* Área 51: la base aérea más secreta del mundo






 A scientific, very respectful and well-thought reply to the popular question "Do you believe in UFOs?"  This book evolved as a reply to one of the most frequent questions that I used to hear from the public when I was working in an astronomical observatory: "Do you believe in UFOs?". That seems an odd question to ask to scientists, but after researching conscientiously for about a full year, I discovered, to my surprise, that mainstream Science has a few things to say about the topic.  This book is not about conspiracy theory, "NASA is hiding the truth", or much less, that flying saucers have already landed on the lawn of the White House. Rather, it is a book about what is the most rational reply that a scientist, or in my case, a science writer, can offer when people insist on asking that question.  As one advances through the chapters, explores the following rationale: Is there life in the Universe? The answer is yes: us. Are there civilizations capable of spaceflight? The answer is again yes: us. Can we expand those two questions? Can we answer also: "them" and "them"?  All illustrations are also available at naturapop.com









Galería obra maestra gran ingeniero aeronáutico Clarence "Kelly" Johnson, Lockheed A-12 y derivados, evolucionaría en SR-71, plataforma aeropuerto Área 51, Groom Lake, Nevada, en o alrededor 1964. En fotografía similar más próxima confirma escarapelas y marcas son Fuerza Aérea Estados Unidos, a pesar que aviones, menos dos, civiles. Números matrícula borrados, al parecer marcador negro sobre papel fotográfico. Posible intentar inferir aviones: primero, derecha, nariz sonda Pitot aumentada vuelos prueba, sería primer prototipo A-12, artículo 121, número serie USAF 60-6924, primer vuelo 26 abril 1962 Groom Lake, à la H-4 Hercules (conocido "Spruce Goose", a pesar protestas idealizador y piloto, gran Howard Hughes) 1947 Long Beach; o sería segundo prototipo A-12, artículo 122, número serie 60-6925. Segundo avión único A-12 biplaza entrenamientos, artículo 124, número serie 60-6927, "Titanium Goose", primer vuelo 7 enero 1963. Hoy California Science Center Los Ángeles, EUA. Dos últimos, fondo, más largos nariz diferente, serían dos de tres YF-12A intercepción bombarderos estratégicos soviéticos USAF, números serie USAF 60-6934 y ó USAF 60-6935 y ó USAF 60-6936 (dos de tres). Serían máquinas militares. Primer vuelo YF-12 7 agosto 1963. 29 febrero 1964 presidente Lyndon B. Johnson público YF-12, con nombre A-11 para despistar sin mencionar A-12 civiles CIA, dos aparatos intercepción militar inmediatamente transferidos Base Edwards Fuerza Área, desierto de Mojave, California, para mantener prensa alejada Groom Lake y preciosos juguetes secretos. Fotografía tomada Área 51 entre estas dos fechas. Crédito: U. S. Government.


FOLKLORE DE ALTA TECNOLOGÍA: ÁREA 51: LA BASE AÉREA MÁS SECRETA DEL MUNDO

* Area 51: the World's most secret air base

* Área 51: a base aérea mais secreta do mundo

En 1989, una persona contactó a un periodista de Las Vegas alegando que temía por su vida. Dijo que había visto a personas en un auto esperando cerca de su casa o siguiendo sus movimientos, porque había trabajado para el gobierno de EUA en un proyecto súper secreto en el desierto de Nevada, y ahora sabía demasiado. Aseguró que el proyecto en cuestión tenía que ver nada más y nada menos que con extraterrestres.

El denunciante dijo ser un especialista en sistemas avanzados de propulsión, que había hecho dos Masterados en Magnetohidrodinámica, uno en Caltech y otro en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, y años atrás había trabajado en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, lugar donde había sido creada la Bomba Atómica, donde conoció a Edward Teller, padre de la bomba termonuclear de hidrógeno.

Pero su drama habría comenzado años después cuando, viviendo en Las Vegas y estando desempleado, contactó nuevamente a Teller y le preguntó si podía ayudarle a conseguir empleo. El denunciante afirmó que semanas después del pedido, una empresa llamada EG & G lo llamó para una entrevista. Dijo que le ofrecieron un trabajo en el desierto al norte de Las Vegas, dentro de lo que se conoce como el complejo Nellis de la Fuerza Aérea, un territorio del tamaño de Bélgica famoso porque por décadas había servido como campo de pruebas de bombas atómicas, y por los ejercicios Red Flag, en los cuales aviones de la Fuerza Aérea estadounidense simulan combates aéreos.

