* Una casa en el cielo

LA ESTACIÓN ESPACIAL INTERNACIONAL: UNA CASA EN EL CIELO
La Estación Espacial Internacional (ISS), el mayor proyecto de ingeniería de la historia de la Humanidad, está siendo construida a 400 kilómetros del suelo. Habitada desde hace doce años, será inaugurada oficialmente en el 2013.

El genio de los cohetes Wernher von Braun propuso la idea de una estación orbital ya en los años 50. Pero en la década siguiente el desafío era simplemente averiguar si el ser humano conseguía sobrevivir a un vuelo espacial: las cápsulas Mercury fueron diseñadas para misiones de apenas 1 día. 

Con el proyecto de viaje a la Luna, se empezaron a experimentar mayores duraciones, de hasta dos semanas. 

Sólo en los 70, por motivos militares, los soviéticos comenzaron a construir estaciones espaciales de observación: la serie Almaz/Salyut, cilindros desechables tripulados por hasta 1 mes. 

La primera estación para misiones múltiples fue la Skylab de EUA, que recibió 3 tripulaciones científicas, con una estadía máxima de 3 meses, pues no era posible recibir naves de reabastecimiento. Las primeras que mostraron esta capacidad fueron las Salyut 6 y 7, alrededor de 1980. Así se podía mantener cosmonautas hasta por 1 año, al mismo tiempo que era posible la llegada de otra tripulación para el relevo. 

Y en 1986 comenzó el montaje de la primera estación espacial permanentemente habitada, la Mir soviético-rusa, de 6 módulos.

UN PROYECTO DE LA GUERRA FRÍA

En los Estados Unidos, como respuesta a estos logros soviéticos, se propuso la construcción de una estación permanente mucho mayor, con participación de sus aliados en la Guerra Fría: Japón, Canadá y países de Europa Occidental. El proyecto comenzó oficialmente en 1984 y se llamó Freedom. Daría sentido al programa del transbordador espacial pues requería extensas construcciones en órbita, a diferencia de todas las estaciones anteriores que eran modulares y se montaban a control remoto en unos pocos pasos.

A pesar del fuerte lobby de la industria aeroespacial, el proyecto fue retrasado muchas veces y estuvo amenazado de cancelación por el Congreso, que no veía justificativa a los costos. Era enormemente complicada y la cantidad de vuelos necesaria para construirla era algo sin precedentes.

LOS MOTIVOS ACTUALES

Pero el desmoronamiento de la Unión Soviética trajo un cambio político de 180 grados y la estación espacial internacional encontró un nuevo sentido de ser. Como explicó la jefa de la diplomacia del gobierno Clinton, Madeleine Albright, ahora el proyecto serviría como alianza estratégica con Rusia para aprovechar las capacidades de la industria aeroespacial rusa y evitar su traspaso a enemigos de los Estados Unidos.

Un nuevo acuerdo se firmó en 1993, y se basa en una simbiosis entre una proyectada estación rusa (Mir-2) y la Freedom. Se la re-denominó simplemente Estación Espacial Internacional o ISS, por sus siglas en inglés, y será cuatro veces más grande que la Mir. Es el proyecto de ingeniería más caro de la historia: 100.000 millones de dólares.

USOS

El objetivo declarado es construir un laboratorio de primera línea, único, que proveerá una plataforma internacional para avances en Ciencia y Tecnología, en áreas como Biología, Medicina, Ciencias de Materiales, observación de la Tierra, observación del espacio y desarrollos tecnológicos, aprovechando básicamente 3 cosas que no existen aquí abajo: vacío casi perfecto, radiaciones cósmicas y falta de peso. El costo se justificaría por los presuntos logros en exploración espacial, investigación científica, oportunidades de negocios y educación. Además para el socio mayoritario, EUA, existe el atractivo del mantenimiento del liderazgo mundial.

LA CONSTRUCCIÓN

Para aprovechar la experiencia de la Mir, entre 1995 y 1997 transbordadores de EUA se acoplaron a esta estación pionera, y astronautas estadounidenses pasaron varios meses en ella. La ISS llegó en 1998, con lo que la Mir fue abandonada un par de años después.

El montaje de la nueva estación requerirá más de 100 componentes que deben ser llevados al espacio en unos 40 vuelos. Los módulos rusos, lanzados por cohetes (generalmente Proton), son módulos prefabricados y auto-propulsados que, en órbita, se encajan automáticamente. Las piezas de EUA, Canadá, Japón y los países europeos iban en el compartimiento de carga de los transbordadores y eran instaladas con ayuda de brazos robóticos y por astronautas en actividades extra-vehiculares, unas 160 en total.

