* La paradoja de Fermi


AL FINAL, SI LA GALAXIA ESTÁ COLONIZADA, ¿DÓNDE ESTÁ TODO EL MUNDO?: LA PARADOJA DE FERMI

Muchos científicos dicen que el número de civilizaciones avanzadas en nuestra galaxia podría llegar a millones. Sin embargo, si es así ¿no deberíamos tener ya prueba de esto? Otros opinan que esta falta de pruebas es muy sospechosa y significa que talvez no haya otras civilizaciones. Exploremos este misterio supremo con ayuda de la ciencia ficción.

Un día de verano en 1950 estaba Enrico Fermi, Premio Nobel de Física, en el Laboratorio Nacional de Los Álamos (EUA), en compañía de otras eminencias: Edward Teller, Herbert York y Emil Konopinski. Iban para el almuerzo y conversaban animada e informalmente sobre relatos de platillos voladores, aparecidos en los medios. Fermi razonó usando el método científico. Primero, definió el problema: ¿podrían haber extraterrestres avanzados, y podrían llegar hasta aquí?

TEORÍA DE FERMI

Fermi elaboró una teoría que decía que esto es posible, como en la película de Roland Emmerich “Día de la Independencia”, con Will Smith, Jeff Goldblum y Bill Pullman (Twentieth Century Fox, 1996). Pero Fermi siguió adelante: su hipótesis experimental sería “hay un impacto directo y evidente en la historia de la Humanidad”, su hipótesis nula sería “no hay ningún impacto directo ni evidente en la historia de la Humanidad por invasión o colonización alienígena”. El experimento necesario sería estudiar registros históricos. Existen registros astronómicos desde hace al menos 3500 años, pero ni la historia reciente ni la distante registran una invasión de la Tierra por extraterrestres. Por tanto la Tierra nunca fue invadida o colonizada por extraterrestres en tiempos históricos.

LA PARADOJA

Para los optimistas, debe haber civilizaciones avanzadas en la Galaxia y cuanto más tiempo pasa más aparecen; algunos hablan de entre 1 millón a 1000 millones. Y mismo usando naves lentas, no muy superiores a las nuestras, una única especie podría haber poblado enteramente nuestra antigua Galaxia en apenas 1% de la edad actual de ella. Pero la Tierra nunca fue invadida ni colonizada en tiempos históricos. Por eso, cuando llegaron al restaurante y los cuatro se sentaron a la mesa, Fermi de repente resumió el verdadero misterio de los E.T.s., preguntando que si ese es el caso, entonces dónde están todos.

Desde entonces mucha gente intentó encontrarle alguna explicación a esta paradoja. Veamos algunas, salidas de fértiles imaginaciones de Hollywood pero que cuentan con el apoyo de científicos. En itálico y entre corchetes [ ] se dan detalles de las películas.

TEORÍA NÚMERO 2

Los extraterrestres ya estuvieron aquí, como en la obra de Ron Howard “Cocoon”, con Don Ameche, Wilford Brimley, Hume Cronyn, Brian Dennehey, Jessica Tandy, Steve Guttenberg y Tahnee Welch (Twentieth Century Fox, 1985) [estuvieron hace 12 000 años, en la Atlántida]. La arqueología, la antropología y el folklorismo ya estudiaron pirámides de 4500 años y culturas que usaban la astronomía en esa época, y también la paleontología estudió las extinciones de especies dominantes como los dinosaurios, pero nada fue probado. Estas ciencias todavía tendrán mucho que hacer por varios siglos.

TEORÍA NÚMERO 3

Hay extraterrestres aquí pero los gobiernos los están ocultando, como en el filme de Barry Sonnelfeld “Hombres de negro”, con Tommy Lee Jones y Will Smith (Columbia Pictures, 1997). Ya hubo inclusive demandas contra la NASA, por la ley llamada Acta de Libertad de Información. Hay una oficina de la ONU en Viena que vela por el Tratado del Espacio Exterior de 1966, que obliga a divulgar todos los descubrimientos espaciales. La Unión Astronómica Internacional no depende de ningún gobierno y sus afiliados tienen libertad de publicación. La Academia Internacional de Astronáutica mantiene un protocolo sobre Busca de Inteligencia Extraterrestre que obliga a compartir la información con el público, y en muchos observatorios flamea la llamada “bandera de la Tierra”, como compromiso con toda la Humanidad. Los documentos e instalaciones liberados hasta ahora fueron insuficientes y la conclusión puede tardar todavía décadas.

