les repartió sus dos nombres.

Analizando más el plano de Ictus, arriba, la calle que sale del barrio Cañada del Ybyray y sirve de atajo hasta la ruta Transchaco se llama justamente "Itapúa", nombre mencionado por Azara y Robertson, ver más arriba. El último barrio de Asunción antes de entrar a la ciudad de Mariano Roque Alonso es Loma Pytá, y adyacente está la reserva ecológica asuncena conocida como "Ñu Guazú", en guaraní justamente "Campo Grande", nombre alternativo dado por Robertson, ver más arriba. Al lado de este último topónimo, cruzando el arroyo Ytay que sirve de frontera entre Asunción y la ciudad de Luque y entre ésta última y la ciudad de Mariano Roque Alonso, tenemos el barrio de la aviación militar llamado Campo Grande, y siguiendo el curso del arroyo Ytay rumbo a Mariano Roque Alonso, encontramos el amplio Parque Nacional Ñu Guazú (otra vez, "Campo Grande"), una popular continuación para fines públicos de la reserva ecológica. E inmediatamente a seguir se extiende la pista "02" del Aeropuerto Internacional de Asunción, construida al N del área militar por la Pan American Airways en 1937 y mejorada con los años (Leandro Aponte, "Cincuenta años de Aeronáutica en el Paraguay", segunda edición, Editorial El Arte S. A., Asunción, 1957, páginas 60, 303 y 313-316) hasta alcanzar su cabecera "20" (la recíproca) una distancia de 3,4 km más al N (Jeppesen, obra citada; World Aero Data, obra citada), a la altura de Mariano Roque Alonso. 

El antiguo mapa de mediados del siglo XIX "Trazado de la premera Sección del Ferro Carril de Asunción à Villa Rica", citado más arriba, incluye la frase "Campo Grande" corriendo de Norte a Sur siendo cortada por la vía férrea, que como se comprueba en el plano de Ictus, citado, separa al Parque Ñu Guazú del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi. Por tanto, este primer aeropuerto civil del Paraguay fue construido en terrenos de Campo Grande. 

Para confirmar esto, es muy interesante referirnos a un plano intermedio en edad entre el antiguo del "Establecimiento géografico de Bruselas" y el moderno de Ictus. Fechado en "Diciembre de 1889", titulado "Plano del Municipio de la Asunción República del Paraguay" por el ingeniero municipal Alberto Baumgart, 140 cm x 78 cm, Escala aproximada 1 : 20 000, también está en exposición permanente en el "Museo Memoria de la Ciudad" ubicado en la "Casa Viola" de "El Centro Cultural de la Ciudad Manzana de la Rivera", en Asunción, Paraguay. En este plano vemos un islote en el río Paraguay aguas arriba de la ciudad, por cuyo costado izquierdo se escurre un "Riacho Itapúa". También es de nuestro interés que la frase "Campo Grande" se repite tres veces: a la altura del "Departamento de San Lorenzo", a la altura del "Departamento de Luque" y a la altura del "Departamento de Limpio". A los tres se los ubica a todo lo largo de la "Calle Última", tradicional separación de la Capital con respecto al resto de la República, al punto de que los habitantes del interior del Paraguay suelen decir que "los asuncenos creen que el país termina en Calle Última", cuando los critican por desconocer las costumbres, necesidades o grandes contribuciones de los habitantes del Interior, que son mayoría poblacional absoluta. En tiempos modernos lo que existe es el "Departamento Central", llegando hasta la enorme Laguna de Ypacarai; y las ciudades de San Lorenzo y Limpio ya no son lindantes con Asunción, habiendo sido desmembradas de ellas las ciudades más jóvenes de Fernando de la Mora y Mariano Roque Alonso, respectivamente. Lo notable es que esa frase "Campo Grande" se repite las tres veces al W de la Calle Última, o sea, dentro de los límites del actual municipio de Asunción.

"Ybyray", "Tapúa", "Campo Grande", todos nombres mutables de lugares que se solapan en mapas de distintas épocas, pero todos refiriéndose a lo que queda hacia el NE de Asunción. 

Recapitulando: tenemos documentos que registran a la palabra Ybyray sobre una loma, sobre un valle y sobre una cañada, todos relacionados el uno con el otro, y de la existencia de las chacaras de Tapua establecidas en los grandes campos de las inmediaciones. Por esos lugares se movilizó Aguirre.
  
Continúa relatando Aguirre, obra citada, Tomo 3, página 118: "De casa de Dna. Teresa á un punto donde se vé la ciudad [parte antigua de Asunción] hay media milla [~900 m] al N 68 O de la aguja [azimut 292 deg, magnético]. Y de este punto la Chacara, hoy de Cevallos [en el presente llamado Zeballos Cué {ex-Zeballos}, otro barrio de Asunción, adyacente al Jardín Botánico], está al N 33 E [azimut 33 deg], distancia 1/3 de milla [~600 m]: y del mismo la Torre de Cabildo de la ciudad S 46 deg O [226 deg de azimut]." Este último alineamiento casi bordea el río Paraguay, desde la zona NE de la Ciudad.

"De la casa de Dna. Teresa, la Chacara de las Acostas ([está]) [sic] al S 11 1/2 E [168 deg ~30 min de azimut] distancia 1' [minuto o milla náutica, 1,8 km] recta. Todos estos rumbos son de aguja [magnéticos, no verdaderos], y las distancias rectas y del pais todo observado."

"Al S.O. de Dna. Teresa como 1' una milla [1,8 km] hay un arroyito llamado Curucau, y es el mismo que al desague llaman de D. Fermin, porque pasa por su Chacara."

" 'Advertencia' - Ninguna chacara merece situarse por su nombre mejor que la de las Acostas, la cual les viene de sus bisabuelos, siendo los otros de recientes poseedores &a. Y con todo, la situamos por el nombre de Atuan, desconocido casi en el día, su antiguo propio. La de Cevallos la llamo de Montiel en el Mapa, por ser su antiguo poseedor y quien la vendió."

Aguirre, en el mismo lugar, página 119: 

Tabla manuscrita, con 8 demarcaciones del derrotero de la página anterior, la 118. 

(Doy la columna, y cito a su lado el dato de cada columna, en orden)

Demarcaciones: Torre de Cabildo; Punto en D. Teresa; Casa de H.; Torre de Cabildo; [frase a la izquierda de la tabla: "Principio de Tapua..."] Punto con D. Teresa y Casa de Cevallos; Casa de D. Teresa; [frase a la izquierda de la tabla: "Atuan, antiguo, hoy fui a Ibyray..."] H de Acostas. 

Rumbos: N. 57 deg E [57 deg de azimut]*; S. 57. E [123 deg de azimut]; S. 63 deg 3' O [243 deg 3 min de azimut]#; N. 44 deg E [44 deg de azimut]*; S. 00,30' E [180 deg 30 min de azimut]*. 

Distancias: 3,44 [6,37 km]*; 0,38' [0,7 km] +; 3,20 [5,9 km]* (1); 5,22 [9,67 km]*; 0,75 [1,39 km]*. 

Latitudes: 25 deg 16 min 35 s [Sur]*; 25 deg 14 min 43 s [S]#; 25 deg 14 min 56 s [S]#; 25 deg 16 min 25 s [S]#; 25 deg 14 min 43 s [S]x; 25 deg 14 min 35 s [S]#; 25 deg 14 min 56 s [S]; 25 deg 14 min 41 s [Sur]. 

Longitudes: 00 deg 00 min 00 s *; 00 deg 03 min 00 s #; 00 deg 03' 22"#; Prueba buena; 00 deg 03 min 00 s *; 00 deg 03 min 13''; 00 deg 03 min 22 s; 00 deg 03 min 24 s [todas al E de Asunción].

"Advertencias" de Aguirre en el Tomo 2, Volumen 1, página 315:

"Los lugares que llevan una señal * ' y ' [dos símbolos] son los en que he observado yo la latitud. Los que tienen este *  son de otros observadores y los que están sin señal no tiene observaciones, pero sus situaciones están reducidas rigurosamente [por medio de Trigonometría]."

Seguimos con la página 119, Tomo 3, de Aguirre: "Nota. - Desde el Punto en Dna. Teresa y Casa de Cevallos habrá 1' milla del país [1,8 km], recta, á los Rumbos de O. y N.O. hasta la orilla del Rio, que cae en la Cancha larga y hermosa desde la vuelta de Arsenio Flecha á la Guardia del Castillo."    

Ahora resaltemos algunos detalles de la Tabla de Aguirre, mismo lugar:

A la izquierda y referente a la cuarta línea hay un croquis manuscrito, titulado "Triángulo", donde aparecen ángulos, distancias y cálculos auxiliares, como el de restar factores a las distancias porque no son en línea recta, etc.. Los vértices están marcados: "Teresa", "Punto" y finalmente, "Torre". 

En la tabla, la "Latitud 25 deg 16 min 35 s [Sur]; Longitud 00 deg 00 min 00 s" y la expresión "Prueba buena" en la columna de "Longitudes" corresponden al punto de referencia "Torre de Cabildo".

Con este derrotero, esta tabla y su croquis, se demuestra que el "Meridiano Cero de Asunción" efectivamente pasaba por la Torre del Cabildo, estructura ésta visible desde largas distancias y útil para los trabajos cartográficos de la ciudad de Asunción y sus alrededores.

CRONÓMETROS NÁUTICOS PARA DETERMINAR LA LONGITUD
 
Ahora recordemos al reloj de la Torre Capitular. La palabra reloj aparece 4 veces en la edición de Schüller del citado manuscrito de Azara:

Azara, editado por Schüller, página 8, más arriba: "Las leguas y millas son del país ó de cinco mil varas por legua [cerca de 4180 m], y no son medidas sino computadas por el andar del caballo y del reloj, de forma que sólo sirven para dar idea de la longitud de los caminos. El que quiera reducirlas á leguas contadas sobre el círculo máximo, ó como suelen decir, por el aire, podía deducirlas del cálculo que ofrecen las longitudes y latitudes ó de la carta ó mapa adjunto, cuya formación no se funda en otras leguas ó distancias, sino en observaciones astronómicas, y buenas demarcaciones calculadas con prolijidad, y con el cuidado de despreciar (Demarcaciones) las que pudieran influir a yerro considerable en el caso que ellas lo tuviesen pequeño."

Azara, editado por Schüller, páginas 231-232: "Al preguntar en las estancias por las leguas que había de ellas á otras, jamás respondían la verdad ó cosa que le pareciese; y admirándome de los disparates, me dediqué á investigar la causa, y es esta: como estas gentes jamás han visto una vara de medir [de aproximadamente 0,8359 m para la de Castilla, relativamente estandarizada], ni oído un reloj [para estimar velocidades, distancias ó inclusive longitudes]; no tienen idea de las distancias absolutas, ni de las relativas que sólo pueden expresarse por la velocidad y el tiempo; pero como conocen la velocidad ó el andar de sus caballos, miran los que lleva el que pregunta, y si son flacos ó poco vigorosos dicen que hay muchas leguas [km], y á los (que) ven al contrario dicen pocas."  
 
Azara, editado por Schüller, página 235: "En todo el districto de Corrientes no hay elevación chica ni grande que pueda servir para dirigir los triángulos [trigonométricos] de una carta." 

Aquí Schüller reproduce una nota de pie de página de Juan María Gutiérrez en los "Viajes inéditos de Azara", "Revista del Río de la Plata", (la edición de Mitre), página 89: "Según las indicaciones... se deduce el proceder empleado por Azara para formar el canevá de la Carta geográfica del interior del territorio paraguayo; proceder tan sencillo como bien ideado, vista la imposibilidad en que se encontraba el viajero de establecer bases [de triángulos], ejecutar triangulaciones y medir distancias á cuerda ó cadena. Al llegar a un punto notable por su situación geográfica, observaba su latitud, valiéndose, sin duda, de un sextante y un horizonte artificial de mercurio [en realidad, un horizonte artificial de agua y el sextante]; y desde aquél punto demarcaba otros de igual naturaleza, como cerros, bosques, etc. por medio de una brújula portátil"

La precisión de minutos en Azimut no se obtiene con una brújula portátil, ni siquiera con la "agujita" de pínula, que en realidad sería un compás náutico, es decir, no con una aguja sino que con una Rosa de los Vientos móvil, con la nombrada pínula o mira de ranura vertical para observar objetos distantes o inclusive una alidada, que es un visor o regla giratoria más sofisticada, y como describía Azara, con marcación de medios grados, es decir, ~30 min de arco. En instrumentos analógicos se toma como precisión la mitad de la menor división, en este caso ~15 minutos de arco: verdaderamente un compás de alta precisión. Sin embargo, para una precisión mayor, de 1 minuto de arco, Azara solamente podría recurrir a un teodolito o en todo caso a un círculo de reflexión o al sextante mencionado por él, sólo que utilizado en sentido horizontal en vez de vertical como se hace al medir las latitudes.

