* Continúa el misterio de la estrella de Belén

¿UN MITO O REALIDAD ASTRONÓMICA?: CONTINÚA EL MISTERIO DE LA ESTRELLA DE BELÉN

* The mystery of the star of Bethlehem continues

En la época de fin de año, muchos observatorios astronómicos alrededor del mundo suelen presentar charlas especiales de Navidad. Pero a pesar de los registros históricos y de sofisticados programas de computación que recrean el cielo de hace 2 mil años, aún no se ha llegado a un consenso sobre qué representa ese objeto que colocamos en los pesebres.

Parte del problema es que el único documento que tenemos sobre la estrella de Belén es el Evangelio de Mateo, capítulo 2, versículos 1 al 16. Para comenzar el análisis, sería bueno desmenuzar de manera exhaustiva y detallada dicho texto:

"[2:1] Después de que Jesús nació en Belén en Judea, en el tiempo del Rey Herodes, hombres sabios del Este vinieron a Jerusalén, [2:2] diciendo '¿Dónde está el que es nacido rey de los Judíos? Porque vimos su estrella cuando ésta salió y hemos venido a adorarle.' [2:3] Cuando el Rey Herodes escuchó esto estuvo alarmado, y toda Jerusalén con él. [2:4] Después de reunir en asamblea a todos los sumos sacerdotes y a los expertos en la ley, les preguntó dónde el Cristo era para nacer. [2:5] 'En Belén de Judea,' dijeron, 'porque está escrito de esta manera por el profeta:'" 

"[2:6] 'Y tú, Belén, en la tierra de Judea,'

'no eres de manera alguna la menor entre los soberanos de Judea,' 

'porque de ti vendrá un soberano que pastoreará a mi pueblo Israel'"

"[2:7] Entonces Herodes privadamente convocó a los hombres sabios y determinó a partir de ellos cuándo la estrella había aparecido. [2:8] Él les envió a Belén y dijo, 'Vayan y busquen cuidadosamente al niño. Cuando ustedes le encuentren, infórmenme así yo puedo ir y puedo adorarle también.' [2:9] Después de escuchar al rey ellos partieron, y una vez más la estrella que ellos vieron cuando ésta salió les guió hasta que paró encima del lugar donde el niño estaba. [2:10] Cuando vieron la estrella gritaron alegremente. [2:11] En cuanto entraron a la casa y vieron al niño con María su madre, se inclinaron y le adoraron. Abrieron sus cajas de tesoros y le dieron regalos de oro, incienso y mirra. [2:12] Después de haber sido advertidos en un sueño para no volver junto a Herodes, ellos se fueron por otra ruta de vuelta a su propio país."

"[2:13] Después de que se hubieran ido, un ángel del Señor apareció a José en un sueño y dijo, 'Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto, y quédate allí hasta que te diga, porque Herodes va a buscar al niño para matarle.' [2:14] Entonces él se levantó, tomó al niño y a su madre durante la noche, y fue a Egipto. [2:15] Estuvo allí hasta que Herodes murió. De esta manera lo que fue hablado por el Señor a través del profeta se cumplió: 'Llamé a mi Hijo a que salga desde Egipto.'"

"[2:16] Cuando Herodes vio que había sido engañado por los hombres sabios, se volvió furioso. Envió hombres para matar a todos los niños en Belén y por toda la región circundante desde la edad de dos para abajo, de acuerdo al tiempo que se había enterado de los hombres sabios." (NET [New English Translation] Bible, Biblical Studies Press, Richardson, Texas, 2005. Escrituras y/o notas citadas con permiso. Citas designadas (NET) son de la NET Bible® copyright ©1996-2006 por Biblical Studies Press, L.L.C. http://bible.org Todos los derechos reservados.)

En el versículo 2, muchas versiones y traducciones de la Biblia dicen "Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo" ("La Nueva Biblia Latinoamerica" [sic], de Bernardo Hurault y la Sociedad Bíblica Católica Internacional [SOBICAIN], coeditada por San Pablo, Madrid, y Editorial Verbo Divino, Estella, Navarra, 104a. edición, 1995, y 106a. edición, revisada, de 2004), o bien "Porque su estrella hemos visto en el oriente y venimos a adorarle" ("El Nuevo Testamento de Nuestro Señor Jesucristo con Salmos y Proverbios". Antigua Versión de Casiodoro de Reina (1569). Revisada por Cipriano de Valera (1602). Otras Revisiones: 1862, 1909 y 1960. Copyright © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina. Derechos renovados 1988, Sociedades Bíblicas Unidas. Edición de Los Gedeones Internacionales, Nashville, Tennessee. Impreso por National Publishing Company, Philadelphia, Pennsylvania. Versión Reina-Valera 1960™ es marca registrada ®.) La "Authorized King James Version Pure Cambridge Edition", ca. 1900, publicada por Bible Protector, Los Guardianes de la Edición Pura de Cambridge, con sede en Australia, dice: "porque hemos visto su estrella en el este, y estamos venidos a adorarle". La Biblia de la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil ("Biblia Sagrada. Traducción de la CNBB", Ediciones CNBB, Brasilia, 2008) dice: "Vimos su estrella en el oriente y vinimos a adorarle". La Vulgata Clementina ("Biblia Sacra juxta Vulgatam Clementinam", edición del Papa Clemente VIII, 1592, republicada con la aprobación de la Conferencia de Obispos de Inglaterra y Gales, 2006) dice claramente: "vimos de hecho la estrella de él en el oriente, y vinimos a adorarle". 

Estas últimas referencias citadas crean un problema, porque si los hombres sabios eran de Oriente y vieron la estrella en el este, difícilmente podrían seguirla hasta llegar a Belén Efrata, puesto que este lugar queda hacia el lado contrario, hacia el oeste. La NET (New English Translation) Bible nos trae la solución, en forma de una nota de pie de página al versículo 2: "O 'en su levantamiento', refiriéndose a la significación astrológica de una estrella en una porción particular del cielo. El término usado para el 'Este' en el versículo 1 es 'anatolai', una forma plural que es usada típicamente para la salida del sol, mientras que en los versículos 2 y 9 el singular 'anatolé' es usado. El singular es típicamente usado para la salida [o aparición sobre el horizonte] de una estrella y como tal no debería normalmente ser traducida como 'en el este'." La nota cita a Walter Bauer ("Un Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento y Otras Literaturas Cristianas Tempranas", 3a. edición, revisada y editada por Frederick Danker, traducida por William Arndt, Wilbur Gingrich y Frederick Danker, University of Chicago Press, Chicago y Londres, 2000), quien explica que, a diferencia del versículo 1, la palabra en el versículo 2 probablemente se refiere a un término astronómico y no a un lugar geográfico. Esta nota también se aplica al versículo 9. (Notas tomadas de las notas de pie de página de la NET Bible®, copyright (c) 1996-2006 por Biblical Studies Press L.L.C. Todos los derechos reservados. Usadas con permiso de http://bible.org)

La cita del versículo 6 es del Libro del Profeta Miqueas, capítulo 5, versículo 2: "En cuanto a ti, Belén Efrata, aparentemente insignificante entre los clanes de Judá, de ti un rey emergerá quien gobernará sobre Israel por mí, uno cuyos orígenes están en el pasado distante." (NET [New English Translation] Bible, arriba). La versión de la Biblia Hebrea traducida al griego, la Septuaginta, de la cual los evangelistas probablemente citaban, dice: "Y tú, O Belén, casa de Efrata, eres tan poca en número para estar entre los miles de Judas; uno de ti se presentará por mí para convertirse en un soberano en Israel, y sus avanzadas son de antiguo, de antaño." Judas sería Judá. (Citas tomadas de "Una nueva traducción inglesa de la Septuaginta", © 2007 por la Organización Internacional para Estudios de la Septuaginta y Afines, S. A.. Usadas con permiso de Oxford University Press, Oxford, Reino Unido. Todos los derechos reservados.)