ENTRANDO EN LA TIERRA DE LOS SUEÑOS

Según el denunciante, fue contratado y, con una credencial para manejar temas súper secretos, fue al Aeropuerto Internacional McCarran de Las Vegas, donde subió a un avión que poco después aterrizaba en una de las numerosas bases dentro de Nellis. Dijo que al bajar del avión fue llevado a un ómnibus, que luego anduvo por un camino de tierra por varios kilómetros hasta la ladera de una montaña. Ahí, según esta persona, apareció una entrada secreta a instalaciones subterráneas.

Según él, fue llevado hasta una sala donde le explicarían la naturaleza del trabajo. Dijo que le entregaron una carpeta, y por un tiempo le dejaron solo, para que estudie su contenido. Y aquí su relato se vuelve increíble: en esa carpeta se contaría brevemente la historia de cómo el gobierno de los Estados Unidos habría entrado en contacto con seres inteligentes de otro sistema estelar, y que actualmente tendría, en esa misma base, varias naves alienígenas para estudio.

Toda esta experiencia habría dejado muy perturbado al denunciante, pero lentamente se fue acostumbrando a la idea. Durante las sucesivas semanas habría repetido varias veces el viaje hasta la base secreta, donde efectivamente habría visto varias de las naves en forma de platillo, de diferentes modelos y tamaños. Dijo que en todo ese tiempo nunca vio seres extraterrestres, aunque presentía que estaban cerca.

Esta persona aseguró que se le asignó el trabajo de estudiar, siempre escoltado por guardias armados con ametralladoras, los componentes del sistema de propulsión de las naves, y que en pocas semanas logró entender y explicar a sus superiores el milagro que las hacia tan veloces como para poder viajar por el espacio interestelar. Contó que entonces se le agradeció por los servicios prestados y se le dijo un hasta luego.

Numerosos investigadores han intentado corroborar su testimonio, y así fue surgiendo el verdadero pasado de este supuesto denunciante, incluyendo que nunca había ido a las universidades citadas sino que era técnico en electrónica; había trabajado para la Fairchild en California y estuvo subcontratado en Los Álamos, pero sin acceso a programas secretos; que luego fue dueño de un laboratorio de revelados fotográficos, que quebró; y también que había tenido problemas con la justicia en más de una ocasión, e inclusive había sido condenado por proxenetismo.

Todo esto sin contar que sus “explicaciones técnicas” no tienen pie ni cabeza.

Su fantástico relato habría sido uno más de entre un montón de cuentos relacionados a OVNIs si no fuera por un detalle: cinco años después la revista Popular Science publicó en su tapa una fotografía obtenida años atrás por un satélite soviético, donde se ve claramente que en el lugar indicado por el denunciante, un lago seco llamado Groom Lake, sí existe un gran aeropuerto ignorado en los mapas actuales desde hacía largo tiempo. Ese pedazo de desierto solía ser catalogado en viejos mapas del gobierno simplemente como Área 51, y hoy se ha convertido en lugar de peregrinación para toda clase de fanáticos.

LAS EXTRAÑAS OPERACIONES EN GROOM LAKE

Durante los 50s, 60s y 70s se había dado información oficial, a grandes rasgos, sobre un aparentemente precario e inofensivo aeródromo en Groom Lake, pero a partir de entonces se ha hecho un decidido esfuerzo oficial de empujar todo el lugar bajo las sombras del Mundo de los Projectos Negros. El gobierno de EUA siguió manteniendo su boca cerrada, pero a mediados de la década de 90 se vio obligado a abrirla por única vez por un contratiempo inesperado: unos trabajadores de la base iniciaron una demanda judicial porque habían sido intoxicados por sustancias químicas extrañas. Pero la demanda quedó truncada porque el gobierno alegó que lo que ocurría en Groom Lake era secreto de estado y publicarlo ponía en riesgo la “seguridad nacional”.

El secreto comienza ya en Las Vegas: en el Aeropuerto Internacional McCarran existe una terminal privada, visible desde lujosos hoteles como el Luxor y Tropicana, donde varios aviones 737 sin marcas embarcan y desembarcan discretos pasajeros. Las matrículas son civiles, pero los registros indican que el dueño es la Fuerza Aérea. Contando los automóviles dejados en el estacionamiento y el número de vuelos se estima que se transportan más de 1000 personas cada mañana, retornando a la tarde. Escuchando frecuencias aeronáuticas se pudo saber que la torre de control de Las Vegas identifica a estos vuelos con el código JANET, y suelen partir con rumbo a Nellis.