Seguimos con la nota de pie de página de Gutiérrez, edición de Mitre, página 89, atrás: "Cuando en seguida, en prosecución de sus derroteros, llegaba á esos objetos demarcados ya [en azimut], determinaba sus latitudes correspondientes [mucho más fácil de medir que la longitud], y obtenía así triángulos, rectángulos [sic] con cuya resolución, por mera construcción geométrica, ó valiéndose de la trigonometría [sí, Pitágoras, senos, cosenos, tangentes y todo lo demás que se enseña en la escuela hoy en día], encontraba el valor real de la hipotenusa de dichos triángulos, y por consiguiente las distancias intermedias, entre los mencionados objetos ó puntos notables de la geografía. [Así los británicos midieron toda Gran Bretaña e inclusive la India]. Es de presumir que las longitudes determinadas en el viaje las dedujese de la diferencia en tiempo con el auxilio de un buen reloj y talvez de algún cronómetro marino de fácil transporte."

Evidentemente, Azara conocía el Norte verdadero con precisión minutos de arco, lo que implica que podía calcular el mediodía local con una precisión de +/- 2 segundos de tiempo. Un cronómetro náutico sincronizado apenas días atrás podía lograrlo. En 1774 y 1776 el Real Instituto y Observatorio de la Armada en Cádiz compró varios cronómetros náuticos, hechos a mano y carísimos, al relojero suizo, asociado al Observatorio de París, Ferdinand Berthoud: los número 7, 9, 10, 12, primero, y luego los número 13, 14, 15 y 16, suplementados por los número 3, 5 y 6 de John Arnold (Antonio Lafuente y Manuel Sellés, "The problem of longitude at sea in the 18th. century in Spain", en "Vistas in Astronomy", volumen 28, pp. 243-250, Pergamon Press Ltd., Gran Bretaña, 1985; y Sellés, obra citada más arriba). Lo mejor en aquella época, sin embargo, era un telescopio de pasaje meridiano, que podía ser sustituido por el sextante.

Para sincronizar los relojes, Aguirre procedía así (obra citada, Tomo 2, 1a. Parte, página 337): "Las alturas parciales del sol y de las estrellas para arreglar los relojes están en la misma práctica [astronómica] y como en el horizonte artificial es el movimiento doble [por la reflexión sobre el agua], se toman con gran exactitud." Aquí Aguirre determina la hora local por la altura del sol, durante el día, u otra estrella durante la noche, consultando las efemérides (posición para cada día y hora) que figuran en el almanaque náutico, su "Almanak náutico" como lo llama en la página 326, ver más abajo.

Aguirre (obra citada) nos explica más sobre el funcionamiento de algunos cronómetros náuticos de la época. Uno de los grandes problemas era el efecto de los vaivenes del transporte sobre las diminutas partes internas de máquinas tan delicadas que, se entiende la paradoja, funcionaban mediante movimientos internos continuos ya sea de giro o de vaivén. El otro gran problema era la acción del ambiente en lugares diferentes de donde estos cronómetros fueron construidos con precisión diminuta y/o calibrados. Las siguientes citas se refieren a la parte de su "Diario" concerniente ya a su regreso en barco a la Metrópoli, España: 

Primero una introducción histórico-político-económica de sus circunstancias y de la América Hispana en general:

Aguirre, Tomo 3, paginas 558-559: "Las fragatas Sta. Florentina y Medea llegados en 8 de diciembre [de 1797] à los 61 días de viage, se halló al Virey con la orden de despachar 3 millones de pesos, reuniendo los de todos los ramos y como se pudiesen." No es de extrañar pues que revoluciones independentistas ya comenzaban a hervir en la mente de muchos...

"Exigía la Rl. orden una brevedad extrema, pues solo daba Puerto á las fragatas 15 días, y aunque en Buenos Aires se trabajó dia y noche para el cumplimiento, no vinieron los caudales hasta el 3 de enero, y aun por parte del Virey no se hallaron despachadas las fragatas hasta el dia 8 de enero del nuevo año de 1798."

Ahora las menos políticamente peligrosas discusiones técnicas: Aguirre, Tomo 3, página 560: "...arreglé mi reloj de longitud el cual por alturas [del sol] correspondientes conclui despues de una marcha de meses y de observaciones que abrazan casi el mes de la estación de las fragatas que el dia 7 [de enero de 1798] estaba atrasado del tiempo medio 13',22,3 y que atrasaba diariamente 14'' al tiempo medio. Con esto y con las distancias [angulares] que espero en Dios tomar en los cuartos de Luna, se podrá oblicuamente tomar la costa de España, segun por donde se quiera, con alguna seguridad, dejando paralelos y cruceros, que son las rutas comunes y por consecuencia expuestas." a los ataques de enemigos y piratas.

"Además cuento con el cronómetro del Comandante, comprado en un remate y cuya marcha se ha arreglado por otro oficial."

Aguirre aquí nos recuerda indirectamente que desde la época de Cristóbal Colón y sus Cuatro Viajes a América, a fines del siglo XV y comienzos del XVI, lo más sofisticado que hubo en materia de navegación de ultramar eran seguramente el astrolabio, el compás magnético de navegación y la corredera. La corredera era un dispositivo de madera atado a una cuerda que era arrojado al mar, quedando éste "anclado" en el agua mientras el velero seguía su marcha. La cuerda tenía nudos a intervalos bien calculados, con lo que contando el número de nudos que corrían al desenrollarse la cuerda en un tiempo determinado, se podía estimar la velocidad, en "nudos" (1 nudo = 1 kt = 1 milla náutica por hora; ésta da 1,852 km/h según su valor moderno). Multiplicando la velocidad por el tiempo de viaje se tenía la estima de la distancia recorrida. El astrolabio consistía en un círculo graduado vertical y una mira basculante, todo nivelado por una plomada, con el que se intentaba medir la altura de la estrella polar, ahora Polaris en la punta de la cola del asterismo de la Osa Menor. En el Hemisferio Sur, desde donde lógicamente no se ve la estrella polar ubicada casi sobre el Polo Norte, se podría recurrir (teóricamente) al asterismo de la Cruz del Sur, que gira en torno al Polo Sur geográfico. Este ángulo medido por el astrolabio entre la horizontal del lugar y el Polo celeste, que no es otra cosa que el punto donde el eje de la Tierra "agujerea" el cielo, es la latitud del lugar, Norte ó Sur según el caso. Puesto el barco sobre un rumbo por medio del compás magnético de navegación, se inflaban las velas hasta que la estima de la distancia recorrida obtenida usando la corredera, y el cambio de latitud leído con el astrolabio, sugerían que debían estar cerca del lugar de destino. Venía entonces la tensa espera hasta que el vigía en lo más alto del palo mayor gritaba "¡Tierra a la vista!". Navegar durante meses hasta "tomar la costa" (...) "segun por donde se quiera", como se aprestaba a hacerlo Juan Francisco Aguirre, sólo es posible si se sabe no solamente la latitud geográfica sino que también la longitud geográfica, ó sea las coordenadas astronómicas completas, constantemente y con gran precisión: con un sextante y un cronómetro, disponibles sólo a partir del siglo XVIII.

Aguirre (obra citada, Tomo 3, página 614, "Arreglo de los relojes"): "Estando perfectamente acorde la marcha del Cronómetro y las observaciones de los dias 7 y 10 [de febrero de 1798], con singularidad estas últimas, esta demostrado que nada tienen que arreglar, siendo una máquina bellísima el tal Cronómetro No. 2 de Brockmans."

Aguirre, en el mismo lugar, páginas 700-701: "Estaba probado que este reloj, No. 241 de Thomas Earnshaw tenia movimiento de confianza aunque siendo sensible a la temperatura que en esta ocacion me era imposible llevar su correccion [predecir su regular atraso o adelanto diario]. Sin embargo, es sabido que se recompensan y que no hay reloj que no desempeñe la longitud por más que sean largas las navegaciones." 

En navegación marítima, sin posibilidad de instalar un observatorio astronómico de precisión con ese piso en movimiento, era aceptable un error en alta mar de 30' de grado en longitud, o sea, 30 millas náuticas [más de 50 km] al ecuador. Como la Tierra gira 1 grado cada 4 minutos, el error permisible para un cronómetro marítimo era de 2 minutos de tiempo, de adelanto o de atraso, durante todo el viaje. El primero en conseguirlo fue el carpintero convertido en relojero John Harrison, reconocido en 1773 luego de muchas pruebas. Tengamos en cuenta que en aquella época, con los barcos de vela, atravesar el Océano Atlántico duraba meses. De ahí la satisfacción y hasta admiración del Capitán de Fragata Juan Francisco Aguirre en relación a estas máquinas, que todavía funcionaban a cuerda, del siglo XVIII.

Sentencia Aguirre sobre los cronómetros utilizados en la Navegación Oceánica (en el mismo lugar, página 736): "Siempre vendremos á la recomendacion de los relojes. Su conocimiento sobre la seguridad de la navegación [marítima] es un ahorro de trabajo considerable." Y se complace de esta, para la época, tecnología de vanguardia al colocar su rúbrica en su "Diario": (obra citada, Tomo 3, página 742): "Coruña [importante puerto de Galicia, en el noroeste de España] 1o. de abril de 1789. Juan Francisco Aguirre."

No nos despidamos totalmente de Aguirre porque todavía necesitaremos sus importantes datos traídos de América. Pero por ahora vayamos otra vez a la nota de pie de página de Juan María Gutiérrez sobre los escritos de Azara, página 89 de la edición de Mitre, más atrás: "Sin embargo, por algunas expresiones empleadas por Azara, pudiera creerse que calculara á veces las longitudes, buscando el valor en minutos de uno de los catetos de los triángulos determinados por las observaciones de latitud de los arrumbamientos ó demarcaciones."

Explayándonos más sobre este último procedimiento, consistía en calcular los minutos de longitud que hay entre los extremos de la base de un triángulo, cuya altura Azara medía por la diferencia de latitud y cuya hipotenusa calculaba por el valor de la tangente obtenida del azimut, ambas mediciones hechas con un sextante. Como el triángulo era un triángulo rectángulo y la altura tenía orientación Norte-Sur, la base tenía necesariamente orientación Este-Oeste. Es decir, medida la diferencia de latitud entre dos puntos cualesquiera de la topografía, se calculaba la diferencia de longitud entre esos mismos puntos o parajes. Aquí se ve la razón de olvidar la milla inglesa (1000 dobles pasos de una legión romana = 1609 m) e inventar la milla náutica (casi exactamente un minuto de latitud para cualquier parte del Globo = 1852 m). La milla náutica se lee directamente de las latitudes ó (con un factor de corrección) de las longitudes. O sabiendo las millas náuticas, se puede leer directamente cuánto se avanza en latitud ó (aplicando el factor de corrección) en longitud.

Aguirre da algunas recomendaciones sobre estas técnicas (obra citada, Tomo 2, Primera Parte. Libro Segundo. Capítulo Cuarto, página 334): (...) "No hay cosa mas sabida que medir bases y ángulos para hallar las distancias [por trigonometría], pero es menester hacerlo con grande proligidad. Tengo experiencia de que empleando la cuerda [como metro patrón] y medidos los ángulos al medio grado [30 min de arco], aun proporcionando los tres casi iguales [triángulo equilátero], ó de 60 grados que es el triángulo mas seguro [mitad de un equilátero, con un ángulo recto, dos catetos y una hipotenusa], no es operacion de confianza y es lo que puede hacer un viagero, porque emplear los niveles y los 'cuartos de círculos' es obra de mucho tiempo y todo se necesita y vease que sin cuerda y con bastante exactitud proporciona la latitud en tierra halla las distancias. Los cerros son los puntos más interesantes de la geografia y navegacion, y como son por lo general inaccesibles, es preciso situarlos para la geodesia". Es decir, marcaciones estándar para trasportar por trigonometría latitudes y longitudes. Así otros geógrafos midieron la superficie de Francia, de la Gran Bretaña e inclusive de la India: por triángulos uno a continuación del otro. Sigue Aguirre: "Dos latitudes y el rumbo entre ellas da una base del grado que se requiere libre de las desnivelaciones, errada lo mas media milla [926 m] y por consiguiente cuanto se quiere se proporciona por la eleccion de los lugares con brevedad y satisfacción."

Y de nuevo Aguirre, en la página siguiente (obra citada, Tomo 2, 1a. Parte, página 335): "Lo mismo que se cruzan las alturas para las latitudes [astronómicamente] se cruzan las distancias para las longitudes [geométricamente]."