La ISS será visitada hasta 1 vez por mes por diversos vehículos de carga, entre ellos los Progress de Rusia, los ATV de la Agencia Espacial Europea y los HTV de Japón, todos no tripulados y desechables, además de módulos-container fabricados por Italia y en su momento llevados por los transbordadores estadounidenses. Estas naves también se usan para ajustar la órbita de la estación, y al irse se llevan la basura.

LA VIDA DENTRO DE LA ESTACIÓN

Vivir dentro de una estación espacial, como decía la astronauta Shannon Lucid, es vivir en las entrañas de una máquina. Todas las seis paredes están recubiertas de cables, tubos y aparatos; se pasa de una habitación a otra a través de escotillas. Está llena de zumbidos y además puede rotar.

La ISS está habitada desde el 2000, y ya se realizan muchos experimentos como crecimiento de cristales, cultivo de plantas, exámenes de sangre, estudios de auroras, observaciones astronómicas, meteorológicas y cartografía. Pero incluso después de inaugurada, el mantenimiento va a llevar la mayor parte del tiempo del personal. Los astronautas trabajan en estrecha colaboración con los técnicos de los centros en tierra, y de hecho la mayor parte de las tareas se realizan a control remoto desde Moscú o Houston, de modo que las personas en el espacio queden disponibles para las operaciones que exigen intervención humana directa.

Las tripulaciones se relevan a cada 6 meses, que es lo máximo que el organismo humano en el espacio aguanta en buenas condiciones. Reciben visitas cada tanto, trayendo suministros, e inclusive turistas espaciales. Se sigue un día de 24 horas (con 8 horas de trabajo por día, 6 días por semana) aunque debido a la velocidad orbital amanece, anochece y amanece otra vez en apenas 90 minutos.

Los tripulantes duermen en pequeños armarios privados, y deben ejercitarse 2 horas por día para mantener músculos y esqueleto en buen estado. Se cuenta con una cocina con microondas y freezer, por lo que se comen alimentos normales. Sólo no se puede fritar. La higiene se hace con ayuda de aspiradoras y la ducha es 1 vez por semana: el agua es escasa, pero no hay mucha suciedad allá arriba.

Como enviar 1 kg de suministros cuesta 20.000 dólares, no hay otra solución: hay que reciclar todo. El sofisticado sistema convierte las aguas negras en agua potable de calidad comercial; del aire se elimina el CO2 y se extrae el oxígeno del vapor de agua dejado por la respiración y la transpiración.

En el tiempo libre la falta de peso ayuda a relajarse, y se disminuye el aislamiento con ayuda de equipos de radio-aficionados. Es posible llevar una cantidad limitada de objetos personales, como libros o instrumentos musicales. Son feriados espaciales el Día de la Cosmonáutica (12 de abril), 1 de mayo, Día de Acción de Gracias (cuarto jueves de noviembre) y Navidad.

QUIÉN PUEDE UTILIZARLA

La utilización de la ISS por cada socio será proporcional al capital invertido. Llama la atención la ausencia de China e India, que también son potencias espaciales, pero estas naciones siguen sus propias políticas. Sin embargo un aliado espacial chino, Brasil, fue atraído y participó como socio indirecto: algunos equipos estadounidenses se subcontrataron a cambio de derechos para llevar experimentos, aunque luego el acuerdo fue cancelado. Paralelamente, el gobierno brasileño firmó un acuerdo comercial con Rusia para llevar a un astronauta de visita, en 2006. Fue el primer astronauta de un país sudamericano. Se prevé que sean centenas las personas que vayan a la Estación Espacial Internacional hasta el fin de su vida útil.

Aunque la ISS sufrió por cortes presupuestarios y problemas técnicos como el accidente fatal del Columbia en 2003, se espera su inauguración oficial para el año 2013.


COMPONENTES PRINCIPALES

A pesar de haber un solo comandante, cada país mantiene soberanía sobre sus piezas.

ESTADOS UNIDOS: módulo de carga Zarya, módulos de unión Unity, Harmony y Tranquility, laboratorio Destiny, recámara y exclusa Quest, Cúpula de observación.

RUSIA: módulo de servicio Zvezda, módulos de acoplamiento Pirs y Poisk, módulo de carga Rassvet. Falta: laboratorio Nauka.

JAPÓN: Laboratorio Kibo, Plataforma Expuesta de experimentos, con su brazo robótico, Módulo de Logística.

PAÍSES EUROPEOS: Laboratorio Columbus.

CANADÁ: Grúa de carga, deslizable sobre la viga principal, altamente maniobrable y equipada con una "mano", con capacidad de más de 100 toneladas.