En el borde del territorio de Nellis está el pueblo de Rachel, el más cercano a Groom Lake. No llega a los cien habitantes. En una época fue un pueblo minero, pero actualmente sus pobladores viven de la cría de ovejas. Aun así, Rachel se ha convertido en un lugar turístico, donde se han realizado convenciones ufológicas y hasta por un tiempo hubo un “Centro de Estudios de Área 51”. Hoy existe una posada para los visitantes, llamada apropiadamente “Little A’Le’Inn”, un juego de palabras en inglés que incluye la palabra “posada” pero que también puede sonar “Pequeño Alienígena”. Saliendo de Rachel por la ruta asfaltada, que lleva el nombre oficial de “Carretera Extraterrestre”, uno puede llegar hasta cierto cruce con un camino de tierra, en el lugar llamado “The Black Mailbox”, por el color de un antiguo buzón de correos de un rancho. (Una excelente guía aficionada es "Dreamland Resort", http://www.dreamlandresort.com). Es ahí donde se reúnen los entusiastas, con sus cámaras, binoculares y a veces hasta telescopios. Subiendo hasta un pico cercano era posible tener una vista distante de la base secreta; eso antes de que el gobierno haya reaccionado rápidamente expropiando la montaña. Aún así, los aficionados tienen la posibilidad de ver actividad en los cielos.

Y se han reportado toda clase de visiones extrañas: supuestamente, varios tipos de aeronaves no tripuladas; misiles de crucero invisibles al radar; un avión espía hipersónico llamado “Aurora”; un dirigible negro invisible al radar; un avión espacial llamado “Blackstar”; extraños cañones de rayos que ionizan el aire; aeronaves soviéticas obtenidas por “diversos medios”; etc.

¿Existen hombrecitos verdes (o para actualizar el folkore, grises) en Groom Lake? Quien ha intentado averiguarlo siguiendo el camino de tierra se ha encontrado, mucho antes de llegar a cualquier alambrado, con varios carteles que le advierten a uno que no se debe continuar o le van a suceder todo tipo de cosas terribles: multas, años de cárcel e incluso la sugestiva frase “USO DE FUERZA LETAL AUTORIZADO”.

Observando con un poco de más atención las áridas colinas que rodean a este camino, se pueden advertir a la distancia misteriosos vehículos todo terreno; con unos largavistas el turista puede verificar que en estos vehículos hay otros largavistas apuntando en su dirección. Si el turista saca demasiadas fotografías, puede ser que, de la nada, aparezca por el camino el sheriff local y que lo lleve a una comisaría para una multa. Se han reportado casos en que un helicóptero Blackhawk ha interrumpido el paso de los visitantes, espantándolos. Un detalle que puede parecer de James Bond, pero que es real, es que semiocultos al borde del camino de tierra que lleva a Groom Lake hay trípodes, mástiles, cables en la arena y otros presuntos detectores.

EL ORIGEN DE ESTA BASE

Gracias al esfuerzo de organizaciones como “Ciudadanos contra el secreto sobre OVNIs” y la Federación de Científicos Estadounidenses, se ha conseguido la liberación, a través de los años, de diversos documentos oficiales, que si bien que están severamente editados, ayudaron a desmitificar un poco esta singular base aérea.

El área, así como el resto del extenso territorio de Nellis, fue usada durante la Segunda Guerra Mundial como campo de prácticas de artillería. En los años 50 adquirió un carácter súper secreto y de acceso restringido cuando comenzaron a hacerse las pruebas de bombas atómicas.

En esa época, la CIA estaba desarrollando un avión espía de gran altitud para misiones sobre la Unión Soviética. Este era un tema muy delicado, porque sobrevolar espacio aéreo ajeno sin permiso es como mínimo una violación a las leyes internacionales. El avión en cuestión sería mas tarde conocido como U2. El fabricante encargado, Lockheed, necesitaba probarlo, pero había que buscar el lugar más secreto posible para hacerlo. El lugar perfecto era una de las numerosas pistas improvisadas en el territorio de Nellis, en este caso en Groom Lake, que se convirtió en un territorio más secreto dentro de otro territorio secreto.