Sigue Azara, editado por Schüller, página 235: "Así es preciso valerse de latitudes, y distancias de estima, ó de pequeñas y frecuentes demarcaciones hechas por el camino, para situar sus parroquias, lo que no satisface completamente á los que aspiran a la exactitud geométrica. Las mismas circunstancias he hallado yo desde el Pueblo de San Carlos á la Parroquia de Sn. Roque, y valga esta disculpa por si los siglos venideros trabajando más despacio hallasen alguna pequeña dislocación en los puntos de este districto."

Recordemos que Azara explicó que viajaba ligero por el país y no nos dice nada de cargar el voluminoso y delicado telescopio astronómico proveído por Magellan, indispensable para una mayor exactitud en los cálculos de longitud, en aquella época. Azara, en la edición de Schüller, páginas 6-7: "No se me ocultaba que mi idea era buena pero para verificarla hallaba muchas dificultades; porque, además de que el conocimiento de mi mismo me hacía ver que no podía hacer cosa buena en materias de historia natural, consideraba que no se me abonarían los costos: que tendría que viajar á caballo y de priesa por países de pocos ó ningunos auxilios con instrumentos astronómicos delicados, pertenecientes á S. M., destinados únicamente á lo que es demarcación de límites, y cuya falta y descalabro no tiene aquí reemplazo ni compostura. Por otro lado me persuadí que, aunque el Sor. Virrey desease ver efectuadas mis ideas, no me permitiría la separación de la división de mi mando, porque podrían llegar los portugueses en mi ausencia y, que á lo sumo, me daría permiso para comisionar á mis subalternos, cuya capacidad me era desconocida, y creyó [sic] que jamás se hacen las cosas bien sino por el que las concibe."

"Todas estas dificultades y otras no menos embarazosas se vencieron resolviendo costear todos los gastos, y llevar aquellos instrumentos que no se consideraban precisos para la demarcación, y para que el Sor. Virrey no llevase á mal mis dilatadas ausencias, callé mis designios, y dividí mi obra en trozos, de modo que los correos me hallasen en la capital, donde se miraban mis salidas como paseos de diversión."

Y finalmente Azara, editado por Schüller, página 445: "... las distancias" (...) "son millas marítimas [1 minuto de latitud a 45 grados, o sea, modernamente 1852 metros como ya repetimos varias veces] y decimales, que distingo en 3 especies" (...) "medidas en línea recta" (...) "medidas por cuerdas por el camino, y reducidas á directas según he estimado los rodeos" (...) "y las que" (...) "son estimadas con cuidado por el andar del caballo, y el reloj."
 
LA LUNA Y EL SOL PARA DETERMINAR LA LONGITUD
 
Pero aclaremos, ni siquiera los cronómetros náuticos más caros del siglo XVIII servían para determinar la Longitud de un paraje con fines cartográficos, en "que ningún punto sustancial tiene una milla de error" (Azara, página 9 de la edición de Schüller, ver más arriba). Para esta superior exactitud de hasta menos de 2 km se usaban otros métodos. Veamos de qué se trata:

Azara, edición de Schüller, página 90: "San Cosme, pueblo de Indios." Esta ciudad se movió cinco veces, desde su fundación inicial al sur del río Paraná en 1634, quedando inclusive en algún momento fusionado con Candelaria. "El año de 1718 se apartó y fundó una legua [4 km] al Este de Candelaria, y allí hizo el P. Diego Suarez sus observaciones astronómicas. El año de 1740 pasó al Paraná estableciéndose 3/4 de legua [3 km] al Norte de donde hoy está, cuyo sitio abandonó en 1760 trasladándose á este lugar, que por mis cálculos y observaciones tiene 27 deg 18' 55'' de latitud [S] y 1 deg 21' 52'' [al E del Meridiano Cero de Asunción]."

Sigue Azara en la página 93: "Candelaria, pueblo de indios."

(...) (páginas 94-95):

"Residía en este pueblo en tiempo de los jesuítas el 'Superior de las Misiones', y un Procurador-General, Coadjuntor. Además había algunos coadjuntores de oficios mecánicos que dirigían" (...) "Todos los curas tenían libertad de pedir, por esta vía lo que se les antojaba ya fuese cosa de América, ó de Europa, con tal que el pueblo tuviese fondos para ello: de este modo han llegado a Misiones algunas prendas no comunes, como reliquias [sagradas], pinturas y buenos relojes ingleses de toda especie, de los cuales cada Pueblo [jesuita] tenía dos, cuatro y seis que por lo regular hoy están en el almacén inservibles. Además de una pequeña librería que cada cura tenía en su Pueblo, había una mayor que poco há pasó a Buenos-Aires, con la idea de que no se perdiese. También hay una sala con todos los retratos de los Generales de la Compañía [de Jesús, la orden católica de los jesuitas]; y entre muchos trastones rotos ví un juego de globos podridos con varios tubos de anteojos comunes y astronómicos todos sin vidrios. Igualmente hallé un 'cuarto de círculo' astronómico de 14 pulgadas [36 cm] de radio hecho de madera y fabricado por el P. Diego Suárez".

Azara no quedó muy impresionado por los instrumentos del P. Suárez. Tal vez estaba pensando lo mismo que el notable minero y astrónomo Joaquín Velázquez de León, autor de "Exáminese la longitud o meridiano de México", 1773: "Pero estamos en hora buena precisamente a las observaciones de los satélites [de Júpiter]; ello es cierto que para que éstas sean dignas de fe 'no basta la suficiencia del observador', sino que 'es menester también la de los instrumentos' y el mismo Don José Alzate confiesa de los suyos haber sido hechos aquí y bajo su dirección. Yo no los he visto, los doy por muy buenos; pero nunca los creeré comparables a los ejecutados por Dollond, Canivet y Berthaud [sic], que fue de los que yo usé en las mismas observaciones de los satélites, que son las únicas que deben considerarse exactas y dignas de confianza del público." (citado por en Elías Trabulse, en "Historia de la Ciencia en México. Siglo XVIII", Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México / Fondo de Cultura Económica de México, México D. F., 1985, página 186).

Explica Laura Cházaro, en su artículo "Los instrumentos matemáticos en la Nueva España: circulación, usos y transformaciones de la medición": "Además de que los manufacturados en Europa no obligaban a dedicarles tiempo para idearlos y montarlos, dejaron de usarse como extensiones del cuerpo de quien medía. En este caso, su probidad y corrección no dependía de quién lo había manufacturado sino de quién lo usaba. El cambio que parece haber habido es un cambio de regímenes de uso: los matemáticos prácticos concebían los artefactos de medición como una extensión de sí mismos, en cambio los astrónomos y matemáticos como Velázquez no dudaron en pensarlos como parte de un extenso mercado que independientemente del usuario podían intercambiarse y usarse. El régimen artesanal y artístico del instrumento estaba a punto de desaparecer; al menos, ya no se le concebía como un objeto de arte, único por haber sido construido para un solo usuario. Aparecía tímidamente un mundo material cuyo valor era el intercambio basado en la estandarización." (publicado en "La Gaceta de la Real Sociedad Matemática Española", Volumen 14, Número 4, 2011, página 751. Trecho reproducido con permiso de la Real Sociedad Matemática Española).

Continúa informándonos Azara sobre su jesuítico predecesor, página 96 de la edición de Schüller: "El dia 9 [de setiembre de 1784] demarcamos:" 

"San Cosme Pueblo abandonado al S. 60-58 E. [119 deg 2 min de azimut] distante una legua escasa [de Candelaria, 4 km, hoy territorio argentino, a no confundir con el actual San Cosme y Damián, hoy en la República del Paraguay como consecuencia de su mudanza al otro lado del río Paraná]. Lo más alto y norte de la Sierra de Sta. Ana al N. 85 E. [85 deg de azimut] distante ocho millas marítimas [15 km] en línea recta donde estuvo el Pueblo de San Cosme cuyos vestigios se conocen, y hay un ranchito [.] Aquí es donde el mencionado P. Diego Suárez hizo sus observaciones y compuso su 'Lunario' para cien años, haciendo pasar su primer meridiano por este lugar."

Azara, página 125 de la edición de Schüller: "Concepción [de la Sierra], pueblo de indios: El padre Roque González fundó este Pueblo en este mismo sitio el día 8 de diciembre de 1620."

Schüller coloca una nota de pie de página a Azara y transcribe: "Tirando dos leguas [8 km] más adelante hácia el oriente, para dar en el Río Uruguay á una legua [4 km] distante de sus márgenes, puebla el 'Ibitiraquá' una reducción, la más antigua de toda la provincia del Uruguay, que por haberle dado principio el venerable padre Roque González, en 8 de Diciembre de 1619, le puso el nombre de la inmaculada Concepción..." (...) "....está situada en altura de 27 deg 56' de latitud [S]." La referencia de Schüller es el P. Pedro Lozano, "Descripcion Chorographica del Terreno , Rios , Arboles, y Animales de las dilatadissimas Provincias del gran Chaco , Gualamba: y de los Ritos , y Costumbres de las innumerables Naciones barbaras, è infieles que le habitan: Con una cabal Relacion Historica de lo que en ellas han obrado para conquistarlas algunos Governadores, y Ministros Reales: y los Missioneros Jesuitas para reducirlas à la Fé del verdadero Dios. Escrita por el padre Pedro Lozano, de la Compañia de Jesus, choronista de su Provincia del Tucumán. La qual ofrece , y dedica A las Religiosissimas Provincias de la misma Compañia de Jesus de Europa el padre Antonio Machoni, natural de Cerdeña , rector del Colegio Maximo de Cordoba del Tucumán, y Procurador General à Roma por su Provincia del Paraguay", publicado en el "Año de 1733. En Cordova [Argentina]: en el Colegio de la Assumpcion: por Joseph Santos Balbàs.", Tomo 1, capítulo 2, página 40. Concepción de la Sierra es hoy una ciudad argentina.

Volvemos a la voz de Azara, páginas 125-126 de la edición de Schüller: "En la sacristía se ven los huesos ó reliquias de los PP. Jesuítas Juan del Castillo, Roque González y Alonso Rodríguez, muertos por los indios en 1628, y los del P. Diego Alfaro de la misma religión que murió del mismo modo en 1639 y todos son reputados por mártires."

En pie de página Schüller remite a un mapa, "Missiones, qvas Provincia Societatis J. E. S. U. Paraguarica excolit ad flumina Parana, et Urugvay ex natione gvaranica accurate delineatae a qvodam ejusdem Missionario Veterano, anno 1774. Joh Christoph Winkler, sculpsit Viennae.", "Misiones, en la Provincia Paraguaya de la Sociedad de Jesús establecidas en el río Paraná, y Uruguay antigua nación guaraní delineada exactamente a la manera de los Misioneros Veteranos, año 1774. Johann Christopher Winkler, grabador de Vienna.", reproducido fotográficamente entre las páginas LXVI y LXVII del prólogo suyo. Este mapa indica los lugares de las muertes violentas: el río Yyuí, tributario del Uruguay, para del Castillo; el lugar conocido como 'Caaro' (o Caaró, Kaaro, o Ka'aro), entre las reducciones de San Miguel ("Arcángel") y San Lorenzo ("Mártir"), hoy en Brasil cerca de la ciudad de Santo Ângelo ("San Angel Custodio"), para González (de Santa Cruz) y Rodríguez; y la naciente del Yyuí para Alfaro. La película de Roland Joffé, "La Misión", con Jeremy Irons, Robert de Niro y Liam Neeson, Warner Brothers, 1986, trata sobre las matanzas (recíprocas) de San Miguel. Ganó dos Globos de Oro (Música y Libreto), un Oscar (Fotografía) y la Palma de Oro en Cannes (premio máximo de este importante Festival de cine).

Punto y seguido para Azara, página 126 de la edición de Schüller: "En un rincón del almacén hallamos un astrolabio y una aguja [brújula] muy ordinarios, y obra del padre Diego Suárez, a quien se debe la construcción de 3 ó cuatro excelentes relojes solares que tiene cada Pueblo que en el día están casi todos dislocados." En San Cosme y Damián, República del Paraguay, último paradero de este andariego pueblo, todavía se mantiene en pie uno de ellos, y es gran atracción turística. En este municipio la Asociación de Aficionados a la Astronomía de Paraguay, con los auspicios de la Secretaría Nacional de Turismo de Paraguay, ha montado un moderno observatorio de divulgación científica, en recuerdo del antiguo.