La cita del versículo 15 es del Libro del Profeta Oseas, capítulo 11, versículo 1 (NET [New English Translation] Bible, arriba):

 "'Cuando Israel era un hombre joven, yo lo amaba como a un hijo,'

'y yo convoqué a mi hijo a que salga desde Egipto'"

La Septuaginta tiene diferencias ("Una Nueva traducción inglesa de la Septuaginta", arriba): 

"Al amanecer ellos fueron arrojados fuera;"

"el rey de Israel fue arrojado fuera."

"Porque Israel era un bebé, y yo lo amé,"

"y para fuera de Egipto yo llamé de vuelta a sus hijos."

Es sabido que en esa época muchos judíos estaban esperando que se cumpla la profecía de la llegada de un Mesías. Inclusive en el Libro de los Números, capítulo 24, versículo 17, la cuarta profecía de Balaam hijo de Beor habla de un astro que debe levantarse anunciando esta llegada (NET [New English Translation] Bible, arriba): 

" 'Le veo, pero no ahora;' "

" 'le contemplo, pero no cerca, a mano.' "

" 'Una estrella marchará adelante saliendo de Jacob,' "

" 'y un cetro se levantará saliendo de Israel.' "

" 'Él aplastará los cráneos de Moab,' "

" 'y las cabezas de todos los hijos de Set.' " 

Moab y Set serían lugares geográficos. La Septuaginta ("Una nueva traducción inglesa de la Septuaginta", arriba) dice: 

" 'Yo le apuntaré, y no ahora;' "

" 'le considero feliz, pero no está a mano.' "

" 'Una estrella alboreará saliendo de Jacob,' "

" 'y una persona se levantará saliendo de Israel,' "

" 'y él aplastará a los jefes de Moab,' " 

" 'y saqueará a todos los hijos de Set.' "

Se sabe muy poco sobre los hombre sabios (en griego, "magos", extranjerismo del persa "magus"), porque aunque Mateo escribe que eran de Oriente no cuenta sus nombres, no dice que eran tres, ni tampoco que eran reyes. Ese término se refiere a un título ocupacional de la casta de sacerdotes de una rama del Zoroastrismo conocida como Zurvanismo, activa en Irán e Irak antiguos. Como parte de su religión, estos sacerdotes prestaban particular atención a las estrellas, y ganaron una reputación internacional como astrólogos. Es muy probable que hayan tenido conocimiento de las tradiciones judías debido a que este pueblo había estado cautivo en Babilonia (80 km al sur de Bagdad) varios siglos antes. Inclusive, en este último contexto el profeta hebreo Daniel acabó convirtiéndose en consejero de su rey Nabucodonosor II, el Grande, quien gobernó entre el 605 B.C.E. y el 562 B.C.E. Una famosa (y debatida) profecía del Libro de Daniel es la del capítulo 9, versículos 24 al 27, donde el Arcángel Gabriel le habla de la llegada de un ungido en setenta semanas:

"[9:24] 'Setenta semanas han sido determinadas,' "

" 'concernientes a tu pueblo y a tu ciudad santa' "

" 'para poner un fin a la rebelión,' "

" 'para traer al pecado a su conclusión,' " 

" 'para expiar por la iniquidad,' "

" 'para traer la rectitud perpetua,' "

" 'para ponerle un sello a la visión profética,' "

" 'y para ungir un lugar de lo más sagrado,' "

" [9:25] 'Así que conoce y entiende:' "

" 'Desde la emisión de la orden para restaurar y reconstruir' "

" 'Jerusalén hasta que un ungido, un príncipe arribe,' " 

" 'habrá un período de siete semanas y sesenta y dos semanas.' "

" 'Será construida de nuevo, con plaza y foso,' " 

" 'pero en tiempos de zozobra.' "

" [9:26] 'Ahora después de las sesenta y dos semanas,' " 

" 'un ungido será separado y no tendrá nada.' "

" 'En cuanto a la ciudad y al santuario,' "

" 'la gente del príncipe que viene los destruirá.' "

" 'Pero su final vendrá rápidamente como una inundación.' "

" 'Hasta el final de la guerra que ha sido decretada habrá destrucción.' "

" '[9:27] Él confirmará una alianza con muchos por una semana.' "

" 'Pero en la mitad de esa semana' "

" 'él parará los sacrificios y las ofrendas.' " 

" 'En las alas de la abominación vendrá uno que destruye,' " 

" 'hasta que el final decretado es vertido sobre el que destruye.' " 

El Libro de Daniel en griego tiene dos tradiciones, la del Griego Antiguo, completada antes del 132 B.C.E. en Alejandría, Egipto, y la de Teodoción (? - ca. 200 C.E.) escrita ca. 150 C.E., probablemente en la ciudad greco-romana de Éfeso, localizada en la actual Turquía. Esta última versión fue utilizada en 382 C.E. por Jerónimo (Eusebio Jerónimo de Estridón, San Jerónimo para los crisitianos) para compilar la Biblia Vulgata Latina, es decir, la Biblia oficial del Vaticano. Ambas versiones tienen diferencias con el Texto Masorético Hebreo de las Biblias protestantes, por lo que sería interesante citarlas (extractos de "Una nueva traducción inglesa de la Septuaginta", arriba): 

Griego Antiguo: "[9:24] 'Setenta semanas han sido decididas para tu pueblo y para la ciudad, Sión: para que el pecado sea consumado y para hacer las iniquidades escasas y para desecar la mancha de las iniquidades y para comprender la visión y para que sea dada rectitud perdurable y para que la visión sea consumada y para alegrar un santo de santos. [9:25] Y tú entenderás y te regocijarás y descubrirás ordenanzas que responder, y tú construirás Jerusalén como una ciudad para el Señor. [9:26] Y después de siete y setenta y sesenta y dos semanas, un ungiendo [sic] será removido y no será. Y un rey de naciones demolerá la ciudad y el santuario junto con el ungido, y su consumación vendrá con ira incluso hasta el tiempo de consumación. Él será atacado a través de guerra. [9:27] Y la alianza prevalecerá para muchos, y retornará de nuevo y será reconstruido ancho y largo. Y a la consumación de los tiempos [incluso después de siete años y setenta veces y sesenta y dos veces] [hasta el tiempo de la consumación de la guerra incluso la desolación será removida] [cuando la alianza prevalece por muchas semanas]. Y en media semana el sacrificio y la libación cesarán, y en el templo habrá una abominación de desolaciones hasta la consumación de una temporada, y una consumación será dada para la desolación.' " 