Luego de la época del U2, vino la vez de su sucesor, el supersónico SR-71, en los años 60. El lugar era tan bueno para esta actividad que para los fines de los años 70 y comienzo de los 80 se estaba probando el avión invisible al radar F-117. Qué sucedió después de que la persona de 1989 comenzó a hacer mucho ruido es un misterio. Algunos especulan que los programas secretos han sido trasladados a otras partes de Estados Unidos, y que Área 51 continúa con su ahora folklórica clasificación de súper secreta sólo para despistar. Pero todo lo que se puede afirmar es que, volando encima de Groom Lake, nunca ha sido fotografiada una aeronave en forma de platillo.

A. L.

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Publicado originalmente en ABC Color, el 19 de noviembre de 2006. Fotografía: Una galería de la obra maestra del gran ingeniero aeronáutico Clarence "Kelly" Johnson, el Lockheed A-12 y derivados, que después evolucionaría en el SR-71, en la plataforma del aeropuerto de Área 51, en Groom Lake, Nevada, en o alrededor de 1964. En una fotografía similar pero más próxima se confirma que las escarapelas y demás marcas son de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, a pesar de que todos los aviones, menos dos, son civiles. Los números de matrícula fueron borrados, al parecer con un marcador negro aplicado directamente sobre el papel fotográfico. Aún así, es posible intentar inferir de qué aviones se trata: el primero, a la derecha, tiene en la nariz una sonda Pitot aumentada para vuelos de prueba, por lo que sería el primer prototipo A-12, artículo 121, número de serie de la USAF 60-6924, primer vuelo el 26 de abril de 1962 en Groom Lake, à la Hughes H-4 Hercules (más conocido como "Spruce Goose", a pesar de las protestas de su idealizador y piloto, el gran Howard Hughes) en 1947 en las aguas de Long Beach; o en todo caso sería el segundo prototipo del A-12, artículo 122, número de serie 60-6925. El segundo avión de la foto es el único A-12 biplaza para entrenamientos, artículo 124, número de serie 60-6927, conocido como "Titanium Goose", primer vuelo el 7 de enero de 1963. Está hoy en exhibición en el California Science Center en Los Ángeles, EUA. Los dos últimos, en el fondo, son más largos y tienen una nariz diferente, por lo que serían dos de los tres YF-12A para intercepción de bombarderos estratégicos soviéticos, de la USAF, números de serie USAF 60-6934 y/ó USAF 60-6935 y/ó USAF 60-6936 (dos de estos tres posibles). Estas dos sí serían máquinas militares. El primer vuelo de un YF-12 ocurrió el 7 de agosto de 1963. Cuando el 29 de febrero de 1964 el presidente Lyndon B. Johnson hizo público el proyecto YF-12, con el nombre de A-11 para despistar al enemigo y sin mencionar a los A-12 civiles de la CIA, dos de aquellos aparatos de intercepción militar fueron inmediatamente transferidos a la Base Edwards de la Fuerza Área, en el desierto de Mojave, California, para mantener a la prensa alejada de Groom Lake y sus preciosos juguetes secretos. Por consiguiente esta fotografía, que fue mantenida en secreto por décadas, habría sido tomada en Área 51 entre estas dos últimas fechas. De hecho, el autor Thomas McIninch (¿un pseudónimo?) la acredita justamente de este último año. Crédito de la fotografía: U. S. Central Intelligence Agency, publicada inicialmente de manera restringida por McIninch, Thomas P., "The Oxcart story: record of a pioneering achievement", en "Studies in Intelligence. Journal of the American Intelligence Professional", Volumen 15, Número 1, pp. 1-34 (Invierno de 1971), figura 2, página 18. Aprobada para divulgación en 1994, CIA Historical Review Program, 2 de julio de 1996.

A scientific, very respectful and well-thought reply to the popular question "Do you believe in UFOs?"  This book evolved as a reply to one of the most frequent questions that I used to hear from the public when I was working in an astronomical observatory: "Do you believe in UFOs?". That seems an odd question to ask to scientists, but after researching conscientiously for about a full year, I discovered, to my surprise, that mainstream Science has a few things to say about the topic.  This book is not about conspiracy theory, "NASA is hiding the truth", or much less, that flying saucers have already landed on the lawn of the White House. Rather, it is a book about what is the most rational reply that a scientist, or in my case, a science writer, can offer when people insist on asking that question.  As one advances through the chapters, explores the following rationale: Is there life in the Universe? The answer is yes: us. Are there civilizations capable of spaceflight? The answer is again yes: us. Can we expand those two questions? Can we answer also: "them" and "them"?  All illustrations are also available at naturapop.com