* Las preguntas más frecuentes sobre la Luna

EL SATÉLITE NATURAL DE LA TIERRA: LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES SOBRE LA LUNA

* Frequently-asked questions about the Moon

La Luna, a pesar de ser un objeto cotidiano, todavía encierra muchos misterios. Por no decir muchos mitos y malas interpretaciones. He aquí las preguntas más populares acerca de ella.

"¿Por qué hay días en que no hay luna?"

La Luna gira alrededor de la Tierra, a veces está a un lado de ella y a veces al otro lado. Cuando no se ve en Paraguay se ve en Japón.

"¿Se puede ver la luna durante el día?"

Sí, se puede. De hecho la Luna es visible de día la misma cantidad de tiempo que es visible durante la noche. Durante el día no se ven estrellas porque el aire adquiere un fuerte brillo azul por causa de la luz del Sol, pero la Luna es más brillante.

"¿Cuándo va a ser luna llena?"

Si vemos la Luna y la Tierra juntas en el espacio vemos que ambas siempre tienen 50 % de su superficie oscura y 50 % iluminada por el Sol. Y esto sucede con todos los planetas. Como la Luna anda alrededor de la Tierra, a veces quedamos delante de ella, a veces quedamos atrás de ella, o a un lado, o al otro, con lo que vemos su parte iluminada o su parte oscura, o un poco del lado oscuro y otro del lado iluminado. Son lo que llamamos fases. La luna tarda casi un mes para girar alrededor de la Tierra.

La Luna nueva sale al este al amanecer y se pone al oeste al atardecer (anda junto con el Sol, por tanto es difícil verla). Una semana después, en cuarto creciente, sale al mediodía, sigue al Sol (a una distancia de 90 grados) y se pone a medianoche. En la tercera semana, llena, sale al anochecer (a 180 grados del Sol) y se pone al amanecer. En la cuarta semana, en cuarto menguante, sale a medianoche y anda delante del Sol (a 90 grados finales) y se pone al mediodía. Y así hasta la vuelta completa en nueva.

Midiendo con mucha precisión su posición en relación al horizonte, al Sol y a otras estrellas, los antiguos consiguieron entender este y otros movimientos de la Luna.

"¿Qué es la 'luna azul'?"

Se refiere a dos lunas llenas en el mismo mes. El periodo entre dos lunas llenas es 29,5 días, por lo que esto puede suceder. El término viene de almanaques agrícolas, así como términos como luna del hambre (febrero), luna de las flores (mayo), luna de la cosecha (septiembre), etc. Los primeros calendarios eran calendarios lunares, y muchos todavía se usan. Por ejemplo el calendario litúrgico (derivado del calendario judío) determina nuestros feriados de Semana Santa e inclusive el Carnaval.

Existen otros términos que sin embargo derivan netamente de la charlatanería astrológica, por ejemplo la mal llamada "superluna". No es un ciclo específico ni una periodicidad específica, ni es un componente de la mecánica celeste del cuerpo, sino simplemente una posición de efeméride. Se refiere a la observación de la Luna llena en un momento en que ésta está más cerca de la Tierra que el resto del tiempo, por lo que se la ve un poco más grande y brillante que lo usual. Por supuesto, esto no es motivo para cataclismos ni mucho menos, aunque para los astrólogos es ocasión para llenarse los bolsillos. En términos científicos lo correcto es decir que está en oposición cerca de su periapsis. 

"¿Qué es ese punto brillante que siempre está al lado de la Luna?"

Suele ser el planeta Venus. Solemos fijarnos en la Luna sólo cuando está cerca del horizonte y durante el crepúsculo. Como Venus gira alrededor del Sol en una órbita pequeña, también lo vemos en esas mismas condiciones. Este planeta, el más cercano a nosotros, es cuatro veces más grande que la Luna, pero nuestro satélite está mucho más próximo. En estas ocasiones también se ve en la parte oscura de la Luna una tenue luz: viene de la Tierra. De hecho nuestro planeta es cuatro veces más brillante que la Luna.