Teodoción: "[9:24] 'Setenta semanas han sido recortadas para tu pueblo y para la ciudad santa: para que el pecado sea consumado y para sellar pecados y para expiar por iniquidades y para traer rectitud perdurable y para sellar visión y profeta y para ungir un santo de santos. [9:25] Y tú sabrás y entenderás: desde los avances de la palabra para responder a y para reconstruir Jerusalén hasta un líder ungido, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas, y retornará, y calles y un muro serán construidos, y las temporadas serán vaciadas. [9:26] Y después de las sesenta y dos semanas, un ungiendo [sic] será destruido, y no hay juzgamiento en eso. Y destruirá la ciudad y el santuario junto con el líder quien está para venir. Y ellos serán cortados fuera por una inundación, y habrá aniquilación para el final de una guerra acortada. [9:27] Y reforzará una alianza con muchos, una semana, y para mitad de la semana sacrificio y libación cesarán, y en el templo habrá una desolación de abominaciones incluso hasta llegar a una consumación, y una consumación será dada por la desolación.' " 

La versión disponible para el evangelista posiblemente fue la versión del medio, la del Griego Antiguo. Sin embargo, justamente esta es la versión que no es reproducida ni por la Biblia católica ni por la Biblia hebraica (esta última utilizada a su vez por la Biblia protestante).    

Sobre la práctica de ungir, en el libro del Éxodo, capítulo 30, versículos 22-33, se explica cómo deben ser ungidos los sacerdotes de los Israelitas con un líquido perfumado a base de aceite de oliva. En hebreo "ungido" se dice “mshchth” ("Concordant Hebrew English Sublinear for the Westminster Leningrad Codex", Copyright © Scripture4all Foundation, The Netherlands, 2009), de donde deriva la palabra mesías, traducida al griego como “Khristós” ("The New Covenant. The Greek New Testament with 8928 notes and 9971 alternate readings, containing all the variations of five printed editions and variants from the manuscripts and ancient versions", segunda edición, borrador, Tigran Aivazian, Bible.org.uk, Londres, 2005; "A concise dictionary of the words in The Greek Testament; with their renderings in the Authorized English Version", James Strong, Madison, New Jersey, 1890).

Volviendo a Daniel capítulo 9, en la nota de pie de página para la palabra "semanas" del versículo 24, la NET (New English Translation) Bible (arriba) dice: "Hebreo: 'sietes'. En otras partes el término es usado para una semana literal (un período de siete días), ver Génesis 29:27-28, Éxodo 34:22, Levítico 12:5, Números 28:26, Deuteronomio 16:9-10, Crónicas 8:13, Jeremías 5:24, Daniel 10:2-3. Gabriel desarrolla el futuro como si fuera un calendario de semanas sucesivas. La mayoría entiende la referencia aquí como períodos de setenta 'sietes' de años, o un total de 490 años." Dependiendo de qué tan literalmente se tome la fecha de la confección del Libro de Daniel, esto significaría un período entre el final de los tiempos de Nabucodonosor II hasta las proximidades de la época de Herodes el Grande. 

Lo que nos recuerda otro problema: si bien podemos calcular la fecha de muchos fenómenos astronómicos de manera matemática, no tenemos la fecha exacta del nacimiento de Jesús de Nazareth. Se sabe que Herodes el Grande murió entre un eclipse lunar y la Pascua (Josefo,"Antigüedades de los Judíos", Libro 17, capítulo 6, párrafo 4, a capítulo 9, párrafo 3) y que uno de los tetrarcas que se repartieron su reino gobernó por 37 años hasta la fecha de cumplidos los 19 años del gobierno del emperador romano Tiberio César (es decir, ya empezado el vigésimo año de éste) (Josefo, "Antigüedades de los Judíos", Libro 18, capítulo 4, párrafo 6). Como el primer año de Tiberio como emperador fue el 14 C.E., la fecha de la muerte del aludido tetrarca (Felipe) sería 33 C.E.. A este fecha hay que restarle los 37 años de su régimen y vemos que él sucedió a Herodes el Grande en el año 4 B.C.E. Pero Lucas el Evangelista nos describe que la Natividad habría ocurrido (sin acordarse de los reyes magos ni de la estrella) durante un censo de César Augusto (el emperador romano Octaviano) realizado "cuando Quirino era gobernador de Siria" (NET) (Lucas 2:1-2). Titus Flavius Josephus, en "Antigüedades de los Judíos", Libro 18, capítulo 1, párrafo 1, confirma el hoy debatido censo y en el capítulo 2, párrafo 1, dice que fue terminado en el año 37 de la victoria de Octaviano sobre Marco Antonio en la Batalla de Aktion. Ésta ocurrió en el año 31 B.C.E. ("Pequeño Larousse Ilustrado", Ramón García-Pelayo y Gross, Ediciones Larousse Argentina, impresión de 1972), por lo que la fecha referida sería 6 C.E.. Hay otra fecha más que da Lucas pero no la utilizamos por ser muy vaga: en el capítulo 3 se habla de los comienzos del ministerio de Juan el Bautista: "[Lucas 3:1] En el quinceavo año del reinado de Tiberio César, cuando Poncio Pilato era gobernador de Judea, y Herodes [Antipas, hijo de El Grande y esposo de Herodías, la esposa bígama de Herodes Felipe I] era tetrarca de Galilea, y su hermano [Herodes] Felipe [II, esposo de Salomé hija de Herodías] era tetrarca de Iturea y Traconite, y Lisanias era tetrarca de Abilinia, [3:2] durante el alto sacerdocio de Anás y [su yerno José, hijo de o llamado] Caifás, la palabra de Dios vino a Juan hijo de [el sacerdote] Zacarías en el desierto." (NET). El mismo capítulo habla de cómo Jesús de Nazareth se convirtió en seguidor (más tarde, sucesor) de su pariente: "[3:23] Así que Jesús, cuando comenzó su ministerio, tenía como treinta años de edad." (NET). El decimoquinto año del imperio de Tiberio César fue el 28 C.E. y la dinastía sacerdotal de Anás y Caifás se extendió hasta 36 C.E. (Josefo, en el mismo lugar, capítulo 2, párrafo 2; capítulo 4, párrafos 2 y 3; y capítulo 6, párrafo 5). Por tanto Jesús tenía "como 30 años" (¿de 25 a 35?) entre el 28 C.E. y 36 C.E., puesto que fue bautizado por Juan el Bautista y fue juzgado por Caifás. Con estos y otros variados datos, todos infelizmente insuficientes para el cálculo preciso, no es posible más que especular que Jesús de Nazareth habría nacido como mínimo en el año 8 B.C.E. y como máximo en el 6 C.E. Más probablemente, entre el 6 B.C.E y el 2 B.C.E.

¿UN COMETA?

Que la Estrella de Belén fue un cometa es la explicación más popular, y es el objeto que todos tenemos en nuestros pesebres. El cometa más famoso de todos es el cometa Halley, por dos razones muy buenas: es extremadamente brillante (aunque en 1986 pasó demasiado lejos) y tiene un período relativamente corto, 76 años. Es por eso que las primeras sondas interplanetarias que fueron enviadas a un cometa se enviaron al cometa 1P/Halley. Una de ellas, la de la Agencia Espacial Europea, fue bautizada con el nombre de Giotto, en homenaje a Giotto di Bondone, un florentino que en 1305 completó una serie de frescos en la Capilla de la Arena, en Padua, Italia, uno de los cuales, “La adoración de los Magos”, retrata a la Estrella de Belén como un cometa, probablemente usando al Halley como modelo, el cual estuvo visible en 1301. Los cálculos modernos (de los que Giotto el artista no sabía nada) indican que el cometa Halley pasó por la Tierra en el 12 B.C.E.