TEORÍA NÚMERO 4

Hay extraterrestres muy cerca e intentado hacer contacto, como en la obra maestra de Steven Spielberg “Encuentros cercanos de tercer tipo”, protagonizada por Richard Dreyfuss (Columbia Pictures, 1977) [donde varios indicios llevan a una reunión con E.T.s en una meseta]. Ya hubo estudios serios de Fenómenos Observacionales Anómalos, como las extrañas luces de Hessdalen, en Noruega, y experimentos donde se usaron señales luminosas e inclusive páginas en Internet para atraer E.T.s. Todo esto hasta ahora fue insuficiente y se podría trabajar todavía por décadas.

TEORÍA NÚMERO 5

Hay extraterrestres muy cerca, sólo que no intentan hacer contacto, como en la inigualable epopeya de Stanley Kubrick “2001: Una odisea espacial”, escrita por Arthur C. Clarke (Metro-Goldwyn-Mayer, 1968) [ellos nos estaban esperando pacientemente en la Luna]. Ya mapeamos la Tierra entera con resolución de 10 m, el espacio alrededor de ella con resolución de 1 m, y la Luna, Venus y Marte con resolución de 100 m. Pero los experimentos realizados hasta ahora fueron insuficientes. Puede tardar todavía siglos.

TEORÍA NÚMERO 6

Hay extraterrestres muy cerca, intentando evitar el contacto, como en el inolvidable clásico de Steven Spielberg “E.T.: el extraterrestre”, con Henry Thomas, Robert MacNaughton, Drew Barrymore, Dee Wallace, Peter Coyote y Erika Eleniak (Universal Pictures, 1982) [ellos recogen muestras botánicas pero huyen de los humanos]. No tenemos datos de lugares inaccesibles de la Tierra u otros cuerpos del Sistema Solar, y hasta ahora estamos esperando un error de ellos y nada. Una conclusión es totalmente imposible, puesto que sus hipótesis no pueden ser comprobadas experimentalmente.

TEORÍA NÚMERO 7

Hay extraterrestres muy cerca sólo que no nos damos cuenta, como los Ewoks de la última parte de la trilogía original de George Lucas, dirigida por Richard Marquant,  “Regreso del Jedi”, con Mark Hamill, Harrison Ford y Carrie Fisher (Twentieth Century Fox, 1983) [una sociedad primitiva no sabe que hay una guerra interestelar y que su nueva “luna” es en realidad la gigantesca estación espacial “Estrella de la Muerte”]. Los astrónomos ya utilizan desde el Telescopio Espacial Hubble hasta el Super Kamiokande, que capta neutrinos, para explorar el Universo. Tenemos quizás millones de años de trabajo por delante.

TEORÍA NÚMERO 8

Hay extraterrestres que no quieren venir hasta aquí pero aun así están interesados en entrar en contacto, como en la película de Robert Zemeckis, basada en una novela de una cierta persona, “Contacto”, protagonizada por Jodie Foster (Warner Brothers, 1997)  [ellos envían señales de microondas cuando comienzan a recibir nuestras transmisiones de televisión]. Desde 1960, se ha buscado con radiotelescopios y detectores de señales laser. Uno de los pocos proyectos, SETI@home, usa millones de computadoras de voluntarios, por Internet, para analizar datos del radiotelescopio de Arecibo, el mayor del mundo. En 1972 y 1973 las sondas Pioneer 10 y 11 partieron con placas identificando, en lenguaje científico, su planeta y época. Las siguieron las Voyager 1 y 2 en 1977, con discos con imágenes y sonidos. En 1974 el radiotelescopio de Arecibo transmitió un potente mensaje a un aglomerado de estrellas distante 25 000 años-luz. Una conclusión todavía tardaría miles de años más.

TEORÍA NÚMERO 9

Hay extraterrestres pero no quieren venir hasta aquí ni entrar en contacto con nosotros, similar a lo que ocurre en la actual referencia de la cultura popular creada por los hermanos Andy Wachowski y Lana Wachowski “The Matrix”, con Keanu Reeves, Laurence Fishburne y Carrie-Anne Moss (Warner Brothers, 1999) [las avanzadas “máquinas” no se interesan en viajes espaciales y no buscan electricidad arriba de las nubes, con paneles solares en órbita, o migrando a la Luna. De hecho, el agente Smith critica a los seres humanos por su manera voraz de expandirse, como un virus]. Ya hemos enviado sondas hasta Neptuno, y telescopios como el infrarrojo IRAS han buscado fuentes de energía con características artificiales entre las estrellas. Podemos tardar millones de años para revisar todos los sistemas planetarios. Pero, nuestros esfuerzos en el Sistema Solar sí fueron suficientes, por lo que estamos seguros de que no lo compartimos con otros seres de tecnología avanzada.