Alvear (obra citada) corrige a Azara en el nombre de pila de Suárez (p. 373): "La mañana del 27 de abril, día después de la salida de los barcos, salimos también nosotros de Candelaria y andadas poco más de 4 millas [cerca de 7 km y medio] como al ENE encontramos sobre unas lomas suaves la tapera o ruinas del pueblo viejo de San Cosme, donde el célebre jesuita Buena Ventura Suárez hizo sus observaciones astronómicas construyéndose por su mano los instrumentos propios, anteojos, péndulo, y cuadrante y dando a luz un Calendario o Efemérides, impreso en Lisboa; para el siglo que corre desde 1740 a [1]841 con reglas prácticas para poderlo continuar."

Esta impresionante obra se llama "Lunario de un siglo. Que comienza en Enero del año de 1740. , y acaba en Diciembre del año de 1841. en que se comprehenden ciento y un años cumplidos. Contiene los aspectos principales del Sol, la Luna, esto es las Conjunciones, Oposiciones, y Quartos de la Luna con el Sol, segun sus movimientos verdaderos: y la noticia de los Eclipses de ambos Luminares, que seran visibles por todo el Siglo en estas Missiones de la Compañia de Jesús en la Provincia del Paraguay. Regulada , y aligada la hora de los Aspectos, y Eclipses al Meridiano del Pueblo de los esclarecidos Martyres San Cosme, y San Damián, y estendido su uso a otros Meridianos por medio de la Tabla de las diferencias meridianas, que se pone al principio de el Lunario. Danse al fin de él reglas fáciles, para que qualquiera, sin Mathematica, ni Arithmetica, pueda formar de estos Lunarios de un siglo los de los años siguientes, desde el de 1842. hasta el de 1903. Por el Padre Buenaventura Suárez, de la Compañia de Jesús. En Lisboa, en la imprenta de Francisco da Silva. Con todas las licencias necessarias. Año de 1748."

Guillermo Fúrlong Cárdiff, en "Glorias santafesinas: Buenaventura Suárez, Francisco Javier Iturri, Cristóbal Altamirano: estudios biobibliográficos, precedidos de una introducción", Editorial Surgo, Buenos Aires, 1929, página 94, se basa en trabajos del historiador Manuel Ricardo Trelles para ofrecernos una posible explicación a la confusión de nombres de pila cometida por Azara: "Es curioso el hecho de que fuera el cura de San Cosme, cuando [el Gobernador del Río de La Plata Jacinto de] Lariz lo visitó, un jesuíta natural de Santa Fe llamado Diego Suárez, pariente tal vez del Padre Buenaventura. Diego Suárez 'criollo de la ciudad de Santa Fe con once años de asistencia' en San Cosme [Trelles citando a Láriz, "Revista del Archivo general de Buenos Aires", tomo 2, página 76], llegó a ser superior de las doctrinas del Paraguay y Uruguay, cura de Concepción y rector del colegio de la Asunción". Trelles dice que "Pasó al Paraguay y fué rector del colegio de la Asunción, en 1634 y 35, trasladándose a las misiones del Paraná y Uruguay" ("Revista Patriótica del Pasado Argentino", Imprenta Europea, Buenos Aires, 1888, Volumen 1, página 214). Láriz fue gobernador de 1646 hasta 1653, cuando fue llevado preso a Lima y de ahí a España (Ángel de Altolaguirre, "Don Jacinto de Láriz. Turbulencias de su gobierno en el Río de la Plata, 1646-1653. - Madrid, librería general de Victoriano Suárez. Un volumen en 4o., 171 páginas.", en "Boletín de la Real Academia de la Historia", Madrid, 1911, página 136-139.) Si eran parientes, el P. Diego Suárez en todo caso habría sido un antecesor famoso de su supuesto descendiente que también llegaría a ser famoso, el P. Buenaventura Suárez, coincidentemente ambos misioneros jesuítas en el suroeste del Paraguay. El tiempo se habría encargado entonces de mezclarlos y confundir la mente de Azara.

En su Introducción, Buenaventura Suárez nos explica resumidamente cómo confeccionó su "Lunario" y cuál es su utilidad:

“No pudiera haver hecho tales observaciones por falta de instrumentos (que no se traen de Europa a estas Provincias, por no florecer en ellas el estudio de las ciencias Mathematicas) à no haver fabricado por mis manos los instrumentos necessarios para dichas observaciones, quales son Relox de pendulo con los indices de minutos primeros, y segundos: Quadrante astronomico para reducir  , igualar , y ajustar el Relox á la hora verdadera del Sol , dividido cada grado de minuto en minuto: Telescopios, ò anteojos de larga vista de solos dos vidrios convexos , de varias graduaciones desde ocho hasta veinte y tres pies [2,4 m hasta 7 m. Suárez se refiere a la distancia focal]. De los menores de ocho, y diez pies [3 m] use en las observaciones de los eclipses de Sol , y Luna , y de los mayores de 13. 14. 16. 18. 20. y 21. pies [4 m; 4,3 m; 4,9 m; 5,5 m; 6,1 m y 6,4 m] use en las immersiones, y emersiones de los quatro Satelites de Jupiter, que observè por espacio de treze años en el pueblo de San Cosme, y llegaron a ciento quarenta y siete las mas exactas, que con otras observaciones assi de los mismos Satelites, como de los eclipses de Sol, y Luna, despachè a Europa al P. Nicasio Grammatici [Nicasius Grammatici, alias Grammaticus, ca.1684-1736] de la Compañia de Jesus, quien me comunicó sus proprias observaciones hechas en el Colegio Imperial de Madrid , y en Amberga del Palatino [Alemania], y las copiosas, y exactas observaciones de Don Nicolas del Isle [Joseph Nicolas Delisle, o de L'Isle, 1688-1768], hechas en [St.] Petersburg , y las del P. Ignacio Koegler [Ignaz Kögler, o Ignatius Koegler, 1680-1746] hechas en la Corte de Pekin , en nada inferiores á las de Petersburg, con las quales, y con las que tambien me comunicó el Doctor Don Pedro de Peralta [Pedro Peralta y Barnueno, 1663-1743]  hechas en Lima , conferi las mias, y vine en conocimiento de la verdadera longitud del Meridiano de San Cosme, que es de 321. grados . y 45. minutos numerados desde la isla Ferro en Canarias”

La Isla de Ferro, o El Hierro es la más pequeña de Las Canarias y está situada en el extremo suroeste del archipiélago. En el siglo II C.E., el gran astrónomo Claudio Ptolomeo consideró como "Meridiano Cero" el que pasa por el extremo occidental de la isla o sea, por el "Fin del Mundo Antiguo", fijado en el Faro de Orchilla. (Consejería de Turismo, "Web oficial de Turismo de la Isla de El Hierro", http://www.elhierro.travel; fecha de acceso: 22 setiembre 2012). Nótese que la longitud va de 0 a 360 grados, puesto que Ptolomeo planeó longitudes sólo hacia el Este de "La Isla del Meridiano".

Otra nota: la palabra "eclipse" viene del griego "ekleipein", que significa "faltar" ("Pequeño Larousse Ilustrado", obra citada). Esto lo podemos vulgarmente interpretar de dos maneras: ó el satélite pasa por detrás del planeta ó el satélite entra en la sombra del planeta. En la Astronomía actual, lo primero se llama "ocultación" y lo segundo es el ''eclipse" propiamente dicho, fenómenos que, hay que aclarar, no siempre suceden simultáneamente. Pero si Suárez seguía las recomendaciones de Cassini (ver más abajo), estaba hablando de lo primero.

"Con esta noticia de la verdadera longitud de San Cosme compuse la Tabla siguiente de las diferencias meridianas entre San Cosme , y varios lugares Orientales , y Occidentales à San Cosme ; para que añadida la diferencia de tiempo , ó quitada de la hora de San Cosme, se sepa en aquel lugar la hora de cada Aspecto, y de cada eclipse de Luna, y pueda ser universal el uso deste Lunario en otro qualquier lugar con la misma puntualidad que en San Cosme."

Sobre la veracidad de que él mismo confeccionó sus telescopios en medio de la selva, el naturalista José Sánchez Labrador (1717-1798) nos ilumina: "Cuando los cristales de roca son de buena agua o claros, y sin manchas, pueden servir para hacer lentes de anteojos. Efectivamente, el padre Buenaventura Suárez, misionero de los indios guaraníes y célebre matemático, los labró muy buenos y hizo algunos anteojos muy claros”. Sánchez Labrador, "El Paraguay natural" (manuscrito), volumen 1, página 174, transcripto por Fúrlong en su obra citada.

La didáctica de Buenaventura Suárez es notable, así que dejamos correr las páginas B-B2 de su "Introducion":

"El Meridiano es un círculo máximo, que pasa por los polos del mundo artico , y antartico , y por los polos del horizonte Zenith , y Nadir. Dizese tambien medio Cielo , medio del Cielo , mediador , medio dia , ò circulo de medio dia; porque parte al dia en dos partes iguales, y hallandose el Sol sobre el horizonte, quando su centro corta esse circulo , es el medio dia ; pero quando le corta estando debaxo del horizonte , es media noche. El principio del dia toman los Españoles desde que el Sol corta el meridiano inferior , y cuentan 12. horas hasta el medio dia , que se dizen horas de la mañana , ò desde la media noche ; y otra vez desde el medio dia buelven à contar las horas 1. 2. 3. & c. hasta la media noche , que se dizen horas de la tarde , ò desde el medio dia. Esto mismo observan en Francia , Flandes [región que comprende principalmente Holanda] , y gran parte de Alemania , y por ser estilo de la mayor parte de la Europa se dizen horas Europeas. La Iglesia Romana guarda este mismo estilo en las festividades , rezo , ayunos & c., y algunos Astronomos , como Hypparcho [Hipparkos, o Hiparco de Rodas o de Nicea, o Hiparco, fl. s. II B. C. E.]  , Copernico [Niclas Koppernigk, o Nicolaus Copernicus, o Copérnico, 1473-1543] , Reinoldo [Erasmus Reinhold, 1511-1553] , Mulerio [Nicolaas Mulerius, o Nicolaus Mulerius, 1564-1630] , Petavio [Denis Pétau, o Dionysius Petavius, 1583-1652] , y Billi [Jacques de Billy, 1602-1679]; y este mismo estilo se observa en este Lunario."

"Cada Lugar , ò Ciudad tiene su medio dia, quando en ella se cuentan las 12. horas, que ha corrido el Sol desde la media noche antecedente , como se dixo arriba. Quando en San Cosme son las 12. horas del dia, en los lugares orientales á San Cosme se cuentan las horas de la tarde , y en los occidentales las de la mañana. Exemplo: Quando en San Cosme son las 12. horas del dia , en Roma , que esta oriental a San Cosme, son las 4. horas y 33. minutos despues el medio dia, segun el relox astronomico , y al mismo tiempo en Lima , que esta occidental a San Cosme , son las 10. horas y 36. minutos de la mañana , y falta una hora y 24. minutos para llegar alli el Sol al meridiano. Quando en Roma son las 12. horas del dia, faltan en San Cosme 4. horas y 33. minutos para llegar el Sol al medio dia , y estas 4. horas y 33. minutos son la diferencia immutable , y perpetua entre el meridiano de San Cosme , y el de Roma. De la misma manera quando en Lima se cuentan las 12. horas del dia , en San Cosme se cuentan la hora 1. minutos 24. despues del medio dia: esta diferencia de tiempo de hora 1. minutos 24. es la diferencia meridiana perpetua entre San Cosme, y Lima."

"El año que viene de 1740. havra eclipse de Luna el dia 13. de Enero, cuyo principio será en San Cosme a horas 4. minutos 46. de la tarde. Para saber a que hora verb. gr. ["verbi gratia", por ejemplo] comenzará este eclipse en Madrid , buscaré en la Tabla siguiente la diferencia meridiana entre San Cosme , y Madrid , y la hallaré de horas 3. minutos 28. con esta palabra 'Añade'. Añadiré pues à la hora de San Cosme la diferencia de 3. horas y 28. minutos, y saldra el principio de este eclipse en Madrid a horas 8. minutos 14. de la tarde. Assi mismo el fin de este eclipse será en San Cosme a horas 8 minutos 42., a que añadida la misma diferencia meridiana , saldra el fin del eclipse en Madrid a horas 12. minutos 11. de la noche."

"El eclipse siguiente de Luna deste mismo año a 9. de Julio comenzará en San Cosme a las 3. horas , y 46. minutos de la mañana. Si desta hora se quita la diferencia meridiana de Lima , de Cordoba de Tucuman , y de Buenos ayres, que da la Tabla , se hallará que en Lima comenzará este eclipse horas 2. minutos 22. , en Cordoba horas 3. minutos 16. , y en Buenos ayres horas 3. minutos 33. de la mañana. Desta manera se regularan todas las conjunciones , oposiciones, y quartos de Luna , y sus eclipses en otro qualquiera lugar , para saber la hora, que corresponde en él a la de San Cosme. Exceptuante deste computo los eclipses de Sol , que estan calculados para solo el meridiano de San Cosme , fuera del qual o no son visibles , o si lo son , acontecen en diversa hora de la que da la diferencia meridiana , y en diversa quantidad, y duracion de la que se pone para San Cosme."