Existen otros cometas que tienen períodos mucho más largos, miles de años, por lo que puede ser que otro cometa desconocido para nosotros haya pasado en esos años. Los Babilonios, los Chinos y los Coreanos tenían registros muy precisos del cielo (Mark Kidger, "The Star of Bethlehem. An astronomer's view", Princeton University Press, 1999). Un candidato es el aparecido en la región del cielo conocida como Capricornio o tal vez en Águila, en los primeros meses del año 5 B.C.E. ("Los Anales de [el Emperador Hsiao]-Ai", en "La historia de la antigua Dinastía Han", capítulo 11, publicado por el Instituto para la Tecnología Avanzada en las Humanidades, Copyright © Anne Kinney y la Universidad de Virginia, 2003). Existen registros coreanos ("Anales de Silla", ca. 57 B.C.E. - 925, en "Samguk Sagi [Una historia de los Tres Reinos]", 1145, citado por Kidger, arriba) que describen algo similar, aunque hay una discrepancia de 1 año en la fecha (4 B.C.E.)

En la antigüedad (antes de la invención del telescopio astronómico y de los descubrimientos en física orbital de Isaac Newton y Edmund Halley, siglos XVII y XVIII) las apariciones de los cometas no eran predecibles y eran consideradas signos de mal agüero, anunciando desastres (palabra que proviene de "dis": negación, contrariedad, separación; y "astro": estrella; "Merriam-Webster Online Dictionary", Merriam-Webster Incorporated, 2011; "Pequeño Larousse Ilustrado", por Ramón García-Pelayo y Gross, Ediciones Larousse Argentina, impresión de 1972), por lo que es muy poco probable que sea eso lo que los judíos y los Magos hayan esperado encontrar en el cielo en relación a un Mesías. Sin embargo, esta aparente contradicción se resuelve si vemos la historia desde las sandalias de Herodes el Grande: el cometa estaría anunciando su propia destrucción personal y no la de otros.

¿UNA SUPERNOVA?

Algunos piensan que el cometa del año 5 B.C.E. ó 4 B.C.E. fue realidad una supernova (Mark Kidger, arriba), debido a una aparente falta de detalles en las crónicas citadas sobre colas o movimientos propios. 

Una supernova es una estrella que explota debido a violentas pulsaciones en su interior, al acabarse su combustible al final de su vida. Si la estrella está muy distante y no es visible a simple vista, al explotar se hace súbitamente visible apareciendo en el cielo como si fuera una nueva estrella; de ahí el nombre nova. Si el nuevo brillo es muy superior al que tenía antes, se llama supernova. El fenómeno puede durar varios meses.

Sin embargo, como cualquier otra estrella verdadera, una supernova casi no se mueve (de manera perceptible) en relación a las otras estrellas, y no puede andar y detenerse sobre una casa.

Una explicación alternativa habla de dos supernovas consecutivas, una cuando los Magos partieron de oriente y otra al llegar a Belén, pero esto sería una coincidencia tremenda, porque las supernovas visibles a simple vista son eventos muy raros: la última es del año 1987 y la anterior a ésta del año 1604.

¿UNA CONJUNCIÓN DE PLANETAS?

Si tenemos en cuenta que los Magos eran astrólogos y se dedicaban a confeccionar horóscopos, entonces muy probablemente estaban prestando atención a las constelaciones y los planetas en ellas.

Un fenómeno que hasta hoy en día, en pleno siglo 21, llama la atención del público que asiste a los observatorios astronómicos es la conjunción, que es cuando dos planetas se cruzan en el cielo. Los planetas andan todos a velocidades diferentes: Mercurio tarda 88 días para girar alrededor del Sol, Venus 225 días, Marte 687 días, Júpiter 12 años, Saturno 29 años. Si tenemos en cuenta que la Tierra también se mueve alrededor del Sol, los movimientos que vemos desde nuestro planeta se complican todavía más: los planetas andan entre las estrellas, a veces se adelantan los unos a los otros, a veces, cuando nos acercamos, parecen retroceder, e inclusive hay momentos en que parecen detenerse. Todo esto llamaba mucho la atención de los astrólogos, pero sólo en el siglo XVII Johannes Kepler consiguió explicar la mecánica de estos movimientos.

En 1604 una supernova apareció en la región del cielo llamada Ofiucus. Kepler notó que los planetas Júpiter y Saturno se cruzaron tres veces en un periodo de pocos meses. Calculó que algo similar sucedió en el año 7 B.C.E., y como no entendía nada de física subatómica, propuso que este evento es el que hace nacer a las supernovas.

Más hacia el lado mitológico de las cosas, Roger Sinnott propuso en un artículo de la revista “Sky and Telescope” de Diciembre de 1968 que los Magos estaban prestando atención a una conjunción entre Júpiter y Venus (los dos planetas más brillantes) en el año 2 B.C.E. y una triple conjunción del planeta Júpiter (llamado por los antiguos “el rey de los planetas”) con las estrella Regulus (“la estrella real”, según los antiguos) del asterismo, o figura que la mente humana forma con las estrellas, del León.

Michael Molnar propuso en 1999 que la constelación a la que los Magos estaban prestando atención era la de Aries, el Cordero, tradicionalmente asociado con los judíos. En el año 6 B.C.E. Júpiter estaba en Aries, y no sólo eso, la Luna lo ocultó dos veces.

Argumentos a favor de que los Magos estaban leyendo un horóscopo es que ellos no siguieron a la estrella directamente, sino que fueron a entrevistarse con Herodes en su capital Jerusalén para preguntarle dónde había nacido el nuevo rey de los judíos. Los sacerdotes explicaron que la profecía del libro de Miqueas, capítulo 5, versículos 1 al 4 indica que tenían que dirigirse a Belén.

REALIDAD HISTÓRICA DEL RELATO DEL EVANGELIO DE MATEO

El que existan tantos candidatos paradójicamente puede significar que no sucedió nada extraordinario, nada que realmente resalte de entre un montón de eventos astronómicos normales. Inclusive la masacre de los inocentes no cuenta con ninguna prueba independiente, aunque el historiador judío Flavius Josephus, en su libro “Antigüedades de los Judíos” del año 93 C.E., habla del reinado de Herodes el Grande y lo describe como un hombre que mató a su propia esposa Mariana I, y tiempo después a dos de sus hijos con ella y a otro hijo más, éste último su primogénito.

Sin embargo, existe la posibilidad de que el relato de Mateo esté mezclando varias historias. En primer lugar, el llamado Mateo el Evangelista muy difícilmente sea Mateo el publicano, discípulo de Jesús. El Evangelio de Mateo fue escrito entre el año 70 y el año 100 C.E.

Sin embargo, hay otros relatos similares al de la Estrella de Belén en documentos impensados: historias de los romanos. Plinio, en su “Historia Natural”, XXX, Sección VI, relata que en el año 66 C.E. Tiridates, rey de Armenia, lideró una notable procesión de Magos para rendir homenaje al emperador Nerón. Dio Cassius, en su “Historia Romana”, Vol. VIII, Libro LXII, agrega que vinieron por un camino y regresaron a su país por otro camino, como en el relato de Mateo. Y justamente en este año pasó el cometa Halley, realizando movimientos muy similares a los descritos en Mateo.