"¿Aquella parte oscura de la Luna es la sombra de la Tierra?"

No, es la sombra de la propia Luna. Es la parte donde no llega la luz del Sol, donde es noche en la Luna. La sombra de la Tierra cae en la Luna muy raramente, una vez por año más o menos. El resto del tiempo la Luna pasa un poco por arriba o por debajo de la sombra de la Tierra. Por eso no hay eclipses de Luna todos los meses. Si la Tierra fuese como una manzana, la Luna sería como una uva pero a dos metros de distancia. Es muy difícil el alineamiento exacto. Cuando sucede, en luna llena o nueva, la sombra de la Tierra cae en la Luna o la de la Luna en la Tierra. La sombra rojo-crepúsculo de la Tierra es cuatro veces mayor que la Luna. Podemos ver el eclipse lunar desde cualquier lugar donde se vea la Luna en ese momento. Pero la sombra de la Luna es menor que la Tierra, por lo que sólo algunas regiones del mundo quedan oscuras en eclipses solares.

"¿Por qué la Luna parece más grande cuando está cerca del horizonte?"

Es una ilusión porque vemos la Luna entre el paisaje. Nuestro cerebro no está preparado para mirar un objeto tan distante, por lo que hace que ésta se “acerque”. Si miramos la Luna por un tubo, escondiendo el paisaje, parece del tamaño normal. El tamaño real fue medido por primera vez por los griegos antiguos: primero midieron la Tierra, usando ángulos de la luz del Sol entre ciudades a distancias conocidas; después, observando la sombra de la Tierra en un eclipse, calcularon los casi 3500 km de la Luna. Tomando nota del tamaño angular de la Luna tuvieron la distancia, cerca de 380 000 km.

"¿Qué son esas manchas en la Luna?"

Son grandes planicies de lava congelada. Galileo los llamó mares, denominación que continua en los mapas actuales. Con un telescopio se ven también montañas tan altas como las de la Tierra, inclusive cordilleras; recibieron nombres de las cordilleras de la Tierra. Y también se ven cráteres, algunos de centenas de km de diámetro; suelen llevar nombres de grandes científicos o filósofos. Existen también marcas de ríos de lava.

"¿Por qué la Luna tiene tantos agujeros?"

Casi todos son marcas de impactos de asteroides y cometas que cayeron en la Luna durante miles de millones de años. En la Tierra también cayeron, pero aquí hay lluvias, vientos y movimientos tectónicos por lo que esas marcas desaparecen. En la Luna no hay nada de eso, por lo que los cráteres permanecen.

"¿La Luna es caliente o fría?"

Las dos cosas. Como no hay aire, no hay nada que filtre el calor del Sol. Y tampoco hay nada que retenga el calor a la sombra La temperatura varía de -150 C a +120 C.

"¿La Luna influye en el crecimiento del cabello?"

No. Su única influencia es su gravedad y su luz. En el caso de la Tierra un lado está mucho más cerca de la Luna que el otro, por lo que hay diferencias en la acción de la gravedad y se deforma. Se estira 30 cm en los continentes y varios metros en el mar. Pero la distancia entre la punta del cabello y la cabeza es mínima, por lo que no se estira apreciablemente. La luz influye en los hábitos de depredadores, pero no define el futuro.

"¿Se puede ver la bandera de Estados Unidos con un telescopio?"

No. La Luna está tan lejos que ni con los mejores telescopios se pueden ver objetos de menos de 100 m. Para ver más detalles hacen falta naves espaciales que viajen hasta allá. Y también para ver el otro lado: por la gravedad de la Tierra un lado de la Luna quedó “trabado” hacia la Tierra por lo que siempre vemos el mismo juego de manchas.

"¿Es mentira que los estadounidenses llegaron a la Luna?"