"Los Lugares que tienen una misma longitud , aunque sus latitudes , y alturas de Polo sean diversas , estan tambien en un mismo circulo meridiano como Paris , y Carcasiona en Francia , Roma y Venezia. Al mismo tiempo que en Paris es medio dia , lo es tambien en Carcasiona , y la misma hora , que se cuenta en Roma, se cuenta tambien en Venezia. En el mismo meridiano de San Cosme estan en estas Missiones los Pueblos de la Santissima Trinidad , y de la Concepcion , y en ellos se cuentan al mismo tiempo las horas de San Cosme por cuya razon no se hande alterar en ellos las horas deste Lunario. Participan desta misma igualdad de tiempo los Pueblos de la Candelaria , San Joseph, y el de los Apostoles San Pedro, y San Pablo , que estan occidentales a S. Cosme , y consiguientemente en diferente meridiano : pero por su mucha immediacion es casi insensible la diferencia de tiempo , que resulta desta diversidad de meridianos. En el Pueblo de San Ignacio , que es el mas occidental a San Cosme , se han de quitar 5. minutos y medio a la hora de San Cosme; y en los pueblos de San Miguel, y San Juan , que son los mas orientales , se han de añadir 3. minutos."

Estos datos de longitud de Suárez fueron utilizados por el P. José Quiroga y Méndez (1707-1784) para hacer su “Mapa de las Misiones de la Compañía de Jesús en los ríos Paraná y Uruguay conforme a las más modernas observaciones de latitud y longitud hechas en los pueblos de dichas Misiones de ambos ríos, realizado por el padre Joseph Quiroga, de la misma Compañía de Jesús de la Provincia del Paraguay en el año 1749”, publicado por Franceschelli, Roma, 1753. (Salvador Galindo y Mario Alberto Rodríguez Meza "Buenaventura Suarez, S. J. (1679-1750) Part 1: Telescope maker, Jovian satellites observer", en la "Revista Mexicana de Física E", Sociedad Mexicana de Física, México D. F., Diciembre de 2011, volumen 57, páginas 121–133, remitiéndose a Fúrlong, obra citada, página 136).

También nos remite a Fúrlong (comunicación personal suya) Baldomero Vidal, en sus "Investigaciones sobre los Orígenes de Paysandú", apartado de la "Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay", Tomo VIII, 1931: "Una de las fuentes más seguras para rastrear la antigüedad del nombre de Paysandú son, sin duda, los mapas geográficos. Si llegamos a demostrar que con anterioridad al nombre cuya paternidad se debe atribuir al enigmático Padre [según Vidal, apodado "Pay"] Sandú, creo que habremos andado gran trecho".

(...)

"Todo aquello era fuerte motivo para que fuese cada vez más firme mi convicción de la antigüedad del nombre de Paysandú cuando he aquí que el año pasado (1930) recibí la más espléndida confirmación de mis conjeturas, con la publicación hecha por el padre Guillermo Fúrlong Cárdiff, S. J., de un antiguo mapa en el que se lee el consabido nombre con todas sus letras. Es el dicho mapa, obra del P. José Quiroga y Méndez, S. J, que lo dibujó en 1749 y fue publicado en Roma en 1753 por Franceschelli".

Como anécdota adicional, podemos decir que en idioma guaraní, o mejor en jopará (mezcla de guaraní con español), es común referirse a los sacerdotes católicos de suficiente confianza con el apodo de "pa'i", corrupción de la palabra española "padre" y la partícula diminutiva guaraní "i", significando "padrecito".

Siguiendo con esta particularidad, Carol Guilleminot, en "La historia de un nombre: Paysandú", publicado en "Rotafolio Hiperlocal", Paysandú, Uruguay, disponible en: http://rotafolio.wordpress.com (fecha de acceso: 22 setiembre 2012), luego de dar varias posibles explicaciones toponímicas, informa que actualmente el mapa de Quiroga se conserva en el Museo del Colegio de Nuestra Señora del Rosario, de la ciudad objeto de estudio. Ella reporta que guiándose por la escala lateral hasta cerca del paralelo 32, donde está Paysandú, se señala un lugar con las letras "Paisandú". 

Volviendo al "Lunario de un siglo. Que comienza en Enero del año de 1740. , y acaba en Diciembre del año de 1841.", si vamos a las páginas 74 y 75, tituladas "Lunario. Para el año de 1784. Bissiesto.", encontramos que "Dos Eclipses serán visibles en estas Missiones, uno de Sol, y otro de Luna El primero será de Sol en la cójuncion [con respecto al observador], que celebran los Luminares a 20 de Febrero, h. 4. m. 48. de la tarde. (...)"

Media vuelta orbital después...

"El segundo Eclipse será de  Luna en la oposicion [con respecto a un observador en la Tierra] de ambos Luminares el dia 6. de Marzo a la noche."

"Principio del Eclipse             h. 10. min. 42. de la noche."

"Medio, y mayor oscuracion,  h. 11 min. 53."

"Fin del Eclipse                       h. 1. min. 5. de la mañana."

"Toda la duracion del Eclipse será de 2. h. y 23. m."   

Efectivamente, desde la San Cosme de 1740 Buenaventura Suárez previó correctamente el eclipse de Luna observado por Juan Francisco Aguirre 44 años después, cuando éste navegaba salido de Buenos Aires con destino a Asunción, eclipse el cual le ayudó a determinar su longitud (ver más arriba).

El motivo de que los jesuitas no continuasen en Paraguay hasta los tiempos de Azara y de Aguirre lo explica Christian Rudel, obra citada: las dos capitales ibéricas habían decidido proceder con ciertas rectificaciones de las fronteras de sus imperios. Por el ya varias veces citado tratado llamado "de límites" firmado en enero de 1750, en Madrid, la Corona española, que había ya comenzado su lenta decadencia, debía ceder a Portugal una parte del territorio de las misiones jesuíticas a cambio de la Colonia de Sacramento, sobre las riberas del Río de la Plata, sitio anteriormente usurpado por los portugueses, que la habían hecho un refugio de contrabandistas y de piratas.

Los indígenas de siete reducciones cedidas (cerca de 35 000 personas) se rehusaron a abandonar sus pueblos y sus bienes y decidieron resistirse a las tropas combinadas hispano-portuguesas encargadas de hacer aplicar el tratado. 

Los guaraníes resistieron por más de tres años (posiblemente dirigidos de la mano de los jesuitas) pero el 10 de febrero de 1756, en Ka'ayvaté, sus adversarios llegaron con una fuerza de 2500 soldados: el ejército indígena de 1700 hombres fue masacrado, con más de mil muertos.

Así, en Paraguay el decreto de expulsión fue "justificado" no solamente por las quejas que el Paraguay "civil" no paraba de dirigir al "reino" jesuita, sino por la "Guerra Guaranítica" de 1753 a 1756 que había causado tanto desasosiego a Madrid y a Lisboa. 

Carlos III no hizo sino más que seguir el ejemplo de Portugal, donde en 1759 Sebastião José de Carvalho e Melo, Marquês de Pombal, Ministro del Reino de José I, había decretado la expulsión de los jesuitas; y el de Francia, donde el Primer Ministro de Luis XV, Étienne François, Duc de Choiseul, había hecho otro tanto en 1764.
 
Al final de cuentas, los jesuitas serían expulsados de la capital paraguaya. Estaban todos advertidos, pero el 27 de febrero de 1767, el rey decidió expulsarlos no solamente de Asunción, sino que del Paraguay, de todas las colonias españolas y de la Metrópoli misma. (Del capítulo 2: "Franciscains et jésuits, la grande aventure des 'réductions'.{...} Paraguay 'civil' contre Paraguay jesuite", páginas 51-52.) 

Volvamos a la capital del Paraguay y adelantemos el tiempo hasta Aguirre (Tomo 2, Primera Parte. Libro Segundo. Capítulo Cuarto, "Estado Primero. El geográfico de la Provincia. Situación de la Asumpcion.", página 326): "En la ciudad de Ntra. Sra. de la Asunción del Paraguay el dia 16 de junio de 1789, saque mi circular, fija la alidada [mira móvil] del anteojo [telescopio, en este caso de pequeño aumento], aseguré con las pínulas visuales [miras fijas] la perpendicularidad del espejo grande [calibración a cero grados], calcé al anteojo [telescopio] su vidrio colorado [filtro especial solar, indispensable para evitar quemaduras en la retina del ojo]; y dirigido el instrumento al sol [para medir su altura sobre el horizonte]:"

Después de varios cálculos auxiliares...

"Latitud del lugar: 25 deg 16' 23,8'' [S]"

"Los datos deben deducirse de las tablas del Almanak náutico ó conocimiento de tiempos con proligidad."

Los almanaques eran indispensables porque la posición del sol al mediodía varía a lo largo del año, de fecha en fecha. Por ejemplo, en verano pasa más alto que en invierno, a la misma hora. Los datos de sus tablas astronómicas proveen el factor de corrección necesario, diferente para cada día.

Aquí Aguirre (en el mismo lugar, página 328) llega a la misma conclusión que Azara sobre las instrucciones de Magellan que acompañaban a los instrumentos: "Magallanes bien conoció y da un ejemplo de semejante observación hecha con los instrumentos de reflección en tierra, pero se erró en la aplicación del diámetro solar."

"El ejemplar expresado nos excusará en los siguientes detalles. Todos son en la Asunción y a dias del mismo mes de junio." 

"Dia 20 [de junio de 1789]: [después de muchos cálculos auxiliares] Y calculada de la latitud observada 25 deg 16' 52'' [S]." [Siempre en el mismo lugar geográfico].

Siguen las tomas de Aguirre en la página siguiente, 329: "Dia 23 [de junio de 1789]: [después de los cálculos auxiliares de rigor] Y siguiendo el cálculo como corresponde (...) dá latitud: 25 deg 16' 41'' [S]."

"Dia 24 [de junio de 1789]: [luego de observar el sol y de hacer matemática] La cual da la latitud á la Asunción: 25 deg 16' 26'' [S]."

"Promedio de las latitudes observadas:" con el instrumento en distintos modos de operación: "alidada arriba" y "alidada abajo": 
 
"Promedio de los promedios: 25 deg 16' 35,7'' [S]", que es la latitud final para la ciudad de Asunción definida por Aguirre.

Y sentencia Aguirre en la página siguiente, 330: "Conclúyase que la latitud promediada es igual á la que dió el 'cuarto de círculo' [el instrumento con arco de 90 grados] por buenas y prolijas observaciones y es la que se puso en la situacion de la Asuncion." (...)

"Las latitudes que se han acabado de dar aunque buenas no son precisamente las mejores." Aguirre aquí explica que para obtener mejores valores de latitud se requiere más práctica, por un lado, y por otro lado cielo claro y sin vientos, para minimizar las distorsiones ópticas causadas por la atmósfera de la Tierra.

Aguirre prefiere usar el círculo de 360 grados y un solo espejo, o en todo caso el cuadrante, de 90 grados, parecido al anterior, que el sextante. La principal diferencia es que el sextante (como su nombre lo implica, con arco de 60 grados) tiene dos espejos en vez de uno, por tanto es más preciso. Pero a la vez esta construcción constituye una mayor complejidad interna y consiguiente falta de robustez, lo que podría crear problemas de colimación, es decir, del alineamiento de las piezas ópticas, dando lugar a errores por causa de defectos del instrumento. Teóricamente el sextante era superior al círculo completo y al cuadrante, pero en la práctica de la época no siempre. Con el tiempo, sin embargo, estos problemas se fueron minimizando y el sextante se convertiría en el instrumento universal para las tomas de coordenadas, hasta bien entrado el siglo XX.

(...)

Y ahora la parte que cita Duarte, ver más arriba: "Como la Asunción es para el caso un observatorio yo he comparado mis latitudes [de campo] con la conocida que es precisamente mi casa [donde ha realizado más observaciones y promediado los posibles errores]. Pero aqui está la ventaja del circular y es que con observaciones cruzadas, del modo como la hemos explicado, se concluye con una latitud más ajustada que puede pasar por deducida con 'cuarto de círculo'. En efecto todos convienen que en las observaciones cruzadas los errores se compensan." De ahí la importancia de tener un Observatorio para realizar mediciones una y otra vez hasta tener una gran base de datos a partir de donde calcular, con la mayor aproximación posible, la latitud de Asunción.