En "La Nueva Biblia Latinoamerica" (sic), de Bernardo Hurault y la Sociedad Bíblica Católica Internacional (SOBICAIN), coeditada por San Pablo, Madrid, y Editorial Verbo Divino, Estella, Navarra, 104a. edición, 1995, el pasaje sobre la Estrella de Belén recibe el siguiente comentario: “Desde las primeras generaciones cristianas hubo relatos populares que trataban de decir todo lo que no se sabía de Jesús y que no se encontraba en los Evangelios. Y esto se parecía mucho a las historias judías sobre la infancia de Abraham y de Moisés. De ahí salieron ciertamente la estrella de los magos y la masacre de los niños de Belén, y es inútil actualmente inclinarse sobre las tablas astronómicas para encontrar algún cometa que pasó en esa época.”

En este capítulo, pues, Mateo utiliza esas historias sin preocuparse lo más mínimo por su dudosa autenticidad. Se sirve de ellas para mostrar cómo Jesús revivió a su manera lo que había vivido su pueblo. De ahí esas diez citas del Antiguo Testamento en las que cada vez se dice: ‘así debía cumplirse’.” añaden los comentaristas bíblicos.

En la 106a. edición, revisada, de 2004, el comentario es el siguiente:

2:1) En la época en que fueron redactados los Evangelios, la literatura judía se complacía imaginando la infancia de los héroes de la Biblia. Acababan de escribirse la de Abraham y la de Moisés. Una estrella, se decía, había advertido al Faraón del nacimiento del salvador de los hebreos, y por eso había decidido dar muerte a todos los niños, pero Moisés se había salvado.

Mateo adapta estas imágenes conocidas para pintar un cuadro algo artificial de la infancia de Jesús. Estas nos transmiten un primer enfoque de su misión: ignorado por los suyos y perseguido, dará el Evangelio a los no judíos. Mateo cita varias veces la Escritura, y cada vez agrega: así había de cumplirse. De ese modo invita a releer los textos antiguos que hablaban del pueblo de Israel, pero que también anunciaban a Jesús. Él debía rehacer las experiencias de su pueblo: marchas, exilio, penas, pero finalmente todo adquiriría un sentido nuevo.

Los Magos, descritos según la imagen que se tenía de los sacerdotes astrólogos de Caldea (Libro de Daniel, capítulo 2, versículo 2), representan aquí las naciones extranjeras que vienen a adorar al Dios verdadero (Libro de Isaías, capítulo 60). Los sacerdotes y los jefes del pueblo de Dios no esperaban nada y no habían sido informados, pero Dios llama a sus amigos del mundo pagano: Jesús, salvador de los judíos, salva a la humanidad entera.

2:9) La estrella los guiaba: porque muchas veces hay que buscar a Dios en la noche. Creían en las estrellas, y Dios les había procurado una.

El Libro de Daniel, capítulo 2, versículo 2, dice (NET [New English Translation] Bible, arriba): "El rey lanzó una orden para convocar a los magos, astrólogos, hechiceros y hombres sabios para explicar a él su sueño. Así que ellos vinieron y esperaron las instrucciones del rey."

En el Libro de Isaías, capítulo 60, el SEÑOR (Yavé) dice (NET [New English Translation] Bible, arriba) a Sión (la ciudad de Jerusalén y por extensión la bíblica tierra de Israel), entre otras cosas: 

"[60:1] '¡Surge! ¡Brilla! ¡Porque tu luz llega!'

'¡El esplendor del SEÑOR [Yavé] brilla sobre ti!'"

"[60:2] 'Porque, mira, la oscuridad cubre la Tierra'

'y oscuridad profunda cubre las naciones,'

'pero el SEÑOR [Yavé] brilla sobre ti:'

'su esplendor aparece por encima de ti.'"

"[60:3] 'Naciones vienen a tu luz,'

'reyes a tu brillante luz.'"

"[60:4] '¡Mira por todo alrededor de ti!'

'Todos se juntan y vienen a ti',

'tus hijos vienen de lejos'

'y tus hijas son escoltadas por guardianes.'"

"[60:5] 'Entonces tu mirarás y sonreirás,'

'estarás emocionada y tu corazón se hinchará con orgullo.'

'Porque las riquezas de tierras distantes te pertenecerán' 

'y la abundancia de las naciones vendrá a ti.'"

"[60:6] 'Caravanas de camellos cubrirán tus caminos,'

'camellos jóvenes de Midián y Efá.

'Todos los mercaderes de Saba vendrán,' 

'trayendo oro e incienso'

'y cantando alabanzas al SEÑOR [Yavé].'"

(...)

"[60:11] 'Tus puertas permanecerán abiertas todo el tiempo,'

'no serán cerradas durante el día o a la noche,'

'para que la abundancia de las naciones pueda ser entregada,'

'con sus reyes liderando el camino.'"

"[60:12] 'En efecto, naciones o reinos que no te sirvan a ti perecerán;'

'tales naciones serán destruidas totalmente.'"

"[60:13] 'El esplendor del Líbano vendrá a ti,'

'sus siempreverdes, abetos, y cipreses juntos,'

'para embellecer mi palacio;'

'Yo otorgaré honor a la sala de mi trono.'"

"[60:14] 'Los hijos de tus opresores vendrán arrodillándose a ti;'

'todos los que te trataron con falta de respeto se inclinarán a tus pies.'

'Te llamarán, 'La Ciudad del SEÑOR [Yavé], Sión del Santo de Israel.''"

(...)

"[60:22] 'El menor de ustedes se multiplicará en un millar;'

'el más pequeño de ustedes se convertirá en una nación grande.'

'Cuando el tiempo correcto llegue, ¡Yo el SEÑOR [Yavé] rápidamente haré esto.'"

La Septuaginta, no es raro, tiene diferencias. En general son diferencias menores, pero algunas son destacables ("Una nueva traducción inglesa de la Septuaginta", arriba): 60:1: "...¡Brilla! ¡O, Jerusalén!..."; 60:4: "...y tus hijas serán cargadas sobre hombros."; 60:6 "...y los camellos de Madián y Gaifar..."; 60:11: "...y de reyes que son llevados lejos."; 60:13a: "...con ciprés y pino y cedro juntos, para glorificar mi lugar sagrado."; 60:13b omite "'Yo otorgaré honor a la sala de mi trono.'"; 6:22: "...Yo, el Señor, los juntaré en el debido momento."   