TEORÍA NÚMERO 10

Hay otras civilizaciones en la Galaxia sólo que no tienen tecnologías avanzadas, como en el largometraje de Jonathan Frakes, usando la franquicia iniciada por Gene Roddenberry, “Viaje a las estrellas: Insurrección”, protagonizada por el "nueva generación" Patrick Steward (Paramount Pictures, 1998) [donde una sociedad ya no le encuentra ventajas a su avanzada tecnología y deciden vivir a lo hippie]. Podríamos tardar todavía millones de años para tener mapas de todos los planetas de la Galaxia, pero, aparte de Europa, satélite natural de Júpiter, y Titán y Encelado, de Saturno, podemos afirmar con seguridad que en el Sistema Solar no hay civilizaciones no tecnológicas.

TEORÍA NÚMERO 11

Sólo hay vida primitiva, si es que existe vida extraterrestre, como sucede en el planeta del clásico de la ciencia ficción, con Sigourney Weaver en su mejor personaje y dirigida por James Cameron, “Alien II: el regreso” (Twentieth Century Fox, 1986) [ambientado en un planeta plagado por bestias monstruosas]. Ya enviamos sondas con instrumentos biológicos para el planeta más parecido a la Tierra, Marte, y no tiene un ecosistema frondoso que pueda albergar seres inteligentes. Podrían pasar millones de años para tener datos del resto de la Galaxia, pero aparte de Europa, Titán y Encelado, estamos seguros de que el "Homo sapiens" es el ser biológico más avanzado de nuestro vecindario.

Finalmente, cada una de estas teorías podría aplicarse a una civilización específica, pero cuantas más civilizaciones existan, más posibilidades hay de llegar a la siguiente teoría:

TEORÍA NÚMERO N

Hay por lo menos una civilización extraterrestre que, independientemente de las excusas de las otras civilizaciones, está viniendo hacia la Tierra, y más tarde o más temprano va a llegar, como en el segundo movimiento, "El Imperio contraataca", de la sinfonía número uno en tres movimientos de George Lucas, esta vez con Irvine Kershner a la batuta (Twentieth Century Fox, 1983) [donde los rebeldes se esconden en un oscuro rincón de la Galaxia pero eventualmente son detectados por el Imperio]. Ya llegamos en persona hasta la Luna, nuestras sondas robóticas ya aterrizaron en Titán, satélite de Saturno y tenemos bases permanentes a 400 km de altura, en el espacio. Los extraterrestres todavía no llegaron, y nosotros todavía no colonizamos la Galaxia entera. Puede ser que el tiempo de espera haya sido insuficiente, y obviamente nuestros propios esfuerzos de colonizar la Galaxia también fueron insuficientes. Para tener una solución a la Paradoja de Fermi y confirmar definitivamente si estamos solos o no en la Galaxia, talvez tardemos hasta 100 millones de años.

A. L.

Si usted desea compartir este artículo con otras personas, podrá establecer un link de Internet, pero no deberá copiar ninguna parte de esta página. Copyright © 2004-2017. Se prohíbe la reproducción. Todos los derechos reservados.

Basado en una charla dada en la USP, el 3 de abril de 2004. Publicado originalmente en ABC Color, el 18 de junio de 2006. Fotografía: La majestuosa galaxia de Sombrero (M104), a 28 millones de años-luz de la Tierra, vista por el Telescopio Espacial Hubble. Esta galaxia en espiral, la cual desde nuestra ubicación vemos de perfil, tiene un brillante núcleo blanco rodeado por gruesas bandas de polvo. La galaxia que escudriñamos en la foto tiene 50 000 años-luz de un extremo al otro. Crédito: NASA y el equipo de "El legado del Hubble" (Instituto Científico del Telescopio Espacial / Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía). Reproducida bajo condiciones del Instituto Científico del Telescopio Espacial.

A scientific, very respectful and well-thought reply to the popular question "Do you believe in UFOs?"  This book evolved as a reply to one of the most frequent questions that I used to hear from the public when I was working in an astronomical observatory: "Do you believe in UFOs?". That seems an odd question to ask to scientists, but after researching conscientiously for about a full year, I discovered, to my surprise, that mainstream Science has a few things to say about the topic.  This book is not about conspiracy theory, "NASA is hiding the truth", or much less, that flying saucers have already landed on the lawn of the White House. Rather, it is a book about what is the most rational reply that a scientist, or in my case, a science writer, can offer when people insist on asking that question.  As one advances through the chapters, explores the following rationale: Is there life in the Universe? The answer is yes: us. Are there civilizations capable of spaceflight? The answer is again yes: us. Can we expand those two questions? Can we answer also: "them" and "them"?  All illustrations are also available at naturapop.com