Al final del libro, ó mejor, del manuscrito convertido en libro por Schüller, Azara ofrece una valiosísima "Tabla de los cálculos para formar la Carta del Paraguay, Misiones Guaranys y Corrientes". En ella hay 446 puntos y derrotas de referencias que ha utilizado Félix de Azara para posicionar cada lugar y paraje en su mapa, de la manera más exacta posible. De éstos, 114 tienen sus latitudes observadas por métodos astronómicos. El resto de las latitudes se trazaron por trigonometría a partir de estos puntos de latitudes astronómicas conocidas. Diez puntos tienen longitud al Oeste de Asunción. Solamente dos puntos, Corrientes y Candelaria, tienen sus longitudes determinadas por medios absolutos en relación a un meridiano europeo. 
 
LOS SATÉLITES DE JÚPITER PARA DETERMINAR LA LONGITUD
 
Explica Azara, en edición de Schüller, páginas 235-236: "Yo había encargado en Candelaria a don Diego de Alvear [que llevaba el cronómetro náutico Berthoud No. 13] y al astrónomo portugués [Joachin Feliz da Fonseca, identificado por Alvear en su obra citada, p. 374, ver más arriba] que puziesen todo el esmero en observar las emersiones de los satélites de Júpiter, y lo mismo había hecho en la Asunción con el fin de que correspondiendo con las que yo pensaba hacer en Corrientes tuviésemos seguridad de la situación respectiva de nuestros observatorios"

Es decir, buscaban tener seguridad de sus longitudes en relación con los meridianos europeos, ya sea de Greenwich, París ó Cádiz, más probablemente el segundo. 

En el Observatorio de París, fundado en 1667, varias generaciones de la familia Cassini habían perfeccionado el método de la determinación de la longitud de cualquier punto de la Tierra por las apariciones y desapariciones, prácticamente simultáneas para todos los observatorios en la Tierra, de los cuatro satélites principales del planeta Júpiter, los famosos satélites descubiertos por Galileo Galilei: Io, Europa, Ganímedes y Calixto, a veces nombrados simplemente como Jupiter I, Jupiter II, Jupiter III y Jupiter IV. Conociendo por las tablas a qué horas sucederían estos fenómenos en París, al observarlos automáticamente se obtenía la hora del meridiano de París. Sabiendo la hora local por el paso del sol por el meridiano del lugar, es decir, en qué momento llegaba a su punto más alto durante el día, y sincronizando esta hora con un buen reloj, normalmente de péndulo, al realizar la observación nocturna se podía saber la diferencia local con la hora de París. Cada hora corresponde a 15 grados de longitud, cada 4 minutos de hora a 1 grado de longitud, y cada 4 segundos de hora a 1 minuto de longitud, que en la región tropical equivale aproximadamente a 1 milla náutica, es decir, casi dos kilómetros sobre el terreno que se está explorando.

Para sincronizar los relojes, Aguirre procedía así (obra citada, Tomo 2, 1a. Parte, página 337): "Las alturas parciales del sol y de las estrellas para arreglar los relojes están en la misma práctica [uso de instrumentos de reflexión] y como en el horizonte artificial es el movimiento doble [por la reflexión sobre el agua], se toman con gran exactitud." Aquí Aguirre determina la hora local por la altura del sol, durante el día, u otra estrella de coordenadas bien conocidas durante la noche, contrastándolas a continuación con las efemérides (posición para cada día y hora) que figuran en el almanaque náutico.

Jean-Dominique Cassini (1625-1712) recomendaba usar el satélite Galileano más próximo a Júpiter, Io, pues tiene el período de revolución más corto, menos de dos días, ventaja que permitía sacar longitudes día de por medio si era necesario. Para ello elaboró (y sus descendientes perfeccionaron) tablas o almanaques muy precisos donde constaban los días, las horas, los minutos y los segundos, en hora de París, en que sucedían las diferentes etapas del fenómeno de ocultación: a) cuando Io estaba a una distancia aparente equivalente a su propio diámetro del limbo (borde aparente de Júpiter), b) cuando aparentemente tocaba el borde o limbo de Júpiter, c) cuando desaparecía totalmente detrás de Júpiter, d) cuando el borde del satélite comenzaba a emerger al otro lado, e) cuando el satélite estaba completamente visible, y f) cuando se alejaba a una distancia aparente equivalente a su propio diámetro del limbo o borde aparente de Júpiter. 

Para esta operación se necesitaban dos personas: una que observaba por el telescopio y cantaba los momentos de cada etapa de la ocultación, y otra que anotaba la hora, al segundo, consultando el cronómetro sincronizado con la hora local. Después, se comparaban las horas (con sus minutos y segundos) con las horas predichas en las tablas astronómicas o almanaques del Observatorio de París: por la diferencia de horas, minutos y segundos, se podía saber a qué distancia el observador se encontraba en relación al meridiano de París. (J. J, O'Connor y E. F. Robertson, "Longitude and the Académie Royale", en "MacTutor History of Mathematics", School of Mathematics and Statistics, University of St Andrews, Scotland, February 1997.)

Por su parte Aguirre (obra citada, Tomo 1, Libro 4, página 416) declara que él calculaba la longitud, en este caso al W de París, según las tablas de Wargentein (Pehr Wilhelm Wargentin, astrónomo sueco, 1717 {calendario Juliano}-1783 {calendario Gregoriano}), anexas "a la astronomía" de la Lande (Joseph Jérôme Lefrançois de Lalande, famoso astrónomo francés, 1732-1807). Ya que menciona a éste último, su "Traité d'astronomie" fue su más célebre obra, publicada en una primera edición en 1764, y la segunda de cuatro volúmenes entre 1777 y 1781; y "em tempo": miembro de la Academia de Ciencias de París, en 1765 Lalande también fue electo miembro de la Real Academia Sueca de Ciencias, de la cual Wargentin era el Secretario.

Con respecto al pedido concreto de Azara, ya había antecedentes de estas colaboraciones entre portugueses y españoles. Alvear, en su obra citada, p. 376, dice: "...remontaron los instrumentos astronómicos y arreglado el péndulo, se lograron repetidas y exactas observaciones de longitud por medio de los eclipses de los satélites de Júpiter. Del mismo modo no se descuidaron en el campamento portugués, y el Doctor Joseph Saldaña con el capitán de artillería Joachin Feliz da Fonseca practicaron otras que confirmaron las nuestras, y por la combinación de todas se estableció la longitud en tiempo del [arroyo] Tahin de 3 h 30' 35" al occidental del Real Observatorio de Greenwich. Su latitud la reflejada anteriormente de 32 deg 33' 25" [S] y la variación magnética de 13 deg NE."

Veamos otros ejemplos de trabajos de campo de estos cartógrafos, que determinaban de esta manera las latitudes y longitudes, siempre por el relato de Alvear, en su obra citada: 

Páginas 292-293: "... en el Piratiny" (...) "...junto a las ruinas del expresado fuerte de San Gonzalo" (...) "La latitud observada de este punto es de 31 deg 59' 53" A. [S] y la longitud de 3 horas 30' 10" al occidente de Greenwich, observada el 20 de noviembre [de 1784] por una emersión del primer satélite de Júpiter. Para practicar el examen del Piratiny con suficiente precisión, se midió a cordel una base sobre dirección acomodada, que formase ángulo como de 60 grados, y por medio de ella resuelto un triángulo, se vino en conocimiento de la distancia que había de San Gonzalo a un Capón que demoraba al sur, la que era de 2377 toesas [~4633 m. "Em tempo": Los portugueses usaban una toesa que tenía una leve diferencia]. Esta distancia sirvió de segunda base, y desde sus extremos se relevaron y cruzaron las puntas más esenciales de toda la campaña a la vista, empleando para estas marcaciones el gran teodolito de la colección de instrumentos española, cuya división desciende hasta las unidades de minutos. De este modo se halló la situación de varias lomas y sierras, que se pusieron en el plano, entre las que se descollaba un cerró [sic] más corpulento, llamado por su aridez Cerro Pelado."

Alvear, obra citada, página 298: "Durante el reconocimiento del San Luis" (...) "...acamparon en la ribera septentrional" (...) "La latitud [sic, en todo caso, longitud] de este sitio es de 33 deg [sic, en todo caso, 3 h] 32' 11"25 occidental obtenida por una emersión del primer satélite de Júpiter, acaecida el 5 de enero de 1785." 

Alvear, arriba, página 319: "El 1.o de mayo [de 1785] observaron en el Iatay la inmersión del 2.o satélite de Júpiter [Europa] cuya resulta dio 3 horas 36' 6" de cifra de meridianos a occidente de Greenwich"

Alvear, arriba, página 321-322: " ...el Ulimargrande" (...) "Observada la latitud de 33 deg 6' 51" A. [S] se logró también en este sitio la inmersión del 2.o satélite de Júpiter del día 2 de mayo [de 1785] que da 3 horas 36' 21" a occidente del Real observatorio de Greenwich, diferencia que nos parece algo defectuosa, bien es que la teoría de este satélite no esté todavía determinada con la última perfección, y sus tablas son susceptibles de un error que puede subir hasta 2 minutos lo tiempo." (...) "...observamos el 9, 32 deg 57' 55" de latitud A[ustral]" (...) "...los Cerros de Ulimar y Averías. La latitud de este campo fue de 33 deg 54' 19" A[ustral]. y el 13 de mayo se observó con bastante exactitud la inmersión del 1er satélite de Júpiter siendo la diferencia de meridianos con Greenwich de 3 horas 38' 48", que conviene bastante bien con las derrotas."

Alvear, arriba, página 323: "El 28 [de mayo de 1785], de mañana se observó una inmersión del primer satélite de Júpiter 3 horas 32' 20" a occidente de Greenwich en el arroyo nombrado del Sarandy que desagua en la laguna como 3 leguas [13 km] después, del Cebollaty, por su ribera occidental siendo la latitud de su barra 32 deg 2' 2" A[ustral]."

Alvear, arriba, página 325: "...en el Tacuary" (...) "...se hallaban ya las canoas grandes que conducían los víveres, los instrumentos de astronomía y demás útiles" (...)"...observando el 22 [de noviembre de 1785] la latitud de 32 deg 47' 45" [S] y el 23 la cifra de meridiano en tiempo con Greenwich de 3 horas 33' 46" [W] por una emersión del primer satélite de Júpiter."

Alvear, arriba, páginas 325-326: "...elegido un terreno más limpio y de mejores pastos a 5 millas [poco más de 9 km] del primero sobre la margen septentrional del arroyo se transfirieron a él, observando asimismo su latitud de 32 deg 45' 10" [S], la cifra de meridianos de por otra emersión del propio satélite y la variación magnética de 12 deg 50' NE por el azimut del sol."

Alvear, arriba, página 330: "...sobre el paso nombrado de las piedras en de latitud A [S] y 3 horas 33' 52", de difra [sic] de meridianos en tiempo a occidental, de Greenwich, observada por la emersión del primer satélite de Júpiter de 1 de enero de 1786. Como 1 milla más abajo [1,8 km] del Paso de Piedras se precipita el Yaguaron por una catarata de 5 varas de altura [un poco más de 4 m], y después corre sereno y caudaloso con buena navegación 16 millas [30 km] a 60 deg SE [azimut 120 deg] hasta su barra en 32 deg 39' 12" de latitud A[ustral]."

Alvear, arriba, página 356: "En San Borja se observó también la latitud austral de 28 deg 39' 5l", la variación magnética de 12 grados NE y la emersión del primer satélite de Júpiter del 29 de enero [de 1787] que dio 3 horas 45' 41" diferencia de meridianos en tiempo al occidente del Observatorio de Greenwich."

Alvear, arriba, página 406: "Pasando del otro lado del Paraná, a fin de descubrir mejor el cielo, se lograron varias observaciones, de latitud, por las estrellas; de longitud, por los eclipses de los satélites de Júpiter y por el de sol del 27 de noviembre [de 1788] que casi fue anular, y de la variación de la aguja magnética, por los azimudes de este astro. La barra pues del Iguazú se halla con arreglo a las más exactas en la Latitud meridional 24 deg 35' 36";  Longitud de la isla de Ferro 323 deg 32' 30''; Variación magnética NE 10 deg 30'. "

Nótese como nuevamente la longitud desde Ferro se mide sólo hacia el Este, pasando por Europa y Asia, hasta dar toda la vuelta (ver nota sobre la Isla de El Hierro, más arriba).

Ahora volvemos a Azara, página 236 de la edición de Schüller: "Para esto me detuve en Corrientes hasta que logré hacer tres observaciones [latitud 27 grados 27 minutos 21 segundos Sur de la línea del ecuador; longitud 1 grado 5 minutos 0 segundos al Oeste del meridiano de Asunción]; pero después tuve el disgusto de que ni en Candelaria ni en la Asunción habían observado." 