NÚMEROS PRINCIPALES

Longitud final: 108 metros

Ancho final: 73 metros

Masa final: aproximadamente 400 toneladas

Tripulantes: 6

Velocidad: 28 000 km/h

Altitud: 400 km

Vida útil prevista: 15 años


A. L. 

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Basado en una charla dada en la USP, originalmente el 28 de agosto de 1999. Publicado originalmente en ABC Color, el 2 de abril de 2006. Fotografía: La Estación Espacial Internacional (ISS) en su trayectoria silenciosa en el vacío, muy por encima de las nubes, el 23 de mayo de 2011. El transbordador espacial acoplado es el "Endeavour", en su vuelo final. Crédito: foto tomada por el ingeniero de vuelo Paolo Nespoli, a bordo de la Soyuz TMA-20, al despedirse tras su estadía de 159 días como miembro de la Expedición 27. Cortesía NASA.

Durante varios siglos, comenzando con el Tratado de Tordesillas en el siglo XV, España y Portugal intentaron poner los límites de sus posesiones en América. Varias veces los tratados fueron rotos y varias veces se firmaron nuevos tratados de paz, y se reanudaron las negociaciones para nuevos y nuevos límites. El último tratado fue el Tratado de San Ildefonso, a fines del Siglo XVIII, firmado en la península ibérica pero con la salvedad de que debían reconocerse las tierras “in situ” para confeccionar los mapas definitivos.  Para eso fueron mandados Félix de Azara y colaboradores hasta el corazón de Sudamérica. Azara fue uno de los grandes científicos de la historia: por ejemplo, él ha sido honrado nada menos que con su nombre en la Luna: una cordillera llamada el Dorsum Azara. También, varios animales y plantas descubiertos por él en tierras sudamericanas llevan su nombre.  Hoy en día los mapas se confeccionan con fotografías aéreas o satelitales, pero en aquella época la única manera de hacerlo era llegar hasta cada rincón a lomo de caballo, en canoa e inclusive a pie, y tomar su latitud y su longitud, con instrumentos precarios pero con mucha inteligencia e ingeniosidad. Es así que los cartógrafos eran verdaderos aventureros. Por eso, por ejemplo, Azara pudo describir muchos animales y plantas desconocidos hasta ese momento, y por supuesto, nuevos ríos, cerros y cataratas. Como detalle importante, Azara y sus compañeros fueron unos de los primeros europeos en llegar a los Saltos del Guairá, la catarata más caudalosa del mundo.  El libro no se centra sólo en las expediciones a las fronteras del Paraguay, sino que también a las del norte de Argentina, el norte de Uruguay, por supuesto de Brasil, y en menor medida, la frontera con Bolivia. Es muy notable que Azara, cuando ya había recorrido todos los rincones, midiendo distancias, superficies, puntos de referencia, etc., trata de convencer al Virrey, y por medio de éste al Rey de España, de revisar una vez más el Tratado con la Corte de Portugal, puesto que había varios asuntos que en el Tratado no habían sido tomados en cuenta, por ejemplo, ríos de los que se tenían vagas noticias en la península ibérica pero que “in situ” se descubre que o bien no existían o que estaban en lugares muy diferentes de lo que decía el Tratado. Advertía Azara, con mucha preocupación y hasta digamos que clarividencia, de que si estos "impasses" no se solucionaban de una vez por todas se tendrían consecuencias nefastas en el futuro.  Y en efecto, la Guerra de la Triple Alianza e inclusive la Guerra del Chaco tuvieron, como algunos de sus motivos, las cuestiones de límites.  Como se hablaba de cuestión de límites, en muchas partes del libro se citan antecedentes, como por ejemplo las exploraciones realizadas por los jesuitas y la fundación de sus reducciones, las primeras expediciones españolas en busca del Potosí, y, como los límites finales sólo fueron resueltos en la época independiente, aparecen algunos detalles de los tratados de límites después de la Guerra de la Triple Alianza, el Laudo Hayes, los límites después de la Guerra del Chaco, e inclusive detalles del Tratado de Itaipú de cómo quedarían las fronteras después de la creación del embalse.  A pesar de las numerosas explicaciones técnicas que se van dando a través de las páginas, se intenta mantener ese sabor de aventura, porque eso fue realmente lo que hiceron Azara y sus compañeros: una gran odisea por tierras desconocidas.  Este libro no sólo va a interesar a personas que gustan de la historia de Paraguay, sino tambén la de España, de Portugal, de Argentina, de Uruguay, de Brasil y un poquito de Bolivia. Y por supuesto, por el carácter científico de las expediciones, también interesará a personas que gustan de la Astronomía, la Topografía, la Geografía y la Cartografía. En todos los casos, las explicaciones se dan de la manera más accesible posible, apta para todo público.