No, es verdad. El proyecto duró 12 años y se gastaron 20 mil millones de dólares. Casi 400 mil personas construyeron millones de piezas, y muchos de los cohetes y naves sobrantes todavía se pueden ver en museos alrededor del mundo. Por otro lado con las seis misiones se trajeron casi media tonelada de rocas lunares, imposibles de falsificar.

"¿De que está hecha la Luna?"

De lo mismo que la Tierra: óxidos de silicio, magnesio, calcio, aluminio. Hay menos hierro y más titanio que aquí. Tiene costra y manto pero casi no tiene núcleo. Todo esto sugiere que la Luna en realidad sería un pedazo de la Tierra: en la época de la formación, ésta habría chocado contra un planeta del tamaño de Marte, que le arrancó la parte superior. Los restos quedaron en orbita y se reagregaron formando la Luna. Está ahí por accidente. De hecho, es anormalmente grande.

"¿Hay agua en la Luna?" 

No hay presión de aire que mantenga las moléculas juntas y el calor diurno es excesivo, pero en el oscuro fondo de cráteres cerca de los polos hay cristales de hielo de cometas mezclados con el suelo, unos 3 kg por tonelada. Se conseguiría así agua potable, y de ella oxígeno para respirar e hidrógeno para combustible, para futuras colonias humanas. 

A. L. 

Si usted desea compartir este artículo con otras personas, podrá establecer un link de Internet, pero no deberá copiar ninguna parte de esta página. Copyright 2006-2011. Se prohíbe la reproducción. Todos los derechos reservados. 

Basado en una charla dada originalmente en la USP, el 17 de mayo de 2003. Publicado originalmente en ABC Color, el 30 de abril de 2006. Fotografía: A esta gran piedra en el cielo le pusimos por nombre "Luna". Tenemos mucha suerte en tenerla: aparentemente se originó en un accidente, hace miles de millones de años. En esta vista de nuestro mundo vecino (centrada en el cráter Kästner [7 deg S; 78 deg E], con las orlas de los cráteres Ptolomeo yAristarco apenas visibles en su limbo [contorno aparente] superior), la planicie oscura de forma circular (en la mitad derecha de este hemisferio) es el Mar de las Crisis; sobre él está el Mar de la Tranquilidad y al extremo derecho de éste se ve parte del Mar de la Serenidad; a la izquierda del Mar de las Crisis se ve el Mar de la Fecundidad (con el brillante cráter Langrenus en sus "orillas") y encima de éste el Mar del Néctar, de menor tamaño; en la región de la izquierda de la foto se encuentra el Polo Sur lunar y en la mitad inferior de la fotografía vemos dos planicies basálticas menores, el Mar de Smyth y a su derecha al Mar Marginal, que marcan los límites de hasta dónde normalmente podemos ver desde la Tierra: el tercio inferior que hay más allá, hacia las longitudes del oscuro cráter Tsiolkovskiy con su kilométrica montaña central, entre las largas sombras del terminador (entre el día y la noche lunar), pertenece a la cara oculta de la Luna y sólo es apreciable desde naves espaciales. Crédito: tomada cerca de la 1 de la madrugada del 17 de diciembre de 1972 (UTC) por los viajeros de la Apollo 17 (Gene Cernan, Ron Evans y Harrison "Jack" Schmidt; probablemente por el segundo), unos 5 mil km después de haber salido de una Luna casi llena cerca de su perigeo y distantes unos 350 mil km de sus respectivas casas en la Tierra, con una cámara Hasselblad 500 EL, versión HEC-210 (sin la placa Reseau de vidrio, que deja las famosas cruces fiduciarias para fotogrametría), con lente Carl Zeiss Planar de 80,250 mm f/2,8, versión -223, usando una película Eastman Kodak de 70 mm de ancho SO-368 Color Exterior (CEX) Ektachrome MS, sensibilidad a la luz ASA 64, y posteriormente catalogada en archivo como del cartucho para rollos número 152 (también identificado como "PP"), cuadro fotográfico 23311... cuadro fotográfico que así se transforma en un fiel recuerdo de toda una hazaña. Cortesía Johnson Space Center / NASA.