Diego de Alvear, en el "Diario de la segunda división de límites con la descripción de su viaje desde Buenos Aires", Capítulo VIII "Viaje de la segunda subdivisión española al pueblo de S. Borja de las misiones del Uruguay, y de allí al de la Candelaria, unida con la subdivisión portuguesa.", página 341, se excusa diciendo que el comisario director "Don Joseph Varela se quedó con la Colección de instrumentos astronómicos, y así no pudimos practicar en este viaje observación alguna de aquella especie".

Azara (edición de Schüller, páginas 93-94) corregiría inmediatamente esta negligencia: "Candelaria, pueblo de indios."

"...sitio en la latitud austral 27 grados 26 minutos 46 segundos [en la actual Argentina] y 1 grado 53 minutos 29 segundos [E de Asunción] según mis observaciones y cálculos. Por buenas observaciones hechas aquí y en la Asunción de los eclipses, de los satélites, de Júpiter he deducido la longitud cinco segundos menos [en el manuscrito publicado por Mitre, anterior a éste, Azara calculó latitud 27 grados 27 minutos 1 segundo S y longitud 1 grado 53 minutos 25 segundo E de Asunción], lo que justifica la exactitud de mis derrotas [series de rumbos] calculadas. La variación magnética [con respecto al Norte Verdadero] es 12 grados 4 minutos al N.E."

Este segundo manuscrito, aparentemente, y según su propio autor, más exacto que el primero, así como sus mapas, fue fechado y firmado de puño y letra en "Asumpn. del Paraguay y Agosto 31 de 1790. Félix de Azara."
 
EN BUSCA DEL OBSERVATORIO ASTRONÓMICO DE FÉLIX DE AZARA
 
Ahora, para la ubicación actual del "Meridiano Cero de Asunción", además de las dos explicaciones geométricas citadas arriba, existe una tercera opción, astronómica: al final del libro de Duarte (obra citada) existen desplegables de los planos de Asunción confeccionados por Julio Ramón de Cesar y Félix de Azara en las dos últimas décadas del siglo XVIII, más una novedosa transparencia que reproduce una fotografía área actual de la zona para superponerla a cada uno de los planos. Las cuatro reproducciones cuentan con una flecha indicadora del Norte. Volviendo a utilizar la brújula Pilota-K de Konus®, podemos ajustar el bisel giratorio a una declinación magnética de 13 grados E, y rotar los planos hasta que queden alineados con el eje terrestre, o sea, Norte-Sur verdadero. Si colocamos el perno de la aguja magnética exactamente sobre la representación de la Torre Capitular en estos antiguos planos, vemos que en los cuatro casos el Sur verdadero apunta hacia un mismo lugar, identificado plenamente tanto por de Cesar como por Azara: el hoy extinto Convento de Nuestra Señora de las Mercedes, mejor conocido como Convento de la Merced. 

En los cuatro planos se ve claramente representado el edificio marcado "Q" en el primer plano de de Cesar, es decir, el Observatorio ubicado en la casa de su jefe Juan Francisco Aguirre. Al frente de esta casa se observa un espacio que se podría identificar como la Plaza Chica, entre el Observatorio y la Plaza Mayor distante como una cuadra más abajo. Se puede comprobar con toda claridad y sin lugar a dudas que en ninguno de estos planos la línea que parte de la Torre Capitular y termina en el Convento de la Merced pasa por el Observatorio de Aguirre.

En el plano más exacto según Duarte (obra citada, página 31), el de de Cesar de 1785, la línea Norte-Sur va desde la pretérita torre de madera del Cabildo hasta la Torre del Convento de la Merced, o mejor, la de su hoy demolida iglesia de San José del Paraguay, anexa a dicho convento y cuyo costado W estaba sobre la actual calle Nuestra Señora de la Asunción (Esperanza Gill, obra citada, páginas 115-116).

En el plano de Azara de 1786, la línea Norte-Sur va desde la torre de madera hasta el ala E del Convento de la Merced.

En el plano de de Cesar de 1786, la línea N-S va desde el espacio vacío al costado izquierdo del Cabildo antiguo (a la derecha en el plano), dejado por la demolición de su torre de madera, hasta el ala E del Convento.

En el último, el de Azara de 1793, va de la ulterior Torre de ladrillos al ala E del Convento.

El Convento de la Merced es hoy la Plaza de la Democracia y su ala E quedó dentro del Banco Nacional de Fomento, sobre la calle Independencia Nacional, como afirma Duarte (obra citada, página 24). El Banco Nacional de Fomento, con sus enormes puertas enchapadas en bronce, está en el mismo lado de la acera que la tienda de departamentos "Nueva Americana". Recordemos que la línea Norte-Sur de la Torre Capitular, la de madera, del mapa de Azara de 1786 que ilustra este artículo en realidad está desplazada casi el ancho de una calle, justamente en sentido SW, de los vestigios de la segunda Torre Capitular, la de ladrillos, hoy incorporada al Cabildo de Don Carlos. Este detalle, "in situ", nos aproxima a dicha acera. 

Esperanza Gill (obra citada, página 82) ubica al Convento de la Merced en donde se encuentra el actual Hotel Guaraní. Posiblemente, según Duarte (arriba), este retrofuturista (o aún futurista) hotel de cinco estrellas era antiguamente su "ranchería" (americanismo: granja."Pequeño Larousse Ilustrado", obra citada). Una placa de azulejo en el lugar lo reafirma: "Aquí estaba la ranchería de esclavos del Convento de la Merced. Ellos cuidaban el ganado menor que los frailes recibían de limosna. Ss. XVIII y XIX." 

La Plaza de la Democracia, en Independencia Nacional y Estrella, es adyacente a la Plaza Juan E. O'Leary (citada más arriba), y el Hotel Guaraní, en Independencia Nacional y Oliva, es a su vez adyacente a la Plaza de la Democracia. Estas dos plazas, junto con la Plaza de la Libertad al W y la Plaza de los Héroes con el Panteón Nacional de los Héroes en su esquina de Palma y Chile, forman el gran cuadrado de cuatro plazas conjuntas del microcentro capitalino, con la calle con el alusivo nombre de Nuestra Señora de la Asunción terminando de cortarlas, y rodeado por los edificios nombrados de la actualidad.

Duarte (obra citada, página 30) nos hace notar en el mapa de arriba de 1786 por Azara una pequeña cruz en el espacio vacío frente al Convento de la Merced. (Algo enigmático es que Duarte, en el mismo lugar, habla de que en el último mapa de Azara, de 1793, hay "otro objeto no identificado" cerca de la cruz de la Plazoleta.)

"In situ", en la Plaza Juan E. O'Leary, se puede leer una placa de azulejo que recuerda que ese lugar era antiguamente la Plazoleta del Convento de la Merced. 

Atrás de ésta, en la Plaza de la Democracia, hay otra placa recordatoria que explica que ahí estaba efectivamente el Convento de la Merced, y que se han hospedado en dicho convento famosos personajes como el caudillo de la Independencia Uruguaya José Gervasio Artigas... y nada más y nada menos que nuestro Félix de Azara.

En el muy posterior (alrededor de un siglo) y ya cuadriculado "Plan de la Ville d'Assomption.", inserto en la "Carte" de de Bourgade La Dardye (obra citada), mapa de 1889 que lo descartamos al analizar las coordenadas de los Saltos del Guairá, podemos rescatar las referencias "1. Cabildo" (como dijimos arriba, no identificable), "2. Casa de Gobierno", sobre la calle "14 de mayo" (en el costado W de la Plaza Mayor), y "6. Cárcel", a orillas de la Bahía de Asunción, atrás de la Catedral (costado E de la Plaza Mayor), más concretamente sobre una calle que está al E de la calle "Independencia Nacional", calle que hoy sería la calle Yegros y que pasa por los fondos del Rectorado de la Universidad Católica de Asunción. 

Efectivamente, en los fondos de la Catedral y del Rectorado de la Universidad Católica, separados estos edificios por el "Callejón Comuneros", se conserva como museo la antigua cárcel donde estuvieron presos, entre otros, los Próceres de la Independencia paraguaya Fulgencio Yegros y Pedro Juan Caballero, entrados en conflicto con el primer Dictador nacional Rodríguez de Francia.

Es de notar que en este "Plan" de de Bourgade La Dardye se puede observar una pequeña estructura entre las referencias "2" y "6", o sea, a medio camino atravesando la Plaza Mayor. Esta estructura está cerca del río, con su orientación inclinada, en línea recta con la calle "25 de Diciembre" que viene bajando y donde también termina, más al W, la prácticamente paralela calle "Atajo". Suponemos que esta estructura era el nuevo Cabildo de Don Carlos, la perdida "Referencia 1. Cabildo" de de Bourgade La Dardye. 

Trazando una línea Norte-Sur desde la esquina W del supuesto Cabildo nuevo, vemos que pasa por la esquina de las calles "Estrella" e "Independencia Nacional", o sea, por la actual Plaza Juan E. O'Leary. No pasa por la referencia "13. Teatro", sobre la calle "Villa Rica", una cuadra abajo de la calle "Palmas", entre las calles "25 de Diciembre" y "Atajo".

La calle "Palmas", una cuadra más abajo hacia el río con respecto a "Estrella", es evidentemente la calle Palma, y la siguiente paralela, "Villa Rica", es con seguridad la actual Presidente Franco. 

Con relación a estas calles "25 de Diciembre" y "Atajo", Margarita Durán Estragó una vez más nos enseña, vía una placa instalada en "El Centro Cultural de la Ciudad Manzana de la Rivera", Asunción, al lado de unas impresionantes puertas antiguas de madera tallada, diciéndonos: "Puerta del Antiguo Club Nacional. (...) Se construyó en 1860 en la antigua sede de la Imprenta Nacional, ubicada en 25 de Diciembre (Chile) y Atajo (Alberdi)"

Repetimos entonces, en el plano de Asunción de de Bougade La Dardye la línea Norte-Sur que parte de lo que aparentemente es el Cabildo nuevo, construido al W del antiguo cabildo colonial, no pasa por el Teatro sobre la calle Presidente Franco entre Chile y Alberdi, el actual Teatro Municipal de Asunción, y por tanto tampoco podía pasar por el Observatorio de Aguirre, enfrente al mismo. 

Sí podía pasar por el ala E del Convento de la Merced (hoy dentro del Banco Nacional de Fomento, en Independencia Nacional y Estrella), donde se hospedaba Azara, y por la Plazoleta frente a este convento (Plaza Juan E. O'Leary). 

Moviendo la línea más hacia el E, en donde estaba el cabildo viejo, sólo empeoramos las cosas para el Observatorio de Aguirre. De hecho, "in situ", si nos paramos en la esquina de su antigua casa donde había montado su Observatorio, es decir, en la esquina de atrás del Ministerio de Hacienda, frente a la esquina del Teatro Municipal, desde Presidente Franco y Chile alcanzamos a ver perfectamente el nuevo Cabildo y su esquina SE, donde estaba la Torre Capitular, a poco más de dos cuadras de distancia. Lo mismo vale desde el Panteón Nacional de los Héroes, en Palma y Chile, una cuadra más lejos y en diagonal con la puntiaguda cúpula del palacio del Ministerio de Hacienda. Recurriendo nuevamente a la brújula cartográfica Pilota-K de Konus Italia Group, S. r. l., es posible medir un azimut magnético de 56 grados, desde la esquina del edificio donde estaba el Observatorio de Aguirre hasta donde estaba la Torre Capitular. Descontando una declinación magnética de 13 grados E, todavía nos resta un ángulo de 43 grados de desviación, una divergencia demasiado notoria.

Recordemos que el área que hemos estado analizando es pequeña, de alrededor de dos cuadras por cuatro cuadras, en el microcentro de Asunción. 

Ante estas evidencias, una conclusión es segura: o el "Meridiano Cero de Asunción" pasaba por el Cabildo o pasaba por el Observatorio de Aguirre, pero de ninguna manera pasaba por ambos lugares simultáneamente. 

Podemos imaginar otro escenario: dos Observatorios Astronómicos en la Asunción de fines del siglo XVIII; uno de Aguirre, frente a la Plaza Chica, hoy Teatro Municipal, y otro de Azara.
 
Como sabemos por un extracto de las páginas 6-7 de la edición de Schüller (reproducido más arriba), Félix de Azara guardaba sus instrumentos más sofisticados en Asunción.
 
Para poder medir la latitud era necesaria una vista hacia el Norte, pero no necesariamente hacia el propio horizonte puesto que la línea Meridiana Norte-Sur y la latitud se tomaban preferentemente al mediodía, cuando el sol estaba alto. Aguirre nos habla de calibraciones de latitud desde su Observatorio frente a la Plaza Chica, pero no de calibraciones de longitud desde ese lugar.