Midián (Madián en la Septuaginta) era el cuarto hijo de Abraham y Quetura, su esposa después de la muerte de Sara. Efá (Gaifar en la Septuaginta) era el primer hijo de Midián y por tanto era nieto de Abraham. Saba era primo de Efá y nieto, también, de Abraham y Quetura, siendo el primer hijo del segundo hijo, Jocsán, de esta pareja. El heredero de Abraham era Isaac, así que al resto de su descendencia el patriarca (tras darles algunos regalos) los mandó lejos, hacia el este (Génesis 25:6). La rama midianita se estableció como tribu en lo que hoy es el noroeste de Arabia Saudita. Moisés consiguió asilo ente ellos luego de haber matado a un egipcio (Éxodo 2:11-22) y fue en sus cercanías que se le apareció la zarza ardiente (Éxodo 3:1-15). El Reino de Saba quedó más al sur, hacia Yemen o inclusive Eritrea o Etiopía, en el Cuerno de África. A este último respecto vale la pena recordar que la tradición dice que uno de los Reyes Magos, Baltasar, era de raza negra, así como probablemente también lo era aquella famosa Reina de Saba, la que hiciera una visita de cortesía al Rey Salomón (1 Reyes 10:1-13; 2 Crónicas 9:1-13), dejándole como regalos 120 talentos de oro (1 talento ~ 30 kg, si no más; o sea, tres toneladas y media de oro, si no más), una cantidad de especias que "nunca ha sido igualada" y gemas preciosas. El agasajado fue capaz de corresponder muy caballerosamente. 

Con respecto a las historias de infancia de Abraham, la situación parece más complicada. No existen registros contemporáneos de esas historias. Lo más que tenemos son publicaciones bien posteriores, aunque una de ellas, el Libro de Jaser, tiene una pequeña probabilidad de ser contemporánea, si es que logra superar las sospechas de fraude. 

El más reciente de esos registros es "Cuentos de hadas y leyendas judías", de Gertrude Landa, Londres, 1919, republicado por Forgotten Books, 2008, 2010, capítulo "The star-child", página 47 y siguientes. Cuenta una versión para público infantil supuestamente basada en tradiciones orales rabínicas, con muchas similitudes al Libro de Jaser.

Otro registro escrito es el del rabino Louis Ginzberg, "Las leyendas de los judíos", New York, 1909, republicado por Forgotten Books, 2008, 2010, capítulo 5, páginas 123-124 y 136-138. El autor cita como fuentes bibliográficas una enorme cantidad de comentarios sobre escrituras sagradas, y hasta las escrituras mismas, tanto judías como cristianas, comenzando desde el siglo II C.E. Infelizmente, arma el texto realizando un cotejo general pero sin el aparato crítico correspondiente, por lo que no se sabe qué fuentes usó para narrar tal o cual leyenda. Nuevamente, la similitud con el Libro de Jaser es marcada.

El hoy polémico Libro de Jaser se cita en la Biblia, justamente en uno de los versículos más famosos: Josué 10:13: "El sol se quedó quieto y la luna se quedó sin moverse mientras que la nación tomaba venganza de sus enemigos. El evento está registrado en el Rollo de [Quien-Anda-con-la-Frente-]Erguida. El sol se quedó sin moverse en el medio del cielo y no se puso por cerca de un día completo." (NET [New English Translation] Bible, arriba). "Quien-Anda-con-la-Frente-Erguida" en hebreo se dice "ishr" ("Concordant Hebrew English Sublinear", arriba), transliterado también como "jashar", "jasher" o "Jaser" (Reina-Valera 95 ®, Copyright © Sociedades Bíblicas Unidas, 1995. Utilizado con permiso). Hay otra referencia bíblica más sobre jaser: el Segundo Libro de Samuel, capítulo 1, versículo 18: "(Él dio instrucciones de que a la gente de Judá debe ser enseñada 'El Arco'. De hecho, está escrito en el Libro de [Quien-Anda-con-la-Frente-]Erguida.)" (NET [New English Translation] Bible, arriba). En la Septuaginta, Josué 10:13 omite "El evento está registrado en el Rollo de [Quien-Anda-con-la-Frente-]Erguida." y 2 Samuel 1:18 omite "El Arco" ("Una nueva traducción inglesa de la Septuaginta", arriba). Así pues, el Libro de Quien-Anda-con-la-Frente-Erguida o de Jaser es uno de los famosos y misteriosos "libros perdidos del Antiguo Testamento". Y efectivamente estuvo perdido hasta que apareció una edición impresa en Venecia en 1625, que a su vez hacía referencia a una edición anterior, impresa en Nápoles en 1552.  

Aquí debemos hacer un respiro y tomar con pinzas esta no menos misteriosa "reaparición" del Libro de Jaser. No existe manuscrito del mismo, sólo la versión impresa, y no se tiene un registro de la historia anterior de este texto, ninguna genealogía que lo ligue con los tiempos bíblicos, mucho menos con el Libro de Samuel o el de Josué. El libro aparecido en Venecia podría ser una falsificación y el verdadero Libro de Jaser continuaría perdido. Sin embargo, es lo mejor que tenemos sobre el mismo hasta ahora.

Hecha esta salvedad, veamos lo que este libro dice en lo concerniente al tema que nos convoca. El capítulo 8 dice:"[8:1] Y era en la noche que Abram nació, que todos los sirvientes de Taré, y todos los hombres sabios de Nimrod, y sus conjuradores vinieron y comieron y bebieron en la casa de Taré, y se regocijaron con él por esa noche."

"[8:2] Y cuando todos los hombres sabios y conjuradores se fueron afuera de la casa de Taré, levantaron sus ojos hacia el cielo aquella noche para mirar a las estrellas, y ellos vieron, y contemplaron que una estrella muy grande vino del este y corrió en los cielos, y ella tragó las cuatro estrellas de los cuatro lados de los cielos."

"[8:3] Y todos los hombres sabios del rey y sus conjuradores quedaron asombrados en relación a esa vista, y los sabios entendieron este asunto, y supieron de su importancia."

"[8:4] Y se dijeron los unos a los otros, 'Esto solamente es tocante al niño que le ha nacido a Taré esta noche, quien crecerá y será fructífero, y se multiplicará, y poseerá toda la Tierra, él y sus hijos por siempre, y será y su semilla asesinará a grandes reyes, y heredará sus tierras."

Por supuesto, la historia sigue con que el rey Nimrod se preocupa sobremanera por esta profecía y busca la manera de eliminar a Abram. El final lo intuimos correctamente: mata a un inocente pero no a Abram, quien crece y se convierte en Abraham. ("El Libro de Jaser. Referido en Josué y el Segundo de Samuel. Fielmente traducido [1840] del hebreo original al inglés", J. H. Parry & Company, Salt Lake City, 1887. El traductor fue Moses Samuel, de Liverpool, Inglaterra, aunque su nombre no se incluyó originalmente por disputas).

Por suerte pisamos mejor terreno al hablar de la infancia de Moisés, puesto que ahora contamos con el testimonio escrito del aristócrata judío, nacionalizado romano, Titus Flavius Josephus, el famoso Josefo, quien vivió entre los años 37 C.E. y ca.100 C.E. y por lo tanto fue contemporáneo de los evangelistas. En "Las antigüedades de los judíos", Libro 4, capítulo 9, párrafo 2, nos comenta sobre el principio del fin de la esclavitud de los hebreos en Egipto: "Mientras estaban en este apuro, un incidente más tuvo el efecto de estimular a los egipcios aún más para exterminar nuestra raza. Uno de los escribas sagrados (personas con considerable habilidad en predecir el futuro con exactitud) anunció al rey que nacería a los israelitas en ese momento uno que degradaría la soberanía de los egipcios y exaltaría a los israelitas, si es que se criaba hasta ser un hombre, y sobrepasaría a todos los hombres en virtud y ganaría renombre perdurable. Alarmado en ese punto, el rey, bajo el consejo de este sabio, ordenó que cada niño varón nacido a los israelitas debería ser destruido arrojándole al río". ("Josefo, con una traducción inglesa por Henry Saint John Thackeray", en nueve volúmenes, volumen 4, "Antigüedades judías", The Loeb Classical Library, William Heinemann Ltd., Londres, 1930, 1957, 1961, reimpresión de 1961, p. 253). 