Durante varios siglos, comenzando con el Tratado de Tordesillas en el siglo XV, España y Portugal intentaron poner los límites de sus posesiones en América. Varias veces los tratados fueron rotos y varias veces se firmaron nuevos tratados de paz, y se reanudaron las negociaciones para nuevos y nuevos límites. El último tratado fue el Tratado de San Ildefonso, a fines del Siglo XVIII, firmado en la península ibérica pero con la salvedad de que debían reconocerse las tierras “in situ” para confeccionar los mapas definitivos.  Para eso fueron mandados Félix de Azara y colaboradores hasta el corazón de Sudamérica. Azara fue uno de los grandes científicos de la historia: por ejemplo, él ha sido honrado nada menos que con su nombre en la Luna: una cordillera llamada el Dorsum Azara. También, varios animales y plantas descubiertos por él en tierras sudamericanas llevan su nombre.  Hoy en día los mapas se confeccionan con fotografías aéreas o satelitales, pero en aquella época la única manera de hacerlo era llegar hasta cada rincón a lomo de caballo, en canoa e inclusive a pie, y tomar su latitud y su longitud, con instrumentos precarios pero con mucha inteligencia e ingeniosidad. Es así que los cartógrafos eran verdaderos aventureros. Por eso, por ejemplo, Azara pudo describir muchos animales y plantas desconocidos hasta ese momento, y por supuesto, nuevos ríos, cerros y cataratas. Como detalle importante, Azara y sus compañeros fueron unos de los primeros europeos en llegar a los Saltos del Guairá, la catarata más caudalosa del mundo.  El libro no se centra sólo en las expediciones a las fronteras del Paraguay, sino que también a las del norte de Argentina, el norte de Uruguay, por supuesto de Brasil, y en menor medida, la frontera con Bolivia. Es muy notable que Azara, cuando ya había recorrido todos los rincones, midiendo distancias, superficies, puntos de referencia, etc., trata de convencer al Virrey, y por medio de éste al Rey de España, de revisar una vez más el Tratado con la Corte de Portugal, puesto que había varios asuntos que en el Tratado no habían sido tomados en cuenta, por ejemplo, ríos de los que se tenían vagas noticias en la península ibérica pero que “in situ” se descubre que o bien no existían o que estaban en lugares muy diferentes de lo que decía el Tratado. Advertía Azara, con mucha preocupación y hasta digamos que clarividencia, de que si estos "impasses" no se solucionaban de una vez por todas se tendrían consecuencias nefastas en el futuro.  Y en efecto, la Guerra de la Triple Alianza e inclusive la Guerra del Chaco tuvieron, como algunos de sus motivos, las cuestiones de límites.  Como se hablaba de cuestión de límites, en muchas partes del libro se citan antecedentes, como por ejemplo las exploraciones realizadas por los jesuitas y la fundación de sus reducciones, las primeras expediciones españolas en busca del Potosí, y, como los límites finales sólo fueron resueltos en la época independiente, aparecen algunos detalles de los tratados de límites después de la Guerra de la Triple Alianza, el Laudo Hayes, los límites después de la Guerra del Chaco, e inclusive detalles del Tratado de Itaipú de cómo quedarían las fronteras después de la creación del embalse.  A pesar de las numerosas explicaciones técnicas que se van dando a través de las páginas, se intenta mantener ese sabor de aventura, porque eso fue realmente lo que hiceron Azara y sus compañeros: una gran odisea por tierras desconocidas.  Este libro no sólo va a interesar a personas que gustan de la historia de Paraguay, sino tambén la de España, de Portugal, de Argentina, de Uruguay, de Brasil y un poquito de Bolivia. Y por supuesto, por el carácter científico de las expediciones, también interesará a personas que gustan de la Astronomía, la Topografía, la Geografía y la Cartografía. En todos los casos, las explicaciones se dan de la manera más accesible posible, apta para todo público.