Sin embargo, recordemos la excelencia con que estos hombres trabajaban: al segundo de arco de precisión, meros 27 metros sobre el terreno en longitud a la latitud de Asunción. Igualmente hicieron muchos trabajos cartográficos en un radio de pocos kilómetros de la Capital. Por tanto es imperioso concluir que el Meridiano Cero de Asunción pasaba no simplemente por la ciudad, sino que por un punto bien determinado dentro de ella. Margarita Durán Estragó (comunicación personal, 25 abril 2012) le da el crédito de utilizar la Torre Capitular como demarcación geodésica para las longitudes a Aguirre, pues él documentó claramente esta estructura como longitud 00 deg 00 min 00 s, en su única obra literaria, su "Diario" citado. Azara, a pesar de que en sus numerosas publicaciones habla muchas veces del Meridiano Cero de Asunción, no especifica en documento conocido alguno el hito geodésico exacto utilizado para el establecimiento de esta línea. Así, Juan Francisco de Aguirre se queda con la gloria, y Félix de Azara sin la gloria. (Aunque los músicos Johann Sebastian Bach y Georg Friedrich Händel preferirían el "S. D. G." con el que sellaban a veces sus obras, por "Soli Deo Gloria": Gloria sólo a Dios).

Para poder calcular la longitud, se necesitaba observar Júpiter, que recorre el cielo desde la región del horizonte Este hasta la región del horizonte Oeste, y las mediciones de las ocultaciones o de los eclipses de sus satélites podían suceder en los momentos, o mejor, en los lugares menos oportunos de esa amplia franja en el cielo. Por eso era importante tener una amplia visión hacia estos dos horizontes. No estaría lejos de la realidad que Azara instalara su telescopio acromático de 107 cm de distancia focal marca Dollond en la Plazoleta del Convento de la Merced. 

¿En qué punto exactamente? Como nos relata Margarita Durán Estragó (ver más arriba), mucho se esforzaron los asuncenos para tener una alta torre donde colocar un reloj útil a la ciudadanía. Quizá Azara, desde la Plazoleta del Convento de la Merced, podía verla, a unos cuatrocientos metros de distancia, y haber tomado una delicada línea Norte-Sur, es decir, una línea meridiana desde este punto sobresaliente en el paisaje. 

En efecto, superponiendo la transparencia de la fotografía área actual proporcionada en anexo al libro de Duarte (citada más arriba) con los planos de fines del siglo XVIII, comprobamos que en los cuatro casos la línea Norte-Sur que sale de la Torre del Cabildo pasa por la actual Plaza Juan E. O'Leary, ex-Plazoleta del Convento de la Merced.

A la noche, era sólo colocar su telescopio sobre esa delicada línea y esperar a que los satélites Galileanos de Júpiter le digan la hora del Observatorio de París, con ayuda de las tablas de la familia Cassini; y comparando esta hora con la del cronómetro sincronizado con la hora local, obtener la longitud desde París, Greenwich ó Cádiz hasta el "Meridiano Cero" de Asunción, madre de todas las ciudades del Paraguay y su vasta área de influencia, en el corazón de América del Sur.  

A. L.

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Ilustración: Plano de Asunción elaborado por Félix de Azara a fines el siglo XVIII. Editado en París en el año 1809 con el título "Plan de la Ville de l'Assomption, dans le Paraguay.", 29 cm x 50 cm (tamaño efectivo 26 cm x 47 cm), escala aproximada 1 : 5000. Congruentemente con el hecho de haberse editado en Francia, la longitud es medida desde el famoso Meridiano de París, trazado por varias generaciones de la familia Cassini desde el homónimo Observatorio de París. En este caso, dice: "Lat. 25 deg 16' 40'';  Long. 59 deg 58' 45'' à l'Ouest de Paris" (57 deg 38 min 31 s W de Greenwich), y trae una "Echelle de 400 varas" (escala de 400 varas. Alberto Duarte de Vargas, en su "Cartografía colonial asuncena", Copyright © Academia Paraguaya de Historia y Municipalidad de Asunción, Asunción, 2001, página 11, aclara que son 400 varas castellanas, o sea, 334 m). Asunción del Paraguay fue fundada por Juan de Salazar y Espinosa el 15 de agosto de 1537 en la "Loma Cabará", entre los puntos "O" y "F" del Plano. Nótese la pequeña ría más allá del puente en "O": es ahí donde paraban los barcos. Este lugar está ahora en la calle 15 de Agosto entre la Avenida República y el Paraguayo Independiente, al costado W del novísimo Palacio Legislativo. La "casa fuerte" estaba así en la actual Plaza Comuneros, en 15 de Agosto y Avenida República. (Esperanza Gill, "Testimonios de la Asunción, crecimiento y desarrollo en sus 450 años", Editorial El Arte, Asunción, 1987, pp. 79, 85, 90-91). "In situ" todavía se puede observar, al final de la calle 15 de Agosto, la desembocadura de un arroyo en medio de una hondonada de unos 50 metros de diámetro; desde ese punto, volviéndose de espaldas, se ve en la altura y a la derecha la Plaza Comuneros: señales geológicas de la existencia de la ría y la loma, hace medio milenio. Subiendo de vuelta a la plaza, hallamos allí un enorme mural de azulejos que reproduce "verbatim" el acta constitutiva de la ciudad. La primera Torre Capitular, la de madera, estaba en "B"; la segunda Torre Capitular, la de ladrillos, fue colocada inmediatamente al lado, más hacia el río. Su reloj se trajo inicialmente de "D". Azara se alojaba en "I" y Aguirre en la casa donde chocaría la prolongación de la calle que comienza entre "A" y "B" y pasa a la izquierda de "C". Obsérvese el espacio que sería la "Plaza Chica" frente a la casa de Aguirre, y la "Plazoleta de la Merced" frente al alojamiento de Azara. Trácese una línea paralela a la flecha indicadora del Norte haciéndola pasar por "B" y el amable lector no se equivocará en imaginar el famoso "Meridiano Cero de Asunción". Nótese el número "XIV" en la esquina superior derecha: este plano es la ilustración número 14 de la "Collection de Planches", Tomo 2, que acompañaba al libro de Félix de Azara "Voyages dans l'Amérique Méridionale", publicado por Dentu, Imprimeur-Libraire, Paris, 1809. Un original del plano de la Ciudad de Asunción reproducido arriba, pero coloreado a mano (y también con el "XIV", y con un doblez claramente observable en el medio de la hoja), se conserva en exposición permanente en el "Museo Memoria de la Ciudad" ubicado en la "Casa Viola" de "El Centro Cultural de la Ciudad Manzana de la Rivera", en Asunción, Paraguay. Aparte de esta versión, los Demarcadores de Límites confeccionaron otros tres planos de la Asunción colonial: uno más por Azara, y dos por Julio Ramón de César, subordinado de Aguirre, con algunos años de diferencia entre unos planos y otros. Pero el de arriba es el único que cuenta con marcación de coordenadas. Actualmente, en la Sala de Arte Colonial (formada con piezas del acervo del Museo Juan Sinforiano Bogarín) del Centro Cultural de la República - El Cabildo, base de su torre colonial, existe un disco metálico instalado por el Club de Astrofísica del Paraguay y georreferenciado por la Dirección del Servicio Geográfico Militar, con el patrocinio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción. Dice: 57 deg 38 min 00,5322 s W [de Greenwich]; 25 deg 16 min 47,6536 s S; 73,904 m sobre el nivel medio del Mar del Plata. El método cartográfico utilizado: la constelación de satélites artificiales del Global Positioning System (GPS), con la precisión aumentada de 30 m a ~ mm utilizando (Lorenzo Centurión Carmona, "Determinación exacta del Meridiano Cero", en el "Almanaque Astronómico 2012, Edición Bicentenario de la República del Paraguay", editado por Waldemar Villamayor-Venialbo, Club de Astrofísica del Paraguay, Centro Paraguayo de Informaciones Astronómicas, Asunción, páginas A25-A26; y Miguel Ángel Volpe, comunicación personal, 20 abril 2012) dos receptores de calidad topográfica, paralelos, uno de ellos instalado sobre un punto geodésico de coordenadas conocidas de antemano con mucha precisión, tomando lecturas durante horas, suplementados por un teodolito electrónico, computando la forma verdadera e irregular del planeta Tierra según el modelo del World Geodetic System de 1984 (WGS 84), que es lo más preciso que existe al extremo de llegar a la ironía de que el propio Greenwich está a 100 m W de "Cero". Con este sistema, la diferencia con el plano de Félix de Azara es de apenas unos 830 metros hacia el Este y 230 metros hacia el Sur: extraordinario para alguien que demarcó sus 446 puntos de posicionamiento geográfico recorriendo el agreste Paraguay de antaño a lomo de caballo.

 Durante varios siglos, comenzando con el Tratado de Tordesillas en el siglo XV, España y Portugal intentaron poner los límites de sus posesiones en América. Varias veces los tratados fueron rotos y varias veces se firmaron nuevos tratados de paz, y se reanudaron las negociaciones para nuevos y nuevos límites. El último tratado fue el Tratado de San Ildefonso, a fines del Siglo XVIII, firmado en la península ibérica pero con la salvedad de que debían reconocerse las tierras “in situ” para confeccionar los mapas definitivos.  Para eso fueron mandados Félix de Azara y colaboradores hasta el corazón de Sudamérica. Félix de Azara fue uno de los grandes científicos de la historia: por ejemplo, él ha sido honrado nada menos que con su nombre en la Luna: una cordillera llamada el Dorsum Azara. También, varios animales y plantas descubiertos por él en tierras sudamericanas llevan su nombre.  Hoy en día los mapas se confeccionan con fotografías aéreas o satelitales, pero en aquella época la única manera de hacerlo era llegar hasta cada rincón a lomo de caballo, en canoa e inclusive a pie, y tomar su latitud y su longitud, con instrumentos precarios pero con mucha inteligencia e ingeniosidad. Es así que los cartógrafos eran verdaderos aventureros. Por eso, por ejemplo, Azara pudo describir muchos animales y plantas desconocidos hasta ese momento, y por supuesto, nuevos ríos, cerros y cataratas. Como detalle importante, Azara y sus compañeros fueron unos de los primeros europeos en llegar a los Saltos del Guairá, la catarata más caudalosa del mundo.  El libro no se centra sólo en las expediciones a las fronteras del Paraguay, sino que también a las fronteras del norte de Argentina, el norte de Uruguay, por supuesto de Brasil, y en menor medida, la frontera con Bolivia. Es muy notable que Azara, cuando ya había recorrido todos los rincones, midiendo distancias, superficies, puntos de referencia, etc., trata de convencer al Virrey, y por medio de éste al Rey de España, de revisar una vez más el Tratado con la Corte de Portugal, puesto que había varios asuntos que en el Tratado no habían sido tomados en cuenta, por ejemplo, ríos de los que se tenían vagas noticias en la península ibérica pero que “in situ” se descubre que o bien no existían o que estaban en lugares muy diferentes de lo que decía el Tratado. Advertía Azara, con mucha preocupación y hasta digamos que clarividencia, de que si estos &quot;impasses&quot; no se solucionaban de una vez por todas se tendrían consecuencias nefastas en el futuro.  Y en efecto, la Guerra de la Triple Alianza e inclusive la Guerra del Chaco tuvieron, como algunos de sus motivos, las cuestiones de límites.  Como se hablaba de cuestión de límites, en muchas partes del libro se citan antecedentes, como por ejemplo las exploraciones realizadas por los jesuitas y la fundación de sus reducciones, las primeras expediciones españolas en busca del Potosí, y, como los límites finales sólo fueron resueltos en la época independiente, aparecen algunos detalles de los tratados de límites después de la Guerra de la Triple Alianza, el Laudo Hayes, los límites después de la Guerra del Chaco, e inclusive detalles del Tratado de Itaipú de cómo quedarían las fronteras después de la creación del embalse.  A pesar de las numerosas explicaciones técnicas que se van dando a través de las páginas, se intenta mantener ese sabor de aventura, porque eso fue realmente lo que hiceron Azara y sus compañeros: una gran odisea por tierras desconocidas.  Este libro no sólo va a interesar a personas que gustan de la historia de Paraguay, sino tambén la historia de España, de Portugal, de Argentina, de Uruguay, de Brasil y un poquito de Bolivia. Y por supuesto, por el carácter científico de las expediciones, también interesará a personas que gustan de la Astronomía, la Topografía, la Geografía y la Cartografía. De todas maneras, el lenguaje y las explicaciones se dan de la manera más accesible posible, apta para todo público. Show less