Una fuente secundaria, no tan sólida como los documentos de Titus Flavius Josephus, es la obra de Gustav Weil titulada "La Biblia, el Corán y el Talmud; o, leyendas bíblicas de los musulmanes, compiladas de fuentes arábigas, y comparadas con tradiciones judías" (traducido del alemán al inglés, con notas ocasionales, Harper & Brothers, New York, 1846). En la página 117 del libro, capítulo "Moisés y Aarón", el jefe de los astrólogos dice al Faraón: "Yo leí anoche en las estrellas que el joven que un día os privará de vida e imperio ha sido concebido" (en esta escena, la película "Los diez mandamientos", de Cecil B. de Mille, con Charlton Heston, Yul Brynner y Anne Baxter, Paramount Pictures, 1956, retrata a la estrella como un cometa, à la "La adoración de los Magos" de Giotto, quizás inspirada por una ficticia carta enviada desde Menfis por el legendario príncipe Sesostris [probablemente el faraón Senusret III, pero también podría ser un compuesto de Seti I y Ramsés II, perseguidores de Moisés según la película] a su supuesta madre la Reina Epifia de Fenicia, en la novela de Joseph Ingraham "Pilares de fuego: o, Israel en esclavitud", Pudney & Russell, editores, New York, 1859, carta 17, p. 278, una de las obras utilizados para confeccionar el libreto de Hollywood). Sigue la (horrible) matanza de siempre, hasta que en la página 124 del libro "La Biblia, el Corán y el Talmud" hay otro detalle interesante: el Faraón se había enterado de que sus desdichadas hijas se habían curado de lepra, luego de que la mayor de ellas rescatara a un niño de un canal entre el río Nilo y el Palacio. El poderoso se había alegrado sobremanera y por primera vez en su vida había abrazado a sus amadas hijas. Pero después reflexionó y dijo a su esposa Asia: "'Este niño no debe vivir: ¿quién sabe si su madre no es israelita, y él no es el niño de quien a la vez mis sueños, como también mis astrólogos, me han presentido tanta maldad?'" A lo que su virtuosa esposa respondió: "'¿Todavía crees en sueños ociosos, los meros susurradores de Satán, y en las aún más ociosas interpretaciones dadas por hombres que se jactan de leer el futuro en las estrellas? ¿No has asesinado a las madres jóvenes de Israel y a sus hijos, e inclusive has hecho búsquedas en sus casas?'" Así, Asia y las siete princesas consiguieron que el Faraón acepte a Moisés en el Palacio. Desde luego, todos los documentos musulmanes son posteriores a los Evangelios, por lo que esta fuente debe considerarse periférica a nuestra causa.

Estas dos anécdotas no figuran en el Libro del Éxodo, pero la de Titus Flavius Josephus es sin duda históricamente importante, porque comprueba que la tradición estaba viva en una época en que había la posibilidad de influenciar la confección de los Evangelios. 

Los documentos de Titus Flavius Josephus nos sirven para analizar otro punto histórico importante: la matanza de inocentes bajo el rey Herodes el Grande. Inmediatamente después de terminar el relato sobre la estrella, en los versículos 17 y 18 de Mateo capítulo 2, se lee (NET [New English Translation] Bible, arriba): "[2:17] Entonces lo que fue hablado por Jeremías el profeta se cumplió:"

"[2:18] 'Una voz fue oída en Ramá,'

'sollozos y altos quejidos,'

'Raquel sollozando por sus hijos,'

'y ella no quería ser confortada, porque ellos se habían ido.' "

La cita es de Jeremías 31:15: "El SEÑOR [Yavé] dice,

'Un sonido es oído en Ramá,'

'un sonido de llanto en amargo dolor.'

'Es el sonido de Raquel sollozando por sus hijos'

'y rehusando a ser confortada, porque sus hijos se han ido.'"

En la Septuaginta, el capítulo 31 del Texto Masorético de la Biblia Hebraica corresponde al capítulo 38 de la versión griega. El versículo 15 dice ("Nueva traducción inglesa de la Septuaginta", arriba): "Es así que el Señor dijo: 

'Una voz de lamentación y de sollozo y de luto fue oída en Ramá;'

'Raquel no quería dejar de sollozar por sus hijos, porque ellos ya no son.'"

La NET (New English Translation) Bible tiene la siguiente nota de pie de página en este punto: "Ramá es un pueblo en Benjamín aproximadamente 5 millas (8 km) al norte de Jerusalén. Estaba en el camino entre Betel y Belén. Tradicionalmente, la tumba de Raquel estaba localizada cerca de ahí en un lugar llamado Selsa (1 Samuel 10:2). Raquel era la madre de José y Benjamín y estaba muy preocupada acerca de tener hijos porque ella era estéril (Génesis 30:1-2) y fue hasta muchos extremos para tenerlos (Génesis 30:3, 14-15, 22-24). Ella era la abuela de Efraín y Manasés los cuales eran dos de las mayores tribus del norte de Israel. Aquí Raquel es vista metafóricamente como sollozando por sus 'hijos', los descendientes de Efraín y Manasés, quienes habían sido llevados lejos en cautiverio en el 722 B.C.E." 

Significativamente, nuestro cronista Titus Flavius Josephus no nos trae ninguna noticia de una matanza a gran escala de niños ni en Ramá ni en Belén. Al analizar esto no debemos perder de vista que esos poblados eran muy pequeños, por lo que existe la posibilidad de que la matanza haya involucrado a unas pocas desdichadas familias y por tanto no haya sido tan "espectacular" como para atraer la atención del historiador... sobre todo comparada con otras atrocidades de Herodes el Grande que sí se tomó la molestia de registrar. Sin embargo, algo que sí nos reporta es que, para evitar que le quiten el trono, Herodes el Grande llegó al extremo de matar a sus propios hijos: en el año 7 B.C.E. a Aristóbulo IV ("Antigüedades de los judíos", Libro 15, capítulo 3, párrafo 3) y Alejandro (en la misma obra, Libro 16, capítulo 11, párrafo 7), hijos suyos con su segunda esposa, la ya previamente ejecutada Mariana I, hija de Alejandro el Hasmoneo; y en el año 4 B.C.E. a Antípater III (en la misma obra, Libro 17, capítulo 7, párrafo 1), hijo mayor suyo, con su primera esposa, Doris. Las fechas de estos tres filicidios, asesinatos que debieron ser muy notables para la población local, coinciden con las fechas probables de la Matanza de los Inocentes del Evangelio de Mateo. (Nótese que Lucas, quien coloca la Natividad en otra fecha, distante casi una década después de la fecha de Mateo, no comenta nada sobre ninguna Matanza de Inocentes.)

CONCLUSIÓN

Así pues, tenemos tres posibles explicaciones para la Estrella de Belén.

La primera hipótesis es que el fenómeno sí ocurrió realmente como relatado por Mateo, y las coincidencias con historias anteriores muy similares son simplemente eso, coincidencias. El primer candidato para el objeto astronómico sería el cometa del 5 B.C.E. ó 4 B.C.E. visto y registrado documentalmente por astrónomos chinos y coreanos, según especificado arriba.

La segunda hipótesis es que un fenómeno algo parecido, por lo menos en esencia, ocurrió hacia la época mencionada, pero el evangelista, como no había sido testigo y tenía escasos datos, hurgó a lo largo y a lo ancho de la bibliografía profética y hasta en "chismes populares" de la época de Herodes el Grande (si los podemos llamar así) y eventos seculares adicionales para completar los detalles de su narrativa. Los Evangelios Sinópticos, de manera general, parecen seguir esta línea constantemente.

Y la tercera hipótesis es que nada de esto ocurrió jamás y sólo existieron en la mente del evangelista. Las intenciones de Mateo nos quedan claras si comparamos su obra completa con la obra de Marcos y de Lucas, o sea, si comparamos los tres Evangelios Sinópticos. Es bien sabido que el Evangelio de Marcos es una memoria de hechos vivenciados según la óptica de Simón Pedro y que el Evangelio de Lucas intenta ser un documento historiográfico. También es sabido que el Evangelio de Mateo es una apología a la supuesta condición de Mesías de Jesús de Nazareth. Trata por todos lo medios de convencer a los judíos de que las diversas profecías de los antepasados se habían cumplido. La época en que fue escrito este texto eran años muy sensibles en la historia judía, en medio de la debacle por la destrucción del Segundo Templo de Jerusalén con su "Sanctum Sanctorum" y todo, y el comienzo de la Diáspora. El "fin de los días" habría llegado, el momento ideal para que se cumplan todas las profecías faltantes. La biografía de Jesús hubiera entrado en este remolino y ahí se le habrían pegado, como se pegan tiras de papel al hacer un collage, los relatos de la estrella que marca su llegada, los visitantes de naciones distantes que le ofrecen tributos, el rey malo que no quiere entregar el poder y la consiguiente masacre en un vano intento por detenerle. No sería raro que haya sido ésta la manera en que se confeccionó este pasaje bíblico, puesto que de hecho gran parte de la Biblia se ha confeccionado (tanto antes como después de Mateo) justamente mediante la técnica del collage.

Sea la respuesta final "magia de ilusionista" o no, hasta aquí nos han permitido llegar los datos que poseemos actualmente sobre la Estrella de Belén. La conclusión, si es posible una, se deja a criterio de cada uno de los lectores.

A. L.

Si usted desea compartir este artículo con otras personas, podrá establecer un link de Internet, pero no deberá copiar ninguna parte de esta página. Copyright © 2006-2013. Se prohíbe la reproducción. Todos los derechos reservados.

Una versión resumida fue publicada originalmente en ABC Color, el 24 de diciembre de 2006. Ilustración: El famoso fresco "La adoración de los Magos", por Giotto, ca. 1305. Se piensa que contiene el más antiguo retrato conocido del cometa Halley. Este hermoso panel de 185 cm X 200 cm adorna el muro sur de la Capilla de la Arena (construida por la familia de usureros Scrovegni y dedicada a Santa María de la Caridad), en Padua, Italia. Crédito: Giotto di Bondone, vía Bijbels Museum, http://www.bijbelsmuseum.nl. Con permiso del Sector de Museos y Bibliotecas de la Comuna de Padua.

Durante varios siglos, comenzando con el Tratado de Tordesillas en el siglo XV, España y Portugal intentaron poner los límites de sus posesiones en América. Varias veces los tratados fueron rotos y varias veces se firmaron nuevos tratados de paz, y se reanudaron las negociaciones para nuevos y nuevos límites. El último tratado fue el Tratado de San Ildefonso, a fines del Siglo XVIII, firmado en la península ibérica pero con la salvedad de que debían reconocerse las tierras “in situ” para confeccionar los mapas definitivos.  Para eso fueron mandados Félix de Azara y colaboradores hasta el corazón de Sudamérica. Félix de Azara fue uno de los grandes científicos de la historia: por ejemplo, él ha sido honrado nada menos que con su nombre en la Luna: una cordillera llamada el Dorsum Azara. También, varios animales y plantas descubiertos por él en tierras sudamericanas llevan su nombre.  Hoy en día los mapas se confeccionan con fotografías aéreas o satelitales, pero en aquella época la única manera de hacerlo era llegar hasta cada rincón a lomo de caballo, en canoa e inclusive a pie, y tomar su latitud y su longitud, con instrumentos precarios pero con mucha inteligencia e ingeniosidad. Es así que los cartógrafos eran verdaderos aventureros. Por eso, por ejemplo, Azara pudo describir muchos animales y plantas desconocidos hasta ese momento, y por supuesto, nuevos ríos, cerros y cataratas. Como detalle importante, Azara y sus compañeros fueron unos de los primeros europeos en llegar a los Saltos del Guairá, la catarata más caudalosa del mundo.  El libro no se centra sólo en las expediciones a las fronteras del Paraguay, sino que también a las fronteras del norte de Argentina, el norte de Uruguay, por supuesto de Brasil, y en menor medida, la frontera con Bolivia. Es muy notable que Azara, cuando ya había recorrido todos los rincones, midiendo distancias, superficies, puntos de referencia, etc., trata de convencer al Virrey, y por medio de éste al Rey de España, de revisar una vez más el Tratado con la Corte de Portugal, puesto que había varios asuntos que en el Tratado no habían sido tomados en cuenta, por ejemplo, ríos de los que se tenían vagas noticias en la península ibérica pero que “in situ” se descubre que o bien no existían o que estaban en lugares muy diferentes de lo que decía el Tratado. Advertía Azara, con mucha preocupación y hasta digamos que clarividencia, de que si estos "impasses" no se solucionaban de una vez por todas se tendrían consecuencias nefastas en el futuro.  Y en efecto, la Guerra de la Triple Alianza e inclusive la Guerra del Chaco tuvieron, como algunos de sus motivos, las cuestiones de límites.  Como se hablaba de cuestión de límites, en muchas partes del libro se citan antecedentes, como por ejemplo las exploraciones realizadas por los jesuitas y la fundación de sus reducciones, las primeras expediciones españolas en busca del Potosí, y, como los límites finales sólo fueron resueltos en la época independiente, aparecen algunos detalles de los tratados de límites después de la Guerra de la Triple Alianza, el Laudo Hayes, los límites después de la Guerra del Chaco, e inclusive detalles del Tratado de Itaipú de cómo quedarían las fronteras después de la creación del embalse.  A pesar de las numerosas explicaciones técnicas que se van dando a través de las páginas, se intenta mantener ese sabor de aventura, porque eso fue realmente lo que hiceron Azara y sus compañeros: una gran odisea por tierras desconocidas.  Este libro no sólo va a interesar a personas que gustan de la historia de Paraguay, sino tambén la historia de España, de Portugal, de Argentina, de Uruguay, de Brasil y un poquito de Bolivia. Y por supuesto, por el carácter científico de las expediciones, también interesará a personas que gustan de la Astronomía, la Topografía, la Geografía y la Cartografía. De todas maneras, el lenguaje y las explicaciones se dan de la manera más accesible posible, apta para